
ZAMA es una empresa pionera en criptografía de código abierto que ha desarrollado las soluciones de Fully Homomorphic Encryption (FHE) más avanzadas del mundo para aplicaciones de blockchain e inteligencia artificial. En esencia, ZAMA ha creado el Confidential Blockchain Protocol, una infraestructura cross-chain que permite contratos inteligentes confidenciales en cualquier blockchain de Layer 1 o Layer 2 sin necesidad de modificar la cadena subyacente.
La tecnología principal de la compañía, FHEVM (Fully Homomorphic Encryption Virtual Machine), permite a los desarrolladores crear contratos inteligentes que operan sobre datos cifrados y mantienen la composabilidad total con aplicaciones blockchain existentes. Este avance posibilita el cifrado de extremo a extremo de los inputs y el estado de las transacciones, garantizando que los datos sensibles permanezcan privados durante todo el proceso computacional.
ZAMA alcanzó el estatus de unicornio con una valoración superior a 1 000 millones de dólares, respaldada por más de 150 millones de dólares en financiación total. La empresa fue fundada por el Dr. Pascal Paillier, inventor del reconocido esquema de cifrado Paillier, y el Dr. Rand Hindi, ex gestor de hedge funds y actualmente emprendedor deep tech. Esta combinación de experiencia en criptografía y visión financiera posicionó a ZAMA para cerrar la brecha entre la criptografía teórica y las aplicaciones prácticas en blockchain.
ZAMA fue fundada en 2020 por dos criptógrafos visionarios con experiencias complementarias. El Dr. Pascal Paillier, Chief Technology Officer, es pionero en cifrado homomórfico y creador del criptosistema Paillier en 1999, todavía uno de los esquemas aditivos homomórficos más utilizados en criptografía. El Dr. Rand Hindi, Chief Executive Officer, aporta su experiencia en finanzas e inteligencia artificial adquirida en proyectos previos, entre ellos, la fundación de Snips, una startup de IA centrada en privacidad que posteriormente fue adquirida por Sonos.
La visión fundacional era ambiciosa y revolucionaria: hacer viable el cifrado homomórfico completo para aplicaciones del mundo real. Durante décadas, FHE fue considerado el «santo grial» de la criptografía: teóricamente poderoso pero impracticable por sus limitaciones de rendimiento y coste computacional. El equipo de ZAMA reunió el mayor grupo de investigación dedicado al FHE del mundo, con más de 90 empleados, casi la mitad con doctorado. Esta concentración de talento criptográfico permitió transformar avances teóricos en implementaciones prácticas con rapidez.
La trayectoria de la compañía se aceleró con rondas estratégicas de financiación que reflejaron el creciente reconocimiento del mercado. Tras las fases iniciales de desarrollo, ZAMA recaudó 73 millones de dólares en una Serie A y, posteriormente, 57 millones de dólares en una Serie B liderada por fondos de venture capital blockchain destacados. Esta evolución financiera demuestra que las innovaciones técnicas de ZAMA son reconocidas como infraestructura esencial para blockchain, cloud computing, sanidad, defensa e inteligencia artificial en diversos sectores.
La principal fortaleza de la tecnología blockchain (transparencia y verificabilidad pública) es también su mayor debilidad para la adopción institucional y aplicaciones sensibles. Cada transacción, saldo e interacción con contratos inteligentes es visible permanentemente para cualquiera en la red, lo que genera graves riesgos de privacidad y seguridad y limita la adopción plena de aplicaciones descentralizadas para operaciones sensibles.
ZAMA identificó cuatro problemas críticos que su tecnología FHE resuelve directamente:
Las blockchains tradicionales exponen todos los datos de transacciones en tiempo real, permitiendo que actores sofisticados adelanten operaciones, manipulen mercados y extraigan valor de los usuarios mediante estrategias de trading depredadoras. Este problema es especialmente grave en finanzas descentralizadas, donde bots automatizados detectan oportunidades de arbitraje y se adelantan a los usuarios con mayor velocidad y capital. Un usuario puede enviar un swap rentable en un exchange descentralizado, pero los bots MEV detectan la oportunidad en el mempool público y ejecutan su swap primero, modificando el precio y capturando el beneficio que debía ser del usuario original.
Las grandes instituciones financieras no pueden utilizar blockchains públicas para operaciones sensibles si sus estrategias de trading, datos de clientes y posiciones financieras serían inmediatamente visibles para competidores y el mercado. Esta transparencia genera desventajas competitivas y riesgos de exposición de datos, obligando a muchas instituciones a recurrir a blockchains privadas o infraestructuras financieras tradicionales. Un banco no puede realizar trading propietario en una blockchain pública si cada operación revela su estrategia a la competencia. Del mismo modo, las aseguradoras no pueden procesar reclamaciones en blockchains públicas sin exponer información sensible de salud y datos financieros de sus clientes.
Las arquitecturas blockchain actuales no soportan muchas aplicaciones reales que requieren confidencialidad durante la ejecución. Las subastas selladas necesitan que las pujas permanezcan secretas hasta el final, pero los contratos inteligentes tradicionales las exponen de inmediato. Los sistemas de votación privada requieren mantener el voto individual confidencial y que los resultados agregados sean verificables públicamente. La calificación crediticia confidencial exige analizar datos financieros sensibles sin exponerlos. Estas limitaciones restringen los tipos de aplicaciones que pueden construirse en blockchains públicas y obligan a mantener casos de uso valiosos en infraestructuras privadas.
Las instituciones financieras deben cumplir las normativas de protección de datos y leyes de privacidad, manteniendo a la vez registros auditables y de compliance. La transparencia total de las blockchains tradicionales impide satisfacer simultáneamente los requisitos de privacidad y supervisión regulatoria. Una entidad financiera no puede gestionar cuentas de clientes en una blockchain pública si eso vulnera los requerimientos de protección de datos y expone la información de forma permanente. La solución de ZAMA permite la protección de datos necesaria y mantiene los registros y la composabilidad que exigen reguladores y auditores.
El protocolo de ZAMA emplea TFHE (Torus Fully Homomorphic Encryption), que permite realizar cálculos exactos e ilimitados sobre datos cifrados sin descifrar resultados intermedios. A diferencia de otros enfoques criptográficos que requieren aproximaciones o están limitados a cierta profundidad operativa, TFHE soporta cualquier cálculo arbitrario con precisión perfecta, fundamental en finanzas donde los errores de aproximación no son aceptables. Si un cálculo cifrado implica 10 000 operaciones secuenciales, cada operación mantiene la exactitud matemática sin acumulación de errores ni aproximaciones que introduzcan imprecisiones financieras.
El Protocolo ZAMA actúa como una capa de confidencialidad sobre blockchains existentes, sin necesidad de desplegar una nueva cadena. Este enfoque permite a los desarrolladores implementar contratos inteligentes confidenciales en Ethereum, Polygon, Arbitrum y otras blockchains compatibles con EVM, manteniendo la composabilidad total con protocolos y aplicaciones DeFi actuales. Un desarrollador puede crear un protocolo de préstamos confidencial interoperable con exchanges descentralizados y stablecoins, permitiendo el uso de activos cifrados en varias aplicaciones sin bridges ni envoltura de tokens.
El innovador modelo de ejecución simbólica de ZAMA separa la lógica on-chain de los cálculos FHE pesados para optimizar eficiencia y costes. Los contratos inteligentes se ejecutan simbólicamente en la cadena anfitriona mediante handles ligeros, mientras que los cálculos cifrados reales se realizan de forma asíncrona por coprocesadores especializados. Esta arquitectura reduce los costes de gas y permite operaciones cifradas complejas que serían prohibitivas si se calcularan íntegramente on-chain. Un swap confidencial puede ejecutar la lógica de usuario en Ethereum con costes normales, mientras que el cálculo cifrado se realiza en los coprocesadores de ZAMA, manteniendo la composabilidad y optimizando el rendimiento.
La biblioteca FHEVM extiende Solidity con tipos de datos cifrados (euint8, euint64, ebool, eaddress) y operaciones (+, -, *, /, <, >, ==) que funcionan igual que sus equivalentes en texto plano. Los desarrolladores pueden crear aplicaciones confidenciales usando herramientas y patrones de programación conocidos sin requerir experiencia profunda en criptografía. Un desarrollador que ya domina Solidity puede escribir contratos inteligentes confidenciales con sintaxis casi idéntica, reduciendo la barrera de entrada y acelerando el desarrollo del ecosistema.
ZAMA emplea múltiples capas de seguridad para asegurar una protección robusta ante diversas amenazas. El protocolo utiliza threshold multi-party computation (MPC) para la gestión de claves, AWS Nitro Enclaves para protección a nivel hardware y cálculos verificables públicamente. El protocolo implementa 13 nodos MPC con requisito de mayoría de 2/3, lo que significa que la corrupción de menos de cinco nodos no expone los datos cifrados. Los protocolos robustos garantizan la entrega de resultados incluso ante participantes maliciosos, asegurando que la red no pueda ser detenida mediante fallos bizantinos o ataques de denegación de servicio.
A diferencia de las soluciones de privacidad binarias (datos públicos o completamente cifrados), ZAMA permite confidencialidad programable, donde los contratos inteligentes definen exactamente quién puede descifrar qué datos y bajo qué condiciones. Esta flexibilidad permite crear políticas avanzadas de control de acceso, reglas de cumplimiento y mecanismos condicionales de compartición de datos. Un protocolo de préstamos puede cifrar los scores crediticios de los prestatarios y permitir el descifrado solo al prestatario y prestamistas autorizados, mientras que los auditores pueden verificar métricas agregadas sin acceder a los datos individuales.
ZAMA permite protocolos avanzados de finanzas descentralizadas que protegen la privacidad de los usuarios y mantienen la composabilidad con el ecosistema DeFi. Los exchanges descentralizados confidenciales pueden evitar el front-running manteniendo los montos de swap cifrados hasta la ejecución, protegiendo a los usuarios de la extracción de MEV. Al enviar una orden de swap cifrada, otros traders no ven el tamaño de la operación, lo que impide el front-running y la manipulación previa de precios. Los protocolos de préstamos pueden evaluar la solvencia usando datos financieros cifrados sin exponer información sensible a la competencia ni al público. Los market makers automatizados pueden operar con reservas ocultas y mecanismos de precios privados, permitiendo modelos económicos inéditos en blockchains transparentes.
Las instituciones financieras pueden emitir stablecoins confidenciales donde los saldos y montos de transferencias permanecen cifrados durante todo el ciclo de la transacción, permitiendo pagos digitales que cumplen requisitos de privacidad y supervisión regulatoria. Un banco central o institución financiera puede emitir una moneda digital donde los clientes verifican su saldo sin exponerlo a vigilancia ni competidores. Las tesorerías corporativas pueden gestionar activos digitales sin revelar posiciones a competidores ni posibles atacantes. Una multinacional puede mantener reservas de criptomonedas sin divulgar posiciones ni crear riesgos de seguridad por visibilidad pública.
ZAMA habilita un descubrimiento de precios verdaderamente justo mediante subastas selladas donde todas las pujas permanecen cifradas hasta el final, evitando la manipulación y permitiendo una valoración genuina. Los lanzamientos de tokens pueden usar este mecanismo para impedir la manipulación por bots y asegurar que los precios reflejan la demanda real y no estrategias de trading automatizadas. Las subastas de NFTs, créditos de carbono y licencias de espectro se benefician de esta capacidad de puja confidencial. Los gobiernos pueden asignar licencias de espectro mediante subastas selladas, garantizando un descubrimiento de precios justo sin revelar información estratégica ni facilitar colusión.
El protocolo permite sistemas avanzados de verificación de identidad donde los usuarios demuestran atributos específicos (edad, ciudadanía, estado de acreditación) sin revelar datos personales subyacentes. Las instituciones financieras pueden realizar verificaciones KYC/AML usando datos cifrados, cumpliendo requisitos regulatorios y protegiendo la privacidad. Un usuario puede demostrar que está acreditado para invertir sin revelar su patrimonio al público. Una entidad financiera puede verificar que un cliente no figura en listas de sanciones regulatorias sin exponer detalles ni información del cliente.
Las organizaciones autónomas descentralizadas pueden implementar sistemas de votación confidenciales donde el peso y la elección de voto individual permanecen privados, mientras los resultados agregados son verificables públicamente. Esto previene la compra de votos, la coerción y comportamientos estratégicos que perjudican la gobernanza democrática. Los votos de gobernanza pueden determinar la asignación de recursos sin que los votantes sufran presiones o represalias. Los accionistas pueden votar en decisiones corporativas sin revelar posiciones a actores hostiles ni facilitar esquemas de compra de votos.
Más allá de blockchain, la tecnología de ZAMA permite el análisis seguro de datos sanitarios, donde la información de pacientes se usa para investigación médica, seguimiento epidemiológico y estudios de eficacia sin exponer datos individuales. Las aplicaciones de defensa pueden procesar información clasificada entre varias partes sin depender de la confianza en una sola entidad. Los proveedores de cloud computing pueden ofrecer entornos multi-tenant seguros, donde los datos de clientes permanecen cifrados incluso durante el procesamiento, permitiendo analítica avanzada sin exponer información sensible. Los proveedores sanitarios pueden colaborar en investigación con datos cifrados sin vulnerar regulaciones ni confidencialidad de pacientes.
ZAMA tiene previsto introducir un token como parte de su infraestructura mainnet. La documentación del proyecto describe un token $ZAMA con un modelo económico detallado y un evento de generación de tokens planeado para el cuarto trimestre de 2025, coincidiendo con el lanzamiento del mainnet.
Al lanzarse, el token $ZAMA seguirá un modelo de burn and mint, donde los incentivos económicos se equilibran cuidadosamente. El 100 % de las comisiones del protocolo se queman, generando presión deflacionaria que compensa la emisión de nuevos tokens. Los tokens nuevos se acuñan para recompensar a operadores de red y stakers, incentivando la participación en la seguridad y operación de la red. El protocolo establece un límite total de 1 000 millones de tokens con inflación controlada, asegurando una economía predecible y evitando la dilución ilimitada de los holders.
El protocolo cobrará comisiones por tres servicios principales que son los motores de valor de la red. La verificación ZKPoK tiene costes asociados y descuentos por volumen. Los servicios de descifrado de ciphertext siguen una estructura similar. Los servicios de bridging cross-chain están incluidos en el modelo de comisiones. Las comisiones se fijan en USD pero se pagan en tokens $ZAMA, con descuentos por volumen del 10 % al 99 % para grandes usuarios. Esta estructura incentiva la adopción y permite a los usuarios a gran escala acceder al protocolo de forma eficiente en costes.
Aunque los porcentajes concretos de asignación no se detallan en la documentación actual, el protocolo planea distribuir tokens entre varios grupos de interés. Operadores y validadores reciben tokens por asegurar la red y procesar transacciones. Incentivos comunitarios y desarrollo de ecosistema financian grants y crecimiento. Asignaciones para el equipo y los primeros contribuyentes recompensan a fundadores y desarrolladores. Las asignaciones de tesorería financian el desarrollo continuo y futuras mejoras del protocolo.
El token $ZAMA será el mecanismo principal para asegurar la red mediante staking. Los validadores deben hacer staking de cantidades significativas de $ZAMA para operar coprocesadores y nodos Key Management Service, garantizando su compromiso financiero con el funcionamiento honesto de la red. El protocolo utiliza un modelo de Delegated Proof-of-Stake con expansión prevista a medida que la red crezca. Los validadores que actúen deshonestamente o no mantengan uptime enfrentan slashing de sus tokens staked, lo que crea incentivos económicos para una operación fiable.
Todas las interacciones del protocolo requieren pagos en tokens $ZAMA, incluyendo verificación de inputs cifrados, solicitudes de descifrado y bridging cross-chain. Esto genera demanda de tokens proporcional al uso de la red y volumen de transacciones. A medida que la red procesa más operaciones y cálculos, los ingresos por comisiones y el burn de tokens aumentan, generando presión deflacionaria si el volumen crece más rápido que la emisión. Este mecanismo garantiza utilidad real del token basada en el uso efectivo del protocolo.
Los holders de tokens participarán en la gobernanza del protocolo mediante votación on-chain sobre decisiones críticas que afectan la operación y evolución de la red. Los holders votan ajustes en la tasa de inflación de recompensas de staking, determinando el equilibrio entre incentivos a validadores y gestión de la oferta. Aprueban propuestas de slashing contra operadores deshonestos, manteniendo la seguridad mediante supervisión comunitaria. Votan sobre actualizaciones técnicas del protocolo y modificaciones en la estructura de comisiones, permitiendo adaptar precios y condiciones a medida que la red evoluciona.
El token crea incentivos económicos para el comportamiento honesto de los operadores de red. Coprocesadores y nodos KMS obtienen recompensas proporcionales a su stake y rendimiento, premiando a quienes aportan recursos y mantienen alta disponibilidad. Los operadores deshonestos sufren penalizaciones que eliminan tokens de su stake, desincentivando fuertemente conductas fraudulentas. Esta alineación de incentivos garantiza que los operadores actúen honestamente incluso sin supervisión externa.
Los grandes usuarios del protocolo pueden hacer staking de tokens $ZAMA para acceder a descuentos por volumen en comisiones, reduciendo el coste por operación para los mayores usuarios. Esto aporta utilidad adicional al token y ventajas competitivas a grandes protocolos DeFi o clientes empresariales. El mecanismo permite ofrecer precios competitivos a usuarios de alto volumen, manteniendo estructuras sostenibles para los usuarios pequeños.
El roadmap de ZAMA posiciona el protocolo como infraestructura esencial para la próxima generación de aplicaciones preservadoras de privacidad en blockchain y computación tradicional.
El lanzamiento en mainnet de Ethereum está programado para el cuarto trimestre de 2025, inicialmente soportando aplicaciones aprobadas antes de pasar a despliegue permissionless donde cualquier desarrollador podrá implementar contratos confidenciales. El evento de generación de tokens ocurrirá en el cuarto trimestre de 2025, habilitando staking y gobernanza basada en tokens. La expansión multichain a otras cadenas compatibles con EVM como Polygon, Arbitrum y otras seguirá al lanzamiento del mainnet. La integración con otras redes blockchain de alto rendimiento está prevista para fases posteriores.
ZAMA busca optimizaciones agresivas de rendimiento para alcanzar el throughput a escala empresarial. Los benchmarks actuales demuestran capacidades sólidas de procesamiento de transacciones, con planes para aumentar significativamente las transacciones por segundo usando aceleración por GPU para cálculos FHE. Se prevé la implementación en FPGA para mejoras sustanciales de throughput, y el objetivo final es lograr procesamiento empresarial mediante hardware dedicado optimizado para FHE. Estas mejoras permitirán aplicaciones reales que actualmente requieren sistemas tradicionales por limitaciones de capacidad.
Las futuras actualizaciones del protocolo introducirán integración ZK-FHE para cálculos cifrados verificables, demostrando matemáticamente que los cálculos se realizaron correctamente sin revelar resultados intermedios. Comités MPC más amplios mejorarán la descentralización al distribuir la gestión de claves entre más operadores. Las firmas post-cuánticas ofrecerán resistencia total ante amenazas cuánticas. El protocolo implementará participación permissionless de operadores mediante validación basada en pruebas de conocimiento cero, permitiendo una participación más amplia en las operaciones de red.
ZAMA planea expandirse más allá de blockchain al análisis de datos sanitarios, permitiendo investigación y optimización de tratamientos con datos de pacientes cifrados. Las aplicaciones para defensa y sistemas gubernamentales facilitarán el procesamiento de información clasificada entre varias partes. La infraestructura cloud proporcionará servicios de computación cifrada para analítica y ciencia de datos empresarial. La empresa habilitará entrenamiento de IA sobre datasets cifrados, permitiendo el desarrollo de modelos con datos sensibles sin exponer la información. El modelo dual de licencias (open source para investigación, comercial para producción) le permite capturar valor en varios mercados de alto crecimiento.
La evolución del protocolo hacia abstracciones fáciles de usar hará que la computación confidencial sea cada vez más accesible. La integración de SDKs móviles permitirá aplicaciones confidenciales en dispositivos distribuidos. Las funcionalidades de cumplimiento empresarial satisfarán los requisitos regulatorios de instituciones financieras y organizaciones sanitarias. La integración con grandes proveedores de cloud y software empresarial impulsará la adopción masiva al incorporar capacidades de computación confidencial en infraestructuras empresariales conocidas.
ZAMA opera en el competitivo ámbito de confidential computing y blockchains privadas, donde diversos proyectos persiguen enfoques técnicos distintos para alcanzar objetivos similares de privacidad.
Secret Network emplea Trusted Execution Environments y métodos basados en hardware para contratos inteligentes confidenciales, ofreciendo buen rendimiento actual pero enfrentando suposiciones de confianza en hardware y vulnerabilidad a ataques de side-channel. Si los procesadores tienen vulnerabilidades no divulgadas o los atacantes acceden físicamente al hardware, el cifrado puede ser vulnerado. Otros competidores combinan enfoques hardware con arquitecturas únicas, ofrecen buen rendimiento pero limitaciones similares por la confianza en la seguridad hardware. Las plataformas centradas en zero-knowledge proof ofrecen privacidad pero están restringidas a casos de uso específicos y requieren circuitos complejos difíciles de actualizar.
El enfoque de cifrado homomórfico completo de ZAMA aporta beneficios únicos frente a los competidores. A diferencia de las soluciones basadas en hardware, FHE ofrece garantías matemáticas de privacidad que no dependen de confiar en fabricantes ni preocuparse por ataques físicos. La protección se garantiza por las matemáticas, no por la seguridad hardware. En comparación con las soluciones zero-knowledge, ZAMA permite profundidad ilimitada de cálculos y aritmética exacta sin errores de aproximación ni limitaciones de circuitos. Un desarrollador puede usar cualquier algoritmo sin preocuparse por restricciones de tamaño de circuitos o profundidad computacional.
La arquitectura cross-chain diferencia a ZAMA de las soluciones específicas de blockchain. Mientras los competidores suelen operar como cadenas independientes o requieren bridges, el protocolo de ZAMA se integra directamente con la infraestructura existente, permitiendo composabilidad inmediata con ecosistemas y aplicaciones DeFi consolidados. Un protocolo confidencial construido en ZAMA puede interactuar directamente con protocolos y aplicaciones principales sin bridges ni envoltura.
La valoración de unicornio y el equipo de investigación de clase mundial de ZAMA ofrecen ventajas competitivas significativas. Las mejoras de rendimiento tras años de desarrollo y la aceleración por hardware prevista le permiten lograr escalabilidad práctica que los competidores no pueden igualar con arquitecturas actuales. El modelo de privacidad programable aporta flexibilidad sin precedentes frente a soluciones binarias. Mientras los competidores ofrecen confidencialidad total o nula, ZAMA habilita contratos inteligentes con controles granulares de acceso, reglas de cumplimiento y compartición condicional, esencial para la adopción empresarial.
Las rondas de financiación exitosas con inversores blockchain destacados demuestran confianza en el enfoque FHE de ZAMA. Las alianzas con empresas tradicionales y licencias comerciales en blockchain e IA muestran demanda real para su solución técnica. El lanzamiento en mainnet previsto para el cuarto trimestre de 2025 será un hito clave para llevar la tecnología a producción.
ZAMA supone un cambio de paradigma en la privacidad blockchain, al transformar el cifrado homomórfico completo de la criptografía teórica en infraestructura práctica para aplicaciones confidenciales. Con más de 150 millones de dólares en financiación, estatus de unicornio y el mayor equipo de investigación FHE, la empresa está posicionada para resolver el dilema de confidencialidad que ha limitado la adopción y participación institucional en blockchain.
La arquitectura cross-chain, las herramientas para desarrolladores y el modelo de privacidad programable responden a necesidades reales de adopción institucional, manteniendo la composabilidad y descentralización que hacen valiosas a las blockchains públicas. Ante el aumento de presión regulatoria y preocupación por la privacidad, la tecnología de ZAMA se vuelve esencial para la próxima generación de aplicaciones blockchain en finanzas, sanidad, defensa y empresa.
Con el lanzamiento del token $ZAMA previsto para finales de 2025, la base técnica y oportunidad de mercado del protocolo lo posicionan como un desarrollo potencialmente transformador en el futuro de la computación confidencial. La tokenomics planificada, el roadmap de despliegue cross-chain y las ambiciones de escalabilidad demuestran compromiso técnico. Para desarrolladores, empresas e inversores que buscan tecnología de privacidad de vanguardia, ZAMA ofrece una combinación única de innovación técnica, oportunidad de mercado y capacidad de ejecución que aborda las limitaciones fundamentales de la infraestructura blockchain actual.
Zama es un protocolo criptográfico centrado en la privacidad que permite cálculos confidenciales sobre datos cifrados. Facilita la creación de aplicaciones descentralizadas con mayor privacidad y protección de datos, manteniendo la transparencia y seguridad de blockchain.
Zama es una plataforma blockchain que habilita cálculos preservando la privacidad mediante criptografía avanzada. Permite construir contratos inteligentes confidenciales y aplicaciones descentralizadas, manteniendo la seguridad de los datos y la privacidad del usuario en la cadena.











