

El modelo Stock-to-Flow (S2F) de Bitcoin se ha consolidado como una referencia clave entre la comunidad de trading de criptomonedas desde su aparición hace años. Esta guía te ayuda a entender las particularidades del modelo S2F, sus usos y sus limitaciones a la hora de anticipar el precio de Bitcoin.
El modelo S2F de Bitcoin permite estimar el precio futuro de la criptomoneda en función de cómo evoluciona su suministro. Lo presentó un analista seudónimo hace algunos años. El enfoque equipara Bitcoin con materias primas escasas como los metales preciosos, aplicando criterios de valoración similares para proyectar su potencial de precio.
El ratio stock-to-flow se obtiene al dividir el stock actual (total en circulación) por el flujo (ritmo estimado de producción en un intervalo determinado). Un ratio S2F elevado indica una mayor escasez en relación con la oferta, lo que suele traducirse en precios de mercado más altos.
El gráfico S2F de Bitcoin se encuentra disponible en numerosas plataformas. Representa el precio de mercado de Bitcoin mediante una línea de colores superpuesta sobre las proyecciones derivadas del ratio S2F. Los colores de la línea muestran el tiempo restante hasta el próximo halving; las tonalidades más oscuras señalan que el halving está próximo.
Quienes operan con Bitcoin estudian la diferencia entre el precio previsto por el S2F y el precio real para detectar patrones y tomar decisiones informadas sobre posibles movimientos de mercado.
El modelo S2F de Bitcoin destaca por varias razones:
Pese a su éxito, el modelo S2F de Bitcoin presenta varias limitaciones:
El modelo S2F de Bitcoin se utiliza habitualmente para analizar patrones de precio a largo plazo y predecir su evolución, especialmente en relación con los halving. Sin embargo, resulta más útil si se complementa con otros indicadores técnicos y fundamentales, como patrones de gráficos, noticias macroeconómicas o datos on-chain.
El modelo Stock-to-Flow de Bitcoin aporta una perspectiva valiosa sobre el potencial de precio a largo plazo, basado en su escasez y el comportamiento del suministro. Aunque ha ganado relevancia y muestra resultados sólidos, conviene no perder de vista sus limitaciones. Para tomar decisiones acertadas en el cambiante mercado de criptomonedas, es fundamental emplear el modelo S2F dentro de un análisis integral que contemple diferentes factores y métricas.
Un ratio stock-to-flow alto refleja una mayor escasez y suele impulsar el valor. En Bitcoin, indica un gran potencial como reserva de valor, aunque no garantiza que el precio aumente.
El ratio stock-flow mide la escasez al comparar el suministro total con el suministro anual nuevo. Un valor alto equivale a escasez y posible crecimiento del precio, mientras que un valor bajo señala una oferta superior a la demanda.
Divide el stock actual por el flujo medio en un intervalo. Para Bitcoin, se calcula dividiendo el suministro circulante por las recompensas mineras anuales. Este ratio ayuda a anticipar tendencias futuras de precio.
Sí, un ratio stock-to-flow alto es preferible. Indica escasez y mayor probabilidad de revalorización para la criptomoneda.











