

El 22 de mayo de 2010, un programador llamado Laszlo Hanyecz hizo historia al adquirir dos pizzas utilizando una moneda digital entonces desconocida. Esta operación, valorada en torno a 41 $ en aquel momento, supuso la primera vez que esta criptomoneda se empleó para comprar un bien físico en el mundo real.
En 2010, cuando esta moneda digital apenas daba sus primeros pasos, Laszlo quiso comprobar si realmente podía emplearse de forma práctica en la vida diaria. Eligiendo la pizza—un producto popular y al alcance de cualquiera—buscaba demostrar que este nuevo dinero podía funcionar como método de pago real.
En aquel entonces, la moneda digital apenas tenía valor de mercado. La intención de Laszlo no era obtener beneficio, sino demostrar su aplicación práctica en transacciones cotidianas.
En 2025, las 10 000 unidades empleadas para comprar dos pizzas en 2010 tendrían un valor aproximado de 1 118 millones de dólares. Este aumento vertiginoso ha hecho que esas pizzas se conozcan como “las más caras de la historia de la humanidad”, símbolo del crecimiento exponencial del mercado de las criptomonedas.
Si bien algunos podrían ver la decisión de Laszlo como un error, dada la cotización actual de la criptomoneda, gran parte de la comunidad lo considera un pionero y un héroe. El propio Laszlo ha declarado que no se arrepiente de aquella transacción, pues su objetivo era demostrar la utilidad práctica de la moneda digital, no enriquecerse.
La compra de la pizza se ha transformado en una celebración cultural anual dentro de la comunidad cripto global. Los principales actores organizan eventos, se celebran encuentros locales y las redes sociales se llenan de memes y recuerdos nostálgicos. Estas celebraciones no solo rememoran la transacción histórica, sino que también muestran el espíritu vibrante y cohesionado de la comunidad Web3.
La historia de esta compra de pizza deja valiosas enseñanzas sobre mentalidad inversora, confianza en nuevas tecnologías y la importancia de pensar a largo plazo. Recuerda que el éxito en cripto, o en cualquier inversión, suele exigir mirar más allá de la volatilidad inmediata y apostar por el potencial de futuro de las tecnologías emergentes.
La compra de la pizza sigue simbolizando tecnología revolucionaria y espíritu pionero. Marca el instante en que la criptomoneda pasó de la teoría a la práctica, inspirando a nuevas generaciones de innovadores y early adopters en el entorno Web3.
Mientras que otros acontecimientos, como la creación del Genesis Block o los grandes ICO, representan avances técnicos, la compra de la pizza destaca como hito cultural. Representa el momento en que la criptomoneda salió del ámbito tecnológico y se integró en la vida cotidiana, lo que la convierte en un referente duradero y cercano para el público general.
Este episodio ha dado pie a numerosas celebraciones creativas, juegos e incluso criptomonedas temáticas. Sigue fascinando a la comunidad cripto y es un recordatorio desenfadado de los avances logrados y del potencial que aún queda por explorar.
La compra de esa pizza es mucho más que el aniversario de una transacción peculiar: es un testimonio del poder transformador de la tecnología blockchain y las criptomonedas. De dos pizzas valoradas en 41 $ ha surgido una historia de miles de millones y una celebración global de la innovación, la asunción de riesgos y el espíritu pionero que impulsa el universo cripto. Mientras somos testigos de la evolución de las monedas digitales y la tecnología blockchain, este hecho permanece como referencia nostálgica e inspiración sobre el potencial disruptivo de las tecnologías emergentes.
Sí, en 2010 Laszlo Hanyecz pagó 10 000 Bitcoin por dos pizzas. Hoy en día, esta transacción se conmemora anualmente como el Bitcoin Pizza Day el 22 de mayo.
En 2010, 10 000 Bitcoin equivalían a unos 41 $. En aquel momento, el precio de Bitcoin era de aproximadamente 0,0041 $ por unidad.
El 28 de octubre de 2025, 10 000 bitcoins tienen un valor aproximado de 114 390 000 $. Esta cifra varía en función de las condiciones del mercado.
En 2025, los 10 000 Bitcoin empleados en la pizza superarían los 1,1 mil millones de dólares, lo que ilustra el vertiginoso aumento de valor de Bitcoin.











