

Según investigaciones del Centro Nacional de Respuesta a Emergencias de Virus Informáticos de China, la Oficina de Operaciones de Acceso Personalizado (TAO) de la NSA ha lanzado decenas de miles de ciberataques maliciosos dirigidos a entidades chinas en los últimos años. Uno de los incidentes más relevantes fue el registrado en la Universidad Politécnica del Noroeste, donde TAO se infiltró en las redes de la institución y tomó el control de decenas de miles de dispositivos de red, incluidos servidores críticos. Esta operación derivó en el robo de más de 140 GB de datos sensibles.
La envergadura de estas operaciones refleja la sofisticación de las capacidades cibernéticas desplegadas contra objetivos chinos. Los métodos de TAO incluyeron el uso de armas cibernéticas avanzadas, como la herramienta "Suctionchar", empleada junto a otros componentes maliciosos como Bvp47. La investigación demostró que estos ataques se centraron en información sensible, robando datos personales de personas con identidades especialmente protegidas en la China continental.
| Alcance del ataque | Detalles |
|---|---|
| Total de ciberataques | Decenas de miles de ataques maliciosos |
| Datos robados | Más de 140 GB extraídos de redes comprometidas |
| Principales objetivos | Instituciones de investigación e infraestructuras chinas |
| Herramientas utilizadas | Suctionchar, componentes Bvp47 |
La continuidad de estas campañas evidencia la amenaza persistente que representan las operaciones cibernéticas patrocinadas por estados, con repercusiones que afectan a infraestructuras clave para la seguridad nacional, incluyendo sistemas de comunicaciones, redes financieras y suministro eléctrico.
Según el Centro Nacional de Respuesta a Emergencias de Virus Informáticos de China y la empresa de ciberseguridad 360, la división TAO, vinculada a la NSA, desplegó un arsenal de 41 ciberarmas especializadas para atacar la Universidad Politécnica del Noroeste. Estas herramientas personalizadas sirvieron para ejecutar más de 10 000 ciberataques maliciosos contra la institución, y algunos informes señalan más de 1 000 operaciones individuales de robo cibernético.
El alcance de esta campaña pone de manifiesto la capacidad alarmante de operaciones de amenaza persistente avanzada. Entre las armas detectadas estaba Suctionchar, a menudo utilizada junto a otros troyanos como Bvp47, lo que permitió el acceso continuado a sistemas críticos. Los atacantes lograron exfiltrar grandes volúmenes de datos técnicos de alto valor, apuntando a tecnologías clave para la investigación militar china.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China condenó estos ciberataques y exigió a Estados Unidos explicaciones y el cese inmediato de estas actividades ilícitas. El incidente pone en evidencia graves vulnerabilidades de ciberseguridad en infraestructuras críticas de investigación y muestra la magnitud con la que actores estatales pueden coordinar operaciones digitales. La detección de un conjunto de herramientas tan sofisticado subraya las capacidades técnicas requeridas para campañas de espionaje a gran escala contra instituciones de investigación militar sensibles a nivel mundial.
De acuerdo con la investigación conjunta del Centro Nacional de Respuesta a Emergencias de Virus Informáticos de China (CVERC) y la empresa de ciberseguridad 360, la unidad Tailored Access Operations (TAO) de la NSA se infiltró en las redes de la Universidad Politécnica del Noroeste y comprometió decenas de miles de dispositivos de red. Esta vulneración provocó el robo de más de 140 gigabytes de datos de alto valor, constituyendo una de las intrusiones cibernéticas más relevantes sufridas por instituciones chinas en los últimos años.
Los datos sustraídos abarcan distintas categorías críticas. Entre la información comprometida figuran datos de gestión de red, información personal de individuos con identidades protegidas y propiedad intelectual esencial relacionada con investigación militar en la universidad. El análisis de CVERC revela que TAO utilizó plataformas de ciberataque avanzadas, vulnerabilidades zero-day y dispositivos de red controlados para mantener acceso persistente a los sistemas universitarios.
Este incidente solo representa una muestra mínima del problema. Según CVERC, TAO ha ejecutado decenas de miles de ciberataques maliciosos contra objetivos de redes nacionales en China y ha controlado infraestructuras extensas en todo el país. La escala y sofisticación de estas operaciones evidencian una campaña coordinada y prolongada orientada a entidades chinas estratégicas. El robo de 140 GB de datos de una sola institución subraya la grave vulnerabilidad de los centros de investigación críticos ante operaciones cibernéticas de estados y resalta el incremento de amenazas procedentes de actores de amenazas persistentes avanzadas con recursos estatales.
TAO es la criptomoneda nativa de la red Bittensor, utilizada para transacciones y gobernanza. Adopta una tokenómica similar a la de Bitcoin y puede adquirirse mediante monederos de autocustodia.
Sí, Tao presenta un gran potencial como inversión a largo plazo en el sector de las criptomonedas impulsadas por inteligencia artificial, con previsiones que apuntan a un crecimiento considerable para 2025.
Aunque no hay garantías, TAO podría llegar a los 10 000 dólares en 2030 si el mercado crece, surgen nuevas subredes y aumenta el respaldo institucional.
Actualmente, Tao no está disponible ni admitido en Coinbase. Deberás recurrir a otros exchanges o plataformas para adquirir esta criptomoneda.




