
El trading de criptomonedas ofrece estrategias variadas para inversores que buscan rentabilizar los movimientos del mercado. Si bien la aproximación tradicional consiste en comprar barato y vender caro, existe una alternativa para quienes prevén caídas en los precios: la venta en corto. Esta guía aborda el concepto de operar en corto con criptomonedas, especialmente con Ethereum y otros activos digitales, y proporciona información clave para traders que desean aprovechar mercados bajistas, conociendo los riesgos y medidas de protección asociadas.
Operar en corto, o venta en corto, es una estrategia avanzada que permite obtener beneficios cuando el precio de un activo baja. Su fundamento es contrario al enfoque tradicional: el trader apuesta contra un activo que considera sobrevalorado y anticipa su descenso de precio.
La operativa consiste en pedir prestados fondos o activos a una plataforma centralizada o bróker para venderlos al precio actual, con la expectativa de recomprarlos más baratos en el futuro. Esta estrategia se considera "bajista", ya que refleja una visión negativa sobre la evolución del activo, en contraste con el enfoque "alcista" que espera revalorización.
Por ejemplo, un trader analiza Ethereum (ETH) y concluye que su precio va a caer. Si ETH cotiza a un determinado nivel, el trader pide prestados fondos a su bróker y vende ETH a ese precio. Si luego ETH baja, el vendedor en corto puede recomprar la criptomoneda a ese precio inferior y devolver el préstamo. La diferencia entre el precio de venta y recompra, descontando comisiones e intereses, es la ganancia del trader.
Aunque la venta en corto nació en los mercados de acciones, hoy se aplica a muchos activos negociables: criptomonedas, divisas, fondos cotizados (ETF) y opciones. Cualquier plataforma que ofrezca venta en corto permite aplicar esta estrategia bajista en distintos mercados.
El mercado de criptomonedas ofrece varias fórmulas para aplicar la venta en corto, especialmente en Ethereum y otras criptomonedas principales. Cada método tiene características, requisitos y riesgos propios que conviene analizar antes de operar.
Trading con margen
El trading con margen es el método más clásico para operar en corto con criptomonedas. El trader pide prestadas criptomonedas o fondos (margen) a un bróker o plataforma centralizada para venderlos en el mercado. La posición prestada debe devolverse con los intereses correspondientes, lo que obliga a predecir con precisión los movimientos de precios a corto plazo.
Por ejemplo, si el trader pide fondos para vender Bitcoin (BTC) al precio actual y luego este baja, puede recomprar BTC a un precio menor y cerrar su préstamo. Tras descontar comisiones e intereses, obtiene beneficio. Si el precio de BTC sube, el coste para devolver la posición aumenta.
Las grandes plataformas de criptomonedas ofrecen trading con margen, pero cada una aplica tarifas, intereses y mínimos de cuenta diferentes. Es fundamental revisar los términos y condiciones de cada plataforma para definir una estrategia de venta en corto ajustada al riesgo y capital disponible.
Venta en corto de futuros
Los contratos de futuros permiten operar en corto con derivados, sin necesidad de poseer criptomonedas. Son acuerdos entre partes que especulan sobre el precio futuro de una criptomoneda, indicando cantidad, precio objetivo (strike price) y fecha de vencimiento en que el vendedor debe cumplir la entrega.
En la venta en corto, especialmente con Ethereum, el trader vende futuros a un precio strike que estima superior al precio real de cotización futura. Si ETH se mantiene por debajo de ese precio hasta el vencimiento, el vendedor en corto conserva la prima obtenida. Si ETH iguala o supera el strike, el trader debe comprar ETH a precio de mercado para cumplir el contrato.
El mercado cripto ha introducido futuros perpetuos, que eliminan la fecha de vencimiento tradicional. Estos contratos aplican sistemas dinámicos de tasas de financiación, que ofrecen incentivos o cargos según el mercado, permitiendo mantener posiciones cortas indefinidamente sin fechas de liquidación predeterminadas.
Contrato por diferencia (CFD)
Los contratos por diferencia (CFDs) funcionan de manera similar a los futuros, pero se negocian en mercados extrabursátiles (OTC) y no en mercados públicos. Permiten especular sobre el precio de las criptomonedas sin poseer los activos subyacentes. El vendedor en corto vende CFDs con fondos prestados y busca recomprarlos más baratos para obtener beneficio.
El carácter OTC de los CFDs aporta flexibilidad en los términos y condiciones, pero también más riesgo, ya que estos mercados suelen carecer de supervisión regulatoria y transparencia. Además, la legalidad afecta a la disponibilidad de CFDs: en varias jurisdicciones, como Estados Unidos, la negociación de CFDs está prohibida. El trader debe comprobar la normativa local para operar conforme a la ley.
La venta en corto aporta ventajas estratégicas para traders que buscan diversificar su participación en el mercado cripto. El principal beneficio es la posibilidad de obtener ganancias en mercados bajistas. En lugar de limitarse a periodos de subidas, operar en corto, por ejemplo con Ethereum, permite aprovechar las caídas previstas en el valor de las criptomonedas.
Esta capacidad resulta especialmente útil durante correcciones, mercados bajistas o cuando ciertas criptomonedas parecen sobrevaloradas según el análisis técnico o fundamental. Quienes identifican estos escenarios pueden abrir posiciones cortas y beneficiarse de bajadas que, de otro modo, serían oportunidades perdidas.
Además de obtener beneficios directos, operar en corto es una herramienta eficaz para cubrir riesgos en la cartera. La cobertura consiste en abrir posiciones que compensen posibles pérdidas en tenencias existentes. Por ejemplo, si un trader mantiene una posición relevante a largo plazo en Ethereum, puede abrir una posición corta para beneficiarse de correcciones temporales. Así, si el valor de Ethereum baja, las ganancias de la posición corta reducen el coste medio de adquisición de las tenencias a largo plazo y protegen ante caídas, manteniendo la exposición al activo.
Esta capacidad de cobertura permite a los traders expertos mantener convicción en sus inversiones a largo plazo, mientras gestionan la volatilidad a corto y reducen pérdidas de cartera en situaciones de mercado adversas.
La venta en corto, incluida la de Ethereum, ofrece oportunidades de beneficio, pero implica riesgos notables que la distinguen de las posiciones largas. El mayor riesgo es la posibilidad de pérdidas ilimitadas. En una posición larga, la pérdida máxima es la inversión inicial (si el activo llega a valer cero), pero en una posición corta no existe límite teórico, ya que el precio puede subir indefinidamente.
Si la criptomoneda vendida en corto duplica, triplica o sube aún más, el vendedor en corto puede sufrir pérdidas superiores al 100 % de la posición inicial. Este riesgo asimétrico exige controlar el tamaño de la posición y aplicar una gestión rigurosa para evitar daños graves en la cartera.
Los eventos de "short squeeze" son otro riesgo relevante. Un short squeeze ocurre cuando una subida rápida obliga a muchos vendedores en corto a comprar el activo para cerrar posiciones y limitar pérdidas. Este proceso crea presión compradora, acelera la subida del precio y puede provocar liquidaciones en cadena y grandes pérdidas en posiciones cortas. Los short squeezes se desarrollan muy rápido y generan volatilidad extrema, atrapando a traders desprevenidos en posiciones desfavorables.
Los costes de mantener posiciones cortas también reducen la rentabilidad. Las plataformas cobran comisiones e intereses por los fondos o activos prestados. Los contratos de futuros y CFDs tienen sus propias tarifas de mantenimiento. Estos costes se acumulan mientras la posición está abierta, reduciendo el beneficio incluso cuando el planteamiento de trading es correcto. En mercados de caída lenta, posiciones cortas prolongadas pueden ofrecer beneficios mínimos tras descontar comisiones e intereses.
Dado el riesgo elevado de la venta en corto, es esencial aplicar una gestión rigurosa para proteger el capital y mantener la operativa. Hay varias estrategias clave para reducir los peligros de operar en corto, especialmente con Ethereum y otros activos digitales volátiles.
Utilizar órdenes de stop-loss
Las órdenes de stop-loss son mecanismos automáticos que cierran la posición al alcanzar un precio previamente definido. Pueden configurarse como órdenes limitadas (ejecutadas a precios específicos) o de mercado (ejecutadas al precio vigente). Para el vendedor en corto, la orden de stop-loss activa la compra cuando el precio sube hasta el umbral, limitando automáticamente la pérdida.
Por ejemplo, un trader que opera en corto con Ethereum a un precio concreto puede fijar una orden de stop-loss de compra a un nivel superior. Así limita la pérdida máxima si el mercado se mueve en contra. Muchas plataformas cripto ofrecen la función stop-loss para que los traders puedan aplicarla en sus posiciones cortas.
Aplicar análisis técnico
El análisis técnico aporta un marco sistemático para evaluar precios, definir puntos de entrada y salida, y gestionar el tamaño de la posición. Se basa en niveles de precio, patrones gráficos, volumen y indicadores matemáticos, no en factores fundamentales como adopción tecnológica.
Entre las herramientas habituales para vender en corto se encuentran las bandas de Bollinger (miden la volatilidad y los posibles giros), medias móviles (identifican tendencia y momentum) y los retrocesos de Fibonacci (sugieren zonas de soporte y resistencia). Aunque no garantiza resultados, el análisis técnico aporta estructura para definir la entrada óptima, el take profit y el stop-loss según el comportamiento histórico y patrones estadísticos.
Monitorizar el interés en posiciones cortas
El interés en posiciones cortas es el porcentaje de acciones o tokens circulantes que están en posiciones cortas. Es un indicador útil para evaluar el sentimiento de mercado y el riesgo de short squeeze. Los activos con un alto interés en posiciones cortas tienen más probabilidad de sufrir short squeezes, pues la concentración de posiciones cortas favorece coberturas rápidas y subidas bruscas.
Al monitorizar el interés en posiciones cortas en distintas criptomonedas, especialmente con Ethereum u otros activos principales, el trader puede valorar el riesgo y evitar posiciones desfavorables. Un interés elevado suele implicar mayor volatilidad y menor estabilidad, lo que sugiere adoptar posiciones más conservadoras o buscar alternativas.
Otras prácticas recomendadas son ajustar el tamaño de la posición al valor total de la cartera, diversificar posiciones cortas en activos no correlacionados, fijar objetivos de beneficio realistas y seguir atentamente el mercado y las noticias que puedan provocar movimientos adversos.
Operar en corto con criptomonedas, incluidas estrategias en Ethereum, ofrece a los traders avanzados la opción de rentabilizar mercados bajistas y aplicar coberturas de cartera. Mediante trading con margen, futuros y contratos por diferencia, se pueden expresar visiones negativas sobre el valor de las criptomonedas y aprovechar caídas previstas. Los beneficios de la venta en corto incluyen no solo la obtención directa de ganancias, sino también la gestión de riesgos por medio de coberturas.
Sin embargo, la venta en corto conlleva riesgos notables que la distinguen de las posiciones largas: potencial de pérdida ilimitada, vulnerabilidad a short squeezes y costes acumulados, que exigen preparación y disciplina. Para operar con éxito en corto, especialmente con Ethereum y activos volátiles, es imprescindible comprender bien el mercado, aplicar una gestión rigurosa de riesgos y monitorizar la posición en todo momento.
Con medidas de protección como órdenes de stop-loss, análisis técnico y monitorización del interés en posiciones cortas, es posible mitigar parte de los riesgos al operar en corto. En suma, la venta en corto es una técnica avanzada, recomendada para traders experimentados que conocen sus beneficios y riesgos. Quienes la aborden con prudencia, formación y disciplina pueden integrarla como una herramienta valiosa en la operativa diversificada de trading con criptomonedas.
Sí, es posible operar en corto con Ethereum mediante trading apalancado en diversas plataformas. Los traders pueden beneficiarse de caídas en el precio abriendo posiciones cortas. Esta estrategia sigue siendo popular en el mercado cripto en 2025.
Sí, ProShares Short Ether Strategy ETF (SETH) permite a los inversores beneficiarse de la caída del precio de Ethereum. Ofrece exposición inversa a ETH y permite posiciones cortas a través de un ETF tradicional.
Operar en corto consiste en pedir prestadas criptomonedas a un bróker, venderlas al precio actual y recomprarlas más tarde a un precio inferior para obtener beneficio. Los traders emplean productos apalancados como CFDs para apostar por los movimientos de precio sin poseer los activos reales.










