

En 2025, los exchanges de criptomonedas enfrentaron vulnerabilidades de seguridad sin precedentes, con pérdidas significativas en las principales plataformas. Estos incidentes pusieron de manifiesto fallos críticos tanto en la infraestructura como en la seguridad operativa del sector.
Dos de los ataques más graves sucedieron con pocos meses de diferencia. La plataforma MEXC sufrió el robo de 58 millones de dólares en activos basados en Solana, mientras que Upbit, en Corea del Sur, fue víctima de un hackeo de 36 millones de dólares dirigido a depósitos en la red Solana. Además de los ataques directos a exchanges, se registraron cerca de 33 millones de dólares en pérdidas adicionales por compromisos de wallets, causados por robo de credenciales y ataques de malware.
| Exchange/Incidente | Cantidad perdida | Fecha | Activo principal |
|---|---|---|---|
| MEXC | 58 millones de dólares | 2025 | Solana (SOL) |
| Upbit | 36 millones de dólares | noviembre de 2025 | Solana (SOL) |
| Compromisos de wallets | 33 millones de dólares | 2025 | Varios |
| CoinDCX | 44,2 millones de dólares | julio de 2025 | Cuenta operativa |
| GMX V1 Exploit | 40-42 millones de dólares | julio de 2025 | ETH/Stablecoins |
Julio de 2025 fue especialmente devastador, pues cuatro plataformas sufrieron ataques coordinados que sumaron cerca de 139 millones de dólares en pérdidas. Solo en el primer semestre de 2025, las pérdidas totales en el sector cripto superaron los 3,1 mil millones de dólares, superando las cifras de todo el año anterior. Este crecimiento se debió principalmente a fallos en el control de acceso, esquemas de phishing y exploits impulsados por IA, que aumentaron más de un 1 000 % respecto a 2024.
Estas brechas evidencian vulnerabilidades sistémicas en los protocolos de seguridad de los exchanges y la necesidad urgente de reforzar la infraestructura. El patrón demuestra que las lagunas de seguridad siguen creciendo pese a la mayor concienciación sobre las amenazas.
El ecosistema de Solana vivió una crisis de seguridad cuando la librería @solana/web3.js, uno de los SDKs JavaScript más populares de la red, fue víctima de ataques a la cadena de suministro. Los atacantes accedieron a cuentas de mantenedores mediante phishing e insertaron código malicioso en las versiones 1.95.6 y 1.95.7, distribuyendo puertas traseras en miles de aplicaciones. Esta vulnerabilidad expuso una debilidad central en la infraestructura de desarrollo: una sola dependencia comprometida puede afectar al ecosistema completo.
El ataque usó múltiples vectores simultáneos. En el plano de smart contracts, vulnerabilidades como reentrancy, integer overflow/underflow, validación deficiente de direcciones derivadas y ausencia de verificación de firmantes permitieron la explotación. Los mecanismos de invocación cruzada de programas (CPI) sumaron riesgos cuando los desarrolladores no validaron correctamente los datos entre contratos.
Los exploits en wallets intensificaron estas vulnerabilidades técnicas mediante ataques de phishing avanzados dirigidos a usuarios de Solana a través de extensiones Phantom en Windows. Los atacantes emplearon técnicas de suplantación de transacciones, añadiendo instrucciones drainer sin que el usuario lo notara. Las consecuencias fueron graves: incidentes como el hackeo de Wormhole Bridge evidenciaron que la filtración de claves privadas puede provocar pérdidas multimillonarias.
El incidente de @solana/web3.js, designado CVE-2024-54134, demostró que las amenazas de seguridad van más allá de la lógica del código y abarcan toda la cadena de suministro de desarrollo. Solana respondió revocando las versiones comprometidas de npm y lanzando la versión corregida 1.95.8, aunque el incidente resaltó vulnerabilidades arquitectónicas que exigen auditorías exhaustivas, herramientas automáticas como solsec y validaciones continuas en todas las etapas del desarrollo.
El robo de 36,9 millones de dólares en activos Solana de Upbit en noviembre de 2025 es un recordatorio clave de los riesgos de custodia en exchanges centralizados. Ocurrido exactamente seis años después de un robo de 50 millones de dólares en Ethereum en la misma fecha, este incidente revela vulnerabilidades sistémicas en la infraestructura de seguridad del exchange. El ataque de 2025 explotó debilidades en los sistemas de firma digital y comprometió la operativa de hot wallets, permitiendo que atacantes presuntamente vinculados a grupos norcoreanos vaciaran tokens de Solana como SOL, USDC, BONK, JUP y RENDER.
Este suceso demuestra que los exchanges centralizados siguen expuestos a ataques sofisticados pese a incidentes anteriores. La custodia en exchanges implica riesgo de contraparte: los inversores dependen por completo de los protocolos de seguridad de la plataforma. La rápida respuesta de Upbit—suspensión de retiros, congelación de unos 12 mil millones de won en activos robados y compromiso de compensación total a los usuarios—proporcionó alivio temporal. Sin embargo, la brecha subraya la importancia de alternativas de custodia. Los inversores deben decidir entre la comodidad del exchange (con staking y seguro) y la autocustodia mediante hardware wallets, que elimina el riesgo de plataforma. Comprender estos compromisos resulta esencial para quienes invierten en SOL y valoran dónde almacenar sus activos en un entorno cada vez más volátil.
SOL es la criptomoneda nativa de la blockchain Solana, utilizada para pagar comisiones de transacción, realizar staking y participar en la red. Proporciona una plataforma de alto rendimiento capaz de procesar miles de transacciones por segundo, lo que posibilita aplicaciones descentralizadas y servicios DeFi.
Sol Coin tiene un potencial sólido gracias a los fundamentos robustos de su red, el crecimiento del ecosistema de desarrolladores y al aumento del volumen de transacciones. Su escalabilidad y eficiencia de costes la hacen atractiva para inversores a largo plazo interesados en tecnología blockchain de alto rendimiento.
Sí, Solana podría alcanzar los 1 000 USD. La adopción institucional, la llegada de ETFs spot, la expansión de los sectores de stablecoin y DePIN y el desarrollo del ecosistema hacen prever un crecimiento considerable para SOL a largo plazo.
En cinco años, Solana (SOL) podría situarse en torno a los 1 200 USD. Esta previsión responde al crecimiento de la adopción DeFi, la expansión del ecosistema de desarrolladores y la posible entrada de capital institucional que impulse el valor de la red de forma sostenida.











