
Las vulnerabilidades de control de acceso son el mayor riesgo de seguridad en los smart contracts, ya que el acceso no autorizado a funciones permite manipular datos del contrato y retirar fondos de los usuarios. En el incidente de mayo de 2024 en TON, los atacantes aprovecharon controles de acceso mal configurados, que permitieron ejecutar funciones críticas sin la verificación adecuada de permisos. El origen de estos fallos está en la implementación insuficiente de jerarquías de permisos y mecanismos de control de acceso basado en roles, dejando expuestas funciones sensibles a ataques externos.
Los errores en la configuración de parámetros agravaron el impacto del ataque, ya que los contratos de TON no validaron ni restringieron correctamente los parámetros de las funciones durante la ejecución. Esta combinación de vulnerabilidades permitió que actores malintencionados manipularan variables de estado del contrato y transfirieran activos sin activar los controles de seguridad estándar. El ataque de mayo de 2024 evidenció cómo la validación insuficiente de parámetros, junto con controles de acceso débiles, facilitó la escalada de privilegios y causó importantes pérdidas económicas en la plataforma.
Las vulnerabilidades de control de acceso, por sí solas, provocaron daños de 953,2 millones de dólares en smart contracts durante 2024, lo que pone en relieve la gravedad de estos problemas. El incidente de TON mostró que una implementación inadecuada de patrones Ownable o mecanismos RBAC (role-based access control) permite que los atacantes asuman el control de funciones privilegiadas sin autorización. El ataque demuestra la necesidad de integrar correctamente patrones de control de acceso consolidados de frameworks como OpenZeppelin para gestionar los permisos de forma eficaz. Los equipos de desarrollo que trabajan con smart contracts en TON y plataformas afines deben priorizar auditorías exhaustivas de control de acceso, validación estricta de parámetros y pruebas rigurosas para evitar la explotación de estas debilidades críticas.
El ecosistema TON afronta tres vectores de ataque principales, interrelacionados, que ponen en riesgo la seguridad de los activos. Los exploits de carteras son la amenaza más grave, ya que las wallets de TON no disponen aún de la infraestructura de seguridad avanzada presente en blockchains más maduras. Los atacantes explotan esta deficiencia mediante campañas de phishing en comunidades de Telegram, aprovechando la integración con TON para engañar a los usuarios y obtener sus claves privadas o frases semilla. El malware Inferno Drainer ejemplifica este riesgo: sustrajo cerca de 70 millones de dólares antes de su cierre a finales de 2023 y reapareció en mayo de 2024, lo que demuestra la persistencia de estas amenazas.
Los fallos en la validación de mensajes son el segundo vector crítico en la arquitectura de TON. Aunque el protocolo de mensajería de la red aporta escalabilidad, requiere mecanismos de validación sólidos para evitar transacciones no autorizadas y el secuestro de cuentas. Una verificación incompleta o mal implementada permite a los atacantes manipular flujos de transacciones o controlar carteras de forma no autorizada.
Los riesgos de manipulación de gas aparecen al fluctuar las comisiones de transacción en los distintos segmentos de la red TON. Los atacantes pueden aprovechar la volatilidad del gas para ejecutar operaciones lucrativas o vaciar cuentas de usuarios mediante comisiones artificialmente altas. Esto resulta especialmente problemático para quienes no conocen en profundidad la operativa blockchain, un grupo que representa una parte importante de la creciente base de usuarios de TON.
La combinación de estos tres vectores plantea un reto de seguridad significativo. Para mitigar estos riesgos y fortalecer la resiliencia del ecosistema TON frente a amenazas cambiantes son esenciales auditorías periódicas, programas de formación de usuarios y protecciones integradas en las carteras.
La dependencia del ecosistema TON de exchanges centralizados para liquidez y custodia genera un escenario de riesgos complejos que supera las preocupaciones de seguridad tradicionales. La custodia de activos TON en exchanges expone a los usuarios a tres tipos de riesgos: brechas de seguridad en la plataforma, insolvencia del exchange y disrupciones operativas por cambios regulatorios. Estas vulnerabilidades se ven agravadas por la dependencia de proveedores de infraestructura externos, el mayor obstáculo actual para la adopción generalizada. La infraestructura de capa superior (exchanges, wallets y custodios) sigue siendo el principal cuello de botella para una experiencia de usuario fluida y la integración institucional.
El contexto regulatorio de TON cambió radicalmente a mediados de 2025 tras la detención de Pavel Durov. La fiscalía francesa acusó al CEO de Telegram de difusión ilegal de contenido y falta de cooperación suficiente con las autoridades, lo que provocó un impacto inmediato en el mercado. El precio de Toncoin cayó más de un 20 por ciento en pocos días tras el anuncio, demostrando la vulnerabilidad del ecosistema ante choques regulatorios vinculados a sus fundadores. El episodio revela la tensión entre la infraestructura centrada en la privacidad y la seguridad nacional, con riesgo de mayores acciones conforme se endurezcan los marcos regulatorios.
La conjunción de vulnerabilidades de custodia e incertidumbre regulatoria incrementa el riesgo sistémico. Aunque ningún entorno elimina del todo los riesgos asociados a exchanges, la situación actual exige protocolos de gestión de riesgos más robustos y mayor diversificación de la liquidez. Hasta que los modelos de custodia se diversifiquen más allá de los exchanges centralizados y el marco normativo sea claro, la participación institucional en TON seguirá limitada, lo que restringe el potencial de crecimiento y adopción acelerados en esta fase clave de desarrollo.
TON cuenta con bases tecnológicas sólidas y alianzas estratégicas. Gracias al crecimiento del ecosistema y su fuerte posicionamiento en el mercado, ofrece un potencial atractivo de apreciación a largo plazo en el entorno Web3.
Sí, TON probablemente alcanzará los 10 dólares. El análisis de especialistas estima que TON podría llegar hasta los 19,48 dólares en 2025, muy por encima del objetivo de 10. Con un desarrollo de red robusto y una adopción creciente, este precio es alcanzable en el ciclo de mercado actual.
Toncoin es un token blockchain de alta velocidad diseñado para transacciones rápidas e integrado con la base de usuarios de Telegram. Permite una utilidad cripto eficiente y opera sobre una red escalable orientada a la adopción masiva.
A 26 de diciembre de 2025, 1 Toncoin cotiza en torno a 1,47 USD. El precio en tiempo real varía según las condiciones del mercado y el volumen de negociación.











