

NEAR Protocol se lanzó con una estructura fundamental de tokenomics orientada a equilibrar la seguridad de la red y la sostenibilidad a largo plazo. El suministro inicial de 1 000 millones de tokens NEAR marcó un punto de partida claro para el modelo económico del proyecto, ofreciendo transparencia a inversores y participantes iniciales sobre la asignación total de tokens en el ecosistema.
El tope de inflación anual del 5 % actuó como mecanismo clave para incentivar la participación de los validadores y el mantenimiento de la red. Esta tasa se calculó estratégicamente para recompensar de forma suficiente a los validadores por sus aportaciones de computación y almacenamiento, evitando una dilución excesiva del valor del token. Al vincular la emisión de nuevos tokens directamente a las recompensas de validadores, NEAR instauró un ciclo sostenible en el que la seguridad de la red está directamente relacionada con los incentivos económicos.
Los validadores que cumplen funciones esenciales reciben tokens recién emitidos como compensación, lo que garantiza que el coste de mantener la infraestructura de la red quede cubierto por recompensas previsibles. Este planteamiento resultó eficaz para atraer validadores en las primeras etapas de NEAR, ya que podían anticipar sus ingresos potenciales en función de la inflación limitada.
Sin embargo, el protocolo identificó que la inflación original del 5 % subvencionaba excesivamente la seguridad frente al riesgo real de la red, conforme el ecosistema evolucionaba. Por ello, NEAR implementó una actualización que redujo la inflación anual a aproximadamente 2,4 %, reflejando una gobernanza adaptativa que ajusta los parámetros económicos según las condiciones de la red. Esta reducción mantuvo los incentivos para los validadores y evitó una dilución innecesaria, demostrando el compromiso de NEAR con el equilibrio entre descentralización y sostenibilidad económica.
NEAR Protocol aplica un marco deflacionario avanzado que equilibra los incentivos de seguridad y la gestión del suministro. El protocolo asigna el 90 % de las recompensas de inflación anual a los validadores que protegen la red, garantizando una compensación competitiva y controlando la emisión de tokens. Al mismo tiempo, se quema el 100 % de las comisiones por transacción, generando una relación inversa entre la actividad de la red y el crecimiento del suministro de tokens.
Esta doble estrategia aborda un desafío esencial en la economía blockchain. Cuando la actividad en la red NEAR aumenta, las transacciones originan más comisiones, que se eliminan completamente de circulación. Según datos del protocolo, el umbral deflacionario de NEAR se sitúa en torno a 1 500 millones de transacciones diarias. Por debajo de ese nivel, las recompensas a validadores generan una inflación leve, pero por encima, la quema de comisiones supera la nueva emisión y genera deflación neta.
Las métricas actuales del token NEAR reflejan este modelo. Con un suministro circulante de 1,28 mil millones de tokens y una capitalización de mercado de unos 1,94 mil millones de dólares, el protocolo mantiene una compensación estable para los validadores y deja que la dinámica del suministro responda de forma orgánica al ritmo de adopción. El mecanismo de quema ha sido especialmente eficaz en periodos de alta actividad, en los que el volumen de transacciones reduce directamente el suministro.
Esta estructura produce potentes efectos de red. Un mayor nivel de adopción incrementa las comisiones por transacción y refuerza la presión deflacionaria, mientras las recompensas de validadores siguen siendo competitivas y previsibles. Al vincular la escasez de tokens al uso real de la red, en vez de a límites artificiales, NEAR Protocol alinea los incentivos económicos con la sostenibilidad a largo plazo, beneficiando a los participantes y favoreciendo el desarrollo del ecosistema mediante una inflación reducida durante los periodos de auténtico crecimiento y utilización de la red.
NEAR Protocol emplea un mecanismo de asignación de tokens minuciosamente diseñado, que equilibra la seguridad de la red y el desarrollo del ecosistema mediante su sistema de recompensas por inflación. El protocolo opera con una inflación anual fija del cinco por ciento, lo que garantiza una economía de tokens predecible para todos los participantes. De este suministro inflacionario, el noventa por ciento va directamente a los validadores y el diez por ciento restante se canaliza a la tesorería del protocolo, estableciendo una distribución estratégica para distintas necesidades de la red.
La compensación a los validadores, equivalente a aproximadamente el cuatro coma cinco por ciento del suministro anual total, incentiva directamente la seguridad y eficiencia operativa de la red. Los validadores desempeñan funciones esenciales, como producir bloques, validar transacciones y participar en el consenso, por lo que su remuneración es vital para la integridad de la red. Este sistema de recompensas garantiza que los validadores se mantengan motivados para aportar los recursos computacionales y de almacenamiento necesarios para el funcionamiento de NEAR. La asignación anual constante elimina la incertidumbre y permite a los validadores prever con precisión sus ingresos.
Al mismo tiempo, la asignación de cero coma cinco por ciento a la tesorería del protocolo ofrece financiación sostenible para iniciativas de desarrollo del ecosistema. Este flujo de fondos apoya mejoras de infraestructura, subvenciones a desarrolladores, investigación y programas comunitarios que refuerzan el ecosistema NEAR. En vez de depender de decisiones de gobernanza independientes o financiación externa, esta asignación sistemática asegura recursos permanentes para el crecimiento a largo plazo.
Esta estrategia dual de asignación refleja el compromiso de NEAR con un modelo económico autosostenible. Al combinar incentivos sólidos para validadores con fondos para el desarrollo del ecosistema, el protocolo responde tanto a las necesidades inmediatas de seguridad como a los objetivos de crecimiento futuro. El mecanismo demuestra que la economía de tokens puede atender simultáneamente los requisitos operativos y la expansión comunitaria sin crear incentivos contrapuestos entre los participantes.
La gobernanza de NEAR Protocol opera mediante un mecanismo avanzado de consenso Proof of Stake, que sustituye la autoridad centralizada por validación distribuida basada en incentivos económicos. En lugar de depender de potencia computacional intensiva, la red se protege mediante staking de tokens: los validadores depositan tokens NEAR para validar transacciones y producir bloques. Este sistema convierte la seguridad en un incentivo racional, ya que el comportamiento deshonesto es económicamente irracional debido a los mecanismos de slashing, que queman tokens en staking cuando los validadores actúan de forma maliciosa.
La capa de delegación amplía la participación más allá de los grandes tenedores, permitiendo que los miembros de la comunidad deleguen sus NEAR a validadores de confianza. Validadores y delegadores comparten proporcionalmente las recompensas de las comisiones de transacción según su aportación en staking, alineando los incentivos en toda la red. Los 100 validadores principales gestionan la producción de bloques y chunks, mientras que los demás participan como chunk validators con menores requisitos de hardware, democratizando el acceso a la red. Esta estructura garantiza recompensas anuales mínimas del 2,5 % para los chunk validators cuando la participación está por debajo de la saturación total, impulsando una participación comunitaria más amplia. Con la combinación de recompensas por staking, mecanismos de delegación y aplicación de slashing, NEAR permite una participación comunitaria real en la seguridad de la red y las decisiones de gobernanza, y avanza hacia un control distribuido práctico más allá de la descentralización teórica.
NEAR es la criptomoneda nativa de la blockchain Near Protocol. Permite transacciones, protege la red mediante consenso proof-of-stake y habilita la gobernanza dentro del ecosistema NEAR.
Se estima que NEAR se negociará entre 2,4 $ y 7,6 $ en 2025, según las condiciones de mercado y el ritmo de adopción. Estas previsiones se basan en análisis actuales y tendencias de adopción institucional.
Se prevé que NEAR alcance entre 1,95 $ y 9,00 $ en 2025, impulsado por la expansión del ecosistema, la adopción de desarrolladores y el interés institucional. A largo plazo, la tecnología de sharding y las capacidades cross-chain posicionan a NEAR como una solución Layer 1 líder para la escalabilidad de Web3.
NEAR ofrece una experiencia superior para desarrolladores, con programación de smart contracts más sencilla, mientras Solana destaca en volumen de transacciones y madurez del ecosistema NFT. Ambos sobresalen en áreas diferentes: elija según las necesidades de su proyecto.





