

Pi Network se destaca como una de las propuestas más innovadoras para democratizar el acceso a las criptomonedas, con una apuesta clara por la minería móvil. A diferencia de las criptomonedas tradicionales, que requieren hardware intensivo y conocimientos técnicos, Pi Network ha desarrollado un ecosistema global en el que cualquier usuario con un smartphone puede participar en el proceso de minería.
El protocolo sigue una estrategia de desarrollo por fases bien definida, acercando en cada etapa a Pi a una adopción descentralizada y masiva.
El mecanismo de minería móvil funciona mediante un algoritmo de consenso único que valida la actividad del usuario en lugar de requerir potencia computacional. Solo es necesario confirmar la presencia una vez al día desde la app móvil, lo que permite que millones de personas antes excluidas puedan acceder a la minería de criptomonedas. Este modelo ha impulsado un crecimiento exponencial de la comunidad desde el inicio del proyecto.
La Fase 4, muy esperada por los miembros de Pi, supone el salto clave hacia el lanzamiento completo del Mainnet y su escalabilidad. Es el punto donde se espera que los tokens Pi sean plenamente transferibles y puedan cotizar en exchanges, haciendo posible la formación de precios reales en el mercado. El interés por la fecha de lanzamiento de la Fase 4 de Pi Network responde a la expectativa de que, por fin, los primeros mineros y seguidores puedan disponer de un activo cripto libremente negociable y utilizable como reserva de valor y medio de intercambio.
Para comprender la relevancia de la Fase 4 de Pi Network, es fundamental conocer la hoja de ruta del proyecto y cómo cada fase ha fortalecido el ecosistema:
Fase 1: Fundación y creación de la comunidad (marzo de 2019 - T1 2020)
Lanzada en marzo de 2019, Pi Network comenzó como una testnet con una app de minería móvil innovadora que introdujo a millones de usuarios en la minería cripto. El objetivo fue consolidar la comunidad mediante un modelo de crecimiento por referidos. Los usuarios minaban Pi verificando su actividad diaria e invitando nuevos miembros, lo que generó un crecimiento viral del proyecto. La prioridad fue la accesibilidad y la experiencia de usuario, eliminando las barreras técnicas que impedían la adopción masiva de las criptomonedas.
Fase 2: Expansión de la red y pruebas (T2 2020 - T4 2021)
Esta etapa se centró en desarrollar y mejorar la Testnet de Pi, paso esencial para el futuro lanzamiento del Mainnet. En este periodo, desarrolladores y miembros de la comunidad sometieron el protocolo a pruebas de estrés, evaluaron soluciones de escalabilidad y detectaron vulnerabilidades. Se introdujo el software Node, permitiendo a usuarios con conocimientos técnicos operar nodos y reforzar la seguridad de la red. Este proceso fue clave para garantizar que la red soportara el volumen de transacciones y actividad previsto para las siguientes fases.
Fase 3: Mainnet cerrado (diciembre de 2021 - presente)
Conocida como fase de Mainnet cerrado, esta etapa permitió a los usuarios acceder a sus Pi minados y probar funciones de billetera en un entorno seguro. Se habilitó la interacción con Pi Apps, la transferencia de Pi entre cuentas verificadas y la experiencia directa con transacciones blockchain. Sin embargo, los Pi seguían sin ser transferibles fuera del ecosistema, evitando la especulación y el trading ilícito hasta que la red estuviera madura. Este enfoque facilitó el desarrollo de una economía interna saludable y la implementación rigurosa del KYC antes de la apertura total de la red.
Fase 4: Mainnet abierto (prevista)
La Fase 4, denominada también "Mainnet abierto" o "Mainnet público", busca desbloquear el potencial completo de Pi como criptomoneda funcional. La fecha de lanzamiento se ha mantenido reservada, lo que ha generado especulación tanto en la comunidad de Pi como en el sector cripto en general. Esta etapa representa la culminación de años de trabajo y crecimiento comunitario.
Cada fase de Pi Network se ha diseñado para combinar robustez técnica e incentivos económicos. La Fase 4 introduce cambios fundamentales que la distinguen de las anteriores:
En la Fase 4 se prevé la integración del Mainnet cerrado con capacidades de red abierta, dando lugar a una blockchain pública operativa. Esto permitirá:
La apertura técnica implica eliminar el cortafuegos de la red y permitir conexiones externas, pasando de una blockchain permisada a una sin permisos.
Los usuarios pasarán a tener control total sobre sus billeteras Pi, eliminando las restricciones que mantenían los saldos bloqueados. Esto supone:
Este acceso libre redefine la relación de los usuarios con sus Pi, convirtiendo activos bloqueados en tokens líquidos y negociables.
Un aspecto clave de la Fase 4 es la habilitación del desarrollo de aplicaciones de terceros directamente en la blockchain. Esto incluye:
Este entorno orientado al desarrollador busca que Pi evolucione de token especulativo a medio de intercambio con utilidad real.
El avance más visible de la Fase 4 será la inclusión de Pi en los principales exchanges de criptomonedas. Esto aportará:
La alta expectativa por la fecha de lanzamiento de la Fase 4 se justifica por los beneficios significativos que aporta a todos los actores:
La verdadera descentralización se logra cuando el protocolo está abierto y operativo. Con las transacciones verificadas y liquidadas en la cadena por una red distribuida de nodos, Pi cumple la promesa central de la blockchain: eliminar el control centralizado y crear un sistema de efectivo digital entre pares. Esta descentralización garantiza resistencia a la censura, mayor seguridad mediante validación distribuida y gobernanza comunitaria.
Para millones de personas que han minado Pi desde sus smartphones durante años, la Fase 4 representa la oportunidad de monetizar sus tenencias. Los usuarios podrán:
Esta capacidad de monetización valida el esfuerzo de los pioneros y crea valor tangible por su participación.
El Mainnet abierto impulsa el crecimiento del ecosistema, atrayendo desarrolladores, socios y comercios a Pi Network. Se generan efectos de red positivos como:
Estos efectos de red alimentan un ciclo virtuoso de crecimiento y generación de valor para todos los participantes.
Los mineros y primeros seguidores son recompensados por su confianza, y la comunidad disfruta de herramientas blockchain y servicios financieros antes inaccesibles. La Fase 4 permite:
Este empoderamiento refleja la misión original de Pi Network: acercar las criptomonedas a todos.
La expectación por la Fase 4 es máxima, pero la preparación adecuada es fundamental. Aquí tienes recomendaciones detalladas para maximizar beneficios y reducir riesgos durante la transición:
Hasta el despliegue completo del Mainnet, mantente activo en la red:
La participación constante puede traducirse en recompensas relevantes con la llegada de la Fase 4.
El paso al Mainnet abierto implica responsabilidad total sobre la seguridad de tus activos:
Recuerda: las transacciones en blockchain no se pueden revertir, así que prioriza la seguridad.
La expectación por la Fase 4 puede dar pie a estafas:
Los listados oficiales pueden llegar rápidamente tras el lanzamiento de la Fase 4:
La preparación te permitirá aprovechar oportunidades sin prisas ni riesgos innecesarios.
El trading implica responsabilidades legales y fiscales:
Una gestión adecuada evitará problemas legales y te permitirá disfrutar tus Pi con tranquilidad.
El entusiasmo por la Fase 4 está plenamente justificado: no solo es un hito clave, sino que puede transformar la forma en que millones de personas acceden, usan y se benefician de activos blockchain. Seas minero, desarrollador o entusiasta, la llegada de la Fase 4 abre nuevas oportunidades y desafíos.
La transición al Mainnet abierto representa mucho más que una mejora técnica: simboliza la madurez de un movimiento que ha acercado las criptomonedas a millones de personas. El enfoque mobile-first y la apuesta por la comunidad posicionan a Pi Network como un actor singular en el sector cripto.
Ante este cambio, prioriza la seguridad, mantente activo en la comunidad y prepárate para lo que está por venir. La adopción de criptomonedas afronta un punto de inflexión y, con la preparación adecuada, podrás aprovechar al máximo esta transformación en el acceso a activos digitales.
El camino desde la Fase 1 hasta la Fase 4 supone años de desarrollo, crecimiento comunitario y perfeccionamiento técnico. Las lecciones y la infraestructura construida en las fases previas ofrecen una base sólida para el Mainnet abierto. Si te mantienes informado, paciente y sigues las mejores prácticas, podrás maximizar tus beneficios y contribuir al éxito de este ecosistema innovador.
La Fase 4 de Pi Network (Open Network) se lanzó oficialmente el 20 de febrero de 2025. Este hito marca la transición de Pi Network hacia una red plenamente operativa.
La Fase 4 de Pi Network incorpora funciones de DEX y pools de liquidez AMM, una interfaz renovada, pares de precios para el token Pi y verificación de dominios como señales de confianza que mejoran la usabilidad y la liquidez de las transacciones.
Pi Coin está respaldado por exchanges líderes como OKX, Bitget, Bitrue, HTX y BitMart. Estas plataformas ofrecen pares de trading PI y productos derivados con incentivos y funciones avanzadas.
Con el lanzamiento del Mainnet, tus Pi minados adquieren utilidad real y valor negociable. El precio dependerá de la demanda del mercado y la oferta de tokens. Los primeros mineros se benefician de sus tenencias acumuladas, con potencial de apreciación significativa conforme crecen la adopción y la liquidez.
Descarga la app de Pi Network y abre una cuenta para comenzar a minar Pi. La Fase 4 se centra en aplicaciones reales y utilidad del ecosistema. Interactúa con dApps, participa en la comunidad y mantén Pi para acceder a las nuevas funciones y servicios del Mainnet.
El lanzamiento de la Fase 4 implica riesgo de volatilidad, especulación elevada y posible escrutinio regulatorio. Vigila la evolución de la adopción y las condiciones de liquidez. Mantén la seguridad de tu billetera y verifica los anuncios exclusivamente por canales oficiales.
Las previsiones a corto plazo sitúan Pi Coin en torno a 1,95 $ a mediados de 2025, mientras que las estimaciones a largo plazo apuntan a máximos de 200 $ en 2030. Las perspectivas dependen de la adopción del ecosistema, la regulación y el impulso de la comunidad.










