

Ethereum 2.0 marca una evolución clave en el sector blockchain, ya que implica el cambio del mecanismo de consenso Proof of Work (PoW) a Proof of Stake (PoS). Esta actualización busca solucionar los problemas de escalabilidad, reducir el consumo energético y mejorar la eficiencia global de la red de Ethereum.
Ethereum, lanzada en 2015, ha sido la plataforma líder en contratos inteligentes y aplicaciones descentralizadas (dApps). Ethereum 2.0, denominada también ‘capa de consenso’, no es una blockchain nueva, sino una mejora profunda de la red ya existente. La transición comenzó con ‘the Merge’ el 15 de septiembre de 2022, cambiando de forma esencial el modo en que la blockchain alcanza consenso y procesa las transacciones.
En el modelo Proof of Stake de Ethereum 2.0, los validadores deben bloquear al menos 32 ETH en la blockchain principal para participar en el procesamiento de transacciones. El sistema selecciona de forma aleatoria a los validadores para completar bloques de transacciones, y las recompensas se distribuyen en ETH. Para mantener la integridad de la red, el mecanismo de slashing penaliza a los validadores que envían información incorrecta o descuidan sus funciones.
La principal diferencia está en el mecanismo de consenso: Ethereum 2.0 emplea PoS en vez de PoW. Este cambio permite reducir el consumo energético de manera significativa, ya que el nuevo sistema utiliza un 99,95 % menos energía que el anterior. Además, Ethereum 2.0 tiene un calendario de emisión de monedas más bajo, lo que puede convertir ETH en un activo deflacionario si la tasa de quema supera la emisión diaria.
Ethereum 2.0 se lanzó oficialmente el 15 de septiembre de 2022 con ‘The Merge’. Esta fecha fue un hito relevante en la historia de Ethereum, ya que la red pasó de PoW a PoS. Desde entonces, el proceso de actualización ha seguido avanzando mediante varias fases previstas:
El staking delegado permite a los inversores participar en la red de Ethereum 2.0 sin necesidad de cumplir el requisito de 32 ETH para ser validador completo. Los proveedores externos ofrecen servicios para que los usuarios deleguen cantidades menores de ETH y obtengan recompensas. No obstante, los delegadores deben tener en cuenta los riesgos, como la posible pérdida de ETH apostado si el validador elegido incurre en una mala praxis.
La transición a Ethereum 2.0 no altera la naturaleza fundamental de las monedas ETH ni de los tokens basados en Ethereum. Todos los activos existentes en la red Ethereum pasaron automáticamente a la nueva capa de consenso. Es esencial recalcar que no existen ‘monedas Ethereum 2.0’ separadas, por lo que debes estar alerta ante posibles estafas que afirmen lo contrario.
Ethereum 2.0 supone un cambio trascendental en la tecnología blockchain, destinado a solucionar los retos de escalabilidad y eficiencia de su predecesora. Al adoptar el modelo Proof of Stake, Ethereum pretende reducir el consumo energético, acelerar las transacciones y seguir siendo la plataforma líder para aplicaciones descentralizadas. A medida que la actualización se despliega en fases, puede influir de manera significativa en el ecosistema global de criptomonedas y en el futuro de las tecnologías descentralizadas.
La fusión de ETH tuvo lugar el 15 de septiembre de 2022. Ese acontecimiento marcó el paso de Ethereum del mecanismo de consenso proof-of-work al proof-of-stake.
Sí, la fusión de Ethereum fue exitosa. Se completó el 15 de septiembre de 2022, y Ethereum pasó del mecanismo de consenso proof-of-work al proof-of-stake.
Si hubieras invertido 1 000 $ en Ethereum hace 5 años, tu inversión tendría ahora un valor aproximado de 25 000 $, lo que supone una rentabilidad del 2 400 %.
La SEC aprobó los ETF spot de Ethereum el 10 de enero de 2024, permitiendo su negociación desde el 11 de enero de 2024.











