
El cambio de la Reserva Federal hacia una política monetaria más acomodaticia en 2025 ha impulsado un fuerte dinamismo en los mercados de activos digitales. Este giro dovish, con menores expectativas de tipos de interés y menos presión restrictiva, ha eliminado un obstáculo clave que antes frenaba la valoración de las criptomonedas.
La relación entre los cambios en la política monetaria y el desempeño del mercado cripto es cada vez más evidente. Cuando los bancos centrales anuncian condiciones financieras más flexibles, los inversores trasladan capital desde instrumentos de renta fija a activos con mayor rentabilidad y riesgo, como las criptomonedas. El rally del 20 % refleja este renovado apetito por el riesgo.
| Métrica | Rendimiento actual |
|---|---|
| Variación de precio en 24 horas | +2,01 % |
| Rendimiento en 7 días | -16,33 % |
| Rendimiento en 30 días | -35,15 % |
| Sentimiento de mercado | Miedo extremo (50/50) |
Tokens como VELO destacan por su sensibilidad ante los movimientos macroeconómicos. Actualmente cotiza a 0,00552 $ y cuenta con una capitalización de mercado superior a 132 millones $. El protocolo de VELO está orientado a pagos y préstamos internacionales, usos que se ven favorecidos por la mayor liquidez que generan las políticas dovish de los bancos centrales.
El mayor apetito por el riesgo reduce los costes de financiación para proyectos blockchain y fomenta la entrada de instituciones. La experiencia histórica muestra que estos puntos de inflexión macroeconómicos suelen anticipar fases alcistas prolongadas en activos digitales, siempre que los avances fundamentales sostengan el crecimiento del ecosistema y la narrativa de adopción siga vigente.
Con la inflación global en torno al 5 % anual, los inversores buscan cada vez más activos alternativos para proteger su poder adquisitivo y cubrirse frente a la depreciación de las divisas. Bitcoin se posiciona como una solución atractiva, actuando como “oro digital” en las carteras de inversión actuales.
El atractivo de Bitcoin reside en sus características esenciales. A diferencia de las monedas fiduciarias tradicionales, sujetas a la política de los bancos centrales, Bitcoin opera con una oferta limitada a 21 millones de unidades. Esta escasez recuerda a los metales preciosos y lo hace resistente a la inflación. Cuando los bancos centrales adoptan políticas expansivas para reactivar la economía, la depreciación resultante de la moneda refuerza el papel de los activos refugio alternativos.
Los datos de mercado confirman esta dinámica. En periodos de alta inflación prevista, la correlación entre Bitcoin y los rendimientos reales se invierte: la criptomoneda se fortalece cuando los rendimientos de los bonos tradicionales caen en términos reales. Quienes invierten en Bitcoin se benefician de esta tendencia y, además, diversifican su cartera.
La narrativa de adopción respalda este comportamiento. Los inversores institucionales, conscientes de la pérdida de valor de la liquidez por efecto de la inflación, han incrementado sus posiciones en Bitcoin como activo no correlacionado. Esta adopción institucional refuerza a Bitcoin como cobertura legítima frente a la incertidumbre macroeconómica y al riesgo de depreciación de la divisa.
Para quienes afrontan entornos de inflación del 5 %, Bitcoin es un mecanismo real para preservar el valor patrimonial fuera del sistema monetario tradicional, consolidando su papel como el oro digital de nuestro tiempo.
Un análisis reciente indica que existe un coeficiente de correlación significativo (0,7) entre los índices de volatilidad del S&P 500 y los movimientos de precios de las criptomonedas, reflejando una interconexión creciente entre activos tradicionales y digitales. Esta relación se ha reforzado en fases de estrés de mercado, como ocurrió en octubre de 2025, cuando ambos mercados sufrieron caídas sustanciales de forma simultánea.
Los datos muestran que, cuando aumenta la volatilidad en la renta variable, los mercados cripto tienden a comportarse de manera similar en plazos cortos. Por ejemplo, el token VELO registró una caída del 35,15 % en 30 días y del 66,51 % en el año, en línea con los retrocesos generales provocados por la incertidumbre macroeconómica. El volumen negociado en 24 horas llegó a 631 857 unidades, reflejando un incremento de la actividad inversora en momentos de volatilidad.
| Indicador de mercado | Valor actual | Cambio (24H) |
|---|---|---|
| Precio VELO | 0,00552 $ | +2,01 % |
| Volumen negociado | 631 857 | Variable |
| Capitalización de mercado | 96,95 M $ | Fluctuante |
Esta correlación indica que los inversores cripto cada vez reaccionan más a las señales provenientes de los mercados bursátiles, en vez de considerar los activos digitales como inversiones independientes. Los gestores de carteras deben tener presente esta relación al diseñar estrategias diversificadas, ya que las coberturas tradicionales podrían resultar insuficientes en caídas que afectan a ambas clases de activos a la vez.
Sí, Velo tiene potencial como activo cripto. Ofrece una sólida utilidad en pagos y remesas internacionales, respaldado por la tecnología de Stellar. Su creciente adopción y alianzas auguran buenas perspectivas de crecimiento.
Velo coin es el activo digital que impulsa el protocolo Velo, una red descentralizada de crédito y liquidación. Permite realizar transacciones internacionales rápidas y seguras, y facilita la emisión de stablecoins en el ecosistema DeFi.
Sí, Velo podría alcanzar 1 $ en 2025, gracias a su tecnología y a la creciente adopción en el espacio DeFi. No obstante, esto dependerá de la evolución del mercado y del desarrollo del proyecto.
VELO coin tiene potencial para proporcionar retornos de 1000x en 2030, respaldado por su tecnología innovadora y la creciente adopción en el ecosistema Web3.











