


El mercado de criptomonedas ha mostrado avances sustanciales en el ámbito de los fondos cotizados en bolsa (ETF) en los últimos meses. A finales de 2025, la Depository Trust & Clearing Corporation (DTCC) añadió cinco ETF spot de XRP a su categoría de "activos y próximos lanzamientos", con propuestas de actores destacados como Bitwise Asset Management, Franklin Templeton, 21Shares, Canary Capital y CoinShares. Esta inclusión representa un hito operativo esencial, pues señala que los componentes críticos de la infraestructura (soluciones de custodia, mecanismos de liquidación y protocolos de compensación) están plenamente listos para el lanzamiento.
No obstante, es fundamental comprender que estar listado en la DTCC no implica aprobación regulatoria formal. La U.S. Securities and Exchange Commission (SEC) conserva la autoridad definitiva sobre el lanzamiento de los ETF y su autorización es indispensable para que estos productos salgan al mercado. La función de la DTCC es principalmente operativa: garantizar que la estructura técnica y logística soporte el trading en cuanto se obtenga el visto bueno regulatorio.
El entorno regulatorio experimentó un cambio transformador en septiembre de 2025, cuando la SEC aprobó cambios normativos que permiten a las bolsas adoptar estándares genéricos de listado para determinados ETF spot de criptomonedas. Esta innovación ha simplificado de forma notable el proceso de aprobación, estableciendo criterios uniformes que reducen tanto los tiempos de revisión como la complejidad de las solicitudes. Antes, cada ETF cripto precisaba una evaluación y aprobación individual, lo que generaba atascos y demoras. El nuevo marco se apoya en los precedentes de los ETF spot de Bitcoin y Ethereum, que evidenciaron que los vehículos de inversión regulados pueden funcionar en las estructuras financieras existentes.
Gracias a estos avances normativos, las gestoras han intensificado sus esfuerzos para lanzar nuevos ETF de criptomonedas, siendo XRP y Dogecoin los principales candidatos. Estos tokens son activos de alta capitalización y gran interés inversor, lo que los convierte en opciones lógicas para productos ETF capaces de captar flujos de capital relevantes.
En los últimos meses se ha producido un aumento estratégico de solicitudes de ETF, con el objetivo de aprovechar el entorno regulatorio más favorable. El 7 de noviembre de 2025, 21Shares presentó una enmienda de la Sección 8(a) para su ETF spot de XRP, activando una ventana de revisión de 20 días en la que la SEC puede presentar objeciones o pedir información adicional. Bajo este esquema, si la SEC no interviene en ese plazo, el ETF entra en vigor automáticamente—posiblemente a finales de noviembre de 2025.
Este enfoque representa un cambio relevante en la manera en la que las gestoras abordan la aprobación. Al presentar enmiendas de la Sección 8(a), los emisores fijan un calendario definido que obliga a los reguladores a actuar si existen objeciones. Si la SEC no plantea objeciones, el ETF puede lanzarse sin más retrasos. Esta táctica ha ganado fuerza tras el cierre del gobierno estadounidense en octubre de 2025, que generó incertidumbre sobre los plazos y llevó a los emisores a buscar vías de acceso al mercado más predecibles.
Igualmente, Bitwise y Franklin Templeton han optado por estrategias agresivas eliminando la típica "enmienda de demora" en sus formularios de registro S-1 para los ETF de XRP y Dogecoin. Esta enmienda suele permitir a los emisores controlar el momento de lanzamiento, retrasando la entrada en vigor hasta que lo consideren oportuno. Al retirar esta cláusula, ambas firmas muestran su disposición a lanzar en cuanto la SEC lo autorice, con productos que podrían activarse automáticamente tras el periodo de revisión de 20 días, salvo intervención del regulador.
Este enfoque exprés refleja la creciente confianza de los emisores en que el entorno regulatorio está lo bastante maduro para permitir aprobaciones ágiles. También demuestra un giro estratégico para retomar el control sobre los tiempos de lanzamiento, en lugar de aguardar indefinidamente cartas de aprobación explícitas de la SEC. La inclusión de estos ETF en el registro "activo y próximo lanzamiento" de la DTCC refuerza que la preparación operativa, desde la custodia hasta la infraestructura de creación de mercado, está completa y solo falta el visto bueno regulatorio.
La expectativa por la aprobación de ETF de criptomonedas ya ha generado un impacto tangible en el mercado. Por ejemplo, XRP experimentó un alza de más del 8 % en una sesión de trading tras anunciarse su inclusión en la DTCC, junto a un notable aumento en el volumen de trading mientras los inversores se posicionaban ante posibles entradas de capital por vía ETF. Este comportamiento evidencia el gran interés por productos de inversión regulados en cripto y la previsión de que la aprobación de ETF impulse una mayor entrada institucional.
Se prevé que los ETF spot de criptomonedas transformen la dinámica de mercado al ofrecer a los inversores institucionales vehículos regulados y familiares, eliminando muchas de las dificultades operativas asociadas a la tenencia directa de tokens. Gestoras tradicionales, fondos de pensiones y cuentas de jubilación afrontan importantes retos al mantener criptomonedas directamente: problemas de custodia, seguridad, incertidumbre normativa y complejidad contable. Los ETF resuelven estos obstáculos al encapsular la exposición cripto en una estructura convencional que se integra en los sistemas de gestión de carteras existentes.
El lanzamiento de estos ETF debería aumentar la liquidez del mercado al atraer nuevo capital institucional que hasta ahora permanecía al margen. Una mayor liquidez acostumbra a traducirse en spreads más ajustados, menor volatilidad de precios y una formación de precios más eficiente, lo que beneficia a todo el ecosistema cripto. Además, los creadores de mercado y participantes autorizados de los ETF aportarán liquidez continua, ayudando a estabilizar precios y a reducir el impacto de grandes operaciones.
Para el inversor particular, los ETF de criptomonedas ofrecen acceso simplificado a través de cuentas de bróker convencionales, sin necesidad de operar en exchanges, gestionar claves privadas ni preocuparse por la seguridad de la billetera. Esta facilidad podría ampliar significativamente la base inversora de activos digitales, acercando la exposición cripto a millones de usuarios que valoran la comodidad y la protección regulatoria de los productos tradicionales.
Asimismo, la legitimidad que otorgan los ETF aprobados por la SEC puede acelerar la adopción institucional en toda la industria financiera. Cuando grandes gestoras como Franklin Templeton y BlackRock (que ya lanzó ETF de Bitcoin con éxito) ofrecen productos cripto, envían una señal clara a inversores institucionales conservadores de que los activos digitales han alcanzado un nivel de aceptación regulatoria y madurez operativa digno de consideración. Esto puede desencadenar un círculo virtuoso donde la participación institucional refuerza la legitimidad de la clase de activos, atrayendo aún más capital e integración en las finanzas convencionales.
Pese al optimismo por la inminente aprobación de ETF, persisten riesgos e incertidumbres relevantes. Lo más importante: la inclusión en el registro de la DTCC no garantiza la aprobación de la SEC. El regulador cuenta con plena autoridad para retrasar lanzamientos, pedir información adicional o plantear dudas sobre manipulación de mercado, custodia o protección al inversor en cualquier etapa, incluso después del periodo inicial de revisión de 20 días.
La SEC ha mostrado históricamente su disposición a extender los plazos de revisión o emitir cartas de deficiencia que requieren cambios sustanciales a las propuestas de ETF. Aunque los nuevos estándares genéricos han facilitado el proceso, no eliminan el poder de la SEC para examinar casos individuales e imponer requisitos extra. Por ello, los inversores deben mostrarse prudentes y no dar por hecho que los plazos actuales avanzarán sin la intervención del regulador.
Otra incertidumbre fundamental es el volumen y el momento de los flujos de fondos tras el lanzamiento de los ETF. Aunque se espera un fuerte interés institucional, la demanda real dependerá de factores como el entorno de mercado, la competencia entre proveedores, las tarifas y el panorama macroeconómico. Los primeros ETF de Bitcoin tuvieron éxitos dispares: algunos atrajeron miles de millones, otros no lograron despegar. Es probable que los ETF de XRP y Dogecoin también muestren resultados diferenciados.
La infraestructura de creación de mercado y provisión de liquidez también puede plantear retos. El funcionamiento eficiente de los ETF requiere redes sólidas de participantes autorizados y creadores de mercado capaces de crear y redimir participaciones manteniendo spreads ajustados entre el precio del ETF y el valor del activo subyacente. Para activos cripto más recientes, establecer esta infraestructura puede llevar tiempo, generando posibles errores de seguimiento o problemas de liquidez en las primeras fases de cotización.
Los inversores deben vigilar varios indicadores clave que anticipan lanzamientos inminentes. Los avisos oficiales de bolsa con los símbolos de cotización, fechas concretas y mercados designados son los pasos finales antes del inicio de la negociación. Además, la respuesta de la SEC a las solicitudes bajo la Sección 8(a) sentará precedentes clave para futuras aprobaciones de ETF de criptomonedas, pudiendo acelerar o ralentizar el ritmo de nuevos lanzamientos.
También es importante seguir los desarrollos regulatorios más allá de los ETF. Cambios en la clasificación de criptoactivos, regulaciones de custodia o el tratamiento fiscal pueden afectar de forma significativa la operativa de los ETF y la demanda. Asimismo, las tendencias regulatorias internacionales, sobre todo en mercados como Europa y Asia, pueden incidir en la política estadounidense y la dinámica global del mercado.
Si la actual oleada de ETF spot de criptomonedas obtiene la aprobación, las consecuencias para la adopción de activos digitales podrían ser profundas. El éxito con ETF de XRP y Dogecoin probablemente abriría la puerta a productos similares basados en otras criptomonedas líderes, como Cardano, Solana, Polkadot y otros tokens de alta capitalización y ecosistema consolidado. Así, los inversores tendrían a su alcance una oferta cada vez más diversa de exposición cripto dentro de vehículos regulados.
La expansión de los ETF de criptomonedas puede acelerar la integración de los activos digitales en las finanzas tradicionales, consolidando cripto como una clase de activo legítima junto a acciones, bonos y materias primas. Al incrementar la asignación de ETF cripto en carteras institucionales, los activos digitales pasarían a formar parte permanente de las estrategias de inversión diversificadas, dejando de ser instrumentos especulativos marginales.
Este proceso de integración podría impulsar la innovación en productos financieros relacionados. Podrían surgir ETF de índices enfocados en cripto, fondos de gestión activa, carteras balanceadas con exposición cripto e incluso derivados como opciones sobre ETF de criptomonedas. Todo ello profundizaría la integración de los activos digitales en el sistema financiero global.
Para el inversor minorista, la disponibilidad de ETF cripto diversificados reduciría barreras de entrada y democratizaría el acceso a la inversión en digitales. Sin necesidad de conocimientos técnicos sobre blockchain, gestión de billeteras o exchanges, los inversores podrían acceder a través de brókeres y cuentas estándar. Esta simplificación podría atraer a millones de nuevos participantes al mercado cripto, impulsando un crecimiento sostenido del valor de los activos a largo plazo.
Desde el punto de vista estratégico, los inversores deben plantearse cómo encajan los ETF de criptomonedas en la construcción global de sus carteras. Aunque ofrecen comodidad y protección regulatoria, también implican capas adicionales de tarifas y no necesariamente ofrecen el mismo grado de control que la tenencia directa de tokens. Quienes deseen participar en la gobernanza de la cadena, obtener recompensas de staking o aprovechar aplicaciones de finanzas descentralizadas pueden preferir la posesión directa, mientras que quienes priorizan la sencillez y el cumplimiento regulatorio optarán por la vía ETF.
Asimismo, la fiscalidad de los ETF de criptomonedas difiere de la tenencia directa de tokens. Los ETF suelen tratarse como valores a efectos fiscales, lo que puede ofrecer ventajas respecto a las criptomonedas, que en algunas jurisdicciones se clasifican como propiedad. Es recomendable consultar a expertos fiscales para evaluar el impacto de cada vehículo de inversión cripto en cada caso particular.
El horizonte para la aprobación de ETF de criptomonedas se ha acortado notablemente en los últimos meses, y se esperan decisiones clave en el corto plazo. Mientras la industria aguarda los fallos finales de la SEC sobre las solicitudes de ETF de XRP y Dogecoin, inversores y actores del mercado deben prepararse para nuevas oportunidades de inversión en activos digitales.
Para quienes consideran invertir en ETF de criptomonedas, este es un momento propicio para analizar a fondo los productos disponibles, comparando las estructuras de tarifas, los acuerdos de custodia, la provisión de liquidez y el historial de las firmas emisoras. Entender las diferencias entre los distintos ETF será clave para tomar decisiones informadas cuando se lancen al mercado.
Los inversores deben definir estrategias claras que tengan en cuenta las características propias de los activos cripto: volatilidad, correlación con los mercados tradicionales y sensibilidad a los cambios regulatorios. Aunque los ETF de criptomonedas ofrecen acceso regulado a activos digitales, no eliminan los riesgos inherentes a esta clase de activos emergentes. Un tamaño adecuado de la posición, diversificación y gestión de riesgos siguen siendo elementos esenciales para invertir con éxito en cripto.
A medida que evoluciona el panorama de los ETF de criptomonedas, estar informado sobre novedades regulatorias, tendencias de mercado y lanzamientos de nuevos productos será fundamental para capitalizar oportunidades y gestionar riesgos. La aprobación de los ETF de XRP y Dogecoin podría marcar un antes y un después en el desarrollo del mercado cripto, abriendo la puerta a una mayor adopción institucional y a la integración definitiva de los activos digitales en las carteras de inversión modernas.
Un ETF de criptomonedas es un fondo cotizado que permite a los inversores obtener exposición a cripto a través de mercados tradicionales sin poseer activos digitales directamente. Sus ventajas incluyen mayor seguridad (sin gestión de billetera ni de claves privadas), cumplimiento regulatorio, acceso más cómodo y menor riesgo de custodia en comparación con la compra directa.
La SEC aún no ha aprobado los ETF spot de Bitcoin/Ethereum. En enero de 2026, las aprobaciones siguen pendientes y no existen calendarios confirmados. El mercado prevé posibles decisiones de aprobación para más adelante en el año, sujetas a revisión regulatoria y evaluaciones de cumplimiento.
La aprobación de ETF de criptomonedas suele impulsar con fuerza el precio de Bitcoin, mientras que Ethereum suele registrar subidas más moderadas. La aprobación de ETF incrementa el volumen de trading, atrae inversores institucionales y mejora la liquidez, favoreciendo la apreciación sostenida de ambos activos.
Los ETF de criptomonedas presentan riesgos de volatilidad de mercado y de error de seguimiento. Estos fondos pueden no replicar completamente el comportamiento del activo subyacente. Tenga en cuenta estos factores antes de invertir en ETF de criptomonedas.
En 2026, la SEC de EE. UU. ha aprobado varios ETF spot de Bitcoin y Ethereum. Europa ha concedido aprobaciones bajo marcos regulatorios diversos en los países miembros. Asia, especialmente Hong Kong, ha aprobado ETF spot de Bitcoin, liderando la adopción institucional en la región.
Los ETF de criptomonedas poseen directamente activos digitales, mientras que los ETF de futuros replican los precios mediante contratos sin tenencia física. Los productos fiduciarios suelen mantener criptoactivos de forma directa, como los ETF spot. Los ETF ofrecen mayor accesibilidad y tarifas más bajas que los trusts, y los ETF spot permiten una replicación de precios más precisa que los productos basados en futuros.











