

El término "fork" proviene del inglés y significa literalmente "tenedor" o "ramificación". En ámbitos técnicos, un fork consiste en crear una copia o nueva versión de algo (sea código de software, una blockchain o una aplicación) que evoluciona de forma independiente respecto al origen.
El concepto de fork es transversal en numerosas disciplinas porque describe el proceso de dividir y crear algo nuevo a partir de una base existente. Esta universalidad facilita su uso en sectores muy diferentes. Aunque un fork en Git y uno en blockchain son procesos distintos, comparten la idea fundamental de separación y desarrollo independiente.
En el contexto de las criptomonedas, un fork implica un cambio esencial en las reglas que gobiernan una blockchain, lo que puede dividir la cadena en dos versiones diferentes.
Una blockchain está formada por bloques, cada uno con información de transacciones. Un fork se produce cuando parte de la comunidad decide modificar las reglas. Las razones pueden ser diversas: aumentar la velocidad de las transacciones cambiando el tamaño de bloque, añadir nuevas funciones como soporte para smart contracts, corregir vulnerabilidades o errores del protocolo, o resolver disputas sobre el futuro del proyecto.
Existen dos tipos principales de forks en blockchain: los hard forks suponen cambios radicales e incompatibles con versiones previas, dando lugar a la división de la cadena y la aparición de nuevas criptomonedas. Los soft forks, en cambio, son ajustes más conservadores que mantienen la compatibilidad con las reglas existentes y modifican la cadena actual sin crear otra nueva.
Varios ejemplos ilustran los forks en blockchain: Bitcoin Cash surgió por un desacuerdo sobre la escalabilidad, generando una criptomoneda independiente. Ethereum y Ethereum Classic se separaron tras un ciberataque al proyecto The DAO: la mayoría modificó la blockchain, pero una parte se mantuvo en la cadena original, ahora llamada Ethereum Classic. Bitcoin SV nació cuando se aumentó el tamaño de bloque hasta 128 MB, creando otra criptomoneda independiente.
En desarrollo de software, un fork se asocia sobre todo al sistema de control de versiones Git y a plataformas como GitHub, GitLab o Bitbucket.
En Git, un fork genera una copia independiente de un repositorio, permitiendo trabajar en un proyecto sin afectar la versión original. Los motivos principales para hacer un fork son: modificar un proyecto existente, crear una versión propia o experimentar de forma aislada.
El proceso es sencillo: accede al repositorio deseado, haz clic en el botón Fork (esquina superior derecha) y la plataforma crea una copia en tu cuenta. Desde ahí puedes modificar esa copia, añadir archivos, hacer cambios o experimentar libremente. Si quieres aportar tus modificaciones al proyecto original, puedes abrir un pull request.
Es importante distinguir fork de clonación: Fork crea una copia en un servidor como GitHub, mientras que Clone genera una copia local en tu ordenador. Además, los forks no se limitan a proyectos individuales. En distribuciones Linux, un fork crea una nueva distribución basada en otra: Ubuntu es un fork de Debian y Linux Mint deriva de Ubuntu. En aplicaciones, un fork da lugar a versiones modificadas a partir del código fuente; por ejemplo, el navegador Brave es un fork de Chromium.
El concepto de fork está presente en otras aplicaciones tecnológicas. ForkPlayer es una app popular para Smart TV que permite ver contenido online, admite listas públicas, enlaces personalizados y una configuración sencilla en diferentes modelos de televisor.
Una fork bomb es un script o programa malicioso que genera procesos infinitos, saturando los recursos del sistema operativo y causando bloqueos o caídas.
Aunque "hacer un fork" resulta natural entre desarrolladores y entusiastas de las criptomonedas, puede confundir fuera del ámbito técnico. El verbo "fork" pertenece al lenguaje coloquial del entorno tecnológico. En documentos oficiales, artículos o presentaciones, se recomienda optar por expresiones más neutras, como: "crear un fork del repositorio", "realizar un fork de la blockchain" o "dividir el proyecto".
Los sinónimos de fork dependen del contexto: en programación (copia, ramificación, modificación), en criptomonedas (división, actualización, fork) y en aplicaciones (versión, adaptación).
Un fork es un concepto universal fundamental para la innovación y el desarrollo en diferentes disciplinas. En criptomonedas, los forks permiten crear nuevas monedas y adaptar la blockchain a nuevas necesidades. En programación, los forks facilitan la experimentación, la mejora de proyectos y la creación de versiones personalizadas de software. Comprender el contexto concreto de un fork evita confusiones y ayuda a orientarse en el entorno tecnológico.
Un fork es una actualización del protocolo que implica un cambio en las reglas de la blockchain y genera una nueva versión. Puede ser hard fork (incompatible, crea una nueva cadena) o soft fork (compatible). Los forks permiten mejoras, corrección de errores y evolución de la red.
Un fork se produce cuando una blockchain se divide en dos cadenas distintas, normalmente por actualizaciones de protocolo o desacuerdos en la comunidad. El término hace referencia al punto en que la cadena se ramifica en caminos diferentes, creando una nueva criptomoneda con sus propias características y comunidad.
Un fork es una copia del código de la blockchain que genera una versión nueva. Puede ser soft (actualizaciones compatibles) o hard (cambios incompatibles que exigen que todos los nodos se actualicen). Los hard forks suelen dar lugar a nuevas criptomonedas con reglas y funciones diferentes.
Un fork es una modificación de las reglas del protocolo de una blockchain. Los hard forks crean nuevas cadenas incompatibles con la original, mientras que los soft forks son actualizaciones compatibles. Los forks permiten mejoras en el protocolo, corrección de errores o divisiones impulsadas por la comunidad.
Un fork duplica la blockchain o el código original en un bloque concreto. Los desarrolladores modifican el código, alteran parámetros y lanzan una nueva red con un bloque génesis propio. Así nace una blockchain separada, con reglas y gobernanza independientes.
Un hard fork es una actualización incompatible que obliga a todos los nodos a actualizarse y, si no se adopta por todos, genera una nueva blockchain. Un soft fork es compatible, solo exige que la mayoría de los nodos se actualicen y mantiene la compatibilidad con versiones anteriores.
Un fork divide la blockchain. Si es un soft fork, la red sigue siendo compatible. Un hard fork crea una nueva cadena con reglas distintas, dando lugar a dos criptomonedas separadas. Los nodos deben elegir qué cadena seguir.











