

ROSE utiliza un modelo económico de tokens con suministro máximo rígido, estableciendo exactamente 10 mil millones de tokens como límite absoluto, lo que genera escasez y favorece la preservación del valor a largo plazo. Este techo de suministro fijo es clave en el diseño económico del token y lo diferencia de alternativas inflacionarias. Al 19 de enero de 2026, alrededor de 7,51 mil millones de tokens ROSE están en circulación, lo que representa el 75,09 % de la asignación total. Este nivel de desbloqueo pone de manifiesto la fase madura del proyecto, donde la mayoría de los tokens ya participan activamente en el ecosistema mediante staking, delegación y tarifas de transacción.
La estructura de asignación evidencia una planificación deliberada y gradual para la distribución de tokens. El 24,91 % restante por desbloquear se incorporará a la circulación a través de un mecanismo de adquisición programada, con el próximo evento relevante el 18 de febrero de 2026. Esta liberación progresiva caracteriza la economía avanzada de tokens, equilibrando el crecimiento del ecosistema y la estabilidad de mercado. Manteniendo calendarios controlados de desbloqueo, la asignación de ROSE evita shocks de suministro que puedan desestabilizar los precios o desincentivar a los tenedores a largo plazo. El ratio actual de desbloqueo superior al 75 % demuestra cómo los modelos de tokenomics pueden fomentar la participación en la red y preservar los incentivos económicos tanto para los primeros contribuyentes como para los participantes a largo plazo.
ROSE establece un equilibrio avanzado entre fuerzas inflacionarias y deflacionarias mediante varios mecanismos sincronizados. Las tarifas de transacción del sistema actúan como principal herramienta deflacionaria, quemando parte de cada tarifa en lugar de distribuirla, lo que reduce directamente el suministro de tokens. Este modelo sigue ejemplos exitosos de otras redes, donde la quema diaria de tarifas contrae el suministro y puede incluso superar las emisiones anuales, generando un ciclo auto-reforzante donde la mayor actividad acelera la deflación y fortalece el valor del token.
Las recompensas por staking son el segundo pilar de la economía de ROSE, incentivando a los participantes a proteger la cadena y gestionando la inflación mediante tasas de emisión dinámicas. Estas recompensas se ajustan para mantener la presencia de validadores sin expandir excesivamente el suministro, especialmente de cara a la fase de reducción de inflación en 2026. Este mecanismo promueve la tenencia prolongada de tokens y reduce la presión sobre el suministro circulante.
La monetización de datos es el tercer componente innovador, conectando directamente la utilidad de la red con la economía de tokens. Al permitir que usuarios y proveedores de datos obtengan recompensas por participar y contribuir, ROSE genera demanda orgánica de tokens. Este modelo de incentivos basado en el uso vincula la acumulación de valor del token con la actividad real en la red y no con factores especulativos, estableciendo una base económica sólida donde las transacciones de datos fomentan la deflación y la distribución de recompensas.
La arquitectura de gobernanza de ROSE integra funciones de utilidad y mecanismos de participación descentralizada para mantener la salud y seguridad de la red. El token es el activo base del modelo de consenso proof-of-stake de Oasis Network, donde el staking crea incentivos económicos alineados con la integridad de la red. Mediante el staking con ROSE, los tenedores pueden asegurar la red como validadores o delegadores, y las recompensas dependen de factores como el total en staking, el rendimiento de los validadores y el calendario de recompensas. La red cuenta actualmente con más de 120 validadores, lo que permite a los delegadores distribuir su participación de forma estratégica, especialmente hacia validadores minoritarios fuera del top 15, favoreciendo la descentralización.
La seguridad de la red se refuerza con penalizaciones (slashing) a los validadores por mala conducta, garantizando honestidad en la capa de consenso. La participación requiere barreras mínimas: los delegadores pueden comenzar con solo 100 ROSE, democratizando el acceso a la gobernanza. Además de su función de seguridad, ROSE es el token de utilidad para tarifas de transacción y operaciones de protocolo, proporcionando múltiples capas de utilidad. El control comunitario se materializa a través de la gobernanza en cadena, donde los tenedores de ROSE votan propuestas que afectan la evolución del protocolo. Este diseño asegura que el tokenomics incentive tanto el beneficio económico individual por staking como la toma de decisiones colectiva por gobernanza, equilibrando sostenibilidad y control distribuido para fortalecer la resiliencia del ecosistema.
El token economics modela las dinámicas económicas de los tokens en blockchain. Sus elementos principales son los mecanismos de suministro, las estructuras de incentivos y los marcos de gobernanza. Un modelo de token bien diseñado es esencial para el éxito de los proyectos Web3.
ROSE tiene un suministro total fijo de 10 mil millones de tokens. Actualmente, circulan 1,5 mil millones de tokens, y los 8,5 mil millones restantes se liberan gradualmente según un calendario de asignación para staking, desarrollo del ecosistema e incentivos comunitarios.
El 18 de febrero de 2026, ROSE desbloqueará 7,5 mil millones de tokens, lo que representa el 75 % del suministro total. Este desbloqueo impacta de forma relevante en la liquidez y circulación dentro del ecosistema.
El token economics influye directamente en ROSE a través de la productividad de la plataforma y el crecimiento de usuarios. Una demanda alta y un suministro controlado elevan el precio, mientras que los mecanismos de dividendos potencian la liquidez. Un tokenomics robusto favorece la apreciación sostenible del valor.
ROSE se utiliza principalmente para tarifas de transacción, staking y gobernanza de la red. Los tenedores obtienen recompensas por participar en el staking y por incentivos de la red. El suministro total asciende a 10 mil millones de ROSE, con unos 7,48 mil millones actualmente en circulación.
Distribución de ROSE en Oasis Network: equipo de desarrollo 40 %, inversores 30 %, comunidad 30 %.
La tasa de inflación estimada para ROSE en 2026 es de aproximadamente 1,5 %. Esta inflación moderada reduce algo el valor del token, pero mantiene un poder de compra adecuado y la estabilidad del ecosistema.
ROSE emplea consenso PoS puro, con tarifas de transacción más bajas y confirmaciones más rápidas que Ethereum o Solana. Su economía prioriza las recompensas por staking y la seguridad, optimizando el rendimiento para aplicaciones empresariales y escalado de DeFi.







