

En los últimos años, la innovación blockchain ha experimentado un crecimiento notable, especialmente en el ecosistema de Bitcoin. Entre los diversos estándares de tokens surgidos, los SRC-20, conocidos también como Bitcoin Stamps, han revolucionado la manera de insertar datos directamente en las transacciones de Bitcoin. Este avance supone una expansión significativa de la funcionalidad de Bitcoin, que pasa de ser un simple depósito de valor a convertirse en una plataforma versátil capaz de albergar coleccionables digitales y activos inmutables. Aunque esta evolución ha generado debates en la comunidad cripto sobre su fidelidad a la visión original de Bitcoin, los tokens SRC-20 siguen ganando terreno al fusionar tecnología y arte de formas inéditas.
SRC-20 es un estándar pionero de tokens concebido para crear y gestionar tokens sobre la blockchain de Bitcoin, centrado principalmente en los Bitcoin Stamps. Permite incrustar datos directamente en las transacciones de Bitcoin, compartiendo rasgos con otros estándares, pero empleando métodos de inserción de datos propios. La innovación central reside en la forma en que los tokens SRC-20 almacenan información en la blockchain.
La base técnica de los Bitcoin Stamps utiliza salidas de transacciones no gastadas (UTXO) en lugar de datos witness. Los UTXO representan el saldo restante tras completarse una transacción de Bitcoin. Este método de almacenamiento distingue a los tokens SRC-20 de otros estándares y refuerza su singularidad. Al principio, los Bitcoin Stamps aprovechaban el protocolo Counterparty para convertir imágenes en archivos codificados, que se transmitían a la red de Bitcoin para su almacenamiento permanente.
La creación de tokens SRC-20 sigue criterios estrictos para garantizar su correcta implementación. Solo pueden codificar ciertos tipos de archivos de imagen y se limitan a un tamaño máximo de 24×24 píxeles. Cada Bitcoin Stamp debe tener un identificador único y se genera insertando "stamp:base64" en una nueva transacción. Este método estandarizado asegura coherencia entre todos los tokens SRC-20 y preserva la integridad de la blockchain de Bitcoin.
La irrupción de los tokens SRC-20 ha ampliado notablemente la funcionalidad de Bitcoin, llevándolo más allá de su concepción original como reserva de valor. Sin embargo, esta transformación ha suscitado un debate intenso en la comunidad cripto. Algunos puristas ven este desarrollo como una desviación de la visión de Satoshi Nakamoto de Bitcoin como sistema financiero descentralizado. A pesar de las preocupaciones sobre el tamaño de la blockchain y las comisiones, los tokens SRC-20 siguen ganando popularidad. Se reconocen cada vez más como impulsores del entusiasmo por los NFT en el ecosistema Bitcoin y se consideran más seguros e inmutables que otros estándares gracias a su carácter no podable. Ejemplos destacados de tokens SRC-20 son PEPE SRC, KEVIN, STAMP y SATO.
Los Bitcoin Stamps, formalmente denominados tokens SRC-20, son una nueva clase de tokens no fungibles (NFT) creados directamente sobre la blockchain de Bitcoin. Esta innovación amplía considerablemente la finalidad de Bitcoin, que evoluciona de su función original como sistema financiero descentralizado para abarcar nuevas aplicaciones de activos digitales.
Estos tokens funcionan bajo el protocolo emergente Secure Tradeable Art Maintained Securely (STAMPS), que permite insertar diversos tipos de datos, como arte digital, directamente en las transacciones de Bitcoin. Este avance ha transformado de fondo las capacidades de la blockchain de Bitcoin, que pasa de ser un simple mecanismo de almacenamiento de valor a una plataforma integral para aplicaciones y usos diversos.
La concepción de los tokens SRC-20 se inspira en dos innovaciones clave de la blockchain: las Ordinal Inscriptions y el protocolo Counterparty. Las Ordinal Inscriptions abrieron el camino para inscribir contenido digital en la blockchain de Bitcoin, aportando nuevas posibilidades para el almacenamiento on-chain. Paralelamente, Counterparty, una plataforma peer-to-peer basada en Bitcoin, marcó precedentes al emitir NFTs mediante mecanismos de quema de Bitcoin.
La metodología de inserción de datos es lo que realmente distingue a los tokens SRC-20. El proceso implica codificar datos de imagen (GIF, PNG o SVG) en una cadena base64, que se integra en el campo de descripción de la transacción. Este enfoque almacena los datos directamente en las salidas de las transacciones, haciendo que los tokens SRC-20 sean inmutables y permanezcan para siempre en la blockchain. La imposibilidad de podar estos datos asegura su preservación y autenticidad a largo plazo.
Se suelen comparar los tokens SRC-20 con estándares similares de otras plataformas, conocidas por gestionar tanto tokens fungibles como no fungibles en una sola transacción. Sin embargo, los SRC-20 presentan características únicas. Por los elevados costes asociados al espacio en bloque, solo pueden almacenar imágenes pequeñas (24×24 píxeles), una diferencia relevante respecto a las Ordinal inscriptions, que permiten tamaños de datos mayores y contenido más complejo.
Bitcoin Stamps y Bitcoin Ordinals representan dos enfoques radicalmente distintos para incrustar datos en la blockchain de Bitcoin, cada uno con ventajas y limitaciones específicas según el caso de uso.
Bitcoin Stamps integran los datos directamente en el conjunto de salidas de transacciones no gastadas (UTXO) de la blockchain, de modo que, una vez insertados, los datos pasan a ser un componente permanente e inmutable de la infraestructura. Esta inmutabilidad garantiza que, una vez creado, un Bitcoin Stamp permanece en la blockchain de forma indefinida. Esta característica refuerza la seguridad y fiabilidad, lo que hace que los Bitcoin Stamps sean ideales para aplicaciones que requieren integridad a largo plazo, como documentos legales, certificados y registros históricos.
Desde la perspectiva de la eficiencia, los Bitcoin Stamps están diseñados para ocupar un espacio mínimo en la blockchain, lo que apenas afecta la eficiencia y escalabilidad de la red. Así, la red Bitcoin puede seguir funcionando con normalidad y sin degradación significativa. Además, la permanencia de los Bitcoin Stamps los hace muy fiables para cumplir requisitos legales y regulatorios, ya que los datos no pueden ser modificados ni eliminados una vez registrados.
Por el contrario, los Bitcoin Ordinals inscriben los datos en satoshis individuales. Aunque esta técnica permite etiquetar y rastrear las unidades más pequeñas de Bitcoin, introduce ciertas vulnerabilidades. El principal problema es que el almacenamiento depende del criterio de los nodos, que pueden optar por podar esa información para optimizar el rendimiento. Esta poda puede provocar la pérdida de datos con el tiempo, poniendo en duda la seguridad y fiabilidad a largo plazo.
También varía el impacto en la eficiencia de la blockchain. Inscribir datos en satoshis individuales mediante Ordinals puede saturar la blockchain, ralentizando la red y afectando a los tiempos de procesamiento. Esta cuestión de escalabilidad se acentúa a medida que crecen los Ordinals, pudiendo afectar la salud y eficiencia de la red Bitcoin.
Aunque los Ordinals ofrecen una capacidad única para rastrear satoshis concretos, su potencial falta de permanencia los hace menos adecuados para aplicaciones donde la longevidad y la preservación garantizada de los datos sean críticas. Los Bitcoin Stamps, gracias a su naturaleza permanente e inmutable, se posicionan como la opción preferente allí donde se exige integridad y fiabilidad a largo plazo. El enfoque de SRC-20 en la permanencia de los datos lo convierte en una opción valiosa para la conservación de activos digitales.
Las especificaciones técnicas de los tokens SRC-20 reúnen varios componentes clave que determinan su funcionalidad e integración en el ecosistema de Bitcoin.
El protocolo de base para los tokens SRC-20 es el Bitcoin Stamps, que supone una ruptura con el anterior Counterparty. Este cambio permite incrustar datos directamente en las transacciones de Bitcoin y distingue tecnológicamente a SRC-20 de otros estándares. La elección de protocolo influye fundamentalmente en el modo de almacenar y acceder a los datos en la blockchain.
El método de almacenamiento es uno de los aspectos más relevantes de los tokens SRC-20. Almacenan sus datos en salidas de transacciones no gastadas (UTXO), lo que garantiza un almacenamiento permanente e inmutable. Este mecanismo evita que los datos sean podados, asegurando su preservación y accesibilidad a largo plazo. Frente a otros métodos que dependen de decisiones de nodos o de la optimización de la red, el almacenamiento basado en UTXO ofrece certeza total sobre la permanencia de los datos, dotando a SRC-20 de especial robustez.
En cuanto a sus características, los tokens SRC-20 admiten archivos JPG, GIF, PNG y SVG, sujetos a una estricta limitación de tamaño: 24×24 píxeles. Esta restricción se debe a los costes y recursos asociados al almacenamiento en blockchain. Cada Bitcoin Stamp debe contar con un identificador numérico y único, lo que permite que cada token sea rastreado y verificado individualmente en la blockchain.
El proceso de creación de tokens SRC-20 sigue varios pasos: primero, la imagen se convierte a formato texto, se codifica en Base64 y se antepone "Stamp:" antes de transmitirlo a la red de Bitcoin. La red valida la transacción y recompone los datos para restaurar la imagen original. Este procedimiento garantiza la integridad de los datos y mantiene la compatibilidad con la estructura de transacciones de Bitcoin.
Las transacciones con tokens SRC-20 codifican una cadena "STAMP:base64" en la clave de descripción de la transacción. Este método permite decodificar el token directamente desde la transacción original de Bitcoin, aportando transparencia y verificabilidad. Toda la información queda incrustada en la blockchain, sin depender de sistemas externos, lo que hace que la implantación de SRC-20 sea especialmente segura y autónoma.
Frente a otros estándares, los SRC-20 comparten la eficiencia en la transferencia de tokens fungibles y no fungibles, pero están diseñados específicamente para la arquitectura y limitaciones de Bitcoin.
El uso de recursos y los costes asociados son aspectos clave: estos tokens requieren un considerable espacio en bloque y recursos computacionales, elevando los costes operativos. Esto es especialmente relevante en archivos más grandes que requieren opciones multifirma para su almacenamiento. Las implicaciones de coste deben analizarse cuidadosamente al planificar implementaciones de tokens SRC-20.
En el mercado, los tokens SRC-20 son parte de la tendencia a crear economías tokenizadas en la blockchain de Bitcoin. Abren nuevas oportunidades para traders y desarrolladores, pero también plantean retos y debates, especialmente en lo relativo al uso de espacio y las comisiones. El equilibrio entre innovación y eficiencia de recursos sigue siendo un tema central para la comunidad Bitcoin a medida que avanza la adopción de SRC-20.
El futuro de los tokens SRC-20 y su impacto en el ecosistema Bitcoin ha generado un debate intenso en la comunidad cripto. SRC-20 ha introducido una capa de innovación en la blockchain de Bitcoin, permitiendo la incrustación segura de datos en las transacciones mediante métodos distintos a otros estándares. Este avance ha ampliado radicalmente la utilidad de Bitcoin, que pasa de ser un depósito de valor a una plataforma versátil capaz de albergar múltiples aplicaciones y casos de uso.
Mientras SRC-20 sigue evolucionando, muestra un potencial claro para mejorar la eficiencia y funcionalidad del ecosistema Bitcoin. La tecnología apunta a un futuro de crecimiento y perfeccionamiento, con desarrollos orientados a mejorar su accesibilidad y capacidades. Sin embargo, puede encontrar resistencia entre los maximalistas de Bitcoin, preocupados por mantener la esencia original de la blockchain. Esta tensión filosófica puede desembocar en debates y divisiones sobre el futuro y la finalidad de Bitcoin.
Una ventaja clave de los Bitcoin Stamps frente a otras alternativas es su permanencia garantizada en la blockchain. Al almacenar datos directamente en salidas de transacciones, estos tokens son inmunes a la poda, lo que garantiza la preservación absoluta de los activos digitales. El estándar SRC-20 es así una solución fiable para el almacenamiento de activos digitales a largo plazo.
El crecimiento sostenido de los Bitcoin Stamps demuestra el interés creciente por los coleccionables digitales y la ampliación de las capacidades de Bitcoin. Los indicadores del mercado muestran una adopción activa por parte de usuarios y desarrolladores, impulsando la innovación y la integración. El volumen de negociación y la actividad de la comunidad en torno a SRC-20 avalan este entusiasmo y anticipan un crecimiento continuado.
A medio y largo plazo, los avances en tokens SRC-20 y Bitcoin Stamps pueden redefinir la relación de la sociedad con la tecnología blockchain. Estas innovaciones pueden impulsar una adopción más amplia de Bitcoin para usos que van mucho más allá de la transferencia de valor, abriendo nuevos escenarios en el mundo de los activos digitales. A medida que la tecnología madura y supera sus limitaciones actuales, los SRC-20 pueden desempeñar un papel crucial en el posicionamiento de Bitcoin como plataforma integral para la creación, gestión e intercambio de activos digitales.
La evolución de SRC-20 probablemente abordará desafíos como el tamaño de imagen y los costes de transacción, lo que ampliará las aplicaciones posibles. Es previsible que surjan técnicas de compresión más eficientes, métodos de codificación optimizados e integración mejorada con la infraestructura Bitcoin existente. Estas mejoras harán que los tokens SRC-20 sean más accesibles y prácticos para un rango aún mayor de casos de uso, consolidando su posición en el ecosistema. El estándar SRC-20 sigue atrayendo la atención de desarrolladores y comunidad a medida que madura.
Los tokens SRC-20 marcan un hito en la evolución de Bitcoin, al introducir métodos innovadores para la inserción de datos y la creación de activos digitales en la blockchain más robusta y antigua. El estándar SRC-20, diseñado específicamente para Bitcoin Stamps, destaca por sus implementaciones técnicas únicas. Al emplear salidas de transacciones no gastadas (UTXO) para un almacenamiento permanente e inmutable, los tokens SRC-20 aseguran la preservación y seguridad de los datos.
Las especificaciones técnicas de los SRC-20 —metodología de almacenamiento, características del token, procesos de emisión y codificación en transacciones— reflejan una adaptación precisa a las limitaciones y capacidades de la arquitectura Bitcoin. Si bien existen restricciones de tipo de archivo y tamaño, estos parámetros aseguran la compatibilidad con la red y su eficiencia. El estándar SRC-20 demuestra que un diseño protocolario sólido puede extender las funciones de la blockchain sin comprometer sus principios esenciales.
A pesar de su creciente popularidad y su papel en el auge de los NFT en Bitcoin, los tokens SRC-20 han generado debates relevantes en la comunidad cripto. Las dudas sobre su alineación con la visión de Satoshi Nakamoto continúan, reflejando un debate saludable sobre el futuro de la blockchain. Sin embargo, la permanencia, seguridad e inmutabilidad que ofrecen los SRC-20 aportan ventajas reales para la preservación y verificación de activos digitales.
Con el avance y maduración de la tecnología, los tokens SRC-20 están llamados a desempeñar un papel cada vez más relevante en la expansión y adopción de Bitcoin. La cuestión de su impacto duradero sobre la identidad de Bitcoin y su papel en el universo cripto sigue abierta, invitando a la innovación y al debate continuo. Lo cierto es que los SRC-20 ya han demostrado la capacidad de adaptación de la blockchain de Bitcoin y su potencial para soportar aplicaciones variadas, manteniendo sus principios de seguridad y descentralización. El futuro dirá si los SRC-20 se consolidan como parte integral del ecosistema Bitcoin o sirven de base para desarrollos aún más innovadores en la tecnología blockchain. El enfoque único del estándar SRC-20 para el almacenamiento de datos on-chain garantiza que seguirá siendo un referente a medida que evolucionan las capacidades de Bitcoin.
SRC-20 es un estándar de token en Bitcoin que utiliza Bitcoin Stamps para emitir tokens fungibles, ampliando las capacidades y la funcionalidad de Bitcoin.
No, TRC20 y BTC son diferentes. TRC20 es un estándar de token en la blockchain de Tron, mientras que BTC es la criptomoneda nativa de la red Bitcoin.
Un token SRC es un activo digital en redes blockchain que sigue el estándar SRC-20, concebido para funciones específicas dentro de su ecosistema.
Un token TRC20 es un estándar de criptomoneda en la blockchain de TRON, emitido mediante smart contracts y que sigue el protocolo TRC20. Son tokens fungibles y transferibles entre usuarios.








