

Pi Network ha supuesto un avance clave en la accesibilidad a las criptomonedas, evolucionando del concepto de minería móvil a un ecosistema blockchain operativo. Tras años de desarrollo y consolidación de su comunidad, la red alcanzó un hito fundamental en febrero de 2025 con el inicio de la fase de red abierta. Desde ese momento, los tokens Pi pasaron de ser activos internos a criptomonedas negociables a nivel mundial.
La llegada a la mainnet fue el resultado de varias fases y hitos, cada uno esencial para la evolución del proyecto. Comprender la transición a la mainnet y sus etapas previas es fundamental tanto para pioneros veteranos como para quienes se incorporan por primera vez al ecosistema Pi Network.
Pi Network se lanzó como aplicación móvil en marzo de 2019, revolucionando la minería cripto. Frente al sistema de prueba de trabajo de Bitcoin, costoso y exclusivo, Pi Network propuso un mecanismo de minería móvil accesible para cualquier usuario de smartphone. Este lanzamiento demostró que millones de personas deseaban acceder al mundo cripto, pero veían barreras en el coste y la complejidad técnica.
Durante esta etapa, bastaba con pulsar un botón cada día en la aplicación para ganar tokens Pi. Gracias a este modelo, la participación en el mundo cripto se abrió a cualquier usuario sin infraestructura de minería, democratizando el acceso a la creación de moneda digital.
En 2021, la red entró en una fase de pruebas clave para sentar la base técnica de la futura mainnet. Durante este periodo, los desarrolladores comenzaron a crear aplicaciones descentralizadas (dApps) y el equipo principal sometió la infraestructura blockchain a pruebas rigurosas. La testnet, que se prolongó hasta finales de 2021, resultó esencial para detectar y corregir problemas técnicos antes del lanzamiento definitivo.
La comunidad pudo experimentar con aplicaciones y transacciones en este entorno de pruebas, mientras el equipo afinaba la tecnología subyacente. Así se demostró la viabilidad de construir una infraestructura blockchain funcional sobre el concepto Pi Network.
En diciembre de 2021, Pi Network estrenó su mainnet, consolidando un gran logro técnico. Sin embargo, esta mainnet seguía "cerrada", protegida por un cortafuegos que impedía la conectividad externa. Las transacciones solo podían realizarse dentro del ecosistema Pi, sin posibilidad de negociar tokens Pi en exchanges externos ni de transferirlos fuera del entorno de la red.
En esta etapa, la red implementó el sistema de verificación Know Your Customer (KYC) y animó a los pioneros a migrar sus tokens minados a la mainnet. Esta fase se mantuvo hasta febrero de 2025 y asentó las bases para el lanzamiento de la red abierta.
En febrero de 2025 se produjo el hito más relevante en la historia de Pi Network: eliminación del cortafuegos y transición a la Mainnet Abierta, con conectividad externa real por primera vez. Los tokens Pi dejaron de ser activos internos y pasaron a negociarse como criptomonedas en exchanges globales.
Este lanzamiento culminó más de seis años de desarrollo y consiguió la participación de exchanges líderes del sector, como MEXC, Gate.com y otras plataformas de activos digitales.
La beta sentó las bases de Pi Network antes de la mainnet. Durante esta etapa, la red se centró en aumentar la comunidad mediante minería móvil, probando un modelo diario sencillo que requería apenas interacción del usuario. La interfaz—un botón diario para minar Pi—atrajo a usuarios sin experiencia previa en criptomonedas.
Esta fase demostró que la accesibilidad y la sencillez son claves para la adopción cripto, aunque los tokens Pi solo existían dentro del ecosistema y no tenían valor negociable. Los usuarios podían acumular Pi, pero no cambiarlos por dinero fiduciario ni otras criptomonedas.
La fase testnet supuso el paso de una aplicación móvil a un ecosistema blockchain real, preparando el terreno para la mainnet. Los desarrolladores crearon aplicaciones descentralizadas sobre la blockchain de Pi y el equipo principal realizó pruebas técnicas exhaustivas, clave para detectar posibles fallos y optimizar la red antes del lanzamiento final.
La comunidad pudo explorar el ecosistema, probar transacciones e interactuar con aplicaciones en fases tempranas. Sin embargo, los tokens minados seguían siendo internos, sin posibilidad de negociación externa. Esta fase permitió perfeccionar protocolos y afrontar desafíos técnicos antes del salto a la mainnet abierta.
La mainnet cerrada fue un hito relevante hacia la operatividad plena. Pi Network ya contaba con una blockchain funcional donde las transacciones se registraban en un libro mayor descentralizado.
En esta fase se implantaron requisitos integrales de verificación Know Your Customer (KYC) y se dio un paso decisivo hacia el cumplimiento normativo. Además, el ecosistema creció, con hitos como PiFest 2024, donde más de 27 000 vendedores y 28 000 comercios de prueba en 160 países realizaron transacciones con Pi, mostrando la utilidad real del token.
Esta etapa consolidó la infraestructura y comunidad necesarias para la transición a la red abierta, manteniendo el control de la red mediante cortafuegos.
La mainnet abierta, iniciada en febrero de 2025, transformó la función y potencial de Pi Network. Los tokens Pi pudieron conectarse con sistemas externos, negociarse en exchanges y formar parte de un ecosistema más amplio. Así se materializó la visión de una criptomoneda accesible globalmente.
Ahora, los titulares de tokens Pi que han completado la verificación KYC pueden transferir sus tokens fuera del ecosistema, negociar en exchanges e integrar Pi en servicios externos. Esta fase sigue en curso, con desarrollo continuo y mayor adopción.
El lanzamiento de la mainnet en febrero de 2025 marcó un punto de inflexión para Pi Network y para el sector cripto en general. Al eliminar el cortafuegos, los tokens Pi lograron valor de mercado externo por primera vez.
El precio mostró la volatilidad típica de los nuevos criptoactivos en negociación, con fuertes fluctuaciones y un alto volumen de operaciones tanto por interés genuino como especulativo.
El lanzamiento fue posible gracias a varios hitos:
Migración de usuarios: Más de 10 millones de pioneros migraron a la mainnet, superando los objetivos iniciales y mostrando una base de usuarios activa y comprometida.
Verificación KYC: Más de 19 millones de pioneros completaron la verificación Know Your Customer, reflejando alta participación y cumplimiento regulatorio, y posicionando la red con solidez ante los marcos globales.
Preparación del ecosistema: Más de 100 aplicaciones mainnet listas en el lanzamiento, aportando utilidad real desde el primer día y diferenciando Pi de otros proyectos que carecen de aplicaciones funcionales al inicio.
Estos hitos reflejan años de crecimiento sostenido y consolidación comunitaria, demostrando que Pi Network alcanzó la escala necesaria para un lanzamiento exitoso de la mainnet abierta.
Los principales exchanges de criptomonedas incorporaron rápidamente los tokens Pi tras el lanzamiento. Las plataformas líderes lanzaron pares Pi, principalmente Pi/USDT (Tether), facilitando la conversión de Pi en stablecoins o moneda fiduciaria.
La rápida adopción por parte de los exchanges validó la legitimidad de la red y evidenció gran interés de mercado. Los listados múltiples aportaron liquidez y mitigaron el riesgo de manipulación de precios.
Los usuarios veteranos experimentaron cambios profundos tras el lanzamiento. El más relevante fue la obligación de realizar la verificación Know Your Customer para beneficiarse plenamente del entorno de red abierta.
Quienes completaron KYC pueden transferir Pi a wallets externas y negociar en exchanges, materializando años de minería en valor real. Por el contrario, los que no completaron el proceso no acceden a los beneficios, lo que generó urgencia para culminar la verificación.
La transición a mainnet supuso que los tokens Pi acumulados durante años de minería móvil finalmente tenían valor negociable. Los primeros mineros pasaron a ser poseedores de activos cripto con potencial de valor considerable, culminando así el experimento de accesibilidad cripto.
El lanzamiento de la mainnet abrió nuevas vías de participación, aunque la minería móvil inicial ya no está disponible. Los nuevos usuarios pueden integrarse por diferentes vías:
Compra directa: Adquirir tokens Pi en exchanges mediante moneda fiduciaria u otras criptomonedas.
Participación KYC: Al completar la verificación Know Your Customer, pueden interactuar con el ecosistema Pi y custodiar tokens en wallets externas.
Participación en el ecosistema: Utilización de aplicaciones sobre Pi Network, actividades comunitarias y acceso inmediato a un ecosistema maduro desarrollado en la mainnet cerrada.
Contribución a la red: Existen mecanismos para involucrarse y contribuir, con posibilidades de recompensa y reconocimiento.
Gracias al ecosistema consolidado durante la mainnet cerrada, los nuevos usuarios disponen de utilidad y recursos inmediatos, lo que diferencia a Pi Network de otros lanzamientos con ecosistema incipiente.
Desde el lanzamiento, los poseedores de Pi han accedido a múltiples mercados. La mainnet abierta permite nuevas opciones de compra, venta y custodia:
Exchanges compatibles: Principales plataformas con pares Pi, sobre todo frente a USDT (Tether), aportando liquidez y mecanismos de descubrimiento de precio.
Opciones de wallet: Elección entre la wallet nativa de Pi Network o wallets de terceros compatibles, lo que ofrece flexibilidad de custodia y seguridad.
Seguridad: El valor negociable exige medidas de protección: almacenamiento seguro, gestión de claves privadas y prevención de fraudes. El paso a la negociación abierta implica nuevos retos de seguridad.
El lanzamiento y la posterior evolución del precio de Pi Network ejemplifican la volatilidad propia de los criptoactivos sin historial de cotización. El recorrido de Pi durante la transición a mainnet refleja la complejidad del descubrimiento de valor en activos nuevos.
El impulso inicial se debió a la demanda acumulada y la expectación por la negociación de Pi, pero la volatilidad puso de manifiesto realidades habituales en lanzamientos cripto.
Muchos pioneros que minaron Pi durante años vieron el lanzamiento como oportunidad para vender, generando presión vendedora inicial que superó el interés comprador. Quienes acumularon grandes cantidades intentaron convertirlas en criptomonedas consolidadas o dinero fiduciario, afectando el precio a la baja.
Este comportamiento es habitual en activos que saltan de la acumulación interna a la negociación abierta.
Sin historial previo, el mercado tardó en definir el "valor justo" de Pi. Las fluctuaciones abruptas reflejaron la búsqueda de equilibrio entre oferta y demanda. Esta volatilidad es esperable y tiende a reducirse cuando el mercado gana confianza en la valoración.
El suministro máximo de Pi Network es de 100 000 millones de tokens y actualmente circulan unos 9700 millones, lo que genera incertidumbre sobre futuras emisiones. El mercado suele anticipar posibles inflaciones, lo que puede limitar el potencial de apreciación a corto plazo.
Tras los primeros ajustes, el precio se estabilizó en rangos acordes a la valoración del potencial a largo plazo del proyecto.
El lanzamiento de la mainnet abierta en febrero de 2025 marca el inicio de una nueva etapa para Pi Network. Hay varios hitos previstos:
Expansión del ecosistema: La prioridad es aumentar la utilidad real de Pi mediante:
Objetivos de adopción global: Pi Network aspira a convertirse en el ecosistema peer-to-peer más inclusivo, creando una economía digital donde Pi sea la moneda nativa para bienes y servicios.
Ampliación de la utilidad real: El éxito de PiFest 2024, con más de 27 000 vendedores activos en 160 países, fundamenta el plan de integrar pagos Pi en más comercios y servicios a nivel mundial.
Alianzas estratégicas: La mainnet abierta facilita acuerdos con empresas e instituciones financieras, acelerando la adopción y generando nuevos casos de uso para Pi, con potencial integración en la infraestructura financiera convencional.
El lanzamiento de la mainnet de Pi Network en febrero de 2025 supone la culminación de más de seis años de desarrollo, transformando la red de una aplicación experimental de minería móvil en una blockchain funcional con utilidad externa real. El paso de un ecosistema cerrado a la participación abierta marca un hito en la accesibilidad cripto y la democratización financiera.
Con millones de pioneros migrados y cerca de 19 millones de usuarios con verificación KYC, Pi Network cuenta con una sólida base para el crecimiento futuro. Estos hitos demuestran la legitimidad de la red y la fortaleza de su comunidad.
La existencia de más de 100 aplicaciones en la mainnet y la rápida adopción por exchanges líderes validan la credibilidad de Pi y aportan utilidad inmediata. La integración lograda en PiFest 2024, con miles de comercios en numerosos países, evidencia la adopción real más allá de la especulación.
La mainnet no es el final, sino el principio de lo que puede ser uno de los ecosistemas cripto más accesibles del mundo. A medida que Pi Network expanda su utilidad y establezca alianzas estratégicas, la verdadera relevancia de este hito será aún más clara en los próximos años. La evolución de Pi, de una app de minería móvil a un sistema blockchain funcional, demuestra que es posible construir una infraestructura financiera inclusiva para miles de millones de usuarios en todo el mundo.
La mainnet es la red blockchain principal, operativa y abierta al público para transacciones reales. Es segura, estable y descentralizada, y constituye la base de un proyecto blockchain.
Sí, Pi Network opera sobre su mainnet en vivo. Los usuarios pueden migrar sus tokens Pi a la blockchain principal y el ecosistema sigue creciendo con nuevas aplicaciones y utilidades.
Al lanzarse la mainnet, los tokens de la testnet migran a la red principal y la red pasa a estar plenamente descentralizada. Los usuarios pueden realizar transacciones peer-to-peer nativas y el ecosistema entra en funcionamiento con mayor seguridad y escalabilidad.











