
Los instrumentos de deuda perpetua son productos financieros singulares que ofrecen a los inversores la posibilidad de recibir pagos fijos de manera constante y sin límite temporal. Este artículo tiene como objetivo aportar una visión completa sobre la deuda perpetua, su funcionamiento y su papel en el entorno financiero.
La deuda perpetua, también llamada perp bonds o bonos consol, son títulos de deuda que abonan un tipo de interés fijo a los inversores y carecen de una fecha de vencimiento determinada. A diferencia de los bonos convencionales, que cuentan con un plazo de reembolso concreto, la deuda perpetua mantiene los pagos teóricamente sin fin. Esta característica exclusiva sitúa estos productos en un punto intermedio entre los bonos tradicionales y las acciones, combinando rentas fijas y potencial de inversión a largo plazo.
La vida de un instrumento de deuda perpetua comienza con su emisión por parte de una empresa o administración pública para captar fondos. Las condiciones, como el tipo de interés y la periodicidad de los pagos, se establecen desde el principio. El emisor queda obligado a efectuar pagos regulares de intereses sobre el principal de manera indefinida. Muchos instrumentos perpetuos incorporan una opción de recompra (call), que permite al emisor amortizar la deuda tras un plazo determinado, facilitando así la gestión financiera.
Un caso real relevante de deuda perpetua es el War Loan emitido por el gobierno británico. Este bono, por un importe de £ 1 940 millones, se lanzó para financiar la participación del Reino Unido en la Primera Guerra Mundial. Pagó a sus tenedores un interés del 3,5 % durante casi cien años, hasta que el gobierno lo amortizó en 2015, lo que pone de relieve la posible longevidad de estos productos financieros.
El valor presente de un instrumento de deuda perpetua se obtiene mediante una fórmula sencilla:
Valor presente = D / r
Donde D representa el pago fijo que genera la deuda y r es el tipo de descuento aplicado. Este cálculo permite a los inversores estimar el valor actual de los futuros pagos, considerando factores como la inflación y el valor temporal del dinero.
La deuda perpetua ofrece distintas ventajas para los inversores:
Pese a sus ventajas, los instrumentos de deuda perpetua presentan ciertos inconvenientes:
La deuda perpetua constituye un instrumento financiero excepcional que ofrece a los inversores un flujo de ingresos estable y duradero. Si bien aporta ventajas como pagos fijos y posibles retornos más elevados, también implica riesgos, entre ellos la sensibilidad a los tipos de interés y la posibilidad de amortización anticipada. Comprender su funcionamiento y sus implicaciones es esencial para quienes la consideran dentro de su estrategia de inversión. A finales de 2025, estos instrumentos siguen formando parte de carteras diversificadas. Como en cualquier decisión de inversión, conviene analizar cuidadosamente sus ventajas y desventajas y valorar si la deuda perpetua se ajusta a tus objetivos y a tu perfil de riesgo.
El pago perpetuo es un sistema automático de pagos continuos en criptomonedas, que permite realizar transacciones constantes sin fecha de expiración. Se utiliza habitualmente en DeFi para abonar intereses o repartir ingresos.
No, los bonos perpetuos no son amortizables. No tienen fecha de vencimiento y pagan intereses de manera indefinida, salvo que el emisor decida ejercer la opción de recompra.











