


Las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal se han consolidado como el principal factor que determina el sentimiento del mercado de criptomonedas en 2025, redefiniendo la reacción de los activos digitales ante el entorno macroeconómico. Cuando la Fed aplicó medidas de endurecimiento cuantitativo y pospuso los recortes de tipos hasta diciembre, el mercado cripto registró una caída del 15 % en la capitalización total, evidenciando la correlación directa entre la política monetaria y la valoración de los activos digitales.
| Métrica | Valor | Impacto |
|---|---|---|
| Caída de la capitalización cripto | 15 % | Consecuencia del endurecimiento de la Fed |
| Correlación Bitcoin-S&P 500 | 0,72 | Mayor integración de mercados financieros |
| Correlación con mercados tradicionales | 80 % | Las bolsas impulsan los precios cripto |
La creciente correlación de Bitcoin con la renta variable tradicional, situada en 0,72, pone de manifiesto cómo la política de los bancos centrales influye ya en el posicionamiento institucional en activos digitales. El recorte de tipos en diciembre de 2025, hasta el rango 3,75-4 %, revirtió esta tendencia y reavivó el optimismo en los mercados cripto, ya que una política monetaria más flexible suele abaratar la financiación y aumentar el atractivo de activos de mayor riesgo como las criptomonedas.
Unos datos de inflación del 3,2 % han impulsado a los inversores hacia stablecoins y Bitcoin como mecanismos de cobertura frente a la devaluación de la moneda. Así, el sentimiento del mercado cripto ya no depende únicamente de los avances tecnológicos o los datos on-chain, sino de las expectativas macroeconómicas que marcan las comunicaciones de la Reserva Federal y sus políticas. La integración entre finanzas tradicionales y activos digitales sigue profundizándose, por lo que el seguimiento de la política de la Fed es clave para invertir de manera informada en cripto.
La publicación de datos de inflación actúa como catalizador clave que provoca fluctuaciones significativas en los precios de las criptomonedas. Los anuncios del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y el índice de gastos de consumo personal (PCE), publicados respectivamente por la Oficina de Estadísticas Laborales y la Oficina de Análisis Económico, generan picos de volatilidad intradía en la valoración de los activos digitales.
Análisis empíricos recientes muestran que Bitcoin es especialmente sensible a los indicadores macroeconómicos, sobre todo durante la publicación de datos de inflación. En 2025, los datos de IPC y PCE marcaron ambos un 3,0 % interanual, con previsiones de consenso que variaban cada mes. Estos anuncios generan de forma sistemática repuntes de volatilidad, y los estudios confirman que el precio de Bitcoin reacciona con fuerza ante cambios en la política de la Fed y la evolución de la inflación.
La relación entre los acontecimientos macroeconómicos y la volatilidad cripto refleja la integración creciente del mercado de criptomonedas en los mercados globales de capital. Cuando los datos de inflación superan o quedan por debajo de las previsiones de consenso, los operadores reposicionan rápidamente sus carteras digitales. Esta dinámica es especialmente intensa en los primeros minutos tras la publicación oficial, con movimientos de precios iguales o superiores al 7 % que se producen con notable frecuencia.
Para quienes operan con activos como Zilliqa y otras altcoins, entender estos patrones de volatilidad asociados a la inflación es esencial para una estrategia efectiva. Aunque las criptomonedas de nicho apenas reaccionan de forma directa en días de anuncio, los movimientos globales impulsados por los datos macroeconómicos siguen afectando al sentimiento y la liquidez del mercado. Por eso, los inversores experimentados integran los calendarios de publicaciones de inflación en sus sistemas de gestión de riesgos.
Los mercados financieros tradicionales y los de criptomonedas están cada vez más interconectados, y la volatilidad de los activos convencionales se traslada de forma medible a monedas digitales como Zilliqa (ZIL). Investigaciones académicas con modelos autorregresivos vectoriales han cuantificado estos mecanismos de transmisión, demostrando que índices de volatilidad implícita como el VIX, VSTOXX y los indicadores de volatilidad de materias primas (GVZ y OVX) tienen una influencia directa en los precios de las criptomonedas. Entre 2020 y 2025, esta relación se ha mantenido de forma constante, sobre todo durante episodios de shock macroeconómico.
El colapso de FTX en 2022 es un ejemplo claro de esta dinámica: desencadenó una mayor volatilidad en criptomonedas que se contagió después a los instrumentos financieros tradicionales. Las variaciones en los tipos de interés son el principal canal de transmisión: cuando los bancos centrales suben los tipos, las valoraciones cripto suelen caer porque los inversores redirigen su capital hacia activos libres de riesgo. El anuncio de aranceles en octubre de 2025 por parte del gobierno estadounidense provocó liquidaciones inmediatas en los mercados cripto, amplificando las pérdidas por contagio entre activos.
La evolución del precio de ZIL refleja esta vulnerabilidad. El activo ha mostrado correlación inversa con los indicadores de sentimiento «risk-on» y correlación positiva con los proxies de estrés de mercado. Durante periodos de alta incertidumbre bursátil, reflejada en lecturas elevadas del VIX, la presión bajista sobre las altcoins es constante. Este efecto de contagio opera a través de varios canales: las restricciones de liquidez durante dislocaciones de mercado fuerzan ventas en distintos activos, mientras que las decisiones de política monetaria afectan a la vez al coste de financiación y al sentimiento tanto en mercados tradicionales como digitales.
Zilliqa presenta potencial de crecimiento en el sector Web3. Su escalabilidad y bajas comisiones la hacen atractiva para inversores a largo plazo interesados en blockchain.
Zilliqa ha migrado 2,4 mil millones de ZIL para mejoras, lo que puede incrementar el volumen a corto plazo. El precio de ZIL cayó un 54 % en 90 días. El proyecto sigue reforzando su infraestructura y ofreciendo incentivos al ecosistema.
ZIL coin es la criptomoneda nativa de la blockchain Zilliqa, diseñada para ofrecer alta escalabilidad y bajas comisiones. Permite operar una red global de ordenadores basada en una plataforma descentralizada.
Zilliqa ha registrado un buen desempeño, con un 60 % de días en verde y una volatilidad del 17,41 % en el último mes. La estabilidad de la moneda ha mejorado notablemente.











