


La estrategia de asignación del token BREV responde a un modelo de distribución meticuloso que alinea los intereses de todas las partes y promueve el crecimiento sostenible del ecosistema. Con una oferta total de 1 mil millón de tokens, el marco de asignación favorece el desarrollo del ecosistema, garantizando al mismo tiempo la implicación activa de la comunidad. El ecosistema recibe el mayor porcentaje, un 37 %, lo que aporta recursos esenciales para el desarrollo de infraestructuras, el mantenimiento del protocolo y la innovación tecnológica. La asignación del 32,2 % a la comunidad evidencia el compromiso del proyecto con la recompensa a los primeros impulsores y a los participantes activos que favorecen la adopción. El equipo cuenta con el 20 %, suficiente para captar talento clave y mantener a los principales colaboradores, mientras que el 10,8 % destinado a inversores reconoce el respaldo de quienes confiaron en la visión del proyecto desde sus inicios. Este modelo de distribución equilibra la creación de incentivos inmediatos, como las recompensas a la comunidad, con la sostenibilidad a largo plazo vía inversión en el ecosistema. Al reservar más de un tercio de los tokens para el desarrollo del ecosistema, BREV sienta una base sólida para la expansión de la plataforma y la mejora continua de funcionalidades. Las recompensas a la comunidad, como segunda asignación en importancia, generan oportunidades de interacción directa y fomentan la participación en la gobernanza y en las actividades del protocolo. Esta estructura de tokenomics demuestra cómo un proyecto blockchain puede distribuir tokens de manera transparente y mantener el alineamiento de intereses entre todos los participantes, tanto desarrolladores e inversores como usuarios finales.
BREV establece un calendario lineal de desbloqueo de 24 meses que libera los tokens de manera progresiva y controlada, evitando incrementos bruscos en la oferta. Este sistema se diferencia por los periodos de bloqueo específicos para miembros del equipo e inversores, garantizando así que los participantes iniciales mantengan su compromiso a largo plazo. Las asignaciones al equipo suelen llevar un bloqueo más extenso que las de los inversores, alineando incentivos con los hitos del proyecto y reduciendo la presión vendedora inmediata.
El desbloqueo lineal distribuye los tokens de forma regular a lo largo de los 24 meses, lo que genera una inflación predecible en la oferta y evita liberaciones abruptas. Este mecanismo es clave para el control de la inflación, ya que permite que el mercado absorba progresivamente los nuevos tokens, favoreciendo la estabilidad del precio. Al espaciarse los desbloqueos en dos años, BREV previene la saturación del mercado habitual en calendarios agresivos de liberación, facilitando una mejor formación de precios y consolidando la confianza del inversor.
Los periodos de bloqueo diferenciados reflejan el compromiso de BREV con un modelo tokenomics sostenible. Los inversores suelen contar con esperas más cortas, premiando a quienes apoyaron el proyecto desde el principio, mientras que el equipo asume restricciones más largas, demostrando así su compromiso y reduciendo incentivos de salida prematura en fases críticas. Esta estructura dual crea un equilibrio en el ecosistema, donde participantes y desarrolladores comparten intereses alineados en el éxito del proyecto. El marco de vesting a 24 meses protege la integridad del mercado, convirtiendo la distribución en un proceso previsible y regulado que impulsa un crecimiento saludable del ecosistema.
BREV constituye la base de la infraestructura económica de ProverNet, integrando pagos, seguridad y gobernanza participativa en un sistema único. Este diseño multiuso permite que el token coordine los incentivos de todos los actores de la red (desarrolladores, provers, validadores y comunidad).
Como medio de pago, BREV normaliza todos los costes de transacción en ProverNet. Los desarrolladores abonan en BREV las comisiones por generación y verificación de proofs, lo que establece una relación económica directa entre demanda computacional y utilidad del token. Esta estructura elimina la fricción de conversión y asegura flujos económicos predecibles en todo el ecosistema.
El mecanismo de colateral para staking utiliza BREV para garantizar la participación de los provers y alinear los incentivos. Los validadores deben depositar BREV en staking para poder generar pruebas, mientras que los delegadores reciben recompensas por apostar tokens a provers fiables. Así, la seguridad de la red y la responsabilidad de los validadores quedan vinculadas a los intereses económicos de los tenedores, creando un modelo de seguridad donde el rendimiento y la fiabilidad determinan la distribución de incentivos.
La participación en la gobernanza mediante derechos de voto con BREV democratiza la toma de decisiones en la red. Los tenedores pueden aprobar propuestas clave para la evolución de ProverNet, garantizando una gobernanza transparente y comunitaria. Esta integración en tres niveles (pago, staking y gobernanza) convierte a BREV en un mecanismo de coordinación integral que respalda el 32,2 % de asignación a la comunidad e integra la participación de los interesados en el funcionamiento de la red.
El suministro total de BREV es de 1 mil millón de tokens. Asignación: desarrollo de ecosistema 37 %, recompensas para la comunidad 32,2 %, equipo 20 %, inversores 10,8 %. El fondo de recompensas comunitarias financia validadores, stakers y airdrops.
El 32,2 % de los BREV tokens se destina a recompensas para la comunidad de validadores, stakers y contribuidores. Estas recompensas se distribuyen mediante airdrops y otros mecanismos, en función de la participación y las aportaciones al ecosistema.
El modelo económico de BREV alinea los intereses de equipo, inversores y comunidad. La estabilidad del valor se logra con un periodo de bloqueo de 1 año seguido de vesting lineal durante 24 meses para el 30,8 % de los tokens, lo que garantiza una oferta sostenible y soporte de precio a largo plazo mediante liberaciones graduales.
Los BREV tokens impulsan la economía y gobernanza de Brevis Network a través de staking, delegación y votación. Actúan como fuel token nativo en la red para la verificación de zero-knowledge proof y pueden intercambiarse en el ecosistema y aplicaciones DeFi.
Los BREV tokens comenzaron el desbloqueo progresivo en 2025, con entradas significativas en el mercado previstas para 2026 en un escenario de volatilidad. Los detalles exactos dependen del calendario de tokenomics del proyecto.
BREV se distingue por priorizar los derechos de gobernanza de la comunidad sobre la rentabilidad del staking. Con un 32,2 % reservado a recompensas para la comunidad, fomenta la alineación e influencia a largo plazo de los participantes por encima del beneficio financiero puro, diferenciándose de proyectos centrados en el yield.
BREV está expuesto a la volatilidad del mercado y a incertidumbres regulatorias como nuevo token DePIN. Es fundamental seguir los avances tecnológicos, diversificar la cartera y realizar un análisis detallado antes de invertir. Se recomienda empezar con posiciones pequeñas para una gestión prudente del riesgo.











