

Ethereum mantiene una posición dominante en el sector de las finanzas descentralizadas, con el 63 % del valor total bloqueado (TVL) en protocolos DeFi, lo que equivale a decenas de miles de millones en activos. Además de este dominio, Ethereum impulsa el 54 % del suministro total de stablecoins, consolidándose como la base de la infraestructura financiera digital. Este liderazgo sostenido refleja la madurez en seguridad de la red y el ecosistema de desarrolladores más sólido del sector, que sigue creando protocolos y aplicaciones innovadores. Por el contrario, la posición de Bitcoin se apoya en la aceptación institucional y su función de reserva de valor, alcanzando una valoración de 1,2 billones de dólares que atrae capital tradicional interesado en exposición a criptoactivos. El relato de Bitcoin se centra en la escasez y la cobertura macroeconómica, no en la participación DeFi, lo que configura una tesis de inversión esencialmente distinta a la de Ethereum. Por su parte, Solana ha conseguido ventajas propias gracias a su velocidad y bajos costes de transacción, liderando el espacio NFT con plataformas como Magic Eden que concentran un volumen de negociación relevante. Aunque Ethereum sigue siendo la columna vertebral de DeFi, la capacidad técnica de Solana para gestionar altos volúmenes ha atraído a desarrolladores y creadores en busca de entornos de negociación más eficientes. Estas tres criptomonedas cumplen funciones diferenciadas: Ethereum sostiene la infraestructura DeFi, Bitcoin actúa como oro digital y Solana habilita experiencias NFT rápidas y asequibles.
La red principal de Ethereum procesa unas 30 transacciones por segundo, mientras que la arquitectura de Solana alcanza hasta 4 000 TPS en condiciones reales, marcando una diferencia significativa de capacidad que repercute en las aplicaciones DeFi. Esta brecha es aún más evidente al analizar los costes: los usuarios de Ethereum asumen comisiones de 0,17 $ a 1,85 $ por transacción en la Capa 1, mientras que Solana mantiene un coste medio de 0,00025 $.
| Métrica | Ethereum L1 | Solana |
|---|---|---|
| TPS | 30 | 4 000 |
| Comisión media | 0,17 $–1,85 $ | 0,00025 $ |
| Diferencia de coste | Referencial | 2 000 veces más barato |
No obstante, la comparación exige matices. Las soluciones de Capa 2 de Ethereum, como Arbitrum y Optimism, mejoran de forma sustancial la economía, reduciendo las comisiones a 0,03–1,00 $ y alcanzando miles de TPS. Esta diferencia arquitectónica responde a que Ethereum prioriza la descentralización con más de 700 000 validadores frente a los 1 500 de Solana, lo que permite la rapidez de Solana, aunque plantea dudas sobre la centralización.
En casos de uso DeFi como el trading de alta frecuencia y las microtransacciones, la capacidad y el bajo coste de Solana son especialmente atractivos. Sin embargo, el ecosistema de Capa 2 de Ethereum ha evolucionado y desafía este discurso, ofreciendo velocidades similares con la seguridad reforzada de la liquidación en la Capa 1, lo que explica su dominio DeFi pese a que los datos brutos favorezcan a otras cadenas.
Ethereum continúa dominando las finanzas descentralizadas, con cerca del 70 % de cuota de mercado DeFi y aproximadamente el 55 % del suministro total de stablecoins durante 2025. Este liderazgo obedece a una infraestructura consolidada y seguridad de grado institucional, especialmente en protocolos de préstamos y tokenización de tesorería. Sin embargo, la competencia en DeFi ha cambiado drásticamente a medida que otras plataformas logran captar usuarios de forma significativa.
Solana se ha posicionado como un rival destacado, con más de 1,8 millones de usuarios activos diarios y el 26 % del tráfico total en blockchain. Su ventaja—más de 65 000 transacciones por segundo, frente a 30 TPS en Ethereum—y comisiones mucho menores (media de 0,00025 $ frente a 5–50 $ en Ethereum) han impulsado la migración hacia entornos de trading rápidos y eficientes en costes. Cabe destacar que Solana procesó más del 50 % del volumen mundial de DEX en 2025, reflejando una adopción de mercado sólida más allá de los indicadores tradicionales.
El ecosistema de Capa 2 de Ethereum también ha crecido con fuerza, con soluciones como Arbitrum, Optimism y Base que han reducido los costes de transacción a 0,10–1,00 $ manteniendo la seguridad de Ethereum. Estas redes han ampliado notablemente su base de usuarios gracias a una mejor usabilidad, con Arbitrum liderando la composabilidad DeFi y Base captando a los minoristas. Esta evolución multichain es reflejo de una madurez de mercado en la que los usuarios eligen plataformas según necesidades concretas, en vez de agruparse en una sola red dominante.
El mercado DeFi abarca los protocolos de finanzas descentralizadas que permiten operaciones de trading, préstamos y créditos sin intermediarios. Ethereum lidera con el 63 % de cuota por su infraestructura madura de smart contracts, un ecosistema de desarrolladores muy amplio y la ventaja de haber sido pionero, aunque competidores como Solana y BSC avanzan rápidamente.
Bitcoin destaca como reserva de valor, pero carece de capacidades DeFi y es lento. Solana aporta rapidez y bajo coste, ideal para DeFi, aunque es más reciente. Ethereum domina DeFi con aplicaciones diversas, pero afronta comisiones más altas y retos de escalabilidad.
Sí. El volumen de negociación en DEX de Solana superó al de Ethereum a comienzos de 2025, mientras que Arbitrum y otras capas 2 siguen ganando cuota. El dominio del 63 % de Ethereum en DeFi afronta competencia creciente de alternativas más rápidas y baratas.
La seguridad en DeFi de Ethereum se evalúa mediante auditorías de smart contracts, profundidad de liquidez y reputación del desarrollador. Su ecosistema, más amplio, implica mayor escrutinio y también más complejidad. Compare eficiencia de gas, seguridad de validadores e historial de incidentes en Solana y otras cadenas para una visión integral del riesgo.
Ethereum conserva su dominio en DeFi, con Aave liderando en préstamos (58,65 %), Lido en staking líquido (46,69 %) y Uniswap en DEX. Nuevos actores como Curve y Maple están ganando fuerza en liquidez de stablecoins y crédito institucional, apuntando a una consolidación del mercado hacia la densidad económica y la adaptación normativa.
Ethereum (ETH) es una criptomoneda y plataforma computacional descentralizada que permite smart contracts y aplicaciones descentralizadas. A diferencia de Bitcoin, centrado en pagos, ETH impulsa un sistema operativo blockchain que permite construir aplicaciones. Bitcoin usa PoW, mientras que Ethereum emplea PoS, lo que le aporta mayor eficiencia y menor coste operativo.
Puede adquirir ETH en plataformas de criptomonedas con tarjeta de crédito o transferencia bancaria. Tras la compra, guarde ETH en un monedero digital. Para mayor seguridad, trasládelo a un monedero frío o hardware wallet si piensa mantenerlo a largo plazo.
Los smart contracts de Ethereum son programas autoejecutables que cumplen acuerdos automáticamente al cumplirse ciertas condiciones. Permiten aplicaciones descentralizadas, tokenización, protocolos DeFi, gestión de cadenas de suministro y automatización de transacciones sin intermediarios.
Los riesgos incluyen hackeos y ataques de phishing. Proteja sus claves privadas con un hardware wallet offline, guarde la frase mnemotécnica en papel, compruebe direcciones antes de enviar fondos y no comparta información sensible.
Ethereum 2.0 adoptó Proof of Stake, mejorando la eficiencia y reduciendo el consumo de energía. Esta actualización permite recompensas por staking, reduce el suministro mediante quema de tokens y se espera que impulse el valor de ETH conforme aumenta el uso de la red.
Para operar en Ethereum, envíe transacciones y pague comisiones de gas en Ether. La comisión se calcula como: Límite de gas × Precio del gas. El límite de gas es el máximo de unidades para su transacción y el precio es la cantidad de Ether por unidad de gas. Las transacciones complejas consumen más gas.











