

La minería de criptomonedas en el teléfono consiste en generar activos digitales aprovechando la potencia de cálculo de un dispositivo móvil. A diferencia de la minería tradicional, este método no exige invertir en equipos caros como ASIC o rigs de GPU. Basta con instalar una aplicación móvil que utiliza la CPU del teléfono (o en menor medida la GPU) para realizar cálculos que permiten obtener recompensas en criptomonedas.
El interés por la minería móvil ha crecido de manera sostenida en los últimos años, especialmente entre quienes se inician en el mundo cripto y buscan una experiencia práctica sin un desembolso inicial elevado. Sin embargo, conviene comprender las capacidades reales y las limitaciones de los dispositivos móviles, así como los riesgos asociados a esta modalidad.
La minería móvil se ha popularizado gracias a varios factores. Por un lado, la amplia disponibilidad de Internet de alta velocidad y smartphones potentes, incluso en mercados emergentes. Por otro, el auge de nuevas aplicaciones y proyectos (como Pi Network, Bee Network y Electroneum) que facilitan el acceso y reducen las barreras de entrada. Además, el creciente interés por Web3 y las tecnologías descentralizadas ha convertido la minería móvil en una parte de la cultura cripto.
La minería en el teléfono también es una alternativa atractiva frente a las costosas configuraciones tradicionales y las inversiones en minería en la nube. Para muchos, representa una oportunidad de experimentar y obtener algunos tokens sin comprometer fondos propios.
Solo unas pocas criptomonedas son aptas para la minería móvil. Entre las opciones más populares y accesibles destacan:
La minería en el teléfono opera de forma similar a la minería tradicional con ordenadores o ASIC: el dispositivo realiza cálculos matemáticos complejos para resolver pruebas criptográficas, validar transacciones y añadir nuevos bloques a la blockchain, el registro digital descentralizado. Cuando un teléfono conectado a un pool o en minería individual resuelve un problema, recibe una parte proporcional de la recompensa del bloque.
Existen dos métodos principales:
La mayoría de los dispositivos se integran en pools de minería, agrupando recursos para mejorar la eficiencia. Las ganancias se reparten de manera proporcional a la contribución de cada participante.
Durante la minería, el smartphone soporta una carga elevada: el procesador funciona casi al máximo, ejecutando cálculos complejos para validar transacciones en la blockchain. Esto incrementa el consumo energético y provoca un fuerte calentamiento. La mayoría de los teléfonos modernos cuentan con refrigeración pasiva, por lo que los componentes pueden alcanzar temperaturas críticas rápidamente, sobre todo en ambientes cálidos o si el dispositivo lleva una funda que retiene el calor. Esto afecta a la estabilidad del sistema y puede generar caídas de rendimiento o apagados automáticos para evitar daños por sobrecalentamiento.
La batería se consume mucho más rápido que en un uso convencional, especialmente con minería continua. Los ciclos frecuentes de carga y descarga degradan la batería: tras varios meses de minería activa, la capacidad puede caer entre un 15 y un 30 %, acortando su vida útil. Otras aplicaciones pueden ralentizarse, ya que la minería acapara la mayor parte de los recursos del procesador: las páginas tardan en cargar, la interfaz pierde fluidez y, en casos graves, el dispositivo puede quedarse bloqueado o reiniciarse.
El estrés y el calor constantes aceleran el envejecimiento de los componentes internos, como la placa base, los circuitos de alimentación y la pantalla (si permanece encendida durante largos periodos). Esto es especialmente problemático en dispositivos antiguos o de gama baja, que no están preparados para soportar cargas intensivas. Algunas aplicaciones ejecutan procesos ocultos en segundo plano, minando incluso con la pantalla apagada, lo que mantiene el teléfono activo y eleva el riesgo de fallos de hardware.
En definitiva, la minería móvil no solo ofrece un rendimiento bajo, sino que también somete al dispositivo a un desgaste significativo, acortando drásticamente su vida útil.
Pese a sus limitaciones, los smartphones modernos pueden realizar minería básica con CPU. Por ejemplo, dispositivos de gama alta con chips Snapdragon 8 Gen 2 o Apple A17 Pro alcanzan rendimientos similares a ordenadores de gama de entrada.
Aun así, las ganancias son extremadamente escasas. Incluso funcionando ininterrumpidamente a 1–2 hashes por segundo, un teléfono puede generar solo unos céntimos al día. No obstante, la minería móvil es interesante para experimentar, aprender o participar en nuevos ecosistemas cripto.
Entre las aplicaciones más populares figuran MinerGate, CryptoTab, Electroneum, AntPool Mobile y StormGain Cloud Miner. Algunas realizan minería real y otras simplemente recompensan la actividad del usuario.
La minería en la nube permite alquilar recursos de computación remotos, sin que el teléfono realice el trabajo de minado. Por ejemplo, StormGain Cloud Miner permite a los usuarios "pulsar un botón" cada cuatro horas para recibir pagos sin sobrecargar el dispositivo.
Las recompensas suelen transferirse a monederos cripto (Trust Wallet, MetaMask u otras plataformas líderes). Algunas apps imponen un mínimo de retiro de 1–10 dólares o más. Es frecuente que los usuarios denuncien comisiones elevadas o largos tiempos de espera para retirar fondos.
Las principales apps de minería para smartphones son:
La rentabilidad y la eficiencia varían mucho. MinerGate exige un teléfono de gama alta y genera ingresos modestos pero reales. CryptoTab recibe críticas por sus bajas ganancias y falta de transparencia en los pagos. Pi Network aún no es negociable públicamente, pero se prepara para su lanzamiento en exchanges relevantes.
Este método no requiere gastar en hardware, suscripciones ni alquiler de servicios en la nube. Los usuarios obtienen ingresos mediante "clics en la nube" o sistemas de recompensas integrados en la app.
La ventaja es que no hay riesgo financiero. El inconveniente son las ganancias mínimas y la fuerte dependencia de las decisiones a largo plazo de los desarrolladores.
La mayoría de usuarios obtiene entre 0,01 y 0,30 $ diarios, dependiendo del proyecto, el dispositivo y el tiempo invertido en la app. Por ejemplo, un usuario de Galaxy S22 Ultra en MinerGate puede minar aproximadamente 0,0004 XMR al día, es decir, solo unos céntimos.
Proyectos como Pi o Bee no tienen valor fijo, ya que sus tokens aún no cotizan. Si Pi llegara a lanzarse con éxito, su precio podría alcanzar 1–10 $, por lo que la participación temprana podría ser rentable.
Para evitar estafas de minería móvil, en especial de apps que prometen "dinero fácil sin inversión", sigue siempre los protocolos básicos de seguridad digital y analiza con criterio cualquier software antes de instalarlo. Descarga solo desde tiendas oficiales como Google Play o App Store, que al menos realizan controles parciales de malware. Nunca instales APK de webs o foros desconocidos: suelen incluir malware o scripts maliciosos que pueden comprometer el teléfono o robar tus datos.
Antes de instalar cualquier app, revisa las reseñas y valoraciones de los usuarios y el historial del desarrollador. Si una app promete minar Bitcoin en tu móvil sin esfuerzo, pero acumula malas valoraciones y quejas sobre pagos o bloqueos de cuentas, considéralo una señal de alerta. Desconfía de promesas de altas ganancias, sobre todo si requieren comprar cuentas VIP o boosters: suelen carecer de fundamento real. Muchas apps fraudulentas funcionan como esquemas piramidales, en los que los usuarios pagan por funciones ficticias y solo ganan los desarrolladores.
Para mayor protección, activa siempre la autenticación en dos pasos (2FA) en tus monederos cripto, exchanges y servicios. Así protegerás tus cuentas incluso si tu contraseña se ve comprometida. Utiliza software de seguridad, sobre todo en Android, que es menos seguro que iOS. Considera emplear una VPN al conectarte a redes Wi-Fi públicas para proteger tus datos y tu conexión.
En resumen, la clave de la seguridad es estar alerta. Si una oferta parece demasiado buena para ser verdad, probablemente lo sea. Evita cualquier app que prometa decenas de dólares diarios sin inversión, carezca de transparencia sobre pagos o no aporte información clara sobre retiradas.
Para principiantes, sí, como vía para descubrir el mundo cripto sin riesgos. Para usuarios avanzados, no, ya que las ganancias son muy bajas y los riesgos (desgaste del dispositivo, estafas) elevados.
Recomendaciones:
La minería móvil es la obtención de criptomonedas desde un smartphone. El dispositivo resuelve problemas matemáticos de la blockchain usando su procesador. No obstante, la eficiencia es muy baja: los móviles se sobrecalientan, se desgastan rápido y las ganancias son mínimas. Las apps de minería en la nube resultan una alternativa más segura.
La minería móvil reporta ingresos mínimos y no compensa el coste energético. La mayoría de apps no son fiables y pueden ser fraudulentas. No es una vía recomendable para ganar dinero.
La minería móvil acelera el deterioro de la batería y los componentes por el calor y la carga constante. El uso prolongado reduce la vida útil de la batería, incrementa el riesgo de avería y puede causar sobrecalentamiento. La rentabilidad es casi nula, pero las reparaciones pueden resultar costosas.
Es posible minar Monero (XMR) y Dogecoin (DOGE) en el teléfono. Ambas tienen baja dificultad de minado y son apropiadas para principiantes con dispositivos móviles.
Necesitarás un teléfono potente, conexión a Internet estable y una app compatible. Por lo general, la minería móvil es ineficiente debido al alto consumo de energía y recursos.
La minería móvil es más cómoda y consume menos energía, pero es mucho menos eficiente. La minería en ordenador ofrece más rendimiento, pero precisa mayor inversión en hardware y electricidad.
Opta por proyectos open-source de reputación contrastada. Evita apps que prometan altos rendimientos sin inversión: suelen ser estafas. Los principales riesgos son la pérdida económica, filtraciones de datos y robo de cuentas. Verifica siempre la legitimidad del proyecto antes de empezar.
Entre las mejores apps de minería móvil figuran FreeDoge, Coin Master y Mining Crypto Miner. Permiten minar Monero (XMR), Dogecoin (DOGE), Vertcoin (VTC) y Ravencoin (RVN), con interfaces intuitivas y bajas comisiones.
La legalidad depende del país y la región. En algunos lugares está permitida, en otros está prohibida o regulada estrictamente. Consulta siempre la normativa local antes de empezar a minar.
Minar por la noche o mientras se carga el dispositivo reduce el impacto en el rendimiento. Ajusta la intensidad de minado y la configuración de la app para maximizar la eficiencia.











