

La estructura de propiedad de PEPE evidencia una vulnerabilidad significativa por la elevada concentración de wallets. Las 15 wallets principales controlan aproximadamente 138,63 billones de tokens, lo que equivale al 33 % del suministro total de 420,69 billones. Destaca especialmente que la wallet más grande concentra el 62,07 % de los tokens en manos de estos grandes holders, generando una distribución extremadamente desigual. Este riesgo de concentración determina la dinámica de mercado de PEPE, ya que las posiciones de los whales inciden directamente en la volatilidad del precio y las condiciones de liquidez.
Con un porcentaje tan alto del suministro concentrado en pocas direcciones, la presión de venta es una amenaza constante. Cualquier liquidación importante por parte de estos holders puede provocar correcciones bruscas, como han demostrado los recientes episodios de volatilidad de PEPE. Los datos reflejan que el comportamiento de los whales condiciona la liquidez y la volatilidad del token, lo que implica que la estabilidad del mercado depende en gran parte del sentimiento de los holders y no tanto del reparto orgánico del volumen negociado. Además, el análisis revela que el riesgo de concentración va más allá de los mayores whales: las wallets medianas también poseen cantidades significativas, fragmentando aún más la liquidez en el ecosistema. Este desequilibrio estructural vuelve a PEPE especialmente vulnerable a ventas coordinadas o accidentales, generando la volatilidad persistente que caracteriza el comportamiento de este memecoin en 2026.
El descenso de direcciones activas diarias y volumen de transacciones de PEPE en 2025–2026 refleja una tendencia generalizada de menor actividad on-chain tras los máximos previos del token. Aunque las métricas actuales superan las 140 000 direcciones activas y el volumen diario sigue siendo notable, estos valores suponen un claro retroceso respecto a los picos alcanzados en las fases de mayor impulso de PEPE.
La caída de la actividad on-chain en PEPE suele señalar un menor interés especulativo a corto plazo y una disminución de la interacción con la red. En memecoins como PEPE, el volumen de transacciones y el recuento de direcciones activas funcionan como indicadores clave de participación tanto minorista como institucional. Cuando estas métricas descienden, hay menos traders comprando, vendiendo o transfiriendo el token, lo que evidencia una menor motivación de mercado en fases de consolidación.
Sin embargo, esta tendencia requiere una interpretación matizada. Los datos históricos muestran que la actividad on-chain de memecoins es muy cíclica: tras periodos de inactividad suelen venir repuntes cuando cambia el sentimiento. La reciente recuperación de PEPE, con un alza del 70 % a comienzos de 2026 y un volumen negociado de 1,1 mil millones de dólares, demuestra que una caída de actividad no implica deterioro permanente, sino que responde a la volatilidad inherente a la dinámica de estos activos.
Los indicadores a la baja sugieren que PEPE está en una fase de consolidación, no en declive terminal. El descenso en direcciones activas y volumen de transacciones evidencia que la presión especulativa se ha reducido, lo que podría favorecer la acumulación por parte de holders de largo plazo. Supervisar si estos indicadores on-chain se estabilizan o siguen bajando será clave para valorar la evolución de PEPE, ya que una recuperación sostenible exige la reactivación de transacciones y una mayor participación de la comunidad cripto.
Las métricas on-chain más recientes muestran sofisticados patrones de acumulación entre grandes holders que se preparan para la volatilidad prevista en 2026. Los datos confirman que los whales acumulan posiciones discretamente y, al mismo tiempo, reducen sus reservas en exchanges, una señal clásica de convicción a largo plazo. A lo largo de 2025 y principios de 2026, las principales direcciones han sumado decenas de miles de millones de tokens, retirando liquidez de circulación y restringiendo la oferta.
Las salidas de exchanges se han acelerado, con retiradas significativas en las principales plataformas de trading. Este comportamiento contrasta con la actividad minorista, donde los pequeños inversores mantienen operaciones activas en exchanges centralizados. El éxodo de grandes posiciones suele anticipar movimientos alcistas, ya que los whales aseguran sus activos en autocustodia de cara a una posible apreciación del precio.
La dinámica del mercado de futuros refuerza esta estrategia del smart money. El open interest en derivados de PEPE alcanzó los 257,18 millones de dólares, con un incremento del 7,87 % en un solo día, lo que refleja la entrada de nuevo capital en mercados apalancados. El crecimiento de la red aumentó un 39 % recientemente, junto a 36 transferencias de wallets de tipo whale. Estos movimientos sincronizados indican que los participantes institucionales identifican oportunidades emergentes. La combinación de salidas de exchanges, mayor open interest y actividad concentrada de whales revela inversores sofisticados preparándose para 2026 mediante acumulación estratégica y una gestión deliberada de sus reservas.
El análisis on-chain reciente muestra una presión creciente sobre PEPE, con varios indicadores técnicos que apuntan a una clara vulnerabilidad bajista. El token cotiza en torno a 0,0000067 dólares, pero las métricas subyacentes dibujan un panorama preocupante para los holders que vigilan niveles de resistencia técnica.
La participación en la red ha disminuido de forma notable, con una caída de direcciones activas diarias hasta cerca de 3 000, lo que denota menor implicación del ecosistema. Al mismo tiempo, los volúmenes negociados se han reducido en torno a un 15 %, reflejando menor interés de mercado y liquidez limitada en niveles clave. Esta combinación de menor volumen y descenso de actividad on-chain suele anticipar correcciones de precio significativas.
Los mercados de derivados refuerzan las señales bajistas. Los tipos de financiación han pasado a ser negativos (-0,0168 %), lo que indica que los operadores en corto pagan primas, una señal clara de dominio vendedor. Cuando los funding rates cambian de forma tan pronunciada, suele señalar liquidaciones de posiciones largas apalancadas, mientras los bajistas acumulan en condiciones favorables.
Las estructuras de soporte técnico se han debilitado de forma progresiva durante el análisis. Los niveles de resistencia que antes frenaban el precio han dejado de sostener la cotización, lo que apunta a posibles caídas hacia soportes inferiores. La combinación de métricas on-chain deterioradas, posicionamiento negativo en derivados y soporte técnico comprometido genera un escenario creíble de riesgo de caída del 15 %, que los holders de PEPE deben evaluar al considerar su exposición al riesgo.
Las direcciones activas de PEPE aumentaron de forma notable en 2026, lo que refleja mayor confianza de mercado y liquidez. Este dato indica un sentimiento inversor optimista y una implicación sostenida con el ecosistema, lo que sugiere un sólido ritmo de adopción.
El volumen medio diario de transacciones de PEPE ha pasado de unos 100 millones de USD a 180 millones de USD, mostrando un crecimiento significativo. Los aumentos de volumen on-chain se correlacionan directamente con la apreciación del precio, impulsados por un alza de la presión compradora a corto plazo.
Los 10 mayores holders de PEPE controlan entre el 15 % y el 20 % del suministro total, lo que implica un riesgo de concentración moderado. La distribución de whales es más dispersa que en otros memecoins, y la elevada actividad de trading reduce el riesgo de dominio por una sola entidad.
Resulta esencial vigilar la capitalización de mercado, la profundidad de liquidez y la distribución de holders. También conviene seguir el número de direcciones activas, el volumen de transacciones y los patrones de actividad de los whales. La correlación entre la volatilidad del precio y el sentimiento social evidencia la madurez y salud del mercado.
PEPE registra en 2026 un crecimiento de actividad on-chain superior al de DOGE y SHIB, con cifras más altas de direcciones activas y volumen de transacciones. Como memecoin emergente, PEPE muestra una sólida expansión del ecosistema y patrones de acumulación de whales, posicionándose como un activo de alto potencial con amplias perspectivas de apreciación.










