


La asignación de STRK responde a un marco cuidadosamente planificado que distribuye los 10 mil millones de tokens entre distintas categorías de participantes. La Starknet Foundation recibió la mayor parte, con un 50,1 %, y se posiciona como custodio principal para el desarrollo a largo plazo y las iniciativas de gobernanza descentralizada del ecosistema. Esta asignación resalta el papel esencial de la Fundación en la evolución del protocolo, garantizando la descentralización.
El modelo económico del token también prioriza a la comunidad: unos 700 millones de STRK (7 % del total) se repartieron mediante un airdrop entre casi 1,3 millones de billeteras elegibles. Esta distribución favoreció la diversidad de usuarios y desarrolladores de Starknet, según criterios de actividad y volumen, y refleja el compromiso del protocolo con una participación amplia. El resto del suministro se reparte entre los primeros contribuyentes, inversores y socios de desarrollo que han impulsado el crecimiento de Starknet.
El calendario de desbloqueo muestra una estrategia de liberación progresiva, con varios periodos diseñados para evitar excesos en el mercado. A 15 de enero de 2026, se ha desbloqueado aproximadamente el 50,43 % del suministro total, lo que evidencia una liberación gradual. Este modelo escalonado de distribución entre equipo, inversores, fondo del ecosistema y comunidad representa una tokenomics profesional que alinea incentivos a largo plazo y respalda tanto la seguridad de la red como la participación en la gobernanza.
Starknet aplica una gestión estructurada de la oferta de tokens mediante un calendario mensual de desbloqueos y el staking. Desde el 15 de enero de 2026, el protocolo libera 127 millones de STRK cada mes hasta marzo de 2027, generando un calendario inflacionario predecible en el que cada desbloqueo equivale aproximadamente al 4,83 % del suministro liberado. Esta distribución regular introduce nuevos tokens en circulación y puede incidir en el equilibrio de precios.
No obstante, la presión inflacionaria se compensa en gran medida gracias a la elevada participación en staking. Con 921,6 millones de STRK bloqueados, una parte relevante del suministro total se retira de la circulación líquida. El staking ejerce presión deflacionaria al reducir el número de tokens disponibles para trading o venta. La combinación de estos factores—el desbloqueo mensual que añade oferta y el staking que la retira—establece un equilibrio que estabiliza la economía del token.
El diseño de la tokenomics se prolonga hasta marzo de 2027, lo que ofrece a los participantes del mercado visibilidad sobre la programación de la oferta. Frente a un total de 10 mil millones de tokens, este modelo progresivo permite una distribución gradual y mantiene tanto la seguridad de la red como los incentivos de participación. La combinación de desbloqueos inflacionarios y la presión deflacionaria del staking conforma un modelo equilibrado para la sostenibilidad a largo plazo del ecosistema sin sobresaltos de oferta.
El mecanismo de tarifas de transacción de Starknet se basa en la tarificación de gas Sierra, donde los STRK se queman sistemáticamente para cubrir los costes computacionales de la red. Este proceso de burn reduce directamente la oferta en circulación: los tokens no reclamados del Programa de Provisiones de Starknet se destruyen de forma permanente, generando una presión deflacionaria que fortalece la dinámica de precios a largo plazo. La estructura de tarifas se ajusta de forma dinámica según los costes operativos, lo que garantiza la sostenibilidad económica del protocolo y permite a los secuenciadores obtener ingresos al procesar transacciones.
Además del burn de tarifas, las recompensas de staking configuran un potente sistema de doble rendimiento que sostiene la demanda de STRK a largo plazo. Los validadores obtienen ingresos por liquidaciones y emisiones de tokens de gobernanza de forma simultánea, con TAE que pueden superar el 54 % en condiciones favorables. Esta doble recompensa crea un ciclo de retroalimentación: los participantes depositan STRK para asegurar el protocolo, reciben recompensas tanto de liquidaciones como de emisiones y utilizan lo obtenido en la gobernanza, influyendo en los futuros calendarios de emisión. Así, los holders a largo plazo capturan valor por diversas vías, reforzando la demanda más allá de la especulación y vinculando STRK a la participación económica real en el ecosistema Starknet.
Los holders de STRK influyen directamente en la evolución de la red Starknet mediante su participación activa en decisiones de gobernanza y mejoras del protocolo. La utilidad de gobernanza del token se evidenció formalmente en la primera votación comunitaria en mainnet celebrada en septiembre de 2024, un hito clave en el proceso de descentralización del ecosistema. En ella se aprobó el SNIP 18, una propuesta de gobernanza para implantar mecanismos de staking, demostrando cómo los holders de STRK pueden decidir colectivamente sobre cambios fundamentales del protocolo.
La participación en la gobernanza va más allá de poseer tokens: los holders pueden hacer staking directamente (mínimo 20 000 STRK) para convertirse en validadores con derecho a voto, o delegar su poder de voto a representantes designados. Este modelo de delegación amplía la implicación de la comunidad, independientemente de la cantidad de tokens, y democratiza la toma de decisiones en todo el ecosistema. Así, la red equilibra la validación centralizada con una gobernanza inclusiva y accesible.
El mecanismo de staking aprobado ejemplifica cómo la utilidad de gobernanza se traduce en evolución concreta del protocolo. Además de votar sobre la implementación del staking, los holders de STRK influyen en decisiones sobre tarifas de red, prioridades funcionales y actualizaciones técnicas. Este marco convierte a STRK en un auténtico instrumento de gobernanza, alineando los intereses de los holders con la sostenibilidad a largo plazo y posicionando a Starknet como una Layer 2 gestionada por su comunidad.
El suministro inicial de STRK es de 10 mil millones de tokens: el 32,9 % va a los principales contribuyentes (incluido el equipo de StarkWare y asesores), el 50,1 % a la StarkNet Foundation para subvenciones y reservas, y el resto a inversores y la comunidad. No existe un tope de suministro estricto.
STRK tiene un suministro fijo de 2 mil millones de tokens. La inflación se ha planificado para que disminuya progresivamente mediante un calendario de emisiones decreciente. Gracias a mecanismos de emisión limitados, el suministro se mantiene estable a largo plazo.
Los holders de STRK adquieren derechos de voto mediante el staking y participan directamente en las decisiones clave de Starknet. Votan sobre actualizaciones del protocolo y cambios en la red a través de la plataforma de gobernanza, con un poder de voto proporcional a los tokens en staking.
STRK es el token nativo de Starknet y tiene varias utilidades: otorga derechos de gobernanza a los holders, sirve para pagar tarifas de transacción, permite el staking de validadores y actúa como incentivo para el ecosistema. Facilita la toma de decisiones descentralizadas y protege la solución de escalado Layer 2.
Los tokens de STRK se desbloquean de forma progresiva durante 2024 y los años siguientes. Los primeros contribuyentes e inversores reciben sus tokens según un calendario escalonado, con 580 millones desbloqueados hasta finales de 2024 bajo el plan revisado, una reducción considerable respecto a la asignación original de 2 mil millones.
STRK presenta una tokenomics única con una asignación y esquema de inflación distintos frente a Arbitrum y Optimism. Mientras ARB y OP apuestan por la gobernanza DAO mediante holders de tokens, STRK prioriza el desarrollo del ecosistema StarkNet, con calendarios de emisión y estructuras de gobernanza adaptadas a smart contracts basados en Cairo.
Puedes ganar recompensas STRK haciendo staking de al menos 20 000 tokens como validador con un nodo completo. Los delegadores pueden también obtener recompensas delegando sus tokens a validadores, compartiendo los incentivos de staking y ayudando a proteger la red.
STRK capta valor a través de recompensas de staking y tarifas de red. Los principales factores que inciden en el precio son la adopción de la plataforma en Starknet, el volumen de transacciones, la participación en gobernanza y la demanda de soluciones de escalado Layer 2. La utilidad del token para asegurar la red y el crecimiento del ecosistema afecta directamente a la dinámica de precios.











