

Imagina transformar tu pequeño Raspberry Pi en una potente herramienta de minería de criptomonedas. Muchos entusiastas se sienten atraídos por la idea de aprovechar este hardware asequible y de bajo consumo para minar activos digitales. El atractivo reside en el valor educativo y en la posibilidad de generar ingresos pasivos al participar en la red blockchain.
No obstante, no todas las monedas resultan adecuadas para los recursos limitados del Raspberry Pi. Su arquitectura ARM y su modesta potencia de procesamiento implican que solo ciertas criptomonedas diseñadas para minería por CPU, o con baja dificultad, pueden minarse de manera eficiente. Esta guía completa recoge todo lo esencial para minar monedas con Raspberry Pi en los últimos años: instrucciones detalladas de configuración, criterios estratégicos para elegir activos y consejos clave para maximizar el rendimiento sin sobrecalentar tu dispositivo ni disparar la factura eléctrica.
Comprender los límites y oportunidades de la minería con Raspberry Pi es clave para establecer expectativas realistas. Aunque no alcanzarás beneficios industriales, la experiencia educativa y el aprendizaje práctico sobre blockchain hacen que esta actividad sea valiosa para aficionados y quienes se inician en el sector de las criptomonedas.
El Raspberry Pi destaca por su bajo coste, tamaño compacto y consumo energético mínimo. Estas cualidades lo convierten en una opción atractiva para proyectos experimentales y educativos de minería. Sin embargo, su procesador ARM es mucho menos potente que las GPU tradicionales o el hardware ASIC profesional, diseñado específicamente para operaciones mineras.
Esta limitación de hardware restringe las monedas viables a aquellas que permiten minería por CPU, no exigen un umbral computacional elevado y no cuentan con redes mineras saturadas donde la competencia industrial impide la rentabilidad a pequeña escala.
Requisitos de hardware:
Consideraciones de software:
Conocer estas limitaciones desde el principio ayuda a establecer expectativas realistas y orienta la selección de monedas hacia aquellas que se adapten a las capacidades del hardware.
Las siguientes monedas son opciones populares y técnicamente viables para minar con Raspberry Pi. Han sido seleccionadas por su compatibilidad de algoritmos, dificultad de red y apoyo comunitario para la minería en ARM:
Monero (XMR): Gracias a su algoritmo RandomX, diseñado para favorecer la minería por CPU y resistir el dominio ASIC, Monero sigue siendo la opción preferida para mineros con Raspberry Pi. RandomX fue creado para democratizar la minería y hacerla accesible a hardware doméstico. Si bien los beneficios son modestos frente a la minería con GPU o ASIC, sigue siendo factible y valiosa desde el punto de vista educativo. Su enfoque en privacidad y una comunidad de desarrollo activa hacen de Monero un proyecto interesante para apoyar.
Verus Coin (VRSC): Ligera y basada en el algoritmo VerusHash 2.0, Verus Coin está optimizada para la minería por CPU. El proyecto apuesta por la distribución justa y la descentralización, resultando ideal para mineros principiantes. El diseño del algoritmo permite que incluso hardware modesto contribuya a la seguridad de la red y obtenga recompensas.
Dogecoin (DOGE) mediante minería fusionada: La minería directa de Dogecoin en Raspberry Pi no es práctica debido a su algoritmo Scrypt y alta dificultad, pero el dispositivo puede participar en minería fusionada junto a pools de Litecoin minería en pool. Así es posible minar varias monedas simultáneamente, aunque los beneficios son mínimos. El valor está en comprender los conceptos de minería fusionada.
RavenCoin Lite (RVL): Optimizada para minería por CPU y con ajustes de dificultad manejables, RavenCoin Lite es favorita entre los mineros de Raspberry Pi. La moneda, centrada en la tokenización de activos y con algoritmo resistente a ASIC, permite el acceso a mineros pequeños y ofrece exposición a aplicaciones innovadoras de blockchain.
Monedas menos conocidas: Algunas criptomonedas emergentes con baja dificultad de red pueden ser una opción, como Magicoin (MGC) y otros proyectos de nicho. Sin embargo, la rentabilidad y liquidez varían y pueden ser muy limitadas. Son opciones útiles para experimentación y aprendizaje, no como inversión. Investiga siempre la validez y viabilidad a largo plazo antes de comprometer recursos.
Paso 1: Instalar un sistema operativo compatible
Utiliza la herramienta oficial Raspberry Pi Imager para instalar Raspberry Pi OS Lite, que proporciona un entorno mínimo sin escritorio. Habilita SSH durante la configuración inicial para el acceso remoto por línea de comandos, evitando la necesidad de monitor y teclado físico. Esta configuración sin pantalla es más eficiente para la minería.
Paso 2: Actualizar el sistema
Tras iniciar el sistema, conecta por SSH y ejecuta las actualizaciones completas:
sudo apt-get update
sudo apt-get upgrade
sudo apt-get dist-upgrade
Estos comandos actualizan bibliotecas, parches de seguridad y dependencias, esenciales para el rendimiento y la seguridad.
Paso 3: Instalar el software de minería
Según la criptomoneda elegida, instala el software de minería correspondiente:
xmrig, optimizado para ARMcpuminer-multi ofrece gran compatibilidadMuchas aplicaciones requieren compilar el código fuente para ARM, ya que no siempre hay binarios disponibles. Sigue la documentación oficial e instala todas las dependencias necesarias.
Paso 4: Unirse a un pool de minería
La minería en solitario con bajo hash es poco eficaz y puede requerir meses o años para encontrar un bloque. Los pools reúnen la potencia de varios mineros y reparten las recompensas según el trabajo aportado, ofreciendo pagos regulares y predecibles incluso con hardware modesto.
Elige pools que soporten ARM y tengan protocolos stratum compatibles con tu software de minería. Considera tarifas (1-3 %), umbrales de pago y ubicación de servidores para minimizar la latencia.
Paso 5: Configurar la billetera y los pagos
Crea una billetera segura para recibir recompensas. Elige una billetera multired reconocida que ofrezca almacenamiento seguro y gestión sencilla de las monedas minadas. Asegúrate de que admita los activos que estás minando.
No uses direcciones de exchange para los pagos de minería, ya que comprometes la seguridad y control de tus activos. Genera direcciones únicas para cada criptomoneda y guarda las frases de recuperación de forma segura y offline.
Paso 6: Monitorizar el rendimiento y ajustar parámetros
Supervisa de forma continua los siguientes parámetros:
Ajusta velocidad de reloj, voltaje y refrigeración para evitar la limitación térmica, que reduce la eficiencia. Utiliza vcgencmd measure_temp para controlar la temperatura y adapta la refrigeración según sea necesario.
Análisis de costes eléctricos: La gran ventaja del Raspberry Pi para minería es su consumo energético bajo, normalmente inferior a 7 vatios a plena carga. Sin embargo, la rentabilidad depende de la tarifa eléctrica local. Calcula el punto de equilibrio entre coste diario y recompensas esperadas. En muchos casos, el aprendizaje supera el beneficio financiero directo.
Seguridad de red: Protege tu equipo de minería con medidas completas:
ufw o iptablesLos mineros Linux son objetivos frecuentes de malware y botnets, por lo que la seguridad es fundamental.
Experimentación y aprendizaje: La minería con Raspberry Pi debe abordarse como una experiencia educativa más que una inversión. El aprendizaje práctico proporciona conocimientos clave sobre blockchain, consenso, seguridad de red y sistemas descentralizados. Las habilidades técnicas adquiridas suelen ser más valiosas que las recompensas obtenidas.
Participación comunitaria: Participa en foros, subreddits y grupos especializados en minería con Raspberry Pi y criptomonedas minables por CPU. Estos espacios ofrecen:
Debido a las limitaciones del Raspberry Pi, la minería en solitario equivale a jugar a la lotería con probabilidades mínimas. Minar un bloque por cuenta propia es prácticamente imposible para la mayoría de criptomonedas, pudiendo tardar años o décadas en lograr una recompensa.
Los pools de minería aumentan drásticamente la posibilidad de obtener pagos regulares y modestos al sumar la potencia de varios mineros. Cuando el pool encuentra un bloque, reparte las recompensas según el trabajo aportado.
Criterios para elegir pool:
Analiza la estructura de pagos de cada pool:
La fiabilidad y transparencia son esenciales: evita pools con pagos irregulares, propietarios dudosos o prácticas sospechosas.
La minería con Raspberry Pi es especialmente atractiva en un contexto de creciente conciencia ecológica en el sector cripto. Con un consumo que suele ser inferior a 7 vatios (frente a los 200-300 vatios de las GPU o los kilovatios de los ASIC), se alinea con la tendencia hacia prácticas sostenibles y respetuosas con el medio ambiente.
Este bajo consumo supone:
No obstante, conviene calcular la eficiencia por unidad de energía consumida, especialmente según evolucione la dificultad de las redes. La viabilidad económica depende del equilibrio entre recompensas, costes eléctricos y depreciación de hardware.
Con el aumento de dificultad, incluso la minería de bajo consumo puede dejar de ser rentable, aunque el valor educativo y experimental permanece.
No almacenes monedas minadas en exchanges ni en billeteras calientes poco seguras que no hayan sido auditadas. Los exchanges son objetivo frecuente de hackeos y mantener fondos en ellos contradice el principio de autocustodia de las criptomonedas.
Para almacenar tus activos de forma segura y sencilla, utiliza una billetera multired de prestigio, compatible con distintos activos y plataformas móviles y de escritorio. Las funciones de seguridad esenciales incluyen:
Prácticas críticas de seguridad:
Minar con Raspberry Pi es una puerta de entrada accesible y educativa a la minería de criptomonedas para aficionados y recién llegados al ecosistema blockchain. Aunque el potencial de beneficio directo es limitado frente a operaciones industriales, la experiencia aporta oportunidades de aprendizaje práctico únicas.
El éxito depende de:
Configurando adecuadamente tu Raspberry Pi, seleccionando activos adecuados y participando en la comunidad minera, puedes adquirir experiencia práctica en blockchain y obtener recompensas cripto modestas. Las habilidades técnicas desarrolladas en la resolución de problemas, optimización y administración de sistemas suelen ser más útiles que las monedas minadas y abren la puerta a una mayor implicación en el sector de las criptomonedas y la tecnología blockchain.
Raspberry Pi resulta ideal para minar Monero, Bitcoin Gold, Zcash, Ethereum y Ethereum Classic. Estos activos permiten una minería más eficiente en dispositivos de bajo consumo frente a otras opciones.
El coste inicial ronda los 50 USD. Los beneficios mensuales estimados son de unos 1,20 USD bajo condiciones estables de dificultad, aunque las ganancias reales dependen del precio y la dificultad de la red.
Necesitas una placa Raspberry Pi, fuente de alimentación estable, conexión a Internet y sistema de refrigeración. El software incluye un sistema operativo compatible como Raspbian, aplicaciones de minería como CGMiner o BFGMiner y los controladores necesarios. Asegura buena ventilación y un suministro eléctrico fiable para evitar sobrecalentamientos y fallos.
La minería con Raspberry Pi es más económica y escalable, con menor inversión inicial. Sin embargo, tiene tasas de hash mucho más bajas, mayor consumo energético por unidad de producción y rentabilidad mínima frente a mineros ASIC profesionales.
Optimiza el consumo eliminando componentes innecesarios como chips GPU no utilizados. Usa disipadores y ventila bien el equipo. Supervisa la temperatura y considera reducir la frecuencia de reloj si es necesario. Calcula los costes eléctricos según la tarifa local para mantener la rentabilidad.
El potencial de beneficio es muy bajo. Los altos costes eléctricos y la baja tasa de hash hacen que la minería con Raspberry Pi no sea rentable para la mayoría de criptomonedas. El hardware profesional ofrece mejores retornos de inversión.
Elige el pool por su reputación, tarifas y frecuencia de pagos. Selecciona aplicaciones compatibles con tu hardware y sistema operativo, priorizando estabilidad y seguridad.
La minería con Raspberry Pi tiene baja rentabilidad por el rendimiento limitado del hardware. Los costes eléctricos exceden los beneficios potenciales. Su poca potencia lo hace poco eficiente para activos modernos. Cambios regulatorios y problemas de disipación térmica son retos adicionales.











