


NVIDIA mantiene una posición dominante en aceleradores de IA, con más del 90 % de cuota en GPU discretas para centros de datos entre 2025 y 2026. Este liderazgo se extiende a la infraestructura en la nube, donde NVIDIA impulsa cerca del 90 % de las cargas de trabajo de IA a escala global. Las arquitecturas de GPU H100 y B200 marcan la pauta en entrenamiento e inferencia de IA de alto rendimiento, respaldadas por el ecosistema de software CUDA, que supone un elevado coste técnico de migración.
AMD posiciona su línea de GPU Instinct como principal rival, con las series MI300X y la próxima MI350 enfocadas a la inferencia rentable y al cálculo de IA general. La MI450, prevista para la segunda mitad de 2026, es el avance más reciente de AMD en aceleradores de IA. Sin embargo, su cartera sigue siendo sensiblemente más reducida que la de NVIDIA, lo que limita significativamente la cuota de mercado de AMD en los segmentos de centros de datos de IA. Las ventajas de AMD se centran en la capacidad de memoria y la eficiencia energética para cargas de inferencia, resultando atractivas para organizaciones que buscan alternativas al ecosistema dominante de NVIDIA.
Pese a que los ingresos de AMD por centros de datos superaron los de Intel por primera vez en el tercer trimestre de 2025, la brecha en aceleradores de IA continúa. El liderazgo tecnológico de NVIDIA, junto con la fidelización de clientes empresariales por la optimización CUDA y el extenso soporte de software, mantiene la ventaja de más del 80 % de cuota de mercado en GPU para infraestructura de IA entre hiperescalares y empresas.
Los aceleradores MI300X y MI325X de AMD destacan por su eficiencia en costes, pero continúan rezagados respecto a los H100 y B200 de NVIDIA en rendimiento bruto de entrenamiento para IA en centros de datos. Los benchmarks demuestran que, aunque incorporan mayor ancho de banda de memoria y menores costes totales de propiedad, los chips de AMD ofrecen menor rendimiento en multiplicación de matrices en escenarios de entrenamiento de nodo único. Esta desventaja se debe en parte al ecosistema de software ROCm de AMD, que requiere una optimización más exhaustiva en comparación con la plataforma CUDA de NVIDIA, utilizada por más del 90 % de los desarrolladores.
Por otro lado, la entrada estratégica de Meta en el mercado de chips de IA para centros de datos, tras adquirir Rivos, representa un desafío más profundo. Los chips de entrenamiento desarrollados por Meta integran tecnología avanzada de apilamiento 3D orientada a aplicaciones de IA generativa y aprovechan los recursos financieros de la empresa para reducir la dependencia de NVIDIA. Iniciativas similares de Amazon y Google reflejan que los hiperescalares consideran cada vez más el silicio personalizado como infraestructura esencial. Aunque estos nuevos competidores no disponen de la ventaja del ecosistema consolidado de NVIDIA, sus inversiones a largo plazo anticipan una fragmentación del mercado de chips de IA a medida que crece la demanda de arquitecturas especializadas para distintos tipos de carga de trabajo.
La posición de NVIDIA en el mercado de chips de IA se apoya en un ecosistema sofisticado que trasciende el hardware. Su plataforma propietaria CUDA se ha convertido en el estándar para la computación paralela y el aprendizaje automático, generando potentes efectos de red: los desarrolladores crean aplicaciones optimizadas para CUDA, lo que dificulta la entrada de competidores. Así, las empresas quedan vinculadas al ecosistema de NVIDIA por años de código optimizado y experiencia técnica.
El crecimiento anual del 73 % en ingresos de centros de datos, hasta 39,1 mil millones de dólares, refleja esta ventaja competitiva. Aunque AMD desarrolla procesadores avanzados, carece de una capa de optimización de software tan madura como la de NVIDIA, perfeccionada durante décadas. La optimización CUDA permite que las GPU de NVIDIA rindan mejor por vatio en inferencia y entrenamiento de IA, los procesos críticos que impulsan el gasto en centros de datos. Esta eficiencia reduce directamente el coste total de propiedad para quienes despliegan infraestructura de IA a gran escala.
Además, el ecosistema de software de NVIDIA incluye bibliotecas, frameworks y herramientas de desarrollo optimizadas para IA. Esta integración asegura que los clientes obtengan el máximo rendimiento de sus inversiones, refuerza la ventaja competitiva de NVIDIA y sustenta el crecimiento sostenido que ha definido su liderazgo en computación acelerada.
NVIDIA destaca por su arquitectura superior de GPU, especialmente con las series Tesla y Quadro, que ofrecen alto rendimiento y estabilidad. Su gestión energética eficiente y capacidades avanzadas de cálculo lideran la computación de IA y consolidan su posición frente a otros competidores.
AMD MI300X ofrece precios y rendimiento competitivos, pero NVIDIA H100/H200 sobresale en ancho de banda de memoria (4,8 TB/s) y rendimiento en inferencia (+56 % de mejora). La serie H domina la cuota de mercado y la madurez del ecosistema de software.
Meta busca reducir la dependencia de proveedores ajenos y desafiar el liderazgo de Nvidia mediante chips de IA personalizados. Esto aumenta la competencia, diversifica el mercado y impulsa la innovación entre fabricantes como AMD y Google, modificando el panorama de chips de IA.
NVIDIA lidera en rendimiento con los H200, que ofrecen 141 GB de capacidad y alta potencia de cálculo. AMD Instinct MI300X logra rendimiento competitivo con un consumo de 750 W. Meta desarrolla chips propios para optimizar costes. NVIDIA mantiene precios elevados, AMD ofrece mejor relación calidad-precio y Meta se centra en optimizar gastos y eficiencia energética internamente.
En 2026, NVIDIA lidera el mercado de chips de IA con una cuota del 57 %. AMD posee el 43 % en las implementaciones de GPU de Meta, con 173 000 unidades frente a las 224 000 de NVIDIA. NVIDIA sigue siendo el líder global.
Las empresas valoran principalmente el rendimiento, la eficiencia de costes y el consumo energético. También analizan la compatibilidad, escalabilidad futura, el soporte del ecosistema de software y la fiabilidad del proveedor.
CUDA cuenta con un ecosistema más consolidado y un mayor apoyo de desarrolladores. Ofrece acceso directo al hardware, reduce la dificultad de desarrollo, está mejor integrado con aplicaciones y frameworks principales, y dispone de una amplia biblioteca de herramientas y recursos comunitarios, facilitando la optimización del rendimiento de los chips de IA.
Los chips personalizados de Meta fomentarán la innovación tecnológica, potenciarán la autonomía de la cadena de suministro y acelerarán la competencia sectorial hacia mayores estándares de rendimiento y eficiencia en la infraestructura de IA.
El mercado de chips de IA evolucionará del dominio GPU al auge de los ASIC. Ambas arquitecturas crecerán en paralelo y surgirán nuevas alternativas híbridas. Para 2026, los envíos de ASIC podrían superar a las GPU de NVIDIA. El mercado pasará de un monopolio a una competencia diversificada con varios jugadores relevantes.










