

Shiba Inu, al igual que muchas criptomonedas, opera con una oferta total limitada que busca garantizar la escasez y la posible apreciación de valor a lo largo del tiempo. La oferta total de Shiba Inu está fijada en un extraordinario cuatrillón de tokens (1 000 000 000 000 000), una cifra excepcional que la diferencia de la mayoría de activos digitales en el mercado.
Esta gran cifra es el resultado de una decisión de diseño basada en la tokenómica propia de las memecoins. Una oferta tan amplia permite la adquisición fraccionada a precios muy bajos, lo que resulta atractivo desde el punto de vista psicológico para los inversores minoristas, quienes pueden poseer millones o miles de millones de tokens invirtiendo sumas pequeñas. Precisamente esta accesibilidad ha sido determinante en la adopción masiva y el crecimiento comunitario de Shiba Inu.
No obstante, es esencial entender que no todos estos tokens están en circulación ni lo estarán necesariamente. El ecosistema de Shiba Inu ha implementado mecanismos para reducir la oferta efectiva, como las quemaduras de tokens y los pools de liquidez bloqueados. Estas medidas deflacionarias buscan crear escasez progresiva, lo que puede llevar a una apreciación del valor cuando la oferta circulante disminuye en relación con la demanda.
La diferencia entre oferta total y oferta circulante es un principio fundamental para analizar la tokenómica de cualquier criptomoneda. Mientras la oferta total marca el máximo de tokens que existirán, la dinámica real del mercado viene dada por la oferta circulante y su evolución mediante quemas, bloqueos o nuevas emisiones.
La oferta circulante de una criptomoneda es el número de monedas activamente disponibles para trading en el mercado y almacenadas en billeteras públicas. Para Shiba Inu, la oferta circulante es considerablemente inferior a la total, lo que supone una distinción clave en el análisis de mercado.
Según los datos más recientes, hay en circulación activa unos 394 billones de monedas Shiba Inu. Así, una parte relevante de la oferta total (en torno a 606 billones de tokens) se encuentra en reservas, bloqueada en pools de liquidez, asignada al equipo de desarrollo o ya ha sido quemada de forma permanente. Esta estrategia de distribución cumple diferentes funciones dentro del proyecto.
Los tokens bloqueados y reservados garantizan la sostenibilidad a largo plazo, incentivan la participación comunitaria mediante recompensas de staking, mantienen la liquidez de los pares de trading en exchanges descentralizados y pueden ser estratégicamente quemados para reducir la oferta. El mecanismo de quema es especialmente relevante en la tokenómica de Shiba Inu, ya que las quemas periódicas eliminan tokens de la circulación de manera irreversible.
Comprender cómo se distribuye la oferta es fundamental para evaluar la dinámica de mercado. La gran cantidad de tokens bloqueados o reservados implica que desbloqueos inesperados pueden afectar significativamente los precios, mientras que la quema continuada puede incrementar la presión alcista gracias a la escasez. Los inversores deben seguir de cerca el nivel de transparencia del proyecto en cuanto a desbloqueos y calendarios de quema para tomar decisiones informadas.
La proporción entre oferta circulante y total influye también en el cálculo de la capitalización de mercado. Al valorar la posición de Shiba Inu, resulta relevante fijarse en la capitalización de la oferta circulante y no en la valoración totalmente diluida, ya que esta última presupone que todos los tokens estarán en circulación, algo poco probable debido a las quemas constantes.
Para quienes consideran Shiba Inu dentro de su portafolio de criptomonedas, comprender la relación entre la oferta total y la circulante es clave para definir la estrategia de inversión y evaluar riesgos.
Una oferta total tan elevada, como el cuatrillón de tokens de Shiba Inu, supone oportunidades y riesgos. Por un lado, puede generar inquietud sobre inflación o dilución de valor si se liberan grandes lotes de tokens reservados, lo que podría ejercer presión bajista y reducir el valor de las posiciones existentes. Por ello, es fundamental estar al tanto del calendario de liberación de tokens y de las decisiones de gobernanza que puedan afectar a la oferta.
Por otro lado, la oferta circulante reducida respecto a la total, junto a las quemas continuas, genera una escasez potencial que puede impulsar los precios. A medida que se eliminan tokens permanentemente mediante quemas promovidas por la comunidad y por el propio proyecto, los tokens restantes se vuelven más escasos, lo que podría incrementar su valor si la demanda es estable o creciente.
La dinámica de mercado de activos de alta oferta como Shiba Inu difiere de la de criptomonedas con oferta limitada. Los movimientos de precio se reflejan en decimales muy pequeños y las subidas porcentuales pueden traducirse en grandes retornos debido al bajo precio de entrada. Sin embargo, esto implica mayor volatilidad y riesgo, ya que los grandes tenedores (whales) pueden mover el mercado con facilidad.
También es importante valorar el contexto general y el grado de implicación comunitaria. El éxito de Shiba Inu se debe en gran medida a su comunidad activa y a la cultura de las memecoins, aspectos difíciles de medir pero esenciales para la viabilidad a largo plazo. El desarrollo del ecosistema, incluyendo iniciativas como ShibaSwap y otras utilidades, contribuye a sustentar el valor más allá de la pura especulación.
La gestión del riesgo es primordial al invertir en memecoins de gran oferta. Es recomendable diversificar, ajustar el tamaño de las posiciones al perfil de riesgo y no invertir únicamente por la popularidad en redes sociales. Tener claro que la gran oferta implica precios unitarios bajos, incluso si la capitalización de mercado crece mucho, ayuda a mantener expectativas realistas.
En resumen, la oferta total de Shiba Inu es de un cuatrillón de monedas, con aproximadamente 394 billones en circulación activa según los últimos datos. Esta diferencia entre oferta total y circulante, junto a las quemas y las iniciativas de la comunidad, da lugar a un modelo de tokenómica complejo que influye directamente en el valor y el comportamiento de mercado del token. Como en toda inversión en criptomonedas, es imprescindible investigar, comprender la dinámica del mercado y valorar cuidadosamente los riesgos antes de tomar posiciones en este entorno volátil y cambiante.
La oferta total de Shiba Inu es de un cuatrillón de tokens SHIB. El 50 % de la oferta inicial se envió al cofundador de Ethereum, Vitalik Buterin, y el 50 % restante se distribuyó en el mercado.
La oferta circulante de SHIB es de aproximadamente 589 billones de monedas, de una oferta total de un billón. Esta es la cantidad de SHIB que está realmente en circulación en el mercado.
Shiba Inu no tiene un mecanismo de quema fijo. Sin embargo, los tokens SHIB se queman al intercambiarse por NFT Shiboshi, reduciendo de forma gradual la oferta total. Hasta 2026, no se han publicado cifras oficiales sobre la cantidad quemada.
No, Shiba Inu tiene una oferta máxima fija de un cuatrillón de tokens. La oferta no crecerá indefinidamente. Cuando todos los tokens estén en circulación, la emisión se detendrá y la oferta quedará limitada.
SHIB cuenta con un límite máximo de 589,55 billones de monedas. Esa es la cantidad total que existirá en circulación, por lo que es un activo deflacionario con un tope establecido.
Shiba Inu presenta una oferta total muy elevada de un cuatrillón de tokens, lo que permite precios unitarios accesibles. Esta estructura facilita la entrada a inversores minoristas y aporta flexibilidad para el trading en el mercado de criptomonedas.











