
La evolución del precio de Bittensor refleja la dinámica actual del mercado, que afecta a los proyectos blockchain enfocados en inteligencia artificial. TAO cotiza a $287,32, tras registrar una caída del 2,78 % en las últimas 24 horas, lo que indica presión vendedora a corto plazo en medio de la volatilidad global de las criptomonedas. La capitalización de mercado del token alcanza los $2,76 mil millones, consolidándolo como un referente en el sector de infraestructuras descentralizadas para machine learning.
Las siguientes métricas de precio ofrecen contexto sobre el rendimiento reciente de TAO:
| Periodo | Variación de precio | Estado |
|---|---|---|
| 24 horas | -2,78 % | Negativo |
| 7 días | -19,88 % | Tendencia bajista |
| 30 días | -19,57 % | Descenso sostenido |
| 1 año | -50,57 % | Debilidad prolongada |
Esta depreciación se produce en un entorno macro desfavorable, donde la cautela domina el sentimiento de mercado. El volumen negociado en 24 horas sigue siendo elevado, indicando una participación activa a pesar de la caída del precio. La oferta circulante de TAO, en torno a 9,6 millones de tokens sobre un máximo de 21 millones, arroja una ratio de circulación del 45,7 %, reflejando un potencial de dilución moderado.
Este descenso exige atención, ya que el token se enfrenta a zonas de resistencia clave. Diversos análisis de mercado plantean rangos potenciales para TAO, y algunas previsiones ubican su precio entre $170 y $541 al cierre del año, evidenciando una notable incertidumbre en la toma de posiciones de los inversores.
La evolución del precio de Bittensor entre 2023 y 2025 muestra una marcada volatilidad, con un máximo de $757,6 en marzo de 2024 y una corrección significativa que lo sitúa cerca de $225. Este comportamiento ha definido parámetros técnicos claros que delimitan la estructura actual del mercado.
La tabla siguiente recoge las zonas críticas de soporte y resistencia que configuran el rango de negociación de TAO:
| Tipo de nivel | Rango de precio | Estado |
|---|---|---|
| Soporte | $248-$250 | Retención principal a corto plazo |
| Soporte | $262-$255 | Zona secundaria |
| Resistencia | $480-$520 | Nivel superior principal |
El precio actual de $226,34 cotiza claramente por debajo de la media móvil exponencial de 20 días, situada en $292,36, lo que configura un escenario técnico bajista. No obstante, esta estructura mantiene un sesgo neutral con potencial alcista. Mientras se conserve el soporte de $248-$250, el mercado muestra capacidad de recuperación para intentos de rebote. Estas subidas puntuales son parte de la evolución normal del precio en el canal, y no implican un cambio de tendencia.
El potencial de ruptura aparece si el precio logra cerrar por encima de la EMA20, lo que señalaría un cambio de impulso hacia zonas de resistencia superiores. El análisis histórico de cruces de medias móviles entre 2023 y 2025 indica que cuando la EMA20 supera a la EMA5 tras una fase de consolidación por debajo de medias clave, suele seguir un movimiento alcista. Los traders que siguen este patrón técnico deben vigilar la superación de $292,36, punto crítico para buscar objetivos en la zona de $325-$350.
TAO de Bittensor muestra una volatilidad mucho mayor que Bitcoin y Ethereum, generando dinámicas de mercado e indicadores de inversión diferenciados. Los datos de volatilidad a 30 días evidencian una divergencia significativa en la estabilidad de precio entre estas criptomonedas líderes.
| Criptomoneda | Volatilidad a 30 días | Comparación con TAO |
|---|---|---|
| TAO | ~50 % | Referencia |
| Bitcoin (BTC) | ~25 % | 2× menor |
| Ethereum (ETH) | ~7,66 % | 6,5× menor |
La volatilidad de TAO se mantiene estable en la banda del 45-55 % durante periodos de 90 días, reflejando una estructura de mercado inherente y no una fluctuación puntual. Este nivel elevado responde a la menor liquidez y capitalización de TAO frente a las criptomonedas consolidadas. En mayo de 2025, la capitalización de TAO representaba apenas el 0,175 % de la de Bitcoin, lo que incrementa su sensibilidad ante los movimientos del mercado.
El análisis de correlación revela que TAO presenta un beta doble respecto a Bitcoin, amplificando los movimientos generales del mercado pero manteniendo trayectorias de precio independientes. En 2025, el comportamiento de TAO se desvinculó de las tendencias de Bitcoin y Ethereum, mientras los inversores valoraban los efectos regulatorios y la adopción de subredes. Esta divergencia generó oportunidades para que TAO superara al mercado pese a la incertidumbre.
En términos de rendimiento, TAO consiguió un crecimiento proyectado del 251 % en 2025, superando ampliamente los retornos de Bitcoin y Ethereum. Este desempeño refleja la aceleración en la adopción de IA, el acceso institucional a productos TAO en staking y el halving de diciembre de 2025, que refuerza la dinámica de escasez. La puesta en marcha del primer producto cotizado de TAO en staking en Europa atrajo capital institucional, impulsando el momentum y consolidando la posición emergente de TAO en la infraestructura blockchain.
El halving del 14 de diciembre de 2025 supuso un cambio estructural en la tokenómica de TAO, reduciendo la emisión diaria exactamente a la mitad, de 7 200 a 3 600 tokens. Este mecanismo replica el modelo de shock de oferta de Bitcoin, restringiendo la disponibilidad de tokens conforme la red se aproxima al límite de 21 millones de TAO. Según los análisis de mercado, este factor de escasez modifica sustancialmente la dinámica de volatilidad, al limitar la oferta de nuevos tokens mientras la demanda institucional aumenta a través de productos como Bittensor Trust de Grayscale.
El contexto post-halving introduce patrones de volatilidad específicos, impulsados por la tensión entre el menor suministro y el incremento del capital institucional. Los datos de referencia indican que los analistas prevén que TAO podría alcanzar los $1 000 a finales de 2025, mostrando potencial alcista desde los niveles actuales, aunque la negociación inmediata tras el halving reflejó cautela y dinámicas de "sell the news". Los precedentes históricos en halving de criptomonedas apuntan a que la reducción de oferta no garantiza una subida inmediata de precio; la volatilidad sostenida depende de la demanda real. En el caso de TAO, la adopción institucional y la expansión de la utilidad de subredes IA crean condiciones donde la menor emisión acelera la valoración por escasez. El impacto del halving en la volatilidad del precio refleja la adaptación del mercado al modelo económico de TAO a largo plazo, con la participación en la red y la actividad de subredes como factores clave para que la escasez se traduzca en una apreciación sostenible.
TAO es el token nativo de Bittensor, una red blockchain centrada en inteligencia artificial. Dispone de un suministro fijo de 21 millones de tokens y aplica halvings en las recompensas de bloque similares a los de Bitcoin, actuando como token principal de utilidad y gobernanza en el ecosistema Bittensor.
TAO presenta un fuerte potencial de crecimiento gracias a su enfoque en infraestructura de IA descentralizada. Es adecuado para inversores que buscan exposición a tecnología blockchain emergente, aunque es imprescindible investigar a fondo antes de invertir.
TAO sufre correcciones de precio por la debilidad general del mercado y los retrocesos en el sector de IA. Es parte de los ciclos normales del mercado; la tecnología fundamental y el crecimiento de la red de TAO siguen sólidos para una apreciación a largo plazo.
Bittensor (TAO) está bien posicionado para crecer impulsado por la adopción de subredes IA y la expansión de la red. TAO podría alcanzar los $500–$1 000 en 2030 y los $600–$1 200 en 2035, con los ciclos de halving respaldando la apreciación de valor a largo plazo.











