

POL registró importantes fluctuaciones de mercado durante 2025, definiendo un corredor de negociación que refleja la incertidumbre generalizada del sector cripto. La oscilación del token entre 0,133 y 0,2196 dólares evidencia una volatilidad considerable, especialmente en comparación con ciclos previos. En octubre de 2025, POL protagonizó un giro brusco: cayó de aproximadamente 0,24 a 0,1161 dólares en una sola sesión, lo que subraya su vulnerabilidad a retrocesos abruptos.
Desde el punto de vista histórico, POL alcanzó un máximo de 1,5711 dólares en abril de 2024, mientras que su suelo actual se sitúa cerca de 0,0921 dólares. Este rango tan amplio confirma la alta sensibilidad del precio ante las condiciones de mercado y los cambios de sentimiento. A comienzos de enero de 2026, POL cotizaba cerca de 0,13 dólares tras un notable repunte del 12,89 % en 24 horas, ilustrando la volatilidad histórica que define a este activo. Estos movimientos rápidos establecen una base clave para comparar la dinámica de POL con criptomonedas consolidadas como Bitcoin y Ethereum, cada una con sus propios perfiles de volatilidad moldeados por fuerzas de mercado y patrones de adopción distintos.
Las zonas técnicas resultan determinantes para analizar los movimientos de POL en el contexto de la volatilidad durante 2026. La banda de soporte entre 0,126 y 0,131 dólares constituye un suelo fundamental donde los compradores suelen frenar la presión bajista. Este soporte ha sido relevante a medida que POL enfrenta importantes oscilaciones, con operadores atentos a si el activo logra mantenerse en este rango durante fases bajistas.
Por el contrario, los objetivos de resistencia de 0,15-0,16 dólares marcan un límite superior que ha puesto a prueba de forma recurrente el impulso alcista. Superar estas resistencias señalaría mayor fortaleza compradora y podría abrir paso a objetivos al alza hacia los 0,28 dólares, según previsiones técnicas. El intervalo entre soporte y resistencia supone aproximadamente un 19-27 %, reflejando la volatilidad propia de POL frente a activos más consolidados.
Estas zonas técnicas cobran aún más importancia al compararlas con la media móvil simple de 200 días, situada actualmente entre 0,1951 y 0,2033 dólares. POL tiende a cotizar por debajo de esta media, lo que evidencia una tendencia débil a largo plazo, un factor clave para los analistas técnicos a la hora de evaluar los patrones de volatilidad. Cuando el precio oscila en el rango inferior de soporte y resistencia y permanece por debajo de la SMA de 200 días, el entorno de negociación se comprime y la volatilidad se intensifica.
Los operadores se apoyan en estos niveles técnicos para definir puntos de entrada y salida, ya que soporte y resistencia funcionan como focos naturales de actividad en el mercado. La frecuencia con que se ponen a prueba estas zonas a lo largo de 2026 ilustra cómo la volatilidad de POL se manifiesta en niveles técnicos concretos, diferenciando su comportamiento del de alternativas de mayor capitalización y permitiendo a los inversores valorar su perfil de riesgo-recompensa dentro del mercado cripto global.
El comportamiento diario del precio de POL evidencia un perfil de volatilidad propio frente a Bitcoin y Ethereum en 2026. Aunque el token presenta una fluctuación típica diaria de ±3,5 %, esta dinámica responde a factores de mercado diferentes a los de sus pares de mayor capitalización. Bitcoin y Ethereum, impulsados por flujos institucionales y entornos macroeconómicos, registraron una volatilidad realizada a 30 días próxima al 40 % en 2025, lo que sugiere una madurez creciente del mercado.
Los patrones de correlación entre POL y las principales criptomonedas muestran divergencias interesantes. La correlación BTC-POL ha disminuido frente a los activos tradicionales, evidenciando la independencia de Polygon respecto a los grandes ciclos de mercado. En cambio, la correlación ETH-POL es más sólida, con la hegemonía de Ethereum como layer 1 marcando las soluciones de escalabilidad de layer 2. Esta relación responde a dependencias estructurales: la actividad en cadena de Polygon, el crecimiento del TVL y el uso de stablecoins generan una correlación natural con la salud del ecosistema de Ethereum.
La volatilidad en estos activos durante 2026 se vio impulsada por múltiples factores: fases regulatorias, decisiones de la Reserva Federal y actualizaciones de protocolos relevantes provocaron presiones sincronizadas en los precios. En el caso de POL, la volatilidad se mantuvo ligada a los fundamentales de la red: quemas diarias de cerca de 1 millón de tokens y rendimientos para stakers aportaron cierta estabilidad, mientras BTC y ETH mostraron mayor sensibilidad a datos macro y vencimientos de opciones.
El notable ascenso de POL hasta los 0,15 dólares, equivalente a una subida del 17,2 % hasta máximos mensuales, refleja la combinación de mecánicas deflacionarias y aceleración en el uso de la red. El impulso reciente obedece principalmente a récords de quema de tokens, con 8,2 millones de POL retirados de circulación en lo que va de año, muy por encima de los promedios históricos. Las quemas diarias alcanzan el millón de tokens, proyectando una reducción anual de la oferta del 3,5 % que genera presión deflacionaria y respalda la revalorización.
Al margen de la oferta, los fundamentales de Polygon sustentan la señal de recuperación en el mercado. El volumen de transacciones creció un 19 % hasta 178 millones, situando a la red como la tercera blockchain de mayor crecimiento y consolidando el avance en la adopción. Con 3,6 mil millones de POL en staking, el ecosistema muestra una participación robusta de validadores y holders. Estos factores (reducción acelerada de la oferta, mayor actividad en transacciones y staking en la red) construyen una base sólida para la reciente apreciación. La interacción entre las mecánicas deflacionarias y la expansión del uso de la red explica por qué POL ha captado el foco del mercado en esta fase de recuperación, diferenciando sus motores de volatilidad respecto al resto del sector cripto.
POL muestra mayor volatilidad que BTC, pero menor que ETH. Su desviación estándar es elevada y el ratio de Sharpe, inferior. En 2026, POL se sitúa en una volatilidad intermedia entre ambos activos principales.
Se estima que POL presente mayor volatilidad que BTC y ETH en 2026, debido a su ritmo de crecimiento y a la adopción de tecnología innovadora. Como solución de capa 2, POL suele mostrar más oscilaciones de precio impulsadas por la expansión del ecosistema y los cambios de sentimiento en el mercado.
La volatilidad de POL difiere de BTC y ETH principalmente por su enfoque en el marco de pagos y liquidación Open Money Stack. Esta utilidad de infraestructura genera dinámicas de mercado distintas a los patrones especulativos, provocando movimientos de precio ligados a la adopción y el volumen de pagos más que al sentimiento macroeconómico general.
POL presenta mayor volatilidad que BTC y ETH, pero ofrece también mayor potencial de crecimiento. Al contar con una capitalización inferior, POL implica un riesgo especulativo más elevado. Las previsiones a largo plazo son optimistas, aunque inciertas. Su mayor ratio riesgo-rentabilidad resulta atractivo para inversores agresivos.
Se prevé que las mejoras de red y la expansión del ecosistema reduzcan la volatilidad de POL, aportando mayor estabilidad y favoreciendo la adopción. Una mejor escalabilidad y más actividad desarrolladora pueden atraer capital institucional y estabilizar los precios. Sin embargo, seguirán presentándose oscilaciones a corto plazo mientras el mercado digiere los avances tecnológicos y persiste la competencia.











