

El sector de las criptomonedas constituye un ecosistema diverso y dinámico donde coexisten numerosos activos digitales, cada uno con funcionalidades y propuestas de valor propias. Dentro de este entorno, Stellar Lumens (XLM) destaca como pieza clave de la red Stellar, sirviendo tanto como medio de intercambio como moneda puente para transacciones internacionales.
Para entusiastas, inversores y operadores interesados en comprender el ecosistema Stellar, surge una pregunta esencial: ¿Cuántos Stellar Lumens hay en circulación? Esta cuestión no solo implica una cifra concreta, sino que abarca la comprensión del mecanismo de distribución del token, la estrategia de gestión de la oferta y su función para preservar la integridad de la red. A lo largo de este análisis, examinaremos el suministro total de XLM, su metodología de distribución y cómo estos elementos contribuyen a la eficiencia operativa y la sostenibilidad a largo plazo de la red.
La red Stellar fue creada en 2014 por Jed McCaleb, cofundador de Ripple, y Joyce Kim, con el objetivo de establecer una plataforma descentralizada capaz de conectar sistemas financieros globales dispares. El objetivo era facilitar transacciones transfronterizas rápidas y de bajo coste, especialmente para poblaciones sin acceso a servicios bancarios convencionales.
Stellar Lumens (XLM), la criptomoneda nativa de esta red, fue concebida como el motor operativo de la plataforma. En el lanzamiento de la red, se crearon 100 000 millones de tokens XLM para servir de moneda base en todas las operaciones. Estos tokens fueron diseñados como moneda puente, facilitando la conversión eficiente entre divisas fiat y permitiendo la transferencia internacional de valor.
La estrategia de distribución adoptada por la Stellar Development Foundation (SDF) fue especialmente innovadora. La fundación se comprometió a distribuir el 95 % del suministro total de XLM al público mediante diferentes mecanismos: entregas directas, programas de alianzas e iniciativas comunitarias. Este enfoque buscaba asegurar una amplia accesibilidad, evitar la acumulación centralizada y fomentar el crecimiento orgánico de la red. Solo el 5 % quedó reservado por la SDF para gastos operativos y desarrollo de la red.
No obstante, la oferta de XLM experimentó un cambio sustancial en noviembre de 2019, cuando la SDF llevó a cabo una quema de tokens estratégica tras consultar y consensuar con la comunidad. Esta medida redujo el suministro total de 100 000 millones a cerca de 50 000 millones de XLM, eliminando la mitad de los tokens en circulación. Este ajuste demostró el compromiso de la fundación con una gobernanza activa y el reconocimiento de que la oferta original superaba las necesidades reales para el crecimiento sostenible de la red.
La red Stellar opera como una plataforma de intercambio descentralizado, donde XLM cumple funciones clave que garantizan la seguridad, eficiencia e integridad de la red. Comprender estos mecanismos es esencial para saber por qué se requiere un nivel específico de suministro y cómo esto respalda los objetivos de la red.
Estructura de tarifas por transacción: Cada transacción procesada en Stellar requiere una tarifa mínima en XLM, normalmente de 0,00001 XLM por operación. Aunque esta tarifa es insignificante en términos de coste, cumple una función antispam esencial al dificultar económicamente ataques masivos a la red. Por ejemplo, generar un millón de transacciones spam supondría 10 XLM, lo que disuade ataques mientras mantiene el coste de las operaciones legítimas casi en cero.
Requisito de reserva base: Cada cuenta en Stellar debe mantener un saldo mínimo, la reserva base, actualmente fijada en 1 XLM. Además, cada línea de confianza (relación con otro activo) y cada oferta en el intercambio descentralizado exige una reserva adicional de 0,5 XLM. Este mecanismo evita la saturación de la red, ya que solo los usuarios comprometidos mantienen cuentas activas y los XLM bloqueados pueden recuperarse al cerrar la cuenta.
Provisión de liquidez: XLM actúa como moneda puente universal en el intercambio descentralizado de la red. Cuando no existen pares de trading directos o falta liquidez, XLM funciona automáticamente como intermediario. Por ejemplo, para convertir nairas nigerianas a pesos filipinos, la operación puede realizarse a través de XLM (NGN → XLM → PHP), asegurando eficiencia incluso para pares poco habituales.
Distribución actual de la oferta: Tras la actualización del protocolo en 2019, el suministro total es de unos 50 000 millones de XLM. Una parte importante está gestionada por la Stellar Development Foundation con fines estratégicos, como subvenciones al ecosistema, iniciativas de asociación y gastos operativos. El resto circula entre titulares individuales, inversores institucionales y creadores de mercado que aportan liquidez en diferentes exchanges.
Este mecanismo de suministro permite que haya suficiente XLM para el funcionamiento de la red, evitando tanto la inflación excesiva como una escasez artificial que limite la adopción.
La estructura de suministro y diseño funcional de Stellar Lumens le otorgan ventajas notables en el competitivo entorno de las criptomonedas, especialmente en pagos internacionales e inclusión financiera.
Eficiencia de costes: Las bajas tarifas de transacción de XLM representan una mejora radical frente a los servicios tradicionales de remesas. Mientras que las transferencias bancarias internacionales pueden costar entre 25 y 50 $ y tardar de 3 a 5 días hábiles, las operaciones en Stellar se liquidan en 3-5 segundos y las tarifas son fracciones de céntimo. Para trabajadores que envían 500 $ mensuales en remesas, el ahorro anual puede situarse entre 300 y 600 $ solo en comisiones.
Velocidad de transacción: El mecanismo de consenso de la red Stellar permite completar operaciones en 3-5 segundos, sin importar la cantidad o el destino. Esta rapidez hace que XLM sea ideal para pagos minoristas, microtransacciones y casos que requieren liquidación inmediata. Por comparación, una transacción de Bitcoin puede tardar de 10 a 60 minutos y las transferencias bancarias internacionales varios días.
Escalabilidad para micropagos: Las tarifas extremadamente bajas hacen que Stellar sea apropiado para micropagos, inviables económicamente en redes como Bitcoin o Ethereum. Los creadores de contenido pueden recibir pagos fraccionados por cada visualización, los servicios de streaming cobrar por minuto y los dispositivos IoT ejecutar microtransacciones automáticas, todo gracias a la estructura de XLM.
Alianzas estratégicas: Stellar ha forjado acuerdos con instituciones financieras, procesadores de pagos y empresas de remesas, reforzando su credibilidad y utilidad práctica. Entre ellas destacan colaboraciones con IBM para pagos internacionales y con operadores de transferencias de dinero, lo que demuestra la confianza institucional en la red y expande las aplicaciones reales de XLM.
Inclusión financiera: La red está diseñada para cubrir las necesidades de poblaciones sin acceso a la banca tradicional. Al ofrecer transacciones digitales de bajo coste y facilitar la tokenización de activos, Stellar permite la inclusión financiera en regiones donde los servicios bancarios son limitados o demasiado costosos.
La evolución de Stellar Lumens, desde su emisión inicial hasta los ajustes estratégicos del suministro, demuestra la capacidad de adaptación necesaria para prosperar en el sector de las criptomonedas. Esta flexibilidad frente a avances tecnológicos, cambios de mercado y novedades regulatorias posiciona a XLM para seguir siendo relevante en el sistema financiero global.
Progreso tecnológico: La Stellar Development Foundation continúa invirtiendo en mejoras de protocolo, como la ampliación de contratos inteligentes a través de Soroban, la plataforma de smart contracts de Stellar. Estos avances amplían el alcance de la red más allá de los pagos, permitiendo aplicaciones DeFi, activos tokenizados e instrumentos financieros programables, lo que incrementa la demanda de XLM como moneda operativa.
Adaptación regulatoria: A medida que la regulación internacional sobre activos digitales avanza, el enfoque de Stellar en la conformidad y la colaboración con entidades financieras tradicionales le da ventaja. El diseño de la red facilita el cumplimiento normativo, como la verificación de identidad y el seguimiento de transacciones, lo que resulta atractivo para la adopción institucional en mercados regulados.
Integración con monedas digitales de bancos centrales (CBDC): Varios bancos centrales están explorando la tecnología de Stellar como infraestructura para monedas digitales nacionales. Si se implementan con éxito CBDC sobre Stellar o integradas con la red, la actividad y utilidad de XLM podrían crecer notablemente, al facilitar la interoperabilidad entre diferentes monedas digitales.
Evolución de los pagos transfronterizos: A medida que el comercio mundial se expande y la demanda por soluciones de pagos internacionales eficientes crece, la infraestructura ágil y de bajo coste de Stellar cobra mayor relevancia. La capacidad de liquidar transacciones en segundos y con bajos costes la posiciona como alternativa a sistemas como SWIFT, especialmente para el comercio minorista y pequeñas empresas.
Expansión del ecosistema: El crecimiento de proyectos, aplicaciones y servicios sobre Stellar genera efectos de red que refuerzan el valor de XLM. Cada nuevo uso—ya sean remesas, valores tokenizados o exchanges descentralizados—aumenta el volumen de transacciones y fortalece la utilidad del token en el ecosistema.
En resumen, Stellar Lumens es mucho más que una cantidad de tokens: representa un sistema económico diseñado para respaldar una visión de finanzas globales accesibles y eficientes. El suministro actual de cerca de 50 000 millones de XLM, junto a los mecanismos operativos y la estrategia de la red, posicionan a Stellar como infraestructura clave en la evolución de las finanzas digitales. Con la mejora de servicios, nuevas alianzas y avances tecnológicos, XLM está preparado para ser tanto un instrumento de pago práctico como un elemento central de seguridad e inclusión financiera a escala global.
Stellar Lumens (XLM) tiene un suministro total de 50 001 806 812 XLM. El suministro en circulación actual es de 32 412 761 628 XLM, lo que supone el 65 % del suministro máximo.
Stellar Lumens (XLM) tuvo inicialmente 100 000 millones de monedas. En 2019, la Stellar Development Foundation quemó 55 000 millones de XLM, reduciendo el suministro total a 50 000 millones. Actualmente, aproximadamente 22 000 millones de XLM están en manos de la SDF para subvenciones al ecosistema, alianzas, adquisición de usuarios y operaciones.
No, Stellar Lumens no tendrá emisión ilimitada. Se añaden nuevos Lumens a una tasa fija del 1 % anual mediante el mecanismo de inflación, que los distribuye a cuentas que reciben más del 0,05 % de los votos de la red.
En la distribución inicial de Stellar Lumens, el 50 % se asignó a particulares (a través de enlaces de invitación), el 25 % a organismos gubernamentales, empresas y organizaciones sin ánimo de lucro, y el 25 % a titulares de Bitcoin y Ripple.
El suministro en circulación se refiere a los tokens XLM disponibles activamente en el mercado, mientras que el suministro total representa todos los XLM emitidos. Al 14 de enero de 2026, el suministro en circulación es de 32 412 millones y el suministro total es de 50 001 millones de XLM.
Stellar Lumens cuenta con un mecanismo deflacionario mediante el cual se queman tokens. La Stellar Development Foundation quemó 50 000 millones de XLM en 2019, reduciendo el suministro total de 50 000 millones a 50 000 millones. Las tarifas de transacción generan además una ligera presión deflacionaria a lo largo del tiempo.











