


XRP se ha consolidado como un actor clave en el mercado de las criptomonedas, con una capitalización bursátil actual de 113,80 mil millones de dólares y ocupando el quinto puesto a nivel global. Este volumen de capitalización refleja la fuerte confianza de los inversores tanto en el activo digital como en la tecnología XRP Ledger. Con un precio aproximado de 1,88 dólares por unidad, XRP mantiene una oferta circulante de 60,5 mil millones de tokens, lo que refuerza su posición dominante en el entorno cripto internacional.
Alcanzar este puesto en el ranking de capitalización evidencia la competitividad de XRP en un ecosistema digital cada vez más saturado. Con una cuota de mercado del 5,84 %, XRP representa una parte relevante de la valoración total del sector. El volumen de negociación diario se mantiene sólido en torno a 66,1 millones de dólares, señalando una participación y liquidez activas. El estatus de XRP como quinta mayor criptomoneda por capitalización subraya su papel fundamental en soluciones de pagos internacionales, gracias a sus transacciones rápidas, bajo coste y escalabilidad. Esta posición de mercado refleja tanto la madurez del ecosistema como el interés sostenido de instituciones y minoristas en las aplicaciones de utilidad de XRP dentro de la infraestructura de pagos.
La arquitectura de suministro de XRP presenta un modelo tokenómico meticulosamente diseñado que determina de forma esencial sus métricas de valoración. La oferta circulante, de unos 60,68 mil millones de XRP, corresponde a los tokens que se negocian activamente y están en manos del mercado, mientras que el suministro total está limitado a 100 mil millones de tokens. Esta diferencia resulta clave para analizar la capitalización y comprender la dinámica de escasez a largo plazo de XRP.
Ripple Labs gestiona el suministro restante mediante acuerdos de escrow, limitando deliberadamente la entrada de nuevos tokens en circulación. Estos tokens en depósito representan reservas que influyen en la percepción y expectativas de oferta del mercado. Al mantener este mecanismo controlado, Ripple evita presiones inflacionarias repentinas que amenacen el valor del activo. La proporción entre oferta circulante y suministro máximo—alrededor del 60,68 %—indica que más de un tercio de los tokens permanece en escrow o bajo control de la organización. Este planteamiento diferencia a XRP de criptomonedas con oferta ilimitada o con pools totalmente diluidos, situándolo en un marco de escasez definida que impacta directamente en la capitalización y en la confianza de los tenedores a largo plazo en la resistencia inflacionaria del activo.
El volumen de negociación de XRP en 24 horas, de 1,93 mil millones de dólares en 2026, demuestra una liquidez destacada y una participación activa en distintos exchanges. Este volumen, registrado dentro del rango de 1,85 a 1,92 dólares, evidencia un interés inversor constante pese a la incertidumbre del mercado. El volumen negociado es un indicador fundamental de la salud del mercado, ya que mayores volúmenes suelen permitir ejecutar operaciones sin causar importantes deslizamientos de precio.
La participación institucional ha sido clave para mantener este dinamismo durante todo el año. Con flujos institucionales anuales de 3,3 mil millones de dólares, los grandes inversores siguen posicionándose en XRP, valorando tanto su volatilidad a corto plazo como su potencial futuro. El lanzamiento de ETFs spot de XRP a principios de año ha impulsado gran parte de este interés, atrayendo a quienes buscan exposición regulada al activo digital. Las operaciones en el rango de 1,85-1,92 dólares reflejan momentos en que los participantes actuaron de forma estratégica, identificando estos precios como puntos de entrada ante la narrativa de claridad regulatoria y adopción institucional de XRP. Este volumen sostenido en 24 horas demuestra que, pese a las fluctuaciones, XRP mantiene suficiente profundidad para absorber movimientos significativos de posiciones.
XRP concentra gran parte de su liquidez en exchanges líderes, siendo Kraken uno de los mercados de referencia para su negociación. La cobertura de exchanges es determinante para la disponibilidad de trading y la formación de precios. Actualmente, una parte significativa de la liquidez de XRP está centralizada en pocos exchanges, lo que plantea tanto oportunidades como retos para los operadores que buscan ejecutar posiciones. Datos recientes muestran que solo cerca de 1,5 mil millones de XRP permanecen en exchanges centralizados—un mínimo plurianual que redefine la dinámica de negociación de cara a 2026. Esta escasez en las principales plataformas refleja el traslado de capital institucional hacia autocustodia y la absorción de oferta por parte de ETFs spot. A medida que la liquidez en exchanges se reduce, tanto el volumen negociado en 24 horas como la profundidad de mercado adquieren relevancia estratégica para la estabilidad de precios. La concentración de liquidez en plataformas consolidadas como Kraken y otras evidencia la dependencia de XRP respecto a grandes exchanges para canalizar flujos de capital. Esta fragmentación de la infraestructura, junto con la reducción de oferta en exchanges, genera un entorno en el que incluso movimientos moderados pueden provocar variaciones de precio significativas, un aspecto especialmente relevante en 2026 con la aceleración de la adopción institucional y los avances en la infraestructura de XRP Ledger.
Según previsiones de analistas, la capitalización de mercado de XRP rondará los 250 mil millones de dólares estadounidenses en 2026, impulsada por la adopción institucional y la entrada de fondos en ETFs. Esta estimación refleja el crecimiento sostenido desde 2025.
En 2026, el volumen diario de negociación de XRP suele superar los 9,5 millones de dólares estadounidenses, reflejando una participación activa y liquidez continua en el mercado cripto.
En 2026, se prevé que XRP conserve el quinto puesto mundial entre las criptomonedas. Bitcoin seguirá liderando por capitalización, seguido de Ethereum y otros grandes activos digitales. El puesto de XRP refleja su relevancia constante en el sector cripto.
El desempeño de XRP en 2026 y su volumen de negociación dependerán de la evolución regulatoria, los avances tecnológicos, la demanda on-chain y las tendencias generales de mercado. El apalancamiento controlado y el entorno macroeconómico serán también factores determinantes.
En 2026, XRP tendrá un uso extendido en finanzas descentralizadas, interoperabilidad entre cadenas y activos del mundo real. Las funciones de privacidad basadas en pruebas de conocimiento cero se habrán adoptado de forma generalizada, alcanzando hitos clave.
XRP es la moneda digital de Ripple, diseñada para pagos transfronterizos rápidos y de bajo coste. Permite transacciones en segundos y actúa como puente entre divisas fiat para remesas internacionales eficientes.
Para comprar XRP, deposita fondos en una plataforma, localiza los pares de trading de XRP y ejecuta órdenes de compra. Para almacenarlo, puedes dejar XRP en la plataforma o utilizar monederos fríos para mayor seguridad.
XRP se orienta a pagos internacionales con liquidación rápida y bajas comisiones, gracias al Ripple Protocol Consensus Algorithm. Bitcoin es moneda digital y reserva de valor basada en Proof of Work. Ethereum es plataforma de contratos inteligentes para aplicaciones descentralizadas. XRP ofrece mayor velocidad de transacción que Bitcoin y Ethereum, lo que lo posiciona como solución de pago óptima.
XRP opera sobre un ledger distribuido seguro y validado criptográficamente. Los principales riesgos derivan de la incertidumbre regulatoria ligada a litigios con la SEC sobre su clasificación como valor, lo que puede impactar su adopción y disponibilidad en EE. UU. La seguridad técnica de la red permanece robusta.
Ripple es una plataforma blockchain para pagos internacionales. XRP es su activo digital nativo, diseñado para optimizar la eficiencia de transacciones en la red Ripple. Aunque Ripple puede operar con otros activos, XRP depende de la infraestructura Ripple para su utilidad y valorización.
XRP cuenta con un notable potencial de desarrollo. Con transacciones rápidas, bajas comisiones y aplicaciones institucionales, el activo tiene un futuro prometedor en pagos internacionales. Si aumenta la claridad regulatoria y la adopción institucional, su precio podría situarse entre 6 y 8 dólares estadounidenses en 2030. La innovación tecnológica y la expansión del ecosistema seguirán favoreciendo su crecimiento a largo plazo.











