

Humanity Protocol marca un avance disruptivo en la verificación de identidad descentralizada en el entorno Web3. Opera como una blockchain Layer 2 zkEVM basada en el Chain Development Kit (CDK) de Polygon, e introduce el primer mecanismo de consenso Proof-of-Humanity (PoH) descentralizado a nivel mundial. Este protocolo permite a los usuarios demostrar de forma criptográfica su singularidad humana gracias a tecnología de reconocimiento de palma de última generación, garantizando la privacidad total mediante pruebas de conocimiento cero.
El sistema actúa como una solución integral de verificación de identidad, superando ampliamente la simple comprobación de humanidad. Establece un marco de Identidad Autosoberana (SSI), otorgando a los usuarios control absoluto sobre su identidad digital y sus credenciales. Con este enfoque, Humanity Protocol emite Credenciales Verificables (VC) que acreditan no solo el estatus humano, sino también atributos como edad, formación, empleo o cumplimiento normativo, todo ello sin exponer datos personales sensibles.
Humanity Protocol se distingue por su sistema de verificación dual. En la fase inicial, los usuarios verifican su humanidad mediante escaneo de huellas dactilares desde dispositivos móviles; en la fase de activación total, se emplean escáneres de hardware especializados que capturan patrones de huellas y venas mediante tecnología infrarroja. Así, establece un sistema de verificación de identidad ultraseguro e infalsificable.
El protocolo utiliza pruebas criptográficas de conocimiento cero para salvaguardar la seguridad de la red y la privacidad de los usuarios. Esto permite realizar la verificación sin revelar información identificativa, resolviendo la histórica tensión entre privacidad y seguridad en los sistemas de identidad digital.
Humanity Protocol responde a retos críticos que han lastrado la evolución y seguridad de los sistemas descentralizados y la identidad digital, aspectos fundamentales para la madurez del ecosistema Web3.
La naturaleza anónima de la blockchain genera vulnerabilidades estructurales, en especial los ataques Sybil, donde una entidad controla múltiples identidades para manipular sistemas. Esto compromete la integridad de las redes descentralizadas, dificultando la gobernanza, la distribución justa de tokens y la participación genuina de la comunidad. El avance de la IA complica aún más la distinción entre humanos reales y bots sofisticados, incrementando el riesgo.
Los sistemas Web2 tradicionales presentan fallos críticos: verificación lenta, falta de estándares y nula portabilidad. Además, dependen de plataformas centralizadas que explotan los datos personales y concentran el poder sobre la identidad digital, aumentando el riesgo para la privacidad y excluyendo a los usuarios de cualquier beneficio económico derivado.
La inteligencia artificial avanzada diluye la frontera entre contenido humano y generado por IA, planteando a las plataformas el reto de garantizar participación humana real. Los métodos convencionales de verificación pierden eficacia, ya que la IA imita patrones humanos, exigiendo sistemas capaces de probar la unicidad humana de forma concluyente.
Las verificaciones Web3 suelen basarse en la firma de wallets, lo que, aunque asegura anonimato, expone a manipulaciones. Como cualquiera puede crear múltiples carteras, es difícil asegurar la equidad y evitar el abuso. Estas carencias han limitado el desarrollo de aplicaciones Web3 que exigen participación humana verificada, como la gobernanza descentralizada, el reparto equitativo de tokens o las plataformas sociales.
Terence Kwok, empresario tecnológico y CEO, lidera Humanity Protocol bajo la guía de un consejo fundador centrado en las personas. El proyecto es fruto de la colaboración entre Human Institute, grandes organizaciones del entorno Web3 y socios de infraestructura blockchain, integrando experiencia en investigación, gaming y soluciones de escalabilidad.
El equipo fundador está formado por referentes del ecosistema Web3 y plataformas blockchain. Human Institute, entidad impulsora del protocolo, se dedica a investigar el impacto de la ciencia y la tecnología, con especial atención a la inteligencia artificial y su influencia social.
Humanity Protocol ha conseguido hitos de financiación clave, captando 30 millones de dólares en una Serie A a mediados de 2024, con la participación de grandes inversores institucionales especializados en infraestructura Web3 e innovación blockchain. Tras la ronda, la valoración privada del protocolo alcanzó los 1 000 millones de dólares, reflejo de la fuerte confianza institucional en su potencial.
El despliegue de la testnet se realizó en fases, lanzando la Fase 1 a finales de 2024 y logrando una importante adopción inicial, lo que demuestra la demanda de soluciones de verificación humana descentralizada.
Humanity Protocol aplica tecnología de reconocimiento de palma de última generación, maximizando seguridad y usabilidad. Frente a métodos biométricos invasivos como el escaneo de iris o ADN, la palma se verifica sin contacto y con alta precisión (comparaciones 1:1 y 1:N). El sistema combina escaneo de huella dactilar vía app móvil y reconocimiento de venas mediante hardware especializado con tecnología infrarroja, que mapea patrones únicos bajo la piel.
El protocolo utiliza sofisticadas pruebas criptográficas de conocimiento cero, permitiendo verificar sin revelar información sensible. Al escanear la palma, la imagen se transforma en una representación criptográfica unidireccional, eliminando los atributos identificativos pero manteniendo la unicidad matemática necesaria para la validación. Así, incluso si los datos fueran comprometidos, la biometría personal seguiría protegida.
Humanity Protocol establece un sistema de identidad genuinamente descentralizado donde el usuario controla sus credenciales. El marco SSI permite decidir quién accede a los datos y bajo qué condiciones, eliminando la dependencia de autoridades centralizadas y facilitando la verificación transversal en múltiples aplicaciones y plataformas.
Más allá de la mera verificación humana, el protocolo abarca todo tipo de Credenciales Verificables: cumplimiento normativo, títulos académicos, certificaciones profesionales, verificación de empleo o edad. Estas credenciales pueden comprobarse de forma ágil y segura sin revelar datos personales subyacentes, habilitando aplicaciones financieras, educativas, sanitarias y más, respetando la privacidad.
El protocolo opera mediante una red de Validadores de Identidad y zkProofers (nodos verificadores) que garantizan la integridad del sistema. Los Validadores verifican los datos y emiten credenciales, mientras los zkProofers las validan utilizando pruebas de conocimiento cero. Este diseño distribuido impide el control unilateral sobre el proceso de verificación y preserva la descentralización.
Humanity Protocol abre la puerta a múltiples aplicaciones prácticas para resolver desafíos reales de Web3 y la identidad digital. Sus casos de uso evidencian la versatilidad y el potencial de impacto en diversos sectores.
Una de las aplicaciones más relevantes es la implementación de fairdrops: distribuciones de tokens en las que solo participan humanos verificados. Así, se eliminan bots y reclamaciones múltiples, logrando mecanismos de reparto justos. Los criterios pueden personalizarse (ubicación geográfica, edad, cumplimiento normativo, etc.) y la privacidad sigue protegida gracias a las pruebas de conocimiento cero.
Humanity Protocol habilita sistemas de gobernanza donde cada voto pertenece a un humano verificado (“una persona, un voto”). Esto es clave para DAOs y proyectos que requieren decisiones democráticas sin riesgo de ataques Sybil. El sistema valida la elegibilidad en base a múltiples criterios, manteniendo la privacidad y evitando manipulaciones.
El protocolo permite verificar usuarios conforme a requisitos regulatorios sin exponer datos personales en blockchains públicas. Instituciones financieras y protocolos DeFi pueden validar el cumplimiento y facilitar transacciones seguras, reduciendo fricciones para usuarios legales y transformando el funcionamiento de pagos con stablecoins y servicios financieros en Web3.
Numerosos servicios digitales exigen comprobar edad o identidad, desde acceso a contenidos restringidos hasta productos financieros. Humanity Protocol permite esta verificación de forma inmediata, sin necesidad de enviar documentos sensibles a cada plataforma. El sistema puede probar, por ejemplo, que “el usuario es mayor de 18” o residente en una región, sin revelar detalles personales concretos.
El protocolo facilita la validación instantánea e infalsificable de títulos, licencias y cualificaciones profesionales, transformando procesos de selección, networking y acceso a servicios especializados, todo ello preservando la confidencialidad sobre instituciones o logros concretos.
Humanity Protocol ha anunciado el token H, detallando un modelo tokenomics sólido. El token H tendrá una emisión total de 10 000 millones y es el activo de utilidad nativo del ecosistema.
H es un token ERC-20 con oferta fija de 10 000 000 000 unidades, distribuido así:
Este esquema garantiza equilibrio entre desarrollo de ecosistema (24 %), incentivos y recompensas comunitarias (30 %), equipo y primeros contribuidores (19 %) y reservas sostenibles para el crecimiento futuro.
H es el token de utilidad nativo que sostiene todo el ecosistema Humanity Protocol, asegurando funciones esenciales para la seguridad de la red y el incentivo a la participación.
Los Validadores de Identidad deben bloquear tokens H para participar en la verificación, garantizando incentivos económicos para mantener la integridad y penalizaciones por mala conducta. Este sistema sostiene la seguridad de la red mediante valor económico real.
Los poseedores de H participan en la gobernanza del protocolo, votando propuestas clave sobre actualizaciones, parámetros y estrategia. Un modelo de gobernanza descentralizada que asegura la evolución del sistema según el consenso de la comunidad.
La red de zkProofers (nodos verificadores) recibe tokens H como compensación por validar credenciales utilizando pruebas de conocimiento cero, creando un modelo económico sostenible que fomenta la participación en la red de verificación.
Usuarios y aplicaciones abonan comisiones en tokens H por los servicios de verificación de Humanity Protocol. Así se impulsa la demanda del token y se financia la operación continua de la infraestructura, garantizando sostenibilidad y accesibilidad para los usuarios.
Humanity Protocol presenta un roadmap ambicioso, con una estrategia progresiva de testnet previa al lanzamiento de mainnet. El objetivo es expandir la red manteniendo los máximos estándares de seguridad y experiencia de usuario.
En el corto plazo, se completan las fases de testnet, con primeras etapas ya activas y con alta participación. Después, se desplegará la verificación de palma y huella vía móvil en lotes, para posteriormente introducir la verificación completa de venas mediante hardware especializado, primero en eventos blockchain y luego de forma global.
Tras el lanzamiento de mainnet, se distribuirán escáneres de hardware para permitir la verificación completa a escala global, consolidando la infraestructura de verificación y generando oportunidades operativas. Este enfoque asegura estándares de seguridad superiores y un modelo económico sostenible para la expansión de la red.
La visión a largo plazo es construir un ecosistema de credenciales robusto. Las próximas fases prevén alianzas con universidades, empleadores y entidades para una infraestructura de credenciales verificadas, habilitando desde la validación instantánea de cualificaciones profesionales hasta el cumplimiento normativo optimizado en distintas jurisdicciones.
El segmento de la identidad digital cuenta con competidores relevantes y distintos enfoques de autenticación. Conocer estas alternativas resalta la posición y ventajas de Humanity Protocol.
Worldcoin es el principal competidor, basado en escaneo de iris para la verificación humana. Aunque se trata de un dato único, el proceso requiere hardware específico y plantea serios problemas de privacidad por la sensibilidad de los datos biométricos. Además, afronta trabas regulatorias por la recogida de datos en distintas jurisdicciones.
BrightID apuesta por la verificación social (gráficos sociales y aval comunitario), eludiendo riesgos biométricos pero resultando vulnerable a ataques de ingeniería social y con limitada escalabilidad en entornos de alta seguridad.
Otras propuestas ofrecen soluciones basadas en documentos o procesos KYC tradicionales integrados en blockchain, pero sin sistemas realmente descentralizados ni resistencia frente a ataques Sybil.
El modelo de reconocimiento de palma de Humanity Protocol ofrece ventajas claras: es menos invasivo que el escaneo de iris, mantiene precisión y seguridad, y resulta accesible porque la verificación inicial se puede realizar desde un smartphone, con hardware opcional para mayor robustez.
La implementación de conocimiento cero supera a la mayoría de opciones, permitiendo la verificación sin exponer biometría personal, y resuelve el conflicto entre privacidad y beneficio de la verificación biométrica.
El sistema dual de verificación ofrece flexibilidad: los usuarios pueden empezar con huella vía móvil y pasar al escaneo de venas para mayor seguridad, facilitando la incorporación y aumentando la inclusión.
Sobre todo, el sistema integral de credenciales verificables de Humanity Protocol va mucho más allá de la simple prueba de humanidad, permitiendo validar edad, formación, empleo y más, siempre preservando la privacidad. Así, crea una infraestructura de identidad más completa y útil para Web3.
Humanity Protocol redefine la verificación de identidad digital en la era Web3. Su combinación de reconocimiento de palma, pruebas de conocimiento cero y credenciales verificables resuelve los principales obstáculos de adopción y seguridad en el ecosistema descentralizado.
El enfoque para mitigar ataques Sybil y proteger la privacidad impulsa nuevas formas de gobernanza, distribución justa de tokens y cumplimiento normativo en entornos descentralizados. Con el respaldo de inversores líderes y un roadmap claro hasta el lanzamiento de mainnet, Humanity Protocol se postula como infraestructura esencial para la próxima generación de aplicaciones Web3.
Durante el desarrollo del protocolo, los primeros usuarios podrán influir y aprovechar esta tecnología fundacional. Tanto para desarrolladores de aplicaciones resistentes a Sybil, proyectos que busquen distribución justa o interesados en la identidad digital del futuro, Humanity Protocol presenta una visión sólida de infraestructura Web3 centrada en las personas, con máxima seguridad y privacidad.
La humanidad es el conjunto de la especie humana, reflejando valores compartidos como compasión, empatía y conciencia moral. En Web3, los proyectos centrados en la humanidad buscan aprovechar la blockchain para promover la dignidad, la inclusión y el acceso equitativo a sistemas descentralizados y oportunidades financieras en todo el mundo.
Tener Humanity significa poseer tokens Humanity, lo que otorga acceso a funciones exclusivas, derechos de gobernanza y participación en el ecosistema. Es un compromiso con la construcción de un Web3 más humano y centrado en las personas.
La humanidad representa valores, compasión e interconexión entre las personas. En cripto, se traduce en desarrollo impulsado por la comunidad, descentralización y tecnología enfocada en el bien social, promoviendo inclusión financiera y dignidad para todos.











