

Las blockchains de capa 1 constituyen el pilar fundamental de la tecnología blockchain, proporcionando la infraestructura imprescindible para el funcionamiento de criptomonedas y aplicaciones descentralizadas. Este artículo explora los aspectos clave de las blockchains de capa 1, sus características distintivas y su relevancia dentro del ecosistema cripto en España.
Una blockchain de capa 1 es la capa principal de un protocolo blockchain, responsable de procesar y validar transacciones en su propia red nativa. Establece las reglas de consenso, protege la red y determina los parámetros operativos esenciales de la blockchain. Bitcoin es un referente de blockchain de capa 1, al introducir esta tecnología para crear moneda digital descentralizada.
Las blockchains de capa 1 se definen por varias funciones esenciales:
Smart Contracts: Contratos autoejecutables con condiciones programadas, que permiten automatizar procesos y desarrollar aplicaciones descentralizadas (dApps).
Seguridad: Aplican algoritmos criptográficos y mecanismos de consenso para garantizar la integridad de las transacciones y la protección de la red.
Mecanismo de consenso: Determina cómo la red valida las transacciones. Los modelos más extendidos son Proof-of-Work (PoW) y Proof-of-Stake (PoS).
Escalabilidad: Capacidad para procesar grandes volúmenes de transacciones de forma eficiente, imprescindible para la adopción masiva.
Entre las blockchains de capa 1 más relevantes destacan:
Bitcoin (BTC): La criptomoneda original, basada en el consenso Proof-of-Work.
Ethereum (ETH): Pionera en smart contracts y en el desarrollo de aplicaciones descentralizadas (dApps).
Solana (SOL): Diseñada para alto rendimiento y comisiones de transacción reducidas.
Polkadot (DOT): Facilita la interoperabilidad entre diferentes blockchains.
Pese a sus ventajas, las blockchains de capa 1 afrontan varios retos relevantes:
El aumento del tamaño del bloque puede conllevar la centralización de la red.
Modificar el mecanismo de consenso puede poner en riesgo la seguridad y la descentralización.
La implementación de sharding incrementa la complejidad y los riesgos potenciales de seguridad.
Las blockchains de capa 1 y capa 2 abordan la escalabilidad, la seguridad y la descentralización con enfoques distintos. La capa 1 aporta la infraestructura y protección fundamentales, mientras que las soluciones de capa 2 se centran en optimizar el rendimiento y la escalabilidad.
Las blockchains de capa 1 son esenciales para el ecosistema cripto, ya que ofrecen la infraestructura crítica para impulsar la innovación en finanzas descentralizadas, gestión de la cadena de suministro y otros sectores. Comprender sus características y limitaciones resulta clave para valorar el desarrollo y el potencial de la tecnología blockchain.
Layer-1 hace referencia a un protocolo blockchain de base —como Bitcoin o Ethereum— que procesa y verifica las transacciones directamente en su red nativa, sin depender de capas adicionales.
Layer-1 es la blockchain fundamental. Layer-2 engloba las soluciones de escalabilidad desarrolladas sobre Layer-1. Layer-3 integra aplicaciones y servicios que operan sobre Layer-2.
Entre las criptomonedas Layer-1 se encuentran Bitcoin, Ethereum, Solana, Cardano y Polkadot. Estas funcionan como blockchains principales sobre las que se construyen otros proyectos y aplicaciones.
Layer-1 es la blockchain principal, mientras que Layer-2 es un marco de escalabilidad desarrollado encima. Layer-1 garantiza la seguridad de la red y Layer-2 mejora la eficiencia y reduce los costes de las transacciones.










