
Fantom es una blockchain de alto rendimiento de capa 1 que ha destacado en el mundo de las criptomonedas desde su lanzamiento en 2018. Con su exclusivo mecanismo de consenso Lachesis y el rebranding Sonic, Fantom pretende resolver el trilema blockchain: escalabilidad, seguridad y descentralización. En este artículo se analizan los aspectos esenciales de Fantom, su token FTM y la migración Sonic.
Fantom es una blockchain de capa 1 pensada para ofrecer soluciones ágiles y económicas a aplicaciones descentralizadas (DApps) y activos digitales. Opera sobre la mainnet Opera y emplea una arquitectura DAG (grafo acíclico dirigido). Su propuesta diferencial es el mecanismo de consenso Lachesis, que permite una finalización de transacciones prácticamente instantánea y comisiones muy bajas.
El mecanismo de consenso Lachesis constituye la base de Fantom. Combina tolerancia asincrónica a fallos bizantinos (aBFT) con una arquitectura DAG para lograr gran escalabilidad, rapidez en la finalización de transacciones y seguridad reforzada. Los nodos generan eventos que incluyen transacciones y referencias a eventos y bloques anteriores en el DAG. La red valida los nuevos bloques comprobando las transacciones y las referencias, garantizando que el DAG siga siendo acíclico.
Fantom ofrece varias ventajas destacadas:
FTM es la criptomoneda nativa de la red Fantom. Tiene varias funciones dentro del ecosistema:
Quienes poseen FTM pueden hacer staking para obtener recompensas y participar en la gobernanza de la red. El sistema de staking ofrece flexibilidad, con distintos periodos de bloqueo para acceder a mayores recompensas.
La migración Sonic supone una actualización de gran relevancia para Fantom, orientada a mejorar el rendimiento de la red y la experiencia de los desarrolladores. Esta actualización optimiza la capa de consenso, reduciendo la latencia y las comisiones. La llegada de Fantom Virtual Machine (FVM) es clave en esta migración, ya que proporciona mayor escalabilidad y eficiencia.
La migración Sonic aporta mejoras como:
El token S será el nativo de la cadena Sonic, tras una votación de gobernanza que asegura la compatibilidad 1:1 entre FTM y S. Aunque cumple funciones similares a FTM, S está optimizado para la escalabilidad e interoperabilidad propias de Sonic. Tendrá un papel clave en el procesamiento de transacciones, integraciones entre cadenas y en el desarrollo del ecosistema Sonic.
La evolución de Fantom, desde su concepción original hasta la migración Sonic, evidencia su apuesta por superar los retos clave del sector blockchain. Al priorizar escalabilidad, velocidad y facilidad de desarrollo, Fantom se posiciona como uno de los competidores más sólidos entre las blockchains de capa 1. El éxito de la migración Sonic ha sido determinante para el crecimiento y adopción de Fantom en el competitivo panorama blockchain. En 2025, la trayectoria de Fantom constituye un caso de estudio relevante sobre innovación y adaptación en blockchain.
Fantom se emplea para transacciones rápidas y económicas, aplicaciones DeFi, despliegue de smart contracts y desarrollo de aplicaciones descentralizadas de alto rendimiento. El token FTM impulsa el ecosistema en staking, gobernanza y transacciones.
Fantom permite realizar transacciones rápidas y de bajo coste, desplegar smart contracts y crear aplicaciones DeFi. Ofrece gran rendimiento y escalabilidad para el desarrollo de aplicaciones descentralizadas.
Fantom es una plataforma blockchain escalable y de alto rendimiento orientada a aplicaciones descentralizadas y activos digitales. Utiliza un mecanismo de consenso exclusivo, Lachesis, para transacciones rápidas y seguras.
Fantom destaca por sus transacciones veloces, bajas comisiones y un ecosistema DeFi robusto. Atrae múltiples protocolos, incluidos DEX y mercados monetarios exitosos, lo que lo convierte en una referencia para aplicaciones DeFi.









