


Las criptomonedas almacenadas en la plataforma Robinhood no están aseguradas por la Federal Deposit Insurance Corporation (FDIC). La FDIC cubre principalmente depósitos bancarios tradicionales hasta un límite de 250 000 $ por depositante, por banco asegurado y por categoría de titularidad. Como Bitcoin, Ethereum y otros activos digitales no se consideran depósitos bancarios, no están protegidos por la FDIC. Esta diferencia es esencial para los usuarios de los servicios de trading de criptomonedas de Robinhood, ya que determina el grado de protección financiera sobre sus activos digitales.
Las criptomonedas, al clasificarse como instrumentos financieros no tradicionales, se gestionan bajo una regulación distinta a la de los productos bancarios convencionales. Los depósitos bancarios cuentan con décadas de leyes de protección al consumidor y seguros consolidados, mientras que los activos digitales operan en un entorno regulatorio nuevo y en evolución. Esto implica retos y riesgos particulares que los inversores y operadores de criptomonedas deben analizar con atención al elegir plataformas y gestionar sus carteras.
El seguro de la FDIC es clave en el sistema financiero tradicional, ya que protege a los depositantes hasta 250 000 $ por persona, por banco asegurado y por categoría de titularidad ante quiebras bancarias. Este sistema refuerza la confianza pública en el sistema financiero estadounidense y protege a los ahorradores individuales frente a fallos institucionales.
La importancia de este seguro va más allá de la protección económica. Sienta las bases para la estabilidad bancaria, incentiva el ahorro y reduce el riesgo de retiradas masivas de fondos en épocas de incertidumbre. Cuando los depositantes tienen garantía sobre sus fondos, confían más en las instituciones financieras, lo que favorece el crecimiento y la estabilidad económica.
No obstante, las criptomonedas no son reconocidas como moneda de curso legal por la mayoría de gobiernos y no están respaldadas por bancos centrales ni autoridades soberanas, por lo que quedan fuera de estas protecciones. Así, todo riesgo de pérdida por hacking, fraude, fallos técnicos o colapso de plataformas o proveedores de billeteras recae totalmente en el inversor o trader.
La falta de un seguro equivalente al de la FDIC en el ámbito de las criptomonedas hace imprescindible realizar una exhaustiva diligencia debida y aplicar medidas de seguridad avanzadas al operar con estos activos. Los inversores deben asumir la responsabilidad de conocer los riesgos, elegir plataformas de confianza y aplicar buenas prácticas de seguridad digital, como utilizar billeteras hardware, activar la autenticación en dos pasos y monitorizar la actividad de la cuenta de forma regular.
En los últimos años, el mercado de criptomonedas ha sufrido numerosas brechas de seguridad y quiebras de plataformas, con importantes pérdidas para inversores de todo el mundo. Estos casos evidencian los riesgos del ecosistema de activos digitales y la importancia de conocer los límites de los seguros disponibles.
Por ejemplo, la quiebra de una importante plataforma de trading de criptomonedas en 2021 supuso pérdidas de miles de millones de dólares en activos digitales. Miles de usuarios perdieron acceso a sus fondos sin posibilidad de reclamar al seguro de la FDIC ni a otros programas públicos. El caso evidenció la vulnerabilidad de los exchanges centralizados y la necesidad de reforzar la seguridad y las opciones de seguro en el sector.
Recientemente, el mercado de seguros para criptomonedas ha empezado a evolucionar. Algunas aseguradoras privadas y plataformas de trading han desarrollado productos diseñados específicamente para activos digitales. Estas pólizas suelen cubrir riesgos concretos, como robos por ciberataques, hacking o fraude interno. Sin embargo, normalmente no ofrecen la protección integral que otorga la FDIC a los depositantes bancarios tradicionales.
El alcance de estos seguros suele ser más limitado: a menudo excluyen pérdidas por volatilidad de mercado, caídas de precio, errores de usuario o transacciones voluntarias. Por ejemplo, Robinhood ha implementado medidas de seguridad y cuenta con un seguro contra delitos que cubre parte de los activos digitales almacenados frente a robos, incluidas brechas de ciberseguridad y ciertas actividades delictivas. Pero esta póliza no cubre pérdidas por caídas de valor en el mercado ni por ventas o transferencias hechas por el usuario.
Además, muchas plataformas de criptomonedas han incorporado protocolos de seguridad avanzados, como almacenamiento en frío (mantener la mayoría de los activos fuera de línea), tecnología de billetera multifirma, auditorías de seguridad periódicas y alianzas con firmas especializadas en ciberseguridad para minimizar el riesgo de robo y acceso no autorizado.
Según grandes firmas de ciberseguridad especializadas en blockchain, el valor total de criptomonedas robadas en los últimos años supera sistemáticamente los miles de millones de dólares a nivel mundial. Estos datos confirman los importantes riesgos de seguridad al operar y mantener activos digitales, especialmente en plataformas sin seguros equiparables a la cobertura FDIC.
Estudios de principales consultoras financieras han detectado importantes lagunas en el conocimiento de los inversores sobre la protección de activos digitales. Más del 60 % de los usuarios de criptomonedas desconocen totalmente o solo en parte el estado de aseguramiento de sus activos y las coberturas (o su ausencia) de las plataformas que utilizan. Esta falta de información puede provocar falsas percepciones del riesgo real y estrategias de gestión de riesgos inadecuadas.
El análisis de incidentes de robo revela que los ciberdelincuentes emplean métodos cada vez más sofisticados. Entre los ataques más habituales se encuentran el phishing, la ingeniería social, infecciones de malware, ataques de intercambio de SIM y la explotación de vulnerabilidades en contratos inteligentes o infraestructuras de plataformas. Conocer estas amenazas resulta esencial para quienes buscan proteger eficazmente sus activos digitales.
Los servicios de criptomonedas de Robinhood no cuentan con cobertura de la FDIC, ya que este seguro gubernamental solo protege los depósitos bancarios tradicionales en entidades miembros de la FDIC. La falta de protección de la FDIC para los activos digitales evidencia los riesgos inherentes a la tenencia y operativa con criptomonedas, entre ellos pérdidas por quiebra de plataformas, brechas de seguridad, robos, fraudes y diversos fallos técnicos u operativos.
Es imprescindible que inversores y operadores sean plenamente conscientes de estos riesgos y los valoren antes de tomar decisiones de inversión en el sector. Se recomienda investigar a fondo las opciones de seguro disponibles, tanto en plataformas como con proveedores externos, comparar las medidas de seguridad y el historial de cada exchange y emplear protocolos de seguridad avanzados para reducir los riesgos al máximo.
Entre las medidas prácticas para proteger inversiones en criptomonedas destacan: utilizar billeteras hardware para almacenamiento a largo plazo, activar todas las opciones de seguridad como la autenticación en dos pasos y listas blancas de retiradas, actualizar de forma periódica contraseñas y credenciales, vigilar ante ataques de phishing e ingeniería social, diversificar activos en diferentes plataformas seguras y mantenerse informado sobre buenas prácticas y nuevas amenazas de seguridad.
Comprender el entorno asegurador y las características de seguridad ofrecidas por plataformas como Robinhood permite tomar decisiones más informadas y proteger mejor las inversiones en un sector tan dinámico y cambiante como el de las criptomonedas. En definitiva, la responsabilidad principal de proteger los activos digitales recae sobre el propio inversor, lo que hace imprescindible la formación continua, la vigilancia y una gestión proactiva del riesgo en el ecosistema de las criptomonedas.
No, Robinhood Crypto no dispone de seguro de la FDIC. Las inversiones en criptomonedas no están protegidas por la FDIC ni por el seguro de la SIPC en ninguna plataforma.
El seguro de la FDIC en Robinhood solo cubre los saldos en efectivo excedentes depositados en bancos del Programa, hasta 250 000 $ por depositante en cuentas individuales o conjuntas. Las criptomonedas y otros valores no están cubiertos por la FDIC.
Robinhood protege las tenencias de criptomonedas de los clientes con medidas de seguridad avanzadas, pólizas de seguro y sistemas de custodia seguros. Las monedas siguen siendo propiedad del cliente y no se negocian ni se prestan para beneficio propio de Robinhood.
El seguro de la FDIC cubre depósitos bancarios hasta 250 000 $ por cuenta. La protección de custodia de criptomonedas de Robinhood es una póliza independiente para los activos digitales en la plataforma, no respaldada por la FDIC, sino gestionada a través de seguros propios de Robinhood para criptomonedas.
Tus activos de criptomonedas están protegidos y siguen siendo de tu propiedad, separados del proceso de quiebra de la empresa. No forman parte de los activos de Robinhood en caso de insolvencia.
No, Robinhood no ofrece protección de la SIPC para cuentas de criptomonedas. La SIPC solo protege cuentas de bróker tradicionales, no activos digitales ni criptomonedas gestionadas mediante Robinhood Crypto.











