


Pi Network es una propuesta innovadora para las criptomonedas descentralizadas, desarrollada para democratizar la minería de moneda digital utilizando tecnología accesible desde cualquier smartphone. Lanzado el 14 de marzo de 2019 por un grupo de doctores de Stanford, este proyecto ha transformado el sector al eliminar las barreras tradicionales de entrada (hardware costoso y conocimientos técnicos complejos) que históricamente han excluido a la mayoría de usuarios de los ecosistemas blockchain.
A diferencia de las criptomonedas convencionales, que requieren costosos mecanismos de prueba de trabajo o sistemas de prueba de participación basados en grandes cantidades de capital, Pi Network utiliza un algoritmo de consenso basado en grafo de confianza. Esta solución se basa en la reputación y la validación entre pares de los usuarios para proteger la red y propone un modelo más inclusivo y sostenible desde el punto de vista ambiental. Esta estrategia ha permitido a Pi Network atraer a más de 60 millones de usuarios en todo el mundo y consolidarse como una de las mayores comunidades de criptomonedas a escala global.
El elemento diferenciador de Pi Network en esta nueva etapa es su transición histórica de un testnet cerrado y con permisos a una mainnet abierta y plenamente funcional desde el 20 de febrero de 2025. Este avance ha permitido una conectividad mucho mayor con otros sistemas blockchain, dotar de utilidad real a las monedas Pi y lanzar aplicaciones descentralizadas (dApps) sobre su propia infraestructura. Con más de 13 millones de usuarios que han completado la migración y nuevas herramientas de activación de billeteras en marcha, Pi Network ha pasado de ser un proyecto especulativo a convertirse en una economía Web3 activa con aplicaciones reales en la economía digital.
La misión a largo plazo de Pi Network va más allá de las transacciones con criptomonedas: su objetivo es crear el ecosistema peer-to-peer más inclusivo del mundo, donde la moneda digital sea un medio eficiente y accesible para el intercambio cotidiano de bienes y servicios. Esta visión se materializa a medida que el ecosistema incorpora programas de adopción para comercios, herramientas para desarrolladores y mecanismos de gobernanza comunitaria.
La evolución de Pi Network desde la idea hasta una blockchain en producción se ha estructurado en fases cuidadosamente planificadas, cada una destinada a probar, perfeccionar y ampliar las capacidades del proyecto, al tiempo que se construía una comunidad global sólida.
La Fase Beta comenzó el 14 de marzo de 2019 (Día de Pi, en referencia a la base matemática y la innovación del proyecto). Esta fase inicial se centró en el crecimiento comunitario y la prueba de la minería móvil. El equipo de desarrollo mejoró la experiencia de usuario, recogió feedback y validó el modelo de consenso, logrando un crecimiento viral: millones de usuarios descargaron la app y comenzaron a minar con simples registros diarios.
La Fase Testnet arrancó el 14 de marzo de 2020 y supuso un salto técnico relevante. Se sometió a prueba la infraestructura blockchain, el comportamiento de los nodos y el algoritmo de grafo de confianza basado en Stellar, sin exponer a los usuarios a riesgos reales. El equipo ejecutó pruebas de estrés, detectó vulnerabilidades y optimizó el consenso antes de pasar a la siguiente fase.
La Mainnet Cerrada se activó en diciembre de 2021 como despliegue controlado. Aunque la blockchain ya era operativa, funcionó bajo un firewall que impedía la conectividad externa. Este aislamiento permitió completar procesos KYC, iniciar la migración de saldos y madurar el ecosistema en un entorno seguro. Se implementaron medidas de seguridad clave, se perfeccionó la migración y se desarrolló la infraestructura para el acceso público futuro.
La Mainnet Abierta se lanzó el 20 de febrero de 2025, culminando años de desarrollo y pruebas. Se eliminó el firewall, habilitando la interacción total con plataformas externas, billeteras de terceros y exchanges. Así, Pi Network dejó de ser un sistema cerrado y pasó a ser una blockchain pública e interoperable, preparada para el mercado global de criptomonedas. Este paso representa tanto un logro técnico como un cambio sustancial en el rol de Pi Network en la economía digital.
El lanzamiento de la Mainnet Abierta de Pi Network el 20 de febrero de 2025 supuso un hito fundamental, con cambios que ampliaron sustancialmente la funcionalidad, reputación y presencia de la red en el mercado.
La conectividad externa se habilitó por completo, permitiendo que Pi Network interactúe con otras blockchains, billeteras de terceros y diversas aplicaciones. Los usuarios ya pueden transferir monedas Pi fuera del ecosistema, lo que abre la puerta a futuros listados en exchanges centralizados e interoperabilidad con otras redes. Los desarrolladores pueden construir y lanzar dApps directamente en la blockchain de Pi, accediendo a su base de usuarios y aprovechando su sistema de consenso exclusivo.
Las transacciones en cadena y el trading pasaron a ocupar un papel central. Ahora los usuarios pueden enviar y recibir tokens Pi entre billeteras con tarifas muy bajas (desde 0,01 Pi). La elevada demanda se reflejó enseguida: los principales exchanges procesaron más de 100 millones de retiradas de Pi en las primeras 72 horas de la mainnet, mostrando el paso de Pi de un proyecto especulativo a un activo Web3 con dinámica real de mercado.
La participación pública de nodos creció notablemente con la versión 0.5.1 de Node, que mejoró la estabilidad y trajo métricas sofisticadas de clasificación, facilitando que más usuarios refuercen el consenso y la descentralización. Una red de nodos más amplia implica mayor seguridad y distribución del control entre la comunidad.
El ecosistema de dApps vivió una rápida expansión: los desarrolladores lanzaron aplicaciones integradas con la mainnet, abarcando mercados peer-to-peer, plataformas freelance, soluciones de comercio local y herramientas de gobernanza. Así, Pi Network da el salto de la mera transferencia de valor a las utilidades Web3 con impacto real.
Uno de los avances clave tras el lanzamiento de la mainnet de Pi Network es la función de activación de billeteras, que desvincula la usabilidad de la billetera de la migración total a la mainnet. Esta innovación elimina barreras de entrada y amplía el acceso al ecosistema.
Gracias al acceso a billeteras basado en KYC, los usuarios que hayan completado la verificación KYC (o tengan verificación provisional) pueden activar sus billeteras Pi en la mainnet aunque no hayan migrado todos sus tokens. Así, más Pioneros pueden usar apps descentralizadas, enviar y recibir Pi y participar en el ecosistema sin esperar a la migración completa, reduciendo el tiempo entre el registro y el uso real.
La integración con terceros supone una expansión estratégica: la red acepta activaciones de billeteras mediante proveedores KYC externos, permitiendo que empresas, desarrolladores y nuevos usuarios (además de Pioneros) accedan a la mainnet y operen con Pi. Esto requiere cumplir KYC para individuos o KYB para empresas, lo que garantiza el cumplimiento normativo y amplía el alcance global de Pi como economía digital inclusiva.
La seguridad y la concienciación ante fraudes ganan peso: se han detectado intentos de phishing que buscan robar frases de seguridad con mensajes que simulan solicitudes legítimas. El equipo central de Pi recomienda usar solo la app oficial Pi Browser para todo lo relacionado con la billetera. Además, se han añadido mejoras como la autenticación en dos pasos (2FA) obligatoria y mecanismos de recuperación de cuentas robustos para proteger a los usuarios.
Desde el lanzamiento de la Mainnet Abierta, Pi Network ha avanzado en la migración de saldos desde el entorno cerrado al blockchain público. Esta migración es fundamental para dotar de liquidez a los tokens, facilitar el uso de dApps y fomentar la participación en el ecosistema.
Las cifras muestran un crecimiento sostenido: más de 13 millones de usuarios han migrado a la mainnet, frente a los 12 millones de hace unos meses. El número sigue en ascenso gracias a mayores tasas de aprobación KYC y mejores herramientas de activación. Ahora la migración es escalonada: los usuarios pueden transferir Pi en lotes, sin necesidad de migrar todo en una sola operación.
La estructura de Pi bloqueado/desbloqueado refuerza el crecimiento sostenible: de los 7,4 mil millones de tokens Pi migrados, unos 5,2 mil millones permanecen bloqueados por periodos definidos por el usuario (de 6 meses a 3 años). Los 2,2 mil millones restantes están desbloqueados y circulan en la blockchain, permitiendo transacciones, trading y uso en aplicaciones.
La función de segunda migración mejora el proceso: los usuarios que migraron parcialmente pueden transferir más Pi a la mainnet, incrementando la liquidez y acelerando la migración total. Esto refuerza el ecosistema y facilita la circulación activa de tokens.
Con la Mainnet Abierta en marcha, Pi Network acelera el desarrollo de su ecosistema, avanzando más allá de la minería móvil para ofrecer casos de uso reales, desarrollo de aplicaciones avanzadas y soluciones de comercio local. El ecosistema evoluciona hacia un entorno Web3 enfocado en la utilidad y la inclusión.
El portfolio de dApps supera las 80 aplicaciones en áreas como educación, comercio, entretenimiento, productividad y gobernanza. Plataformas como Piketplace permiten comprar y vender bienes físicos con Pi, mientras que Brainstorm fomenta la colaboración e innovación comunitaria. Todas las dApps funcionan sobre la Pi Blockchain y se acceden desde Pi Browser, lo que incentiva a los usuarios a gastar y ganar Pi en una economía circular autosuficiente.
Las herramientas para desarrolladores han crecido: el equipo central de Pi ha lanzado SDK avanzados, documentación de API y capacidades mejoradas de smart contracts, además de una red publicitaria interna en desarrollo para monetizar dApps. Todo ello fomenta la creatividad y la innovación, manteniendo la visión de Pi como criptomoneda centrada en la utilidad.
La adopción por comercios gana fuerza con iniciativas como PiFest, una campaña global que promueve el uso de Pi como pago en negocios locales, especialmente en Asia y África, donde la adopción de criptomonedas en el día a día es prometedora. PiFest y eventos similares ayudan a convertir Pi en un medio de pago práctico y no solo en un activo especulativo.
Pese a los avances en el ecosistema y la activación de billeteras, Pi Coin sigue enfrentando retos en cuanto a listados en exchanges y liquidez de mercado. Aunque ha habido progresos, lograr una adopción generalizada en exchanges sigue siendo un desafío relevante.
La integración con plataformas de trading ya ha comenzado: algunos exchanges líderes permiten transferencias de Pi y se registraron más de 1 millón de monedas depositadas tras habilitar las billeteras, lo que demuestra demanda real y abre nuevas posibilidades de almacenamiento y trading para la comunidad.
El contraste entre señales de mercado y realidad es llamativo: pese al auge de la discusión sobre trading y a picos de precio superiores a 0,80 $ en varias plataformas, la liquidez oficial en exchanges grandes es aún limitada. Muchos usuarios esperan que la situación cambie con la mejora del cumplimiento normativo, la transparencia del tokenomics y la adopción por desarrolladores, lo que cerraría la brecha entre el interés especulativo y la liquidez efectiva.
El modelo de tokens de Pi Network está diseñado para fomentar la participación sostenida y la salud del proyecto a largo plazo. Con la llegada de la Mainnet Abierta, tanto el tokenomics como los protocolos de seguridad se han adaptado para escalabilidad, confianza y cumplimiento normativo.
La estructura de tokens bloqueados y desbloqueados es clave en el modelo económico de Pi: de los 7,4 mil millones de monedas Pi migradas, 5,2 mil millones permanecen bloqueadas por periodos de 6 meses a 3 años, no son transferibles y ayudan a evitar la presión vendedora, favoreciendo el desarrollo sostenible en vez del trading especulativo. Los 2,2 mil millones desbloqueados pueden usarse en dApps, comercio peer-to-peer y plataformas de trading.
La minería y los incentivos difieren de los modelos tradicionales: en Pi, no se necesitan equipos potentes ni consumo energético, sino que los usuarios obtienen recompensas al proteger la red a través de círculos de seguridad, el uso activo de apps y la verificación KYC. Las recompensas disminuyen según un modelo de reducción ligado al crecimiento del ecosistema, garantizando la sostenibilidad.
Las mejoras de seguridad y cumplimiento son cada vez más sofisticadas: para combatir riesgos como el phishing y el robo de frases de seguridad, Pi Network ha implementado 2FA obligatoria, protocolos de encriptación avanzados y herramientas de recuperación desde Pi Browser. La red exige KYC para usuarios y KYB para empresas, alineándose con regulaciones internacionales y preparando el terreno para listados en exchanges y futura integración con moneda fiduciaria.
El lanzamiento de la Mainnet Abierta y los avances en el ecosistema de Pi han generado gran interés, especulación y actividad transaccional. Aunque Pi Coin aún no está presente en los principales exchanges, su valor ha mostrado fluctuaciones notables gracias al impulso de la comunidad y mecanismos de trading proxy.
En plataformas basadas en IOU, el precio de Pi mostró mucha volatilidad, superando brevemente los 0,80 $ tras la apertura de la mainnet, reflejando el entusiasmo del mercado. Sin embargo, en ausencia de listados oficiales, esos precios son poco fiables y se ven influidos por el trading proxy, sin reflejar la liquidez real ni la profundidad de mercado.
El volumen y la actividad en exchanges secundarios, como Gate.com, han sido elevados: tras el lanzamiento de la mainnet, el volumen de trading diario superó los 30 millones de dólares, lo que indica un fuerte interés minorista y anticipa una mayor adopción en el futuro.
El sentimiento del mercado y los niveles técnicos de resistencia (0,90 $ y 1,00 $) se observan atentamente como posibles señales de ruptura alcista. Sin embargo, la falta de transparencia en el suministro y la gobernanza centralizada generan incertidumbre, por lo que la estabilidad de precio a largo plazo sigue siendo un reto hasta que estos aspectos se clarifiquen.
La transición a la Mainnet Abierta ha supuesto avances clave, pero persisten retos que pueden afectar la adopción, la estabilidad de precios y la integridad del ecosistema. Estas cuestiones son habituales entre la comunidad, desarrolladores y posibles socios de exchanges.
A pesar de los avances, siguen existiendo retrasos en la migración y frustración de usuarios por verificaciones KYC incompletas, fallos en la activación de billeteras o errores técnicos. Las segundas migraciones han ayudado, pero el proceso sigue siendo irregular, generando dudas sobre la escalabilidad y la preparación operativa, especialmente entre quienes llevan tiempo esperando sus tokens.
Las inquietudes sobre transparencia y distribución de tokens aumentan. La comunidad vigila la actividad de billeteras de primeros usuarios y del equipo central, cuestionando la naturaleza de grandes transferencias. Se reclaman informes transparentes y datos públicos verificables sobre la asignación de tokens y las tenencias del equipo, ya que la falta de claridad alimenta el temor a la centralización y a privilegios internos.
El cumplimiento regulatorio y la ambigüedad legal siguen siendo desafíos. La ausencia de Pi en exchanges grandes no es solo un problema técnico, sino que responde a dudas sobre la clasificación del token, los umbrales de descentralización y la emisión. Estas cuestiones pueden influir en futuros listados o provocar intervenciones regulatorias, por lo que el cumplimiento es una prioridad estratégica para el futuro del proyecto.
Con la Mainnet Abierta activa y el ecosistema en rápida expansión, el futuro de Pi Network dependerá de su capacidad para escalar, lograr reconocimiento en exchanges y consolidar la adopción real. La hoja de ruta para los próximos años incluye un enfoque integral para alcanzar esos objetivos.
La expansión del ecosistema de aplicaciones es prioritaria: la red quiere acelerar la creación de dApps con subvenciones a desarrolladores, SDK mejorados y nuevas vías de monetización como la Pi Ad Network. El objetivo es una economía de apps autosostenible donde Pi impulse herramientas útiles para comercio, educación, entretenimiento y productividad, valorando tanto la cantidad como el uso real y la utilidad de las aplicaciones.
Fortalecer alianzas con exchanges es esencial para la adopción masiva. Pi Network trabaja en reforzar el cumplimiento normativo, mejorar la transparencia del tokenomics y generar confianza institucional. Si lo consigue, la red podría aumentar la liquidez, mejorar la formación de precios y acceder al mercado masivo, ampliando así su alcance y utilidad.
La mejora de la infraestructura y la seguridad seguirá siendo prioritaria: se prevén actualizaciones de billeteras (sincronización multidispositivo, recuperación avanzada, niveles de seguridad adicionales), y en nodos se desarrollan métricas públicas y gobernanza comunitaria para promover la descentralización y la resiliencia operativa.
Impulsar la adopción por comercios con iniciativas como PiFest y nuevas alianzas regionales consolidará el papel de Pi como moneda práctica. Junto con la activación ágil de billeteras y herramientas KYB para empresas, el objetivo es posicionar Pi como una moneda digital útil, más allá de la mera especulación, para una economía peer-to-peer inclusiva.
La mainnet de Pi Network se lanzó el 20 de febrero de 2025 a las 8:00 (UTC). Supone el inicio oficial de la red y la apertura a transacciones externas.
Realiza la solicitud de migración en los ajustes tras completar la configuración. Envía tu aplicación para la migración a la mainnet y espera la aprobación. Una vez aprobada, tus Pi se transferirán automáticamente de la testnet a la mainnet.
Una vez lanzada la mainnet, Pi será negociable en exchanges de criptomonedas. Su valor dependerá de la demanda de mercado y la confianza de los inversores. Los usuarios podrán comprar, vender, transferir y usar monedas Pi libremente. El precio se determinará por el mercado, con potencial para alta volatilidad en las primeras fases de trading.
Debes completar la verificación KYC, tener tokens Pi y cumplir los requisitos técnicos. El lanzamiento de la mainnet requiere 15 millones de usuarios con KYC y condiciones externas favorables.
Las monedas Pi de la testnet se migrarán a la mainnet. Los titulares recibirán el saldo equivalente en la mainnet y la actividad en la testnet se trasladará al entorno mainnet.
Pi Network ofrece barreras de entrada bajas y una amplia base de usuarios en comparación con Bitcoin y Ethereum. Su modelo comunitario facilita la incorporación de nuevos usuarios. Pi apuesta por la accesibilidad, el diseño móvil y el crecimiento sostenible gracias a su mecanismo de consenso, facilitando la participación en criptomonedas de forma inclusiva y sencilla.











