

El staking de criptomonedas se ha consolidado como un elemento clave para la participación en blockchain, permitiendo a los inversores generar ingresos pasivos y, al mismo tiempo, contribuir a la seguridad y descentralización de la red. En los últimos años, plataformas como Robinhood y MoonPay han liderado la transformación del staking, convirtiendo un proceso antes reservado a expertos técnicos en una experiencia accesible y sencilla para inversores minoristas.
El auge de los servicios de staking de Ethereum (ETH) y Solana (SOL) marca un cambio relevante en la dinámica del mercado. Estas innovaciones democratizan el acceso a las recompensas de staking y redefinen la interacción de los inversores cotidianos con la tecnología blockchain. Al reducir las barreras de entrada y simplificar los aspectos técnicos, estas plataformas permiten que millones de usuarios que antes consideraban el staking inaccesible puedan participar con facilidad.
La adopción creciente de servicios de staking revela una tendencia general hacia la integración de las criptomonedas en los mercados tradicionales. A medida que los inversores descubren el potencial del staking para obtener rendimientos, el ecosistema evoluciona con mejores infraestructuras, interfaces más intuitivas y recompensas cada vez más competitivas. Este cambio resulta especialmente relevante para el inversor minorista, que ahora puede formar parte de la validación de blockchain sin conocimientos técnicos avanzados ni grandes desembolsos de capital.
Robinhood ha avanzado notablemente en el sector del staking al lanzar servicios integrales para Ethereum y Solana. Esta estrategia refuerza la oferta cripto de la plataforma, fiel a su objetivo de democratizar los servicios financieros para inversores minoristas en Estados Unidos.
La propuesta de Robinhood pone el foco en la accesibilidad, consciente de que muchos potenciales participantes han estado excluidos por barreras de entrada elevadas o dificultades técnicas. Al integrar el staking en una interfaz intuitiva, Robinhood permite que los usuarios obtengan recompensas bloqueando sus activos digitales, sin necesidad de manejar protocolos blockchain complejos ni operar nodos validadores por cuenta propia.
La plataforma de staking de Robinhood incorpora funciones innovadoras que la distinguen de los métodos tradicionales:
Baja barrera de entrada: Los usuarios pueden comenzar a hacer staking con solo 1 $ en criptomonedas, lo que reduce sustancialmente el umbral de participación y lo hace accesible para inversores sin importar el tamaño de su cartera. Este modelo contrasta con los requisitos tradicionales, que suelen exigir compromisos de capital elevados.
Procesamiento por lotes en Ethereum: Para superar la exigencia de 32 ETH para validadores de Ethereum, Robinhood emplea procesamiento por lotes, agrupando fondos de varios usuarios para alcanzar el mínimo necesario. Así, inversores individuales pueden participar sin disponer de los 32 ETH completos. Los rendimientos ofrecidos oscilan entre el 50 % y el 100 % de la tasa del protocolo, en función de factores como las condiciones de la red y el desempeño del validador.
Estructura de tarifas: Pronto Robinhood aplicará una tarifa del 25 % sobre las recompensas de staking, que se sumará a cualquier cargo de terceros. Este modelo puede afectar el rendimiento neto, pero responde a los costes operativos y servicios ofrecidos (custodia, seguridad y soporte).
Restricciones estatales: Por la diversidad normativa en Estados Unidos, el staking no está disponible en algunos estados, como California, Maryland, Nueva Jersey, Nueva York y Wisconsin. Estas limitaciones reflejan la complejidad regulatoria de los servicios cripto.
El staking en Robinhood elimina barreras técnicas y financieras que dificultaban la participación de inversores pequeños en la validación blockchain. Ahora, quienes disponen de capital limitado pueden obtener ingresos pasivos mediante staking, logrando rendimientos superiores a los de cuentas de ahorro tradicionales o productos de bajo riesgo.
Sin embargo, es fundamental que los usuarios evalúen factores como la estructura de tarifas, que influye en el resultado final y debe ponderarse frente a la comodidad y seguridad de la plataforma. Además, quienes residan en estados restringidos deberán buscar alternativas o esperar cambios regulatorios que posibiliten el acceso.
MoonPay ha lanzado un servicio innovador de staking líquido para Solana, con un enfoque flexible y centrado en el usuario que resuelve el problema tradicional de la liquidez. Este avance facilita el acceso al staking para inversores minoristas que requieren flexibilidad en el manejo de sus activos digitales.
El staking líquido aborda un reto básico del sistema cripto: el staking convencional exige bloquear activos por largos periodos, imposibilitando su uso o venta. MoonPay elimina esta restricción, permitiendo mantener liquidez y recibir recompensas por staking simultáneamente.
El mecanismo de MoonPay incluye varias características distintivas frente al staking convencional:
Sin bloqueo de activos: Los usuarios pueden hacer staking de Solana sin renunciar a la liquidez, accediendo a su capital en cualquier momento. Esto aporta flexibilidad financiera y reduce el coste de oportunidad asociado al staking.
Tokens mpSOL: Al hacer staking en MoonPay, los usuarios reciben tokens mpSOL que representan su posición y acumulan recompensas cada dos días. Estos tokens pueden negociarse, transferirse o utilizarse en aplicaciones de finanzas descentralizadas (DeFi), aportando utilidad adicional y permitiendo la salida instantánea del staking sin esperar desbloqueos.
Rendimiento anual: El servicio ofrece una rentabilidad anual del 8,49 %, competitiva en el mercado. Este porcentaje refleja las recompensas de la red Solana y posiciona a MoonPay como una opción atractiva para inversores que buscan sacar partido a sus criptomonedas.
MoonPay pone énfasis en la sencillez y accesibilidad para atraer a inversores minoristas sin conocimientos técnicos avanzados. Su interfaz intuitiva y el proceso simplificado eliminan barreras que frenaban la adopción entre el público general.
Al prescindir de la necesidad de entender conceptos blockchain complejos, gestionar validadores o realizar configuraciones técnicas, MoonPay democratiza el acceso al staking. Este modelo se alinea con la tendencia del sector: ofrecer servicios cripto cada vez más fáciles y accesibles, acelerando su adopción en audiencias no técnicas.
Ethereum y Solana son dos de las redes más relevantes para el staking, cada una con ventajas, desafíos y perfiles de rentabilidad distintos. Conocer las diferencias es clave para definir estrategias óptimas y maximizar rendimientos.
La transición de Ethereum al consenso de prueba de participación ha abierto importantes oportunidades, aunque con características propias:
Rendimiento: El staking en Ethereum ofrece retornos más conservadores que otras redes, con una media anual en torno al 3,2 %. Este rendimiento modesto refleja la madurez y seguridad de la red, así como el volumen de ETH en staking. Para inversores prudentes, la estabilidad de Ethereum resulta atractiva.
Requisitos para validadores: Para operar un nodo validador se exige un mínimo de 32 ETH, lo que supone un importante compromiso de capital. No obstante, plataformas como Robinhood logran sortear esta barrera agrupando fondos de usuarios mediante procesamiento por lotes.
Solana ofrece una alternativa atractiva para el staking, con características que responden a distintos perfiles inversores:
Rendimiento: El staking en Solana proporciona rentabilidades muy superiores a Ethereum, con una media del 8,3 % anual. Este rendimiento responde a factores como la inflación de la red, la competencia entre validadores y la madurez relativa del ecosistema. Es una ventaja relevante para quienes buscan maximizar rendimiento.
Crecimiento del ecosistema: El staking en Solana ha crecido rápidamente, llegando en ocasiones a superar a Ethereum en ciertos indicadores. Este desarrollo refleja la confianza en la tecnología y futuro de Solana, atrayendo tanto a inversores minoristas como institucionales.
El crecimiento del staking en Solana se impulsa por varios factores: los altos rendimientos atraen capital, y la entrada de instituciones (como el ETF de 100 millones de dólares) refuerza la legitimidad y estabilidad de la red. Esta participación institucional fomenta la adopción y el desarrollo del ecosistema.
El staking de criptomonedas vive una transformación profunda gracias al interés institucional, que lo reconoce como estrategia de generación de rendimientos. Esta tendencia impulsa la innovación y mejora la infraestructura, creando productos más sofisticados que benefician al conjunto del ecosistema.
Algunos casos destacados ilustran el interés creciente de las instituciones por el staking:
ETF de Solana: El lanzamiento de un ETF de 100 millones de dólares permite a inversores tradicionales acceder a las recompensas de staking en Solana con una estructura regulada y familiar. Esta apuesta de capital muestra la confianza institucional en la tecnología y potencial de Solana.
Ark Invest: La reasignación de 175 millones de dólares hacia staking en Ethereum por parte de Ark Invest demuestra el atractivo del staking como inversión a largo plazo y valida su integración en carteras convencionales.
La entrada de capital institucional impulsa la competencia entre plataformas, mejorando servicios, seguridad y rendimientos. Los inversores minoristas se benefician de infraestructuras más robustas y mejores experiencias de usuario.
Además, la profesionalización y el escrutinio institucional elevan los estándares de seguridad, transparencia y cumplimiento en el sector, legitimando el staking ante reguladores y acelerando su adopción masiva.
El marco regulatorio para el staking de criptomonedas en Estados Unidos avanza hacia una mayor claridad, aunque persisten retos e incertidumbre que obligan a plataformas e inversores a ser cautelosos.
El éxito de Robinhood al lanzar servicios de staking coincide con los progresos regulatorios recientes, que han aportado mayor previsibilidad y distinción entre actividades cripto. Esta claridad permite operar con confianza dentro de los parámetros definidos y refleja el avance en el diálogo con las autoridades.
Pese a los avances, quedan retos importantes:
Declaración fiscal: Las recompensas de staking son ingresos sujetos a impuestos, y los requisitos de declaración pueden ser complejos para inversores minoristas. El IRS exige registrar el valor de mercado al recibirlas, lo que implica una gestión administrativa exigente.
Cumplimiento normativo: Los productos híbridos, como los tokens de staking líquido, pueden estar sujetos a mayor escrutinio regulatorio y a incertidumbre sobre su clasificación legal, lo que supone desafíos de cumplimiento para las plataformas.
Comprender las tarifas y mecanismos de recompensas de cada plataforma es clave para maximizar la rentabilidad y tomar decisiones informadas sobre dónde hacer staking. La economía del staking incide de forma directa en el beneficio final.
Robinhood busca equilibrar accesibilidad y sostenibilidad. Próximamente aplicará una tarifa del 25 % sobre las recompensas, adicional a cualquier cargo de terceros. Aunque esta comisión puede reducir el rendimiento frente al staking autónomo, debe valorarse en relación a los servicios de custodia, seguridad y soporte proporcionados.
Las tarifas cubren operaciones técnicas y de gestión, lo que aporta valor al inversor minorista al eliminar la complejidad y los riesgos asociados al staking independiente. La accesibilidad y sencillez pueden justificar el coste para quienes priorizan la comodidad.
MoonPay ofrece un rendimiento anual del 8,49 % para staking de Solana, con la ventaja de no exigir bloqueo de activos. Esta estructura resulta atractiva porque los usuarios reciben un porcentaje mayor de las recompensas del protocolo y disponen de liquidez inmediata.
La propuesta de MoonPay resulta especialmente interesante para inversores minoristas orientados tanto al rendimiento como a la flexibilidad, facilitando el acceso al capital mientras se obtienen recompensas.
El staking de criptomonedas ha estado tradicionalmente marcado por complejidades técnicas que desincentivaban a los inversores minoristas. Aspectos como la gestión de nodos validador, la seguridad o el uso de interfaces avanzadas suponían obstáculos importantes. Robinhood y MoonPay están resolviendo estos retos con soluciones que simplifican el proceso y eliminan la complejidad técnica.
Ambas plataformas han adoptado modelos diferenciados para facilitar el staking:
Robinhood: El procesamiento por lotes en el staking de Ethereum permite a los usuarios participar sin gestionar validadores ni operaciones técnicas. Basta con seleccionar el importe a través de una interfaz sencilla y Robinhood se encarga del resto (gestión, seguridad y distribución de recompensas).
MoonPay: El staking líquido elimina la complejidad técnica y el bloqueo de activos. Los usuarios pueden hacer staking de Solana de forma simple y recibir tokens mpSOL negociables, que facilitan el control y la gestión de sus posiciones.
La simplificación es fundamental para la adopción masiva. Al eliminar barreras técnicas, las plataformas amplían el acceso y fomentan la descentralización y seguridad de las redes blockchain.
El staking de criptomonedas se está incorporando a ecosistemas financieros de mayor alcance, generando nuevas oportunidades y casos de uso que trascienden la mera obtención de rendimientos. Esta evolución difumina las fronteras entre finanzas tradicionales y tecnología blockchain.
Se perfilan varias tendencias sobre la integración del staking en sistemas financieros convencionales:
Productos híbridos: El staking líquido y otras soluciones conectan la generación de rendimientos con la liquidez y flexibilidad que exige el inversor moderno. A medida que maduren, estos productos pueden convertirse en parte habitual de las carteras diversificadas, junto a bonos o acciones con dividendo.
Crecimiento institucional: La aceleración de la adopción institucional puede transformar el staking en un producto financiero mainstream. Grandes instituciones ya exploran su oferta a clientes, abriendo el staking a millones de inversores tradicionales.
La integración del staking en productos de jubilación, gestión patrimonial y brókeres tradicionales ampliará el mercado. Con normativa e infraestructura adecuadas, el staking podría convertirse en una opción tan habitual como los bonos o las acciones con dividendo.
Robinhood y MoonPay están transformando el mercado de staking, facilitando el acceso y la participación de inversores minoristas en la validación blockchain. Al priorizar la accesibilidad y la experiencia de usuario, democratizan oportunidades antes reservadas a perfiles técnicos o con gran capital.
Ethereum y Solana lideran el crecimiento del staking, ofreciendo opciones que abarcan desde la estabilidad y seguridad hasta altos rendimientos y expansión acelerada. Los inversores pueden adaptar su estrategia según su perfil de riesgo y objetivos.
La adopción institucional refleja la madurez del mercado y valida el staking como estrategia legítima en carteras tradicionales. Esta tendencia impulsa mejoras en infraestructura, seguridad y calidad de servicio para todos los usuarios.
Es esencial que los inversores valoren factores como las tarifas, la economía de cada plataforma y los desafíos regulatorios y fiscales. Las restricciones regionales pueden limitar el acceso, por lo que conviene explorar alternativas según la jurisdicción.
Los riesgos tecnológicos, normativos y de volatilidad deben ser evaluados en cualquier estrategia de staking. A pesar de estos retos, el mercado apunta a un crecimiento sostenido y a la innovación, con plataformas orientadas a satisfacer las necesidades de inversores minoristas sin sacrificar seguridad ni cumplimiento.
Con la maduración del ecosistema cripto, el staking se consolidará como un componente clave en la estrategia de inversión en activos digitales, aportando rendimientos y reforzando la seguridad y descentralización de las redes blockchain.
Robinhood ofrece staking para Ethereum y Solana con recompensas por ingresos pasivos, mientras que MoonPay se centra en la compra y conversión de criptomonedas, no en el staking. Robinhood permite obtener recompensas por staking; MoonPay, por su parte, facilita la compra y venta de activos digitales.
Accede a la sección de staking de la plataforma, selecciona la criptomoneda (Ethereum o Solana), introduce el importe y confirma. Las recompensas se generan automáticamente. La disponibilidad depende de la región.
En Ethereum, las recompensas de staking oscilan entre el 50 % y el 100 % de los incentivos del protocolo según la plataforma. El staking de Solana está gestionado para facilitar el proceso de retirada. Las ganancias varían según las condiciones de red y cambios de protocolo, y el importe mínimo de entrada es de solo 1 USD.
Sí, ambas emplean protocolos de seguridad avanzados: almacenamiento en frío, billeteras multifirma y auditorías periódicas para proteger los activos en staking. No obstante, el staking implica riesgos de volatilidad de mercado, por lo que es recomendable optar por plataformas con trayectoria sólida.
Robinhood y MoonPay destacan por su amplio soporte de activos, con MoonPay admitiendo más de 80 criptomonedas, rampas fiat integradas y servicios de intercambio diversificados que facilitan la flexibilidad y el acceso.
Para staking individual en Ethereum se requieren 32 ETH, mientras que Solana no exige mínimo de inversión. Los pools de staking líquido permiten acceder con cantidades menores en ambas redes.











