


BlackRock se ha posicionado como uno de los mayores tenedores institucionales de Bitcoin a través de su iShares Bitcoin Trust (IBIT). A finales de 2024, el fondo gestionaba aproximadamente 797 558,4 BTC, representando cerca del 3,8 % del suministro total de 21 millones de Bitcoin. Esta importante posición refleja la creciente aceptación de las criptomonedas por parte de las instituciones financieras tradicionales y marca un momento decisivo en la transformación de Bitcoin, de activo alternativo a vehículo de inversión convencional.
El valor en dólares de estas tenencias fluctúa según el precio de mercado de Bitcoin, pero el volumen total de activos bajo gestión convierte a BlackRock en un actor dominante dentro del sector de activos digitales. Todas las tenencias de Bitcoin están aseguradas mediante infraestructuras de custodia establecidas, proporcionadas por instituciones de custodia tradicionales, y operan bajo estricta supervisión regulatoria. El fondo cotiza en las principales bolsas de valores bajo el símbolo IBIT, facilitando a los inversores tradicionales el acceso a Bitcoin a través de canales de corretaje habituales.
Para contextualizar esta posición, las tenencias de BlackRock superan ampliamente las de MicroStrategy, que mantenía aproximadamente 640 250 BTC y anteriormente era considerada uno de los mayores tenedores corporativos de Bitcoin a nivel mundial. Esta comparación muestra cómo los gestores de activos tradicionales no solo han entrado en el mercado de criptomonedas, sino que han pasado a ser sus principales participantes institucionales. La magnitud del involucramiento de BlackRock valida el estatus de Bitcoin como clase de activo legítima, merecedora de asignación de capital institucional.
El iShares Bitcoin Trust de BlackRock gestionaba 797 558,4 BTC a finales de 2024, lo que equivale al 3,8 % del suministro total de Bitcoin
IBIT se convirtió en el ETF de mayor crecimiento de la historia, alcanzando 1 000 millones de dólares en activos en su primera semana y atrayendo más de 65 000 millones de dólares en entradas totales
BlackRock mantiene estos Bitcoin en nombre de los inversores a través de participaciones reguladas de ETF, y no como parte de su tesorería corporativa
El fondo superó a MicroStrategy y se convirtió en el mayor tenedor institucional de Bitcoin entre empresas financieras tradicionales
El lanzamiento de IBIT provocó una ola de adopción institucional, con otras 27 entidades solicitando derechos de asignación de Bitcoin en un plazo de 60 días
Todas las tenencias de Bitcoin están aseguradas mediante soluciones de custodia tradicionales y operan bajo estricta supervisión de la SEC, con requisitos de información transparentes
El iShares Bitcoin Trust debutó en enero de 2024 tras la aprobación de la SEC, marcando un hito regulatorio para las criptomonedas. IBIT opera como un ETF de Bitcoin al contado en las principales bolsas, diferenciándose de los productos basados en derivados por mantener Bitcoin real en vez de contratos de futuros o exposiciones sintéticas. Los Bitcoin del fondo están custodiados mediante infraestructura de billeteras frías proporcionada por plataformas líderes, garantizando estándares de seguridad institucional.
Esta estructura elimina una barrera crítica que había impedido a muchos inversores institucionales acceder a Bitcoin: la complejidad operativa y los riesgos asociados a la gestión de claves privadas y billeteras digitales. A través de IBIT, los inversores pueden obtener exposición directa al precio de Bitcoin desde cuentas de corretaje tradicionales, empleando los mismos sistemas que usan para acciones y bonos. El fondo opera con total cumplimiento normativo, incluyendo cálculos diarios del valor liquidativo, divulgación transparente de posiciones y mecanismos estándar de creación y reembolso de ETF.
La aprobación regulatoria de IBIT fue el resultado de años de diálogo entre defensores de la industria cripto y supervisores de valores. La reputación y experiencia operativa de BlackRock resultaron clave para demostrar que los ETF de Bitcoin pueden cumplir los estándares de la SEC sobre protección al inversor, vigilancia del mercado e integridad operativa.
En su primera semana, IBIT alcanzó 1 000 millones de dólares en activos bajo gestión, estableciendo récords como el ETF de mayor crecimiento hasta la fecha. Este fuerte crecimiento reflejó la demanda institucional acumulada de exposición regulada a Bitcoin. El fondo sigue los precios de Bitcoin mediante una tasa de referencia que agrega datos de diversos exchanges de criptomonedas fiables a nivel global, garantizando precios ajustados a las condiciones reales del mercado.
Para finales de 2024, IBIT había atraído más de 65 000 millones de dólares en entradas totales, lo que demuestra un interés institucional sostenido a pesar de la volatilidad del mercado cripto. El fondo mostró patrones de acumulación consistentes, con fluctuaciones diarias ocasionales habituales en la operativa de los ETF, incluyendo compras y reembolsos. La tendencia global fue positiva, con entradas netas muy superiores a las salidas en la mayoría de los periodos de trading.
La acumulación se realiza mediante mecanismos estándar de creación de ETF, donde participantes autorizados entregan Bitcoin al fondo a cambio de nuevas participaciones IBIT. Este proceso asegura que las tenencias de Bitcoin del fondo se ajusten directamente a la demanda de los inversores, con cada participación representando una parte proporcional del activo subyacente. La transparencia de este mecanismo, junto con la divulgación diaria de posiciones, ofrece a los inversores una visión sin precedentes de la acumulación institucional de Bitcoin.
Una distinción clave, a menudo malinterpretada en los medios, es que BlackRock mantiene estos 797 558 BTC en nombre de los inversores, no como parte de su tesorería corporativa. Este enfoque es distinto al de empresas como MicroStrategy, que adquiere Bitcoin directamente para su balance. En IBIT, el Bitcoin representa inversiones agrupadas de clientes diversos: gestores de activos, asesores financieros, fondos de pensiones e inversores individuales que compran participaciones IBIT en mercados bursátiles estándar.
Al comprar participaciones IBIT, los inversores obtienen exposición al precio de Bitcoin sin asumir la propiedad directa del activo. BlackRock, como patrocinador del fondo, gestiona los aspectos operativos: acuerdos de custodia, cumplimiento normativo y procesos de creación/reembolso de participaciones. La compañía obtiene tarifas de gestión por estos servicios, pero no se beneficia directamente de la apreciación del precio de Bitcoin más allá de los ingresos por la gestión de activos.
Esta estructura ofrece ventajas claras para inversores institucionales: elimina riesgos de custodia, simplifica la declaración fiscal, permite invertir a través de relaciones de corretaje existentes y aporta liquidez mediante negociación en bolsa. Para el mercado de Bitcoin, canaliza capital institucional que de otro modo permanecería al margen por barreras operativas o dudas regulatorias. La magnitud del capital que fluye hacia IBIT evidencia la eficacia de esta estructura para superar obstáculos de adopción institucional.
La trayectoria de BlackRock en Bitcoin comenzó en junio de 2023, con la presentación de su solicitud de ETF al contado ante la SEC, lo que transformó el discurso regulatorio tradicionalmente hostil a los productos de inversión en criptomonedas. La solicitud aprovechó la reputación de BlackRock y su historial en lanzamientos exitosos de ETF para defender la aprobación del producto. La implicación de la firma indicó a reguladores y participantes del mercado que los productos institucionales de Bitcoin no solo eran posibles, sino necesarios para responder a la creciente demanda inversora.
En los meses entre la solicitud y la aprobación, la SEC sometió el proyecto a un estricto escrutinio, solicitando varias rondas de enmiendas y aclaraciones. BlackRock colaboró estrechamente con los reguladores para responder a preocupaciones sobre manipulación de mercado, seguridad de custodia, mecanismos de precios y protección al inversor. La disposición de la firma para implementar sistemas de vigilancia robustos y cumplir con exigencias reforzadas de divulgación ayudó a superar la reticencia regulatoria que había bloqueado propuestas previas de ETF de Bitcoin.
Tras la aprobación el 10 de enero de 2024, IBIT comenzó a cotizar y a acumular Bitcoin rápidamente, marcando la entrada oficial de Wall Street en el mercado cripto. El primer día de cotización registró un volumen extraordinario, con inversores deseosos de acceder a exposición regulada a Bitcoin mediante una marca institucional de confianza. Este lanzamiento supuso un punto de inflexión en la evolución de la criptomoneda como opción de inversión convencional, validando años de defensa por parte de los partidarios de Bitcoin.
En marzo de 2024, IBIT superó los 250 000 BTC, mientras el precio de Bitcoin seguía subiendo gracias, en parte, a la demanda institucional canalizada a través de los nuevos ETF aprobados. El crecimiento se aceleró hasta mediados de 2024, alcanzando cerca de 274 462 BTC en junio de 2024 según la SEC y análisis en cadena. Esto suponía unos 18 500 millones de dólares en activos bajo gestión, reflejando una demanda institucional sin precedentes de exposición regulada a Bitcoin.
El ritmo de acumulación respondió a varios factores: asesores financieros que esperaban productos regulados comenzaron a asignar capital de clientes a Bitcoin a través de IBIT; inversores institucionales que observaban el sector cripto desde fuera accedieron mediante el esquema familiar de ETF; y el buen desempeño operacional del fondo atrajo capital adicional de inversores inicialmente reticentes.
Los datos diarios de flujos mostraron compras netas constantes, con solo días ocasionales de reembolso. Los participantes autorizados mantuvieron una actividad activa de creación, entregando Bitcoin al fondo a cambio de nuevas participaciones, lo que ejercía presión compradora en los mercados y contribuía a la apreciación del precio durante la primera mitad de 2024. La relación entre flujos de ETF y movimientos del precio de Bitcoin pasó a ser un indicador clave para los analistas de mercado.
En octubre de 2024, IBIT superó el umbral psicológico de los 800 000 BTC, alcanzando los 802 198 BTC el 7 de octubre y estabilizándose en torno a los 797 558 BTC en las semanas posteriores. Este hito situó a BlackRock por delante de los 640 250 BTC de MicroStrategy, convirtiendo a IBIT en el mayor tenedor de Bitcoin entre instituciones financieras tradicionales a nivel global. Más que un récord numérico, simboliza la consolidación de Bitcoin como componente institucional de cartera.
El camino hasta este hito fue resultado de una acumulación sostenida durante meses, con el fondo añadiendo miles de Bitcoin en periodos de entradas positivas. Octubre de 2024 fue especialmente fuerte, con rachas de entradas netas que aportaron miles de millones en nuevo capital. La compra constante evidenció que la demanda institucional seguía robusta pese a la volatilidad de Bitcoin y la incertidumbre del mercado.
Alcanzar este nivel de tenencias generó dinámicas de mercado interesantes: con casi 800 000 BTC en un solo fondo, la actividad de IBIT comenzó a influir de forma visible en el equilibrio oferta-demanda de Bitcoin. Los analistas empezaron a seguir los flujos de IBIT como indicador clave del sentimiento institucional, con días de fuertes entradas correlacionando con la fortaleza del precio. El tamaño del fondo convirtió sus operaciones en un factor relevante de la microestructura del mercado de Bitcoin.
El historial de compras de IBIT a finales de 2024 mostró patrones que reflejan tanto el interés institucional sostenido como la operativa habitual de los ETF. El 27 de octubre, IBIT añadió 3 836 BTC en un solo día, una compra significativa impulsada por la demanda inversora. El 12 de noviembre registró una entrada de 2 178 BTC, manteniendo el patrón de acumulación neta. El 13 de noviembre se produjo una salida neta de 363 BTC, ilustrando que el fondo experimenta tanto creación como reembolso de participaciones según los ajustes de los inversores.
Estas fluctuaciones diarias forman parte de la operativa habitual de los ETF y no reflejan cambios en el sentimiento institucional a largo plazo. Los reembolsos se producen por motivos como reequilibrio de carteras, toma de beneficios o ajustes tácticos de asignación. La métrica clave sigue siendo el flujo neto en periodos prolongados, que se mantuvo positivo a lo largo de finales de 2024, con semanas en las que las entradas diarias superaron los 100 millones de dólares.
La constancia de las entradas, pese a la volatilidad del precio de Bitcoin, sugiere que los inversores institucionales optan por estrategias de asignación a largo plazo y no por trading especulativo. Muchos asesores financieros han implementado programas sistemáticos de asignación de Bitcoin en carteras de clientes, con IBIT como principal vehículo. Este enfoque estratégico, frente al táctico, refleja la maduración de la inversión institucional en Bitcoin y sugiere que las tenencias acumuladas permanecerán estables incluso en mercados bajistas.
La enorme posición de BlackRock en Bitcoin ha alterado profundamente la dinámica del mercado cripto, con efectos que van mucho más allá del impacto directo de sus compras. Cuando el mayor gestor de activos del mundo, con más de 10 billones de dólares bajo gestión, entra en un mercado, envía señales poderosas sobre legitimidad, aceptabilidad regulatoria y viabilidad de inversión. Tras el lanzamiento de IBIT, 27 entidades solicitaron derechos de asignación de Bitcoin o presentaron propuestas similares de ETF, evidenciando el efecto señalizador de BlackRock.
Este efecto cascada aceleró la adopción institucional más allá de lo previsto por los defensores del sector. Gestores de activos escépticos se vieron obligados a desarrollar capacidades para invertir en Bitcoin. Asesores financieros comenzaron a recibir consultas sobre asignación de Bitcoin, y pudieron recomendar productos de marcas fiables en vez de plataformas desconocidas. La infraestructura financiera tradicional se adaptó rápidamente, con brokers, custodios y plataformas de trading desarrollando servicios cripto.
Las mejoras en liquidez son otro impacto relevante: IBIT genera de forma constante volumen de trading diario significativo, aportando profundidad a los mercados de Bitcoin y facilitando la entrada o salida de grandes inversores sin afectar los precios. El lanzamiento de los ETF al contado aumentó la actividad en exchanges principales, y el arbitraje entre participaciones de ETF y Bitcoin subyacente creó nuevos canales de liquidez. Siete bancos líderes añadieron soluciones de custodia cripto en los meses posteriores a la aprobación de IBIT, facilitando una mayor participación institucional.
La legitimidad regulatoria también ha avanzado gracias a la implicación de BlackRock. Su colaboración con la SEC y otros reguladores ha acelerado la aprobación de nuevos productos cripto y abierto debates sobre marcos normativos más amplios. BlackRock explora productos de crédito respaldados por Bitcoin y colabora internacionalmente en marcos cripto, abriendo la puerta a soluciones institucionales más sofisticadas. El progreso regulatorio derivado de IBIT beneficia al sector cripto al establecer precedentes y estándares que otros productos pueden seguir.
El impacto en el precio por la acumulación de BlackRock ha sido considerable aunque difícil de aislar de otros factores. El alza de Bitcoin en 2024 coincidió con fuertes entradas a IBIT, pero también con el halving de Bitcoin, factores macroeconómicos y el sentimiento general del sector. Los analistas coinciden en que la compra institucional sostenida a través de IBIT y productos similares ha creado una dinámica positiva de oferta y demanda que ha apoyado los precios. La reducción de la oferta disponible, al pasar cientos de miles de monedas a holdings ETF a largo plazo, probablemente ha contribuido a la estabilidad y menor volatilidad de precios.
La posición de BlackRock como tenedor principal de Bitcoin marca un punto de inflexión en la evolución de las criptomonedas, pasando de activo alternativo a vehículo de inversión institucional. Con cerca de 797 558 BTC gestionados mediante IBIT a finales de 2024, BlackRock demuestra que las finanzas tradicionales han adoptado plenamente los activos digitales, pasando de asignaciones experimentales a posiciones estratégicas y sustanciales. La magnitud de estas tenencias valida a Bitcoin como clase de activo legítima, merecedora de asignación de capital institucional y gestión profesional.
Para quienes siguen las tendencias de adopción institucional, monitorizar las tenencias de BlackRock ofrece información valiosa sobre el sentimiento general del mercado y posibles movimientos de precios. El patrón de acumulación constante de IBIT en 2024 muestra que la demanda institucional sigue siendo sólida pese a la volatilidad, lo que indica que Bitcoin ha alcanzado una aceptación que probablemente persistirá durante los ciclos de mercado. La infraestructura creada para IBIT y productos similares abre caminos sostenibles para la entrada de capital institucional en mercados cripto.
Las implicaciones a largo plazo del involucramiento de BlackRock van más allá de los efectos inmediatos en el mercado. A medida que Bitcoin avanza hacia la aceptación mainstream, la participación del mayor gestor de activos del mundo sirve de modelo para que las entidades financieras tradicionales interactúen con los mercados cripto de manera conforme y eficiente. El éxito de IBIT prueba que los productos institucionales de Bitcoin pueden cumplir estándares regulatorios y aportar a los inversores la exposición que buscan, abriendo la puerta a nuevos productos de inversión cripto y a una adopción más amplia de activos digitales en las finanzas tradicionales.
A 9 de enero de 2026, el iShares Bitcoin Trust (IBIT) de BlackRock gestiona 776 688,3 bitcoins, con un valor aproximado de 70 190 millones de dólares, lo que representa el 3,699 % del suministro total de Bitcoin.
BlackRock inició su inversión en Bitcoin en enero de 2021, cuando presentó documentación ante la SEC para incluir futuros de Bitcoin como posibles inversiones en sus fondos Strategic Income Opportunities y Global.
Las posiciones de Bitcoin de BlackRock a través de sus ETF canalizan importantes flujos de capital institucional, aumentando la demanda y favoreciendo la apreciación de precios. Como el mayor gestor de activos del mundo, sus tenencias son un indicador clave de adopción institucional y confianza del mercado en Bitcoin.
En enero de 2026, BlackRock gestiona significativamente menos Bitcoin que MicroStrategy, el mayor tenedor institucional. GBTC de Grayscale también mantiene posiciones relevantes. La posición en BTC de MicroStrategy supera a la de la mayoría de grandes inversores institucionales juntos.
BlackRock invierte en Bitcoin como cobertura frente a la inflación y la volatilidad, reconociendo su potencial como activo no correlacionado para diversificar carteras institucionales y aprovechar las oportunidades de crecimiento digital.
BlackRock ofrece el ETF iShares Bitcoin Trust (IBIT), que replica el precio de Bitcoin y permite exposición a la criptomoneda mediante una estructura regulada de ETF.
En enero de 2026, el ETF de Bitcoin de BlackRock (IBIT) gestiona aproximadamente 555 948,62 BTC, valorados en torno a 52 790 millones de dólares según precios de mercado actuales.
El incremento de las posiciones de Bitcoin de BlackRock refuerza la confianza del mercado y la adopción institucional, impulsando la apreciación de precios y atrayendo a más inversores al mercado cripto.











