

El oro es fundamental en la tecnología informática actual gracias a su excelente conductividad eléctrica y su gran resistencia a la corrosión. Estas características lo hacen imprescindible en componentes clave de los ordenadores, como CPU, módulos de RAM, conectores y placas de circuito. En la minería de criptomonedas, los ordenadores de alto rendimiento y los servidores especializados dependen especialmente de piezas bañadas en oro para asegurar un funcionamiento estable y eficiente bajo cargas continuas.
La industria electrónica ha sido uno de los grandes consumidores de oro de forma constante. Según un informe del World Gold Council publicado en 2023, el sector electrónico representó aproximadamente el 7 % de la demanda global de oro, y los ordenadores suponen una parte significativa de este consumo. Los estudios muestran que un ordenador de sobremesa medio contiene unos 0,2 gramos de oro, concentrados sobre todo en conectores, pines y encapsulados de microchips. Aunque los portátiles y smartphones incluyen menos cantidad por dispositivo, la suma de millones de unidades en todo el mundo supone un volumen relevante de este metal precioso.
El uso estratégico del oro en la fabricación de ordenadores va más allá de la conductividad. Su estabilidad química garantiza conexiones fiables durante largos periodos y evita la oxidación que podría afectar al rendimiento. Este aspecto es especialmente importante en la minería de criptomonedas, donde el hardware debe funcionar sin interrupciones para mantener la rentabilidad. Los equipos de minería suelen incorporar múltiples GPU y ASIC especializados, todos con contactos y conectores bañados en oro que facilitan la transmisión de datos a alta velocidad y el suministro de energía.
Para determinar cuánta cantidad de oro hay en un ordenador, es necesario analizar las distintas categorías de dispositivos y su contenido variable de oro. La mayoría de los ordenadores de sobremesa estándar contienen entre 0,15 y 0,25 gramos de oro, repartidos en elementos como pines del procesador, contactos de memoria y conectores PCIe. Según las cotizaciones habituales de los últimos años, con el oro en torno a 65 $ por gramo, el oro de un solo ordenador equivale a un valor aproximado de 10 a 15 USD. Los servidores y modelos más antiguos pueden contener algo más debido al mayor número de componentes o a estándares de fabricación del pasado.
El oro no se distribuye de manera uniforme en un ordenador. La CPU suele concentrar la mayor parte, empleando oro en los pines y las uniones internas del chip. Los módulos de RAM incluyen conectores bañados en oro, mientras que las placas base cuentan con trazas y pines también con este material. Los discos duros y las unidades ópticas aportan pequeñas cantidades a través de sus conectores e interior.
El reciclaje de residuos electrónicos es una tendencia creciente en el sector, impulsada por la preocupación medioambiental y los incentivos económicos. Según el Global E-Waste Monitor de 2024, en 2023 se generaron más de 53 millones de toneladas métricas de residuos electrónicos a nivel mundial, lo que supone una fuente importante de metales preciosos recuperables. Las plantas de reciclaje especializadas han perfeccionado procesos sofisticados para extraer oro de ordenadores desechados, desde la separación mecánica hasta el refinado químico. Esta recuperación de oro contribuye de forma decisiva a la sostenibilidad ambiental, al reducir la necesidad de nuevas minas y aportar valor económico mediante la recuperación de materiales.
El sector del reciclaje de residuos electrónicos es cada vez más avanzado, y algunos centros logran tasas de recuperación superiores al 95 % en oro y otros metales preciosos. La llamada minería urbana ha demostrado ser rentable en regiones con alto consumo de electrónica. Para los entusiastas y mineros de criptomonedas que renuevan su hardware con frecuencia, conocer estas alternativas de reciclaje puede ayudar a compensar los costes del equipo y fomentar la responsabilidad ambiental.
Es común pensar que extraer oro de ordenadores es una tarea sencilla y lucrativa para cualquier persona, pero la realidad es mucho más compleja y peligrosa. El proceso de recuperación de oro exige equipos especializados, conocimientos técnicos y protocolos de seguridad estrictos. Los intentos caseros suelen implicar sustancias peligrosas como ácidos y soluciones con cianuro, que suponen graves riesgos para la salud y el medio ambiente si se manipulan de forma incorrecta.
Las instalaciones profesionales de reciclaje cumplen estrictas normativas de seguridad y medio ambiente, utilizando maquinaria industrial y personal cualificado. Estas plantas pueden procesar grandes volúmenes de residuos electrónicos, logrando economías de escala que hacen viable la recuperación de oro. Para los propietarios particulares, la opción más segura y práctica es recurrir a recicladores certificados o a los programas de recogida de los fabricantes.
Para los usuarios de criptomonedas y operadores de minería, conocer el contenido de oro en los equipos va más allá del valor recuperable. La gestión adecuada de activos implica almacenar el hardware de forma segura para evitar robos y accesos no autorizados. Cuando los equipos alcanzan el final de su vida útil, su eliminación responsable mediante canales acreditados previene filtraciones de datos mediante la destrucción completa de la información y facilita la recuperación de materiales. Las operaciones mineras deben establecer sistemas de seguimiento de activos que gestionen el hardware desde la compra hasta la eliminación, asegurando tanto la seguridad como el cumplimiento medioambiental.
Además, los mineros deben valorar el coste total del ciclo de vida del equipo, incluyendo la eliminación y el posible valor de recuperación de materiales. Algunas operaciones han establecido acuerdos con recicladores para gestionar sistemáticamente las renovaciones de hardware, creando una economía circular que beneficia la rentabilidad y la sostenibilidad. Este modelo está alineado con el creciente interés institucional por una minería de criptomonedas respetuosa con el medio ambiente.
Un ordenador estándar contiene unos 0,2 gramos de oro, principalmente en la CPU y los módulos de memoria. La cifra exacta depende del modelo y el año de fabricación.
El oro se emplea en chips y placas por su excelente resistencia a la corrosión y su gran conductividad. Protege las conexiones electrónicas de la oxidación y garantiza un funcionamiento estable de los circuitos con el paso del tiempo.
La extracción de oro de ordenadores antiguos implica recuperar metales preciosos de placas de circuito y CPU mediante procesos químicos o electrolíticos. Requiere equipos especializados, conocimientos técnicos y medidas de seguridad. El proceso es complejo, lento y rara vez resulta viable económicamente para particulares.
Un ordenador usado puede rendir unos 3 gramos de oro, pero los costes de refinado superan el valor del propio oro. El reciclaje a gran escala de residuos electrónicos no suele ser rentable debido al alto coste de extracción.
Los residuos electrónicos contienen concentraciones de oro cientos de veces superiores a las de los minerales naturales y los costes de extracción son mucho menores. Por eso, el reciclaje de residuos electrónicos resulta muy rentable y valioso en comparación con la minería tradicional.
Además de oro, los ordenadores contienen paladio, platino y plata. Estos metales tienen propiedades similares de conductividad y resistencia a la corrosión, lo que los hace valiosos para la fabricación de componentes electrónicos y aplicaciones en placas de circuito.
Reciclar ordenadores antiguos para extraer oro reduce la demanda de nuevas explotaciones mineras, disminuye los daños ambientales y la contaminación de la extracción, protege los ecosistemas, conserva recursos naturales y reduce la cantidad de residuos gracias a la reutilización de materiales.











