


El Quantitative Tightening (QT) es el proceso mediante el cual la Reserva Federal reduce su balance al dejar que los bonos y otros valores adquiridos durante crisis económicas venzan sin renovarlos. En otras palabras, la Fed retira dinero del sistema financiero.
Funcionamiento:
En crisis económicas (2008, 2020):
Durante el Quantitative Tightening (2022-2025):
Importancia para las criptomonedas:
Los criptoactivos prosperan en entornos de alta liquidez. Cuando el dinero es barato y abundante, los inversores buscan mayores rendimientos en activos de más riesgo como Bitcoin, Ethereum y altcoins. Si la liquidez se reduce, el capital suele volver a activos más seguros como bonos o fondos monetarios.
El programa de QT de la Fed, iniciado en 2022, ha retirado aproximadamente 2 billones de dólares de los mercados financieros en tres años. Esta restricción de liquidez contribuyó al mercado bajista cripto de 2022-2023, ya que los inversores contaron con menos capital para destinar a activos especulativos.
Con el final del QT a finales de 2025, esta dinámica se ha revertido.
Cuando la Fed concluyó el QT el 1 de diciembre de 2025, dejó de drenar liquidez de los mercados financieros. Si bien esto no supone una inyección inmediata de nuevo dinero (eso requeriría retomar el Quantitative Easing, o QE), establece un nuevo punto de partida donde la liquidez deja de reducirse.
Más relevante aún, el fin del QT indica que la Fed considera que la economía está lo suficientemente estable como para asumir más riesgo. Este giro modificó el comportamiento inversor:
Antes del fin del QT (QT activo):
Después del fin del QT:
El “escenario extremadamente alcista” para las criptomonedas:
Los analistas que califican este contexto como “extremadamente alcista para cripto” se basan en patrones históricos. Cuando la Fed pasa de endurecer a flexibilizar (recortes de tipos + fin del QT), normalmente se desencadenan subidas de 6 a 12 meses en activos de riesgo. El rally de Bitcoin en 2023-2024 comenzó cuando el mercado anticipó un giro expansivo de la Fed. Con el QT oficialmente finalizado y los recortes en marcha, el entorno monetario se volvió inequívocamente favorable.
De forma significativa, el anuncio de la Fed coincidió con una fuerte agitación en el mercado. En las 24 horas previas a la reunión del 30 de octubre, se liquidaron 590 millones de dólares en posiciones apalancadas, siendo los largos (quienes apostaban por subidas) los más afectados.
Esta volatilidad indicaba que los traders esperaban decepción—anticipaban un tono restrictivo de Powell o una guía más lenta de recortes de tipos. Cuando Powell sorprendió anunciando el fin del QT, pilló desprevenidos a los cortos sobreapalancados y generó las condiciones para un rally de alivio.
Por qué importan las liquidaciones:
Las grandes liquidaciones eliminan a los traders más vulnerables—quienes operan con demasiado apalancamiento y se ven forzados a salir en niveles desfavorables. Una vez depuradas estas posiciones, el mercado queda más “limpio”, con participantes de mayor convicción y menos presión vendedora forzada. Esto genera condiciones más saludables para subidas sostenidas.
La liquidación de 590 millones de dólares, aunque dolorosa para los afectados, puede haber sido la volatilidad necesaria para despejar el camino a los siguientes movimientos del mercado.
Para comprender lo sucedido, analicemos giros previos de la Fed:
Giro de 2019 (fin de subidas de tipos):
Giro de 2020 (reinicio del QE tras la COVID):
Giro de 2023 (anticipación de recortes de tipos):
Patrón recurrente:
En todos los casos, las criptomonedas han subido con fuerza en los 6-18 meses tras un giro de la Fed de endurecimiento a flexibilización. La magnitud varía según el contexto macro, pero la dirección es consistente: una política monetaria más laxa favorece la apreciación cripto.
Con el QT acabando a finales de 2025, estamos ante otro punto de giro. Los patrones históricos sugieren que los siguientes 6-12 meses podrían aportar importantes ganancias a los inversores que se posicionen antes del retorno de la liquidez.
El fin del QT el 1 de diciembre de 2025 marca un punto de inflexión, con varios factores convergiendo en ese momento que refuerzan su importancia:
Factor 1: Posicionamiento institucional de fin de año
Diciembre es el mes en que los grandes inversores ajustan las carteras para cerrar el ejercicio. Los fondos con bajo rendimiento en 2025 incrementaron su exposición a cripto para mejorar resultados antes del informe anual. Con el QT finalizado, contaban con respaldo regulatorio y macroeconómico para aumentar el riesgo.
Factor 2: Fin de la venta para compensar pérdidas fiscales
Muchos inversores venden posiciones con pérdidas entre noviembre y diciembre para aprovechar ventajas fiscales. Cuando esta presión desaparece a principios de enero, emergen nuevas compras sin el lastre de ventas motivadas por impuestos.
Factor 3: Flujos de capital en el primer trimestre de 2026
El primer trimestre suele registrar entrada de capital fresco, por el pago de bonificaciones, aportes a fondos de pensiones y nuevos mandatos de inversión. Con QT finalizando en diciembre y llegada de capital en enero, se genera un doble impulso de liquidez.
Factor 4: Anuncios de tesorería empresarial
Muchas empresas que asignan Bitcoin a tesorería lo anuncian a final de año o a inicios del primer trimestre (coincidiendo con resultados). Los anuncios de compras relevantes de BTC en diciembre-enero amplificaron el viento de cola de liquidez tras el QT.
Las distintas áreas del sector cripto han reaccionado de forma diferente al fin del QT:
Bitcoin: Como el cripto más líquido y adoptado institucionalmente, Bitcoin suele beneficiarse antes y de manera más directa de una mejora macroeconómica. BTC ha buscado máximos superiores a medida que la liquidez impulsa el momentum.
Ethereum: ETH se ve favorecido tanto por la liquidez macro como por su función como capa de infraestructura para DeFi, NFTs y smart contracts. Con la reducción de comisiones por gas gracias al escalado Layer 2 y el atractivo de los rendimientos por staking, ETH ha superado a BTC en rentabilidad relativa.
Altcoins: Tradicionalmente, las altcoins tienden a subir de 1 a 3 meses después de que Bitcoin consolida una tendencia alcista. Tras el repunte de BTC por el fin del QT, las altcoins registraron ganancias y volatilidad amplificadas en el primer trimestre de 2026.
Tokens DeFi: Una mejor liquidez beneficia directamente a los protocolos DeFi, ya que los usuarios destinan capital a estrategias de rendimiento. Tokens como AAVE, UNI y COMP han vuelto a captar el interés.
Memecoins: Los entornos líquidos favorecen la especulación. Con el retorno del interés minorista y el capital institucional, las memecoins han experimentado subidas explosivas, aunque muchas veces insostenibles.
Pese a que el QT es alcista, existen riesgos que podrían haber impedido el rally esperado:
Riesgo 1: Recesión económica
Si la economía estadounidense entra en recesión, incluso una política monetaria laxa puede no fomentar el apetito por riesgo. Los inversores podrían mantenerse defensivos sin importar la liquidez.
Riesgo 2: Choques geopolíticos
Una escalada en las tensiones EE. UU.-China, conflictos en Oriente Medio o sucesos geopolíticos imprevistos pueden llevar a una huida hacia activos refugio, superando el impacto positivo del fin del QT.
Riesgo 3: Represión regulatoria
Nuevas normativas cripto que limiten la participación institucional o el funcionamiento de exchanges pueden anular el impulso macroeconómico.
Riesgo 4: Mercado ya posicionado
Si los operadores ya se habían posicionado para el fin del QT (como sugería la evolución de precios), la dinámica “comprar el rumor, vender la noticia” podría haber limitado la subida tras el 1 de diciembre.
Estrategia 1: Acumular en periodos favorables
Quienes confiaban en que el fin del QT desencadenaría un rally, acumularon posiciones en Bitcoin, Ethereum y altcoins seleccionadas en las semanas previas, reduciendo el riesgo de perseguir precios altos tras el inicio del movimiento.
Estrategia 2: Entradas escalonadas
En vez de invertir toda la posición de una vez, escalonar entradas en 2-4 semanas promedia precios y limita riesgos si la volatilidad persiste antes del rally.
Estrategia 3: Centrarse en activos líquidos y de calidad institucional
Las subidas impulsadas por liquidez favorecen activos con mercados profundos y presencia institucional. Bitcoin y Ethereum han demostrado ser más resilientes que las micro-caps especulativas.
Estrategia 4: Fijar objetivos de beneficio claros
Definir objetivos de salida antes de entrar permite tomar beneficios de forma disciplinada. Por ejemplo: vender un 25 % con +20 %, otro 25 % con +50 % y dejar el 50 % restante correr con un stop dinámico asegura ganancias y mantiene exposición al alza.
Estrategia 5: Operar en plataformas con sólida gestión de riesgos
El uso de herramientas avanzadas como órdenes take-profit y stop-loss automatiza las salidas. Tomar decisiones emocionales en periodos volátiles reduce los resultados—la automatización ejecuta mejor la estrategia.
El fin del Quantitative Tightening por parte de la Reserva Federal el 1 de diciembre de 2025 supuso un giro fundamental en la política monetaria que históricamente ha precedido grandes subidas en el sector cripto. Aunque no hay garantías de resultados y persisten los riesgos, el contexto ha sido tan favorable como en los inicios del rally de 2023.
Para traders e inversores atentos, el mensaje era claro: la liquidez regresaba, los recortes de tipos continuaban y el entorno macroeconómico se volvía claramente favorable para los activos de riesgo. Ya sea que el 1 de diciembre fuera el punto de inflexión exacto o acelerara una tendencia previa, el mercado cripto entró en una fase dominada por los vientos de cola.
El contexto demuestra por qué el fin del QT es relevante—lo es de forma clara. Los meses posteriores han mostrado si el capital ha vuelto a los mercados cripto, validando los patrones históricos y el análisis macro que apuntaban a este periodo como clave para el rendimiento de los activos digitales.
El QT es el proceso de reducción del balance de la Fed permitiendo que los valores venzan. El 1 de diciembre marca el paso a una política neutral, aumentando la liquidez de mercado y pudiendo desencadenar un rally cripto relevante al buscar los inversores activos alternativos en un entorno monetario más flexible.
El fin del QT reduce la presión de liquidez sobre los mercados, lo que puede estabilizar los precios cripto en el primer trimestre de 2026. Este giro de política monetaria suele favorecer valoraciones más altas y podría impulsar un fuerte momentum alcista en Bitcoin y altcoins a medida que los inversores se desplazan hacia activos de riesgo.
Históricamente, los mercados cripto han registrado fuertes subidas durante los ciclos expansivos de la Fed. Una política monetaria laxa impulsa la liquidez, debilita el dólar y eleva el apetito por riesgo, canalizando capital hacia los activos digitales. Bitcoin y las principales altcoins suelen subir al buscar los inversores cobertura frente a la inflación y mayores retornos.
El fin del QT libera más liquidez en los mercados. El aumento del dinero disponible fluye hacia activos de riesgo como las criptomonedas, elevando el volumen y los precios. Más capital disponible impulsa las valoraciones cripto cuando la demanda supera a la oferta.
Bitcoin, Ethereum y altcoins con fundamentales sólidos son los principales beneficiados. El aumento de liquidez por el fin del QT suele impulsar los activos de riesgo. Blockchains de capa 1, tokens DeFi y proyectos con adopción institucional están mejor posicionados para captar subidas relevantes conforme se acelera la rotación de capital.
Los principales riesgos incluyen: tensiones geopolíticas, cambios regulatorios y volatilidad durante los cambios de liquidez. Si bien el fin del QT suele beneficiar a los activos de riesgo, sorpresas negativas en los datos económicos o un giro restrictivo pueden provocar caídas. Además, la presión regulatoria y los factores macroeconómicos siguen siendo elementos imprevisibles para el sentimiento de mercado.










