


La tokenización es el proceso de convertir activos del mundo real en tokens digitales en una blockchain, lo que incrementa su comerciabilidad, eficiencia y acceso en sectores como finanzas, sanidad y deportes. Este enfoque innovador transforma activos reales en activos digitales para facilitar su compraventa, transferencia y gestión. Los activos tokenizados pueden representar instrumentos diversos, como acciones, bonos, materias primas, inmuebles, arte, coleccionables, datos médicos, datos financieros y datos personales. El mercado prevé un crecimiento significativo de los activos tokenizados en los próximos años, a medida que la tecnología madura y su adopción se amplía.
En el contexto de la tecnología blockchain, un token representa un activo o una utilidad específica. Los activos tokenizados pueden ser tanto tangibles (oro, arte, inmuebles) como intangibles (derechos de propiedad, de voto o licencias). En definitiva, cualquier elemento con valor es susceptible de tokenizarse.
La tokenización existía antes de blockchain y era utilizada principalmente en el sector financiero para proteger información sensible de los clientes. Este proceso tradicional convertía datos confidenciales como números de tarjeta de crédito, números de la seguridad social u otros datos en cadenas alfanuméricas, que luego se procesaban mediante funciones criptográficas para generar un token único.
Si bien estos métodos son similares a la tokenización en blockchain, su objetivo era la protección de datos. En cambio, la tokenización basada en blockchain permite una gestión de activos más segura y flexible, ampliando considerablemente las aplicaciones de los tokens en distintas industrias. Este avance supone un cambio radical en la gestión e intercambio de valor en la economía digital.
Actualmente, muchas industrias han incorporado la tokenización, con una adopción creciente en múltiples sectores. Aunque las finanzas fueron pioneras, la tecnología se ha extendido a sectores como sanidad, deportes y empresas, que la aplican según sus necesidades.
Finanzas: La tokenización ha democratizado la inversión en el sector financiero, convirtiendo activos físicos e inmuebles en tokens digitales. Blockchain ha revolucionado la forma de comprar, vender e intercambiar activos. Este avance, junto con la aparición de spontaneously emerging plataformas de finanzas descentralizadas, pone de manifiesto el compromiso del sector con la mejora de la liquidez y el acceso a través de la tokenización. Las entidades financieras tokenizan bonos, acciones e inmuebles, abriendo nuevas oportunidades de inversión.
Deportes: La tokenización ha transformado la relación entre aficionados y equipos o deportistas. Los clubes tokenizan entradas, merchandising e incluso jugadas destacadas, mientras que los aficionados adquieren tokens que representan la propiedad de equipos. Esto aumenta la interacción, genera nuevas fuentes de ingresos y fomenta oportunidades económicas en el ecosistema deportivo.
Sanidad: El sector sanitario utiliza la tokenización para gestionar datos de pacientes, cadenas de suministro farmacéuticas y financiación de investigación. Facilita la transferencia segura de historiales médicos, protege la privacidad y asegura la integridad de los datos. También permite el seguimiento transparente de medicamentos desde la producción hasta la distribución, dificultando la falsificación y garantizando la calidad. Algunas instituciones estudian su uso para recaudar fondos destinados a investigación.
Empresas: Las organizaciones recurren a la tokenización para agilizar procesos y mejorar la eficiencia. Al tokenizar elementos de la cadena de suministro, inmuebles o derechos de propiedad intelectual, las operaciones se gestionan a través de un registro blockchain seguro y transparente. Esto facilita la propiedad, reduce costes y acelera las transacciones internacionales al eliminar intermediarios y acortar los plazos de liquidación.
La tokenización convierte activos físicos o digitales en tokens registrados en blockchain mediante un proceso estructurado. Primero se identifica el activo, ya sea inmueble, arte o propiedad intelectual. A continuación, se genera un token en la blockchain que representa el activo, integrando un código que automatiza el cumplimiento normativo.
Se despliegan contratos inteligentes autoejecutables para automatizar la emisión, compraventa y cumplimiento, codificando los términos de gestión e intercambio. Así, todas las transacciones se ejecutan según reglas predefinidas sin intermediarios. Finalmente, los tokens se negocian o transfieren en redes blockchain, aprovechando su seguridad, transparencia y descentralización para facilitar intercambios entre pares.
Existen diversos tipos de tokenización. Los Security Tokens son representaciones digitales de inversiones con derechos de propiedad específicos, como acciones o activos físicos. Los Utility Tokens dan acceso a servicios o productos dentro de un ecosistema blockchain y se emplean en Initial Coin Offerings (ICOs) para facilitar el funcionamiento de la red. Los Governance Tokens otorgan derechos de voto en la toma de decisiones de organizaciones o redes descentralizadas. Los Non-Fungible Tokens (NFTs) son tokens únicos que representan la propiedad de activos concretos y son valorados por su exclusividad y escasez en arte digital y coleccionables.
La tokenización aporta beneficios en múltiples industrias y sectores. Su mayor valor radica en la eficiencia y simplificación de servicios, transformando la gestión y el intercambio de activos.
Permite reducir las barreras de entrada, como los mínimos de inversión o los periodos de bloqueo, ampliando el acceso a activos privados para más inversores. Esta democratización permite a más personas participar en la propiedad de activos. Además, los emisores pueden llegar a un público más amplio, lo que facilita la captación de capital y el crecimiento empresarial.
La utilización de smart contracts en blockchain reduce costes operativos y facilita la emisión y mantenimiento de tokens. La blockchain, como fuente única de información, elimina la necesidad de conciliaciones, agilizando las transacciones y reduciendo la carga administrativa. Además, acelera la liquidación de operaciones suprimiendo intermediarios y reduciendo los tiempos de días a minutos.
La tokenización abre los activos a un mercado más amplio, mejorando la liquidez y reduciendo la prima de liquidez de activos tradicionalmente ilíquidos como arte o inmuebles. Al eliminar intermediarios, disminuye los costes y agiliza los intercambios. La blockchain registra de forma transparente y verificable el historial de cada token, incrementando la confianza entre los participantes.
Los criptoactivos pueden negociarse 24/7 en todo el mundo a través de diferentes plataformas blockchain, lo que garantiza acceso constante al mercado y oportunidades globales. Esta disponibilidad contrasta con los mercados tradicionales, sujetos a horarios fijos. Además, la tokenización permite la propiedad fraccionada de activos, facilitando que pequeños inversores posean partes de inmuebles, arte u otros activos de alto valor.
La tokenización es una tecnología transformadora con la capacidad de revolucionar múltiples industrias, generando nuevas oportunidades de ingresos y mayor control en la gestión de activos. El sector financiero ya la ha adoptado como una de sus aplicaciones más relevantes, modificando el modo en que se emiten, negocian y gestionan los activos.
Pese a su potencial, la tokenización presenta desafíos que deben abordarse. El marco regulatorio de los activos tokenizados sigue en desarrollo y son muchas las jurisdicciones que trabajan en directrices claras. Las dificultades técnicas y la escasa disponibilidad de expertos limitan la adopción plena de la tokenización. Sin embargo, el creciente interés de empresas y organizaciones a nivel global confirma su relevancia para el futuro de la economía digital y la gestión de activos.
La tokenización convierte activos reales (como inmuebles, acciones o materias primas) en tokens digitales en una blockchain. Cada token representa propiedad o valor, lo que permite que los activos sean negociables, divisibles y accesibles para más personas en todo el mundo.
La tokenización transforma activos del mundo real, como inmuebles, arte o valores, en tokens digitales en una blockchain. Cada token refleja la propiedad o el valor del activo subyacente, permitiendo la propiedad fraccionada, transacciones transparentes y negociación sencilla sin intermediarios.
Securitize lidera la tokenización, conectando finanzas tradicionales y DeFi con una infraestructura institucional. Fue responsable del lanzamiento del primer fondo tokenizado en una blockchain pública de BlackRock.











