
El desarrollo de Pi Network ha seguido un proceso estructurado en fases, marcadas por hitos tecnológicos y comunitarios clave. Para comprender a fondo la evolución del proyecto, es esencial repasar cada fecha relevante y su impacto en el crecimiento de la red.
En marzo de 2019, Pi Network debutó como aplicación móvil, abriendo la puerta a la minería de criptomonedas desde teléfonos inteligentes. Este lanzamiento marcó el inicio del ecosistema Pi y permitió a los usuarios minar tokens Pi desde sus móviles, sin depender del hardware costoso y de alto consumo energético asociado a la minería de Bitcoin. Así, la democratización del acceso a las criptomonedas se convirtió en el principio central del proyecto.
En 2021, la red inició su fase de pruebas, permitiendo que los desarrolladores experimentaran con aplicaciones mientras la infraestructura blockchain era sometida a pruebas rigurosas. Esta etapa, que se extendió hasta finales de 2021, sentó las bases técnicas para el despliegue de la mainnet.
En diciembre de 2021, Pi Network alcanzó un hito esencial con el lanzamiento de su mainnet cerrada. No obstante, esta versión mantuvo una restricción fundamental: la red permaneció "cerrada" mediante un cortafuegos que impedía la conectividad externa. Los usuarios podían operar con Pi dentro del ecosistema, pero no negociar en exchanges externos, generando así una economía digital aislada.
El verdadero punto de inflexión llegó el 20 de febrero de 2025, a las 8:00 (UTC), cuando Pi Network eliminó el cortafuegos y puso en marcha su Open Network. Por primera vez, se habilitó la conectividad externa en la historia del proyecto, marcando el hito más relevante hasta la fecha. El fin del aislamiento permitió que los tokens Pi se integraran plenamente en el ecosistema global de criptomonedas, facilitando su negociación en plataformas líderes y la integración con sistemas externos.
Cada fase de lanzamiento tuvo un objetivo específico en la evolución de Pi Network, desde su concepción hasta consolidarse como plataforma operativa de criptomonedas.
La fase Beta Testing (2019-2021) sirvió para construir la comunidad de usuarios y validar el concepto de minería móvil. Durante este periodo, los usuarios podían minar tokens simplemente pulsando un botón una vez al día, haciendo que la participación en criptomonedas fuera accesible para quienes no podían invertir en equipos caros. Esta etapa demostró que millones de personas valoraban un enfoque más inclusivo en el acceso a las criptomonedas, aunque los tokens solo tenían utilidad dentro del ecosistema Pi y carecían de valor de negociación externo.
El periodo Testnet (2021-2023) marcó la transición de Pi Network de una app móvil básica a un ecosistema blockchain integral. Los desarrolladores comenzaron a crear aplicaciones descentralizadas (dApps) en la plataforma Pi, mientras el equipo principal perfeccionaba la infraestructura técnica de la red. Los usuarios podían probar transacciones y explorar el ecosistema, aunque la negociación externa de tokens aún no era posible. El testnet fue un entorno decisivo para la validación técnica previa al despliegue de la mainnet.
La fase de Mainnet Cerrada (diciembre de 2021-febrero de 2025) representó un gran logro técnico: la blockchain de Pi Network funcionaba plenamente y permitía transacciones reales, aunque seguía aislada respecto al ecosistema cripto global. Este entorno acotado facilitó la verificación de transacciones y pruebas. En esta etapa, se implementó el sistema KYC (Know Your Customer) y se incentivó a los usuarios a migrar sus tokens minados a la mainnet. Demostraciones como PiFest 2024 evidenciaron la viabilidad del sistema, con más de 27 000 vendedores activos y 28 000 comercios de prueba en 160 países participando en transacciones.
La fase Open Network (febrero de 2025 en adelante) se inició con la eliminación del aislamiento de la red, integrando Pi Network en el ecosistema global de criptomonedas. Por primera vez, los tokens Pi pudieron conectarse con sistemas externos, negociarse en plataformas y formar parte de un ecosistema más amplio. Esta etapa materializa la visión de Pi como moneda global inclusiva.
El lanzamiento del 20 de febrero de 2025 marca un antes y un después en la historia de las criptomonedas, resolviendo la cuestión de si Pi se había lanzado realmente. A las 8:00 (UTC), se eliminó el cortafuegos que mantenía la blockchain de Pi aislada de sistemas externos, transformando la red en una criptomoneda plenamente operativa y conectada.
En cuestión de horas tras el lanzamiento, Pi coin experimentó notables fluctuaciones de precio, reflejo del proceso de descubrimiento de mercado y la especulación. El token abrió en torno a 1,47 $ por unidad. El entusiasmo acumulado tras años de minería impulsó el precio hasta un máximo de 2,10 $, un 45 % más sobre el valor de apertura. Sin embargo, la toma de beneficios por parte de mineros y pioneros de largo plazo generó presión vendedora, provocando una corrección que situó el precio cerca de 1,01 $ al cierre del primer día de negociación. Esta volatilidad es habitual en criptomonedas nuevas, mientras el mercado determina su valoración.
Los volúmenes de negociación aumentaron más de un 1 700 %, impulsados por la especulación y el interés real, reflejando la súbita liquidez de tokens hasta entonces no negociables y la expectación por la apertura de la red.
El lanzamiento fue posible gracias al cumplimiento de hitos relevantes. Un total de 10,14 millones de Pioneers migraron exitosamente a la mainnet, superando el objetivo inicial en más de un 1 %. Además, 19 millones de usuarios completaron el proceso KYC, muy por encima del umbral de 15 millones. Más de 100 aplicaciones mainnet estaban listas, creando un ecosistema dinámico desde el inicio. Estos datos reflejan años de crecimiento sostenido y consolidación de la comunidad, demostrando la escala necesaria para el éxito de la red abierta.
Las principales plataformas de criptomonedas se apresuraron a listar Pi tras el lanzamiento, añadiendo pares de negociación, con especial protagonismo del par Pi/USDT. Esta rápida adopción acreditó la confianza del mercado en la legitimidad y potencial comercial del proyecto.
El lanzamiento de febrero de 2025 generó experiencias y oportunidades distintas para cada segmento de usuario, con implicaciones específicas en la participación dentro del ecosistema Pi Network.
Para los mineros de Pi, el lanzamiento supuso oportunidades relevantes y la obligación de cumplir nuevos requisitos. El cambio central fue la necesidad de completar el proceso KYC (Know Your Customer) para participar plenamente en la red abierta. Los Pioneers que lo completaron pudieron transferir sus tokens a monederos externos y negociar en plataformas cripto, convirtiendo años de minería en activos líquidos. Los usuarios no verificados quedaron fuera de los beneficios completos de la red, generando una estructura de participación dual.
El lanzamiento otorgó valor real a los tokens Pi minados a través del móvil, que pasaron a ser activos negociables en plataformas reconocidas. Muchos pioneros tempranos, con grandes saldos acumulados, vieron convertidos sus esfuerzos en riqueza potencial, fruto de su constancia en la minería a lo largo de los años.
Para los nuevos usuarios, el lanzamiento abrió nuevas vías de participación, aunque bajo una dinámica distinta al periodo de minería. Si bien la fase de minería inicial finalizó, los nuevos participantes pueden integrarse completando el KYC, usando aplicaciones Pi en el ecosistema, comprando tokens en plataformas compatibles o contribuyendo a la red mediante actividades comunitarias. Además, pueden aprovechar el ecosistema de aplicaciones y servicios ya consolidado durante la fase cerrada, a diferencia de los pioneros que contaban con recursos limitados al inicio.
El lanzamiento facilitó el acceso a múltiples mercados y opciones de custodia. Tras la apertura, los titulares de Pi accedieron a mercados de negociación y almacenamiento. Las plataformas ofrecieron pares con Pi, principalmente frente a USDT (Tether), permitiendo la formación de precios y la liquidez. Los usuarios pueden elegir entre el monedero nativo de Pi o monederos de terceros compatibles. Con valor de mercado real, es esencial adoptar buenas prácticas de seguridad y gestión de claves privadas para proteger los activos en criptomonedas.
La relación entre la fecha de lanzamiento y el comportamiento del precio de Pi coin ilustra la volatilidad inherente a las criptomonedas que acceden por primera vez a los mercados públicos, respondiendo a si Pi se ha lanzado con éxito.
La evolución del precio el 20 de febrero de 2025 reflejó la dinámica de un activo esperado que se vuelve negociable. El precio de apertura en 1,47 $ evidenció el interés inmediato. El pico en 2,10 $ supuso un 45 % de subida, mostrando el entusiasmo comprador. El cierre en 1,01 $ marcó una corrección significativa. Los volúmenes aumentaron más de un 1 700 %, mostrando una actividad intensa en distintos mercados.
El repunte inicial respondió a la demanda acumulada y la expectativa ante la posibilidad de negociar Pi tras años de acceso restringido. La rápida corrección puso de manifiesto varios factores: muchos Pioneers, tras años minando sin inversión directa, aprovecharon el lanzamiento para realizar beneficios, generando presión vendedora que equilibró el mercado y ajustó las valoraciones.
Sin historial previo de negociación externa, el mercado necesitó tiempo para descubrir el "valor justo" de Pi. Las oscilaciones reflejaron este proceso, a medida que inversores evaluaban el valor fundamental, la tecnología, el desarrollo del ecosistema y la posición competitiva de Pi Network en el mercado cripto.
El suministro máximo de Pi Network, de 100 000 millones de tokens, con cerca de 9,7 mil millones en circulación, condicionó la dinámica y expectativas del mercado. El volumen total respecto a la circulación actual genera incertidumbre sobre futuras emisiones y posibles diluciones, afectando las perspectivas de precio a largo plazo. Actualmente, Pi coin cotiza dentro de rangos que reflejan la evaluación constante del potencial y la utilidad real del proyecto.
El lanzamiento de febrero de 2025 es solo el inicio de una nueva etapa en el desarrollo de Pi Network, con hitos y eventos clave previstos para su evolución continuada.
Pi2Day (28 de junio) es un momento estratégico a mitad de año, que históricamente ha traído anuncios importantes y novedades funcionales. La fecha (28/6) representa 2π (aproximadamente 6,28), en homenaje al fundamento matemático de Pi Network y la relevancia de la constante en su operativa. En ediciones anteriores, Pi2Day ha supuesto importantes actualizaciones, ampliación de funciones y mejoras tecnológicas. Este evento sigue siendo una promesa de innovación y nuevos desarrollos para la red.
La expansión del ecosistema es el foco tras la apertura de la red. Con la conectividad externa en marcha, Pi Network trabaja para ampliar la utilidad real mediante nuevas dApps, programas para la adopción por comercios, integración con sistemas empresariales y alianzas con compañías consolidadas. El objetivo es crear usos prácticos para Pi más allá de la especulación.
La adopción global es el objetivo estratégico a largo plazo: convertir el proyecto en el ecosistema peer-to-peer más inclusivo, yendo más allá del trading hacia una economía digital en la que Pi sea la moneda de referencia para bienes y servicios. Para lograrlo, son clave el desarrollo continuado, la adopción de usuarios y la integración de comercios a escala global.
La ampliación de la utilidad práctica se apoya en el éxito de PiFest 2024, con más de 27 000 vendedores activos en 160 países. Los planes futuros incluyen la integración de pagos con Pi en más comercios y proveedores de servicios de todo el mundo, incentivando la adopción masiva. Las alianzas con empresas y entidades financieras aceleran la adopción y abren nuevos usos, consolidando a Pi como sistema de pago funcional y con utilidad comercial real.
El lanzamiento de la Open Network el 20 de febrero de 2025 culmina más de seis años de desarrollo, mejora tecnológica y consolidación comunitaria. La evolución de Pi Network, desde una app móvil de minería en 2019 hasta una blockchain plenamente conectada, demuestra el compromiso del proyecto con la creación de un ecosistema de criptomonedas inclusivo y accesible.
Los hitos alcanzados reflejan la escala y el respaldo comunitario del proyecto. Actualmente, 10,14 millones de Pioneers migrados pueden utilizar sus tokens para transacciones reales y negociación en plataformas compatibles. Con 19 millones de usuarios verificados por KYC y más de 100 aplicaciones mainnet activas, Pi Network dispone de una base técnica y comunitaria sólida para el crecimiento sostenido.
El lanzamiento de la mainnet de Pi Network en 2025 no es un final, sino el comienzo de lo que podría convertirse en uno de los ecosistemas de criptomonedas más accesibles e inclusivos del mundo. A medida que Pi Network expanda su utilidad, integre más comercios, desarrolle nuevas aplicaciones y cierre alianzas estratégicas, su impacto seguirá creciendo en los próximos años. El fundamento está ya asentado; la siguiente meta es demostrar valor práctico y lograr la adopción masiva en la economía global.
Sí, Pi está ideado para poseer valor económico real. A medida que la mainnet gane adopción y los casos de uso se amplíen, el valor de Pi dependerá de la demanda de mercado, la utilidad de la red y la implicación de la comunidad. Las proyecciones iniciales apuntan a una potencial apreciación.
Según el análisis y las tendencias actuales, se estima que 1 Pi Coin podría valer aproximadamente 0,26 $ en 2025. Esta valoración refleja la posible evolución de la moneda en el mercado.







