
Khasbik, cuyo nombre real es Khasbulla Magomedov, nació en 2003 en Majachkalá, República de Daguestán, Rusia. Es bloguero, personalidad mediática y fenómeno de los memes en internet, que ha alcanzado reconocimiento mundial por su aspecto único, carisma y sentido del humor. Aunque está en la veintena, una rara afección genética relacionada con la deficiencia de la hormona del crecimiento le confiere la apariencia de un niño. Esta singularidad, unida a su personalidad enérgica, le ha dado fama internacional en la red.
El caso de Khasbik resulta significativo para inversores, marcas y profesionales del marketing digital, pues pone de relieve la rapidez y la imprevisibilidad con que surge la popularidad en la era de las redes sociales. Su imagen es un ejemplo exitoso de personal branding, donde la singularidad impulsa la notoriedad. Grandes compañías colaboran con él en campañas publicitarias para captar al público joven, sobre todo en entretenimiento, deportes y esports.
Los primeros vídeos de Khasbik se viralizaron en los últimos años, cuando parodiaba ruedas de prensa de luchadores de UFC, debatía con otros blogueros y participaba en “conflictos” simulados con otros personajes mediáticos. Esto le reportó millones de visualizaciones en TikTok e Instagram. Sus interacciones con Abdu Rozik despertaron especial interés y aumentaron la atención pública.
En los años posteriores, Khasbik firmó un contrato con UFC como personalidad mediática, participando en torneos y protagonizando vídeos de promoción. Desde entonces, ha colaborado con marcas en plataformas digitales, empresas automovilísticas y fabricantes de ropa deportiva. Su notoriedad ha trascendido Rusia y la región CIS, llegando a Estados Unidos, Europa y Oriente Medio.
Hoy, Khasbik sigue muy activo en redes sociales y colabora con blogueros y empresas. Ha aparecido en videoclips de artistas reconocidos, ha sido invitado en pódcast y continúa integrándose en la cultura pop. Su imagen se utiliza en colecciones de NFT y productos digitales, y los memes sobre él siguen siendo virales.
La trayectoria de Khasbik ilustra cómo el marketing viral y el branding personal pueden llevar rápidamente a una persona al escenario global. Para las marcas, representa cómo la colaboración con personalidades carismáticas y singulares refuerza la confianza del público. En un entorno donde la atención del usuario está fragmentada, una imagen distintiva y fácil de recordar se convierte en un activo de marketing incalculable.
Khasbik es mucho más que un meme o bloguero: es un fenómeno cultural que ha pasado del reconocimiento local en Daguestán a ser un influencer global. Ha demostrado que el carisma y la autenticidad pueden ser la base de una marca de éxito y que el uso estratégico de las redes sociales permite monetizar la popularidad a escala internacional.
Khaby Lame es un creador italiano en TikTok, famoso por sus vídeos humorísticos. Se ha convertido en una estrella global de TikTok con más de 142 millones de seguidores y miles de millones de “me gusta” en sus vídeos, situándose entre las personalidades más influyentes de las redes sociales a nivel internacional.
El estilo característico de Khaby Lame mezcla soluciones sencillas a problemas cotidianos con comentarios mudos y sus gestos de manos inconfundibles. Sus vídeos logran audiencias masivas gracias a su simplicidad, entretenimiento y capacidad de conectar con perfiles muy diversos en todo el mundo.
Khaby Lame suma más de 300 millones de seguidores en redes sociales, con gran presencia en TikTok, Instagram y YouTube. Su influencia también se extiende a los sectores NFT y Web3.
Khaby Lame obtiene ingresos a través de la publicidad en TikTok, colaboraciones con marcas y patrocinios. Además, fundó la empresa Iron para ampliar sus oportunidades comerciales y diversificar sus ingresos más allá de las redes sociales.
El éxito de Khaby Lame ha inspirado a creadores de vídeos cortos en todo el mundo y ha enriquecido la cultura digital al demostrar el enorme potencial del humor y la sencillez. Su influencia ha impulsado a más personas a buscar el éxito en redes sociales y ha establecido un nuevo estándar para la creación de contenido a escala global.










