

El 1 de noviembre de 2023, Onyx Protocol fue víctima de un ataque que resultó en el robo de 1 164 ETH, equivalentes a aproximadamente $2,1 millones en ese momento. El exploit reveló una falla crítica en el contrato de liquidación NFT del protocolo, que no validó correctamente las entradas de usuarios no confiables, permitiendo que los atacantes manipularan los mecanismos centrales del sistema.
La vulnerabilidad explotada se denomina empty pool attack, un problema ampliamente documentado que proviene del código de Compound V2. Este fallo aparece cuando se crean nuevos mercados sin fondos dentro de un protocolo, generando condiciones que pueden ser manipuladas por atacantes experimentados. Como Onyx Protocol es un fork de Compound Finance, heredó estas debilidades de arquitectura. Los atacantes identificaron y aprovecharon este hueco específico en el smart contract de liquidación NFT, demostrando cómo las vulnerabilidades estructurales en protocolos bifurcados pueden derivar en graves incidentes de seguridad.
Este incidente puso en evidencia un patrón preocupante en el ecosistema DeFi. El empty pool attack no es un vector de ataque nuevo, sino una vulnerabilidad conocida que debería haberse mitigado mediante auditorías y mecanismos de validación apropiados. Que Onyx Protocol haya sido comprometido por este fallo documentado resalta deficiencias críticas en las prácticas de seguridad y la revisión de código en el sector.
El token XCN tiene una puntuación de riesgo significativa del 46 %, ubicándose en la categoría de "potencialmente arriesgado", lo que exige cautela por parte de los inversores. Esta valoración refleja vulnerabilidades técnicas subyacentes en la infraestructura blockchain de la plataforma. Las debilidades en los smart contracts son especialmente preocupantes, ya que exploits contra estos sistemas pueden erosionar rápidamente la confianza de los inversores y provocar importantes alteraciones en el mercado. Los datos de referencia advierten que incluso una sola brecha de seguridad podría afectar sustancialmente el valor del token y la estabilidad del protocolo.
Además de los riesgos en los smart contracts, XCN exhibe patrones de negociación atípicos, con ratios de compra/venta anormales que sugieren posibles riesgos de manipulación de mercado. Estas vulnerabilidades técnicas abarcan varios frentes, desde fallos de código hasta amenazas a nivel de protocolo, generando un entorno de riesgo complejo. Las brechas de seguridad no son sólo preocupaciones teóricas: constituyen amenazas directas para los titulares de tokens. La baja calificación de seguridad evidencia la fragilidad acumulada del sistema, indicando que la remediación técnica es insuficiente. Para quienes evalúan invertir en XCN, estos focos de vulnerabilidad exigen una exhaustiva due diligence antes de desplegar capital.
La creación por parte de Onyx DAO de un fondo de compensación de $40 millones en XCN a través de LDA Capital representa una medida proactiva de control de daños y, a la vez, una vulnerabilidad estructural dentro del protocolo. Este sistema de custodia centralizada concentra grandes reservas de tokens bajo la gobernanza de la DAO, generando un único punto de fallo que contradice los principios de las finanzas descentralizadas. Cuando se produjo el ataque de $2,1 millones, la dependencia de este fondo centralizado se hizo patente, ya que la comunidad recurrió al tesoro concentrado en lugar de a mecanismos de seguridad distribuidos.
La estructura de compensación muestra cómo Onyx Protocol depende en gran medida del soporte institucional y la toma de decisiones centralizada. Al apoyarse en el compromiso de LDA Capital y la gestión de la tesorería DAO, el ecosistema evidencia una dependencia de fondos externos, en vez de lograr resiliencia financiera mediante mecanismos descentralizados. Este modelo expone a los tenedores de XCN a riesgos de concentración de gobernanza, ya que las decisiones sobre la distribución de tokens quedan en manos de un grupo reducido de miembros de la DAO y socios institucionales.
Igualmente, mantener una reserva tan significativa de XCN en el fondo de compensación genera riesgos de concentración de liquidez. Grandes tenencias en soluciones de custodia siguen siendo vulnerables a ataques similares a los que comprometieron el protocolo en primera instancia. Aunque el fondo proporciona alivio inmediato, refuerza el patrón problemático de gestión centralizada de riesgos en lo que debería ser un ecosistema descentralizado. Esta situación demuestra que la seguridad de Onyx Protocol sigue sujeta a su dependencia de soluciones centralizadas, en lugar de contar con mecanismos de seguridad a nivel de protocolo que eliminen la dependencia de grandes tesoros institucionales o mecanismos de compensación bajo control DAO.
El token XCN perdió cerca de $2,1 millones en este ataque. Los atacantes aprovecharon una vulnerabilidad en el smart contract de Onyx Protocol y, mediante flash loans y otros métodos, extrajeron fondos del pool de liquidez. El incidente reveló carencias en la gestión de riesgos del protocolo.
Los atacantes aprovecharon un error de redondeo para explotar la vulnerabilidad. Apuntaron al mercado oPEPE recién lanzado, que tenía una liquidez mínima y apenas unos días de vida. Este fallo les permitió manipular los cálculos y extraer cerca de 2,1 millones de dólares en activos del protocolo.
El ataque expuso a los tenedores de XCN a riesgos significativos al producirse el robo de $2,1 millones en 1 163,53 ETH mediante un flash loan. Los titulares sufrieron una pérdida directa de capital y quedaron expuestos a vulnerabilidades del protocolo, lo que obliga a reforzar las medidas de seguridad y los mecanismos de compensación por parte de los desarrolladores de Onyx Protocol.
El equipo de XCN corrigió rápidamente la vulnerabilidad aplicando estrategias de gestión basada en riesgos. Priorizó los problemas críticos, definió acuerdos de nivel de servicio para responder con rapidez e implementó soluciones inmediatas para los exploits de alto riesgo, evitando más pérdidas.
Utilice varios oráculos confiables, implemente retrasos temporales entre acciones, emplee precios medios ponderados por tiempo (TWAP), evite depender de una sola fuente de datos y asegúrese de mantener controles de liquidez adecuados para prevenir ataques de manipulación de precios.
Sí, el smart contract de XCN ha pasado auditorías de seguridad. Utiliza librerías OpenZeppelin y funciones de seguridad de Solidity diseñadas para prevenir vulnerabilidades comunes y garantizar la integridad del contrato.
XCN presenta perspectivas de recuperación moderadamente optimistas, con volatilidad de precio esperada a corto plazo. Los analistas prevén posibles subidas impulsadas por mejoras en la seguridad y recuperación de la confianza de la comunidad. La estabilidad a largo plazo dependerá de los fundamentos del proyecto y del sentimiento de los inversores.











