

Los automated market makers (AMM) suponen una revolución en el trading de criptomonedas al transformar el entorno de las finanzas descentralizadas. Estos avanzados protocolos emplean smart contracts y algoritmos matemáticos para facilitar intercambios de tokens de manera fluida, sin depender de libros de órdenes tradicionales ni de intermediarios centralizados.
El market making es una estrategia esencial de trading presente desde hace décadas en los mercados financieros tradicionales. En ella, empresas o agentes especializados actúan como intermediarios que proporcionan liquidez continua para determinados activos. Los market makers mantienen precios de compra y venta en función del volumen de mercado de los activos subyacentes, asegurando que siempre existan contrapartidas para operaciones de compra y venta. Su beneficio proviene del spread entre ambos precios y de las comisiones por servicios de liquidez. Este modelo estabiliza el mercado y reduce la volatilidad al garantizar actividad operativa constante.
Un automated market maker es un protocolo descentralizado que desempeña funciones de market making a través de smart contracts, prescindiendo de intermediarios humanos. Operan principalmente en plataformas de trading descentralizadas y aplicaciones peer-to-peer (DApps), democratizando el acceso al trading de criptomonedas al eliminar autoridades centralizadas. Su principal innovación reside en el uso de liquidity pools (fondos colectivos con pares de activos que garantizan disponibilidad continua). Ejemplos destacados son Uniswap y PancakeSwap. La fijación de precios se basa en fórmulas matemáticas en vez de libros de órdenes, siendo la más habitual la del producto constante: x * y = k, donde x e y son las cantidades de dos activos, y k es la liquidez total constante en el pool.
Los automated market makers permiten operar mediante un proceso automatizado eficiente. Cuando un usuario inicia una operación, sus fondos se destinan al liquidity pool correspondiente. El algoritmo matemático del protocolo calcula los precios según la cantidad actual de tokens en el pool. Para garantizar liquidez suficiente, el algoritmo ajusta automáticamente la proporción de criptomonedas en función del tamaño de la operación, lo que afecta directamente al precio. Este sistema autoequilibrado mantiene el valor de los activos y la liquidez necesaria. Cada operación genera una comisión, generalmente una fracción del importe, que se reparte proporcionalmente entre todos los liquidity providers del pool. Así se incentiva la aportación de activos y se mantiene un ecosistema sostenible.
Los liquidity pools son la base operativa de los automated market makers. Estos depósitos gestionados por smart contracts permiten a los usuarios aportar sus activos digitales, que se emplean para facilitar el trading a cambio de una parte de las comisiones. A diferencia de las plataformas centralizadas, que requieren emparejar compradores y vendedores, los liquidity pools permiten ejecutar operaciones instantáneas a precios preestablecidos gracias a reservas prefinanciadas. Los liquidity providers aportan pares de tokens con valor equivalente en una proporción 50:50. Por ejemplo, participar en el pool ETH/DAI requiere cantidades iguales de ETH y DAI. Esta estructura soluciona el slippage al estabilizar los precios respecto al tamaño de mercado, evitando fluctuaciones notables en periodos de alta actividad.
El mecanismo de provisión de liquidez en los automated market makers se basa en dos principios clave. Por un lado, los traders (liquidity takers) abonan comisiones a los liquidity providers por acceder a los activos del pool. Por otro, la bonding curve del protocolo transfiere automáticamente las comisiones acumuladas a los proveedores cuando retiran liquidez. Este modelo económico autosostenible incentiva la provisión a largo plazo y garantiza una compensación justa para quienes facilitan liquidez al mercado.
Los smart contracts constituyen la infraestructura esencial de los automated market makers, actuando como programas autónomos que ejecutan instrucciones predefinidas sin intervención humana. Estos contratos basados en blockchain procesan automáticamente órdenes de compra y venta en los liquidity pools al cumplirse ciertas condiciones. Su carácter determinista garantiza que las transacciones se ejecuten tal y como están programadas, eliminando riesgos de manipulación o interferencia. Este modelo de ejecución trustless permite que los automated market makers operen de forma ininterrumpida y sin supervisión centralizada, aportando transparencia y fiabilidad a todos los participantes.
El descubrimiento de precios en los protocolos de automated market maker se realiza mediante tres metodologías principales. El primer método opera sin información previa, determinando el valor solo a partir de las transacciones locales en el pool. Este sistema lo emplean los market makers de producto constante como Uniswap V2 y Balancer. El segundo mecanismo parte del supuesto de igualdad de precios (precio = 1) y es habitual en AMM especializados en stablecoins, como Curve V1. El tercer enfoque integra datos externos a través de oráculos, como en el caso de DODO. Cada método responde a necesidades y activos concretos, optimizando la precisión del precio y la eficiencia operativa según el mercado.
El algoritmo de precios es determinante para reducir el slippage en los liquidity pools de los automated market makers. La fórmula más extendida, x * y = k, mantiene constante la liquidez total permitiendo que los precios individuales de los activos fluctúen en función de la oferta y la demanda. Aquí, x y y representan las cantidades de los dos activos, y k es la constante fija de liquidez del pool. Cuando se ejecuta una operación, el algoritmo ajusta las proporciones para conservar esta constante. Por ejemplo, si se compra ETH en un pool ETH/DOT y aumenta la demanda de ETH, el protocolo ejecuta automáticamente una compra equivalente de DOT para reequilibrar el pool. Así se garantiza la estabilidad del precio y se evitan oscilaciones bruscas. Protocolos como Curve y Balancer emplean fórmulas aún más avanzadas, pero el objetivo sigue siendo mantener precios estables mediante el equilibrio algorítmico.
El ecosistema de automated market makers ha evolucionado con diversas implementaciones innovadoras. Destacan plataformas basadas en Ethereum como Uniswap, pionera en la fórmula de producto constante; SushiSwap, que introduce gobernanza comunitaria; Curve, orientada al trading de stablecoins; y Balancer, con pools multi-activo y ponderaciones personalizables. También destacan Bancor, que permite provisión unilateral de liquidez, y DODO, que emplea algoritmos proactivos de market making con oráculos externos. Cada protocolo ofrece características específicas adaptadas a diferentes necesidades de trading y clases de activos.
Los automated market makers presentan rasgos diferenciales frente a las plataformas tradicionales de trading. Su arquitectura descentralizada garantiza acceso sin restricciones y permite a cualquier usuario operar sin aprobación de terceros. Se interactúa directamente con smart contracts y liquidity pools, sin intermediarios. El modelo no custodial asegura que los fondos permanecen siempre bajo control del usuario, que accede a través de wallets cripto y puede desconectarse tras cada operación. Este enfoque distribuido refuerza la seguridad frente a plataformas centralizadas, al eliminar puntos únicos de fallo ante ataques. Además, los algoritmos de precios rígidos impiden manipulaciones y aseguran que los precios reflejen la oferta y la demanda real, manteniendo la liquidez equilibrada en todos los pools.
Los automated market makers ofrecen ventajas que explican su rápida adopción. Cualquier usuario puede aportar liquidez y obtener ingresos pasivos por comisiones. El sistema automatizado elimina intermediarios, reduce costes y maximiza la eficiencia. La estructura descentralizada incrementa la seguridad y la fijación algorítmica de precios evita manipulaciones. Sin embargo, existen desafíos: la tecnología está principalmente enfocada en el mercado DeFi, lo que puede limitar su adopción generalista; su complejidad puede resultar un obstáculo para nuevos usuarios; y las comisiones por transacción varían según la congestión de la red, lo que puede hacer inviables las operaciones pequeñas. Con todo, para quienes buscan soluciones de trading descentralizado, los beneficios suelen superar las limitaciones.
La diferencia esencial entre los automated market makers y el modelo tradicional de order book radica en su estructura operativa. Los sistemas de order book requieren intermediarios centralizados que gestionan el flujo de órdenes, emparejando compradores y vendedores a precios pactados, y retienen todas las comisiones generadas. Por su parte, los automated market makers eliminan la necesidad de contrapartida, facilitando operaciones mediante precios algorítmicos y liquidity pools. Además, democratizan el reparto de comisiones distribuyéndolas entre los liquidity providers, en lugar de concentrarlas en una entidad central. Así, los participantes pueden obtener ingresos pasivos aportando liquidez a la plataforma.
Los automated market makers son ya parte indispensable de la infraestructura DeFi. Proporcionan liquidez esencial para los traders y abren la puerta a ingresos pasivos para los liquidity providers. Gracias a sus mecanismos algorítmicos, garantizan entornos de precios estables, reducen la volatilidad y mejoran la eficiencia del trading. Su naturaleza autocustodiada y las bajas barreras de entrada han democratizado el acceso a los mercados de criptoactivos, construyendo un sistema más inclusivo. Por todo ello, los automated market makers se consolidan como piezas clave para la próxima generación de servicios financieros descentralizados, permitiendo a cualquier usuario participar en actividades de market making antes reservadas a entidades institucionales.
Los automated market makers han supuesto un nuevo paradigma en el trading de criptomonedas, combinando smart contracts y algoritmos matemáticos para crear plataformas eficientes, seguras y accesibles. Al eliminar intermediarios y aplicar precios algorítmicos mediante liquidity pools, los AMM han democratizado el market making y han impulsado una nueva era en las finanzas descentralizadas. Aunque la complejidad y la variabilidad de las comisiones siguen siendo retos, las ventajas de descentralización, seguridad y reparto de beneficios han consolidado a los AMM como infraestructura crítica para el futuro del trading de activos digitales. Con la evolución y maduración de la tecnología, los automated market makers están llamados a desempeñar un papel cada vez más relevante en las finanzas globales, como puente entre la banca tradicional y el futuro descentralizado.
Un automated market maker (AMM) es un sistema de trading descentralizado que utiliza liquidity pools y algoritmos para permitir el intercambio continuo de activos digitales sin necesidad de compradores y vendedores tradicionales.
Un AMM es un protocolo utilizado por DEXs para el trading de criptomonedas. Opera con smart contracts llamados liquidity pools en lugar de libros de órdenes. Los usuarios intercambian activos directamente contra el pool, y los precios se determinan mediante fórmulas matemáticas basadas en las proporciones de activos disponibles.
En 2025, PancakeSwap (CAKE) está considerado uno de los mejores AMM cripto, con la mayor capitalización de mercado entre los tokens AMM y un volumen de operaciones destacado. Ofrece funciones innovadoras y una comunidad de usuarios sólida.
En general, los AMM ofrecen altos niveles de seguridad, aunque existen riesgos de exploits, especialmente en pools pequeños. Es importante que los usuarios conozcan los riesgos de liquidez y posibles vulnerabilidades de los smart contracts. El sector trabaja continuamente en mejorar la seguridad.











