

LUNC actúa como el principal activo colateral que respalda la estabilidad de la stablecoin USTC dentro del ecosistema de Terra Classic. El impuesto deflacionario del 1,2 % sobre las transacciones es un elemento clave del diseño económico, ya que elimina automáticamente tokens de la circulación con cada operación. Este mecanismo de quema reduce el suministro total de tokens, ejerciendo una presión deflacionaria sostenida que, en teoría, incrementa el valor de los LUNC restantes. Al establecer este sistema fiscal automático, Terra Classic responde a un reto fundamental: recuperar la confianza en USTC tras su anterior pérdida de paridad. Cuando los tokens LUNC se queman como colateral, la menor oferta refuerza el respaldo de USTC y hace la stablecoin más resistente. La propuesta Tax2Gas perfeccionó este modelo destinando lo recaudado por la quema a las operaciones de red, convirtiendo el mecanismo deflacionario en un modelo económico autosostenible. Los grandes eventos de quema (más de 2 000 millones de tokens retirados de circulación) demuestran el compromiso de la comunidad con esta estrategia de recuperación. A diferencia de las stablecoins tradicionales, este enfoque vincula la contracción de la oferta con la actividad de la red, creando incentivos para que los participantes apoyen la economía deflacionaria y el mantenimiento del anclaje de USTC mediante el refuerzo continuo del colateral.
Tras el colapso de 2022, la recuperación de Terra Classic estuvo claramente liderada por la comunidad, con el "LUNC Army" impulsando la gobernanza para restablecer la utilidad del ecosistema. Se reactivaron los mecanismos de staking y se crearon marcos de gobernanza que permiten a los titulares de tokens votar propuestas clave. Entre las medidas de recuperación, destaca la quema de tokens: una estrategia deflacionaria implementada con un impuesto de quema del 0,5 % para reducir la oferta circulante y mejorar la economía del token. En 2025, las actualizaciones de red, como la mainnet v3.5.0, mejoraron la interoperabilidad con Cosmos y la seguridad, con exchanges que facilitaron la transición. La votación para reactivar el Market Module mostró consenso de base, permitiendo swaps entre stablecoins de Terra Classic como USTC y LUNC, y reactivando la utilidad DeFi. El sentimiento del mercado se tornó cautelosamente optimista, y los analistas prevén potencial de crecimiento hasta 2026 gracias a los avances técnicos y la implicación constante de la comunidad. Esta narrativa de recuperación, donde un proyecto dominante sobrevivió por la gobernanza descentralizada y no por liderazgo corporativo, representa un caso atípico en el sector cripto y transforma la percepción sobre la resiliencia de los ecosistemas.
La comunidad de Terra Classic adoptó una decisión de gobernanza radical al aumentar el impuesto Tobin al 100 %, deteniendo por completo la emisión y reemisión de USTC. Esta innovación técnica supone un giro decisivo en la gestión de la crisis de desanclaje de la stablecoin. El impuesto Tobin grava las conversiones de USTC, y al fijarlo en su máximo, el protocolo elimina los incentivos económicos para la creación de USTC mediante el algoritmo de emisión y quema que antes sustentaba el ecosistema.
El mecanismo impide la entrada de nuevos USTC en circulación mientras el suministro existente permanece en la cadena, atacando de raíz el exceso de oferta que propició la caída de la stablecoin respecto a su paridad con el dólar. Al deshabilitar por completo la emisión algorítmica, Terra Classic elimina la dinámica que permitía la creación ilimitada de USTC en épocas de inestabilidad, una debilidad estructural que quedó patente en la crisis de 2022.
La aprobación unánime de la propuesta reflejó la creciente conciencia de que la restauración de la paridad exigía cambios estructurales, no simples retoques. El mercado respondió positivamente a la decisión de gobernanza, con un repunte del precio de LUNC tras el anuncio. Esto ilustra cómo las innovaciones técnicas que corrigen vulnerabilidades fundamentales pueden devolver la confianza al ecosistema.
La implantación del impuesto Tobin al 100 % también evidencia el compromiso de Terra Classic con el aprendizaje de sus errores anteriores. En vez de reactivar de inmediato el algoritmo de emisión y quema, el protocolo prioriza la estabilidad sobre la funcionalidad, dando margen al desarrollo de mecanismos alternativos de reanclaje y a la evolución del mercado. Este enfoque deliberado posiciona la gobernanza como un sistema que responde a las necesidades de la comunidad y protege frente a la repetición de fallos pasados.
El colapso de Terra en mayo de 2022, que eliminó unos 45 000 millones de dólares de capitalización, fue un punto de inflexión en la regulación y supervisión cripto. La catástrofe se debió al mecanismo de stablecoin algorítmica de UST, que carecía de respaldo real y entró en una "espiral de muerte" al evaporarse la liquidez. Esta crisis puso de manifiesto fallos técnicos y de gobernanza, desencadenando acciones legales internacionales contra la dirección de la plataforma. Do Kwon, CEO de Terraform Labs, fue el principal acusado. Tras huir a Montenegro, afrontó solicitudes de extradición de Corea del Sur y Estados Unidos. En diciembre de 2024, Montenegro lo extraditó para responder ante la justicia estadounidense. En agosto de 2025, se declaró culpable de conspiración y fraude electrónico, y en diciembre de 2025 fue condenado a 15 años de prisión. Estos procedimientos marcaron un precedente inédito de responsabilidad en el sector cripto, estableciendo la rendición de cuentas de los ejecutivos por fracasos catastróficos en blockchain. El legado del colapso transformó la estructura de LUNC: de la gestión centralizada se pasó a la gobernanza comunitaria, mediante sistemas de propuesta y votación en cadena heredados de Terra. Actualmente, los mayores tenedores de LUNC son wallets gestionadas por exchanges y pools de staking, y las decisiones las toma el consenso de los validadores, no la dirección corporativa.
LUNC (Terra Classic) es la versión relanzada del token LUNA original de Terra. A diferencia de aquel LUNA, que colapsó en mayo de 2022, LUNC ya no utiliza mecanismos de stablecoin algorítmica y representa un ecosistema blockchain rediseñado, centrado en la recuperación y el desarrollo liderados por la comunidad.
El mecanismo clave de Terra Classic mantiene la estabilidad de UST ajustando algorítmicamente la oferta entre los tokens UST y LUNA. Los usuarios pueden arbitrar intercambiando LUNA por UST a valor de 1 dólar, regulando así la oferta y la demanda y manteniendo el anclaje de UST.
LUNC es el token nativo de Terra Classic, empleado en protocolos DeFi, staking para la seguridad de la red y votaciones de gobernanza. El ecosistema abarca plataformas de préstamos, DEXs y liquidaciones de pagos en la blockchain de Terra Classic.
Terra Classic fue fundada por Daniel Shin y Do Kwon, quienes crearon Terraform Labs en 2018 y lanzaron LUNA como criptomoneda nativa del ecosistema. Ambos afrontaron acusaciones de fraude tras el colapso de Terra en 2022.
LUNC tuvo repuntes puntuales en 2023 tras propuestas comunitarias como el impuesto de quema del 1,2 %, pero no superó los 0,0002 dólares. En enero de 2026, los precios siguen bajos y el mercado mantiene una actitud cautelosa, pese a los mecanismos deflacionarios activos.
LUNC cuenta con el respaldo del legado de Terra y de su comunidad, pero asume un riesgo mayor por el colapso anterior. Luna 2.0 ofrece más estabilidad y recursos. Otras stablecoins algorítmicas pueden tener mecanismos superiores, mientras que LUNC carece de soluciones sólidas de corto plazo para la recuperación.
Los inversores deben vigilar la volatilidad del mercado y los riesgos del desarrollo del proyecto. La sostenibilidad depende de la implicación comunitaria y de las decisiones estratégicas. Aunque los riesgos son elevados, LUNC puede recuperarse gracias a mejoras en el ecosistema y a la participación activa.
LUNC es el token original de la blockchain Terra, asociado a la fallida stablecoin USTC. LUNA es el nuevo token de Terra 2.0, creado para la reconstrucción del ecosistema sin dependencias de stablecoins. Representan etapas y objetivos distintos dentro de la red Terra.
El precio de LUNC ha mostrado gran volatilidad y actualmente su valor de cotización es muy bajo. Aunque sigue contando con el respaldo de la comunidad y mecanismos de quema, su potencial inversor es muy especulativo. Se recomienda analizar el mercado detenidamente antes de tomar posiciones.
Puedes comprar LUNC registrándote en un exchange que lo soporte, completando la verificación de identidad, depositando fondos fiat y realizando una orden de compra. Los principales exchanges a nivel global ofrecen pares de LUNC con volúmenes significativos.
LUNC conlleva riesgos elevados de volatilidad y concentración. Es recomendable diversificar carteras, comprender la dinámica del mercado, seguir la regulación y solo invertir capital que se esté dispuesto a perder. La debida diligencia es imprescindible antes de cualquier inversión.
El plan de recuperación de LUNC se basa en mejoras comunitarias y actualizaciones técnicas. El proyecto busca un crecimiento estable mediante el desarrollo del ecosistema, la reducción de la inflación y el aumento de la utilidad. La adopción en el mercado y el respaldo constante de la comunidad posicionan a LUNC para una posible recuperación y apreciación a largo plazo en el sector cripto.










