


El token AMP cuenta con un suministro total de 100 000 millones, estructurado para equilibrar la implicación de la comunidad y la sostenibilidad del ecosistema. Este modelo de distribución ratifica el compromiso con la participación descentralizada, empleando varios canales de asignación que respaldan iniciativas de desarrollo open source. Incluye una asignación del 7,5 % para venta pública, lo que permite la participación amplia del mercado y el descubrimiento de precios mediante mecanismos de trading abiertos. Un 3,3 % adicional se reserva para recompensas comunitarias y airdrops, apoyando de forma directa los esfuerzos de desarrollo comunitario open source e incentivando la implicación activa. El resto del suministro se dirige al desarrollo del ecosistema, garantizando recursos para mejoras de infraestructura, avance técnico y sostenibilidad a largo plazo del proyecto. Este enfoque escalonado pone de relieve cómo la economía de tokens facilita la innovación impulsada por la comunidad mientras mantiene la utilidad de gobernanza. Al asignar una parte significativa a recompensas comunitarias, AMP abre vías para que los colaboradores se beneficien del crecimiento de la red. El énfasis en el código abierto en la distribución comunitaria refleja las prácticas actuales del desarrollo blockchain, donde el desarrollo colaborativo y transparente del código refuerza la seguridad y adopción del protocolo. Con esta estrategia de distribución, los titulares de AMP se posicionan como actores activos en las decisiones de gobernanza y vinculan la tokenómica a derechos de participación efectivos que trascienden la mera especulación en el trading.
Los mecanismos de staking actúan como herramienta deflacionaria clave en el ecosistema AMP, donde los smart contracts bloquean automáticamente los tokens y los retiran de la circulación activa. Cuando los usuarios hacen staking de tokens AMP en la red Flexa, estos activos quedan inmovilizados en smart contracts hasta que termina el periodo de staking o el usuario solicita la retirada. Esta implementación técnica impide que los tokens puedan negociarse o venderse, reduciendo de manera efectiva la oferta circulante disponible para compradores.
La magnitud de este efecto deflacionario es relevante. Más del 40 % del suministro total de AMP se encuentra actualmente en staking, por lo que la oferta circulante efectiva es considerablemente inferior al total. Esta concentración de activos bloqueados genera escasez natural en el mercado. Cada token en staking representa valor retenido en la red en lugar de dispersarse en exchanges.
Además de reducir la oferta, quienes hacen staking reciben recompensas por tarifas de transacción de la red de pagos Flexa, generando un mecanismo de incentivos sostenible. Esta estructura compensa a los participantes por retirar liquidez del mercado, reforzando la dinámica deflacionaria. La arquitectura de smart contracts garantiza el seguimiento transparente de los saldos en staking y la distribución automática de recompensas, manteniendo la seguridad del sistema en todo momento.
El modelo de colateralización amplifica todavía más la deflación. Cuando los tokens AMP se utilizan como colateral para pagos con criptomonedas, quedan temporalmente fuera de circulación para trading. Este enfoque doble —staking voluntario más requisitos de colateral— crea presión estructural a la baja sobre la oferta circulante, lo que puede favorecer la apreciación del valor a largo plazo si la demanda sigue estable frente a una oferta decreciente.
En la red de pagos Flexa, la tokenómica de AMP muestra cómo la utilidad como colateral y los mecanismos de gobernanza funcionan en sinergia para lograr la liquidación instantánea de pagos. Cuando se realiza una transacción, los tokens AMP se bloquean en smart contracts como colateral antes de que el pago con criptomonedas se confirme en la blockchain. Este sistema de colateral off-chain permite a los comercios recibir la certeza de la liquidación inmediata, sin esperar los tiempos de confirmación de red, que pueden oscilar entre minutos y horas según la congestión.
El mecanismo de colateral actúa como capa de mitigación de riesgos: si el pago cripto no se confirma, los tokens AMP bloqueados compensan al vendedor de forma automática y garantizan la protección de la operación. Este diseño innovador convierte a AMP de un simple token de gobernanza en un activo de utilidad que potencia la capacidad de la red. Al mismo tiempo, la gobernanza de AMP permite a los titulares influir en la evolución de la red a través de propuestas sobre mejoras de protocolo, alianzas e integraciones cross-chain.
Este modelo dual de utilidad crea incentivos sólidos para participar. Los stakers obtienen recompensas con las tarifas de transacción de la red, mientras que quienes participan en la gobernanza influyen en decisiones estratégicas. La infraestructura de smart contracts permite la liquidación instantánea sin necesidad de intermediarios tradicionales ni esperas de confirmación en blockchain, situando a AMP como pilar de la infraestructura de pagos con criptomonedas y puente entre los activos digitales y las necesidades del comercio real.
La tokenómica define la oferta, la distribución y los mecanismos de incentivos de un proyecto cripto. Garantiza un crecimiento sostenible, alinea los intereses de los participantes y determina la viabilidad y el éxito a largo plazo del proyecto.
AMP actúa como token de colateral digital para la red de pagos Flexa, asegurando la protección instantánea de las transacciones. Con una oferta fija de 99 400 millones de tokens, AMP utiliza un mecanismo de staking para incentivar la expansión de la red y recompensa a los participantes con tarifas de transacción.
El modelo inflacionario de AMP regula la oferta de tokens para mantener la estabilidad económica y fomentar la participación en la red. Este diseño equilibra la dilución de los titulares con el crecimiento del ecosistema, premiando a los poseedores a largo plazo y financiando el desarrollo y la gobernanza mediante una expansión monetaria controlada.
Los titulares de tokens AMP pueden participar en la gobernanza del proyecto votando propuestas relevantes a través de plataformas oficiales o aplicaciones descentralizadas. Así influyen directamente en decisiones clave sobre actualizaciones de protocolo, ajustes de parámetros y asignación de fondos, ejerciendo control democrático sobre la dirección del proyecto.
AMP incentiva a los titulares mediante mecanismos de staking, ofreciendo recompensas por tarifas de transacción a quienes bloquean sus tokens. La oferta fija de 99 400 millones y una tasa de staking superior al 41 % aseguran estabilidad y preservación del valor en el largo plazo, además de ampliar la capacidad de la red.
AMP utiliza un mecanismo de rebase exclusivo que ajusta la oferta en función del precio, manteniendo niveles objetivo. A diferencia de la emisión fija de ETH o de las emisiones gestionadas por gobernanza en UNI, el enfoque algorítmico de AMP equilibra automáticamente la oferta para estabilizar utilidad y valor.
La sostenibilidad de AMP depende de la adopción de la red Flexa y del desarrollo del ecosistema. Entre los riesgos principales figuran la dependencia del ecosistema, la volatilidad del mercado y la evolución tecnológica. Una utilidad sólida como colateral respalda la viabilidad a largo plazo, aunque los cambios regulatorios pueden plantear desafíos adicionales.











