


Antes de la actualización clave de la red, la minería de Ethereum era una vía rentable para obtener recompensas en criptomonedas. Los mineros utilizaban ordenadores potentes para resolver complejos cálculos matemáticos, protegiendo la red Ethereum y generando nuevos ETH. Este sistema, llamado Proof of Work (PoW), exigía un consumo energético elevado y hardware especializado.
Sin embargo, todo cambió con "The Merge" en septiembre de 2022. Ethereum pasó de Proof of Work a Proof of Stake (PoS) para mejorar la eficiencia, reducir el consumo energético y preparar la red para escalar en el futuro. Esta transición marcó una de las mayores actualizaciones en la historia de la cadena y transformó por completo el funcionamiento y la seguridad de las transacciones en Ethereum. Ahora, en lugar de mineros compitiendo por resolver cálculos, los validadores aseguran la cadena al bloquear (o "hacer staking" de) su ETH como garantía.
¿Se puede minar Ethereum todavía? La respuesta es no. Ya no es posible minar Ethereum porque la red ha dejado de usar Proof of Work. Ahora emplea un mecanismo de consenso Proof of Stake, eliminando la necesidad de la minería intensiva en energía. Para contribuir a la seguridad de la red y obtener nuevos ETH, debes hacer staking con tus monedas, no minarlas.
Este cambio supuso una revolución para los mineros de criptomonedas en todo el mundo. Muchos tuvieron que buscar nuevas fuentes de ingresos, como minar Ethereum Classic o hacer staking de su ETH. Para usuarios e inversores, Proof of Stake aporta menor consumo energético (reducción de aproximadamente el 99,95 %) y nuevas oportunidades de generación de ingresos mediante mecanismos de staking.
Las principales plataformas de criptomonedas ofrecen recursos actualizados e interfaces sencillas para hacer staking de ETH o explorar otras opciones de rentabilidad. Para no quedarse atrás en la era post-Merge, es esencial consultar plataformas fiables con información actualizada sobre oportunidades vinculadas a Ethereum.
Pese a que actualmente no se puede minar Ethereum, conocer su funcionamiento sigue siendo útil, especialmente para exmineros que buscan alternativas o para quienes se interesan por la minería de otras criptomonedas. Esta es una visión completa de los aspectos básicos: hardware, software y pools de minería.
Minar Ethereum requería GPUs (unidades de procesamiento gráfico) potentes o ASIC (circuitos integrados de aplicación específica). La mayoría prefería GPUs, ya que los ASIC eran más costosos y difíciles de conseguir. GPUs como la Nvidia RTX 3080 o la AMD RX 5700 eran habituales en los rigs de minería por su alta tasa de hash y consumo eléctrico razonable.
La elección del hardware era clave para la rentabilidad. Un rig típico de minería con GPU tenía 4-8 tarjetas gráficas montadas en un chasis especializado y conectadas a una placa base con suficientes ranuras PCIe. Una buena refrigeración y ventilación resultaban esenciales para mantener el rendimiento y evitar daños en el hardware.
Los ASIC, aunque mucho más rápidos y eficientes para algoritmos concretos, solo servían para minar ciertas criptomonedas y requerían inversiones iniciales que iban desde 1 500 $ hasta más de 10 000 $. Una de las ventajas de las GPU era su versatilidad: tras el final de la minería de ETH, podían reutilizarse para otras monedas o tareas como gaming, renderizado de vídeo o machine learning, mientras que los ASIC quedaban obsoletos.
💡 Consejo profesional: calcula siempre la eficiencia de tu GPU (hashrate/vatio) antes de minar una nueva moneda para asegurarte de su rentabilidad.
Para minar Ethereum, los usuarios instalaban programas como Ethminer, PhoenixMiner o Gminer. Estos programas eran fáciles de configurar: tras instalarlos, los mineros conectaban su equipo a un pool de minería (o probaban la minería en solitario, mucho menos frecuente) y comenzaban a trabajar por recompensas de bloque.
Muchos programas de minería ofrecían funciones avanzadas como monitorización remota, optimización automática para diferentes modelos de GPU y overclocking. Para principiantes, Ethminer y otros similares eran recomendados por su facilidad de uso, documentación amplia y soporte de la comunidad a través de foros y Discord.
El software requería una configuración básica: definir la dirección del pool, la dirección de la billetera para recompensas y parámetros concretos de hardware. La mayoría de mineros ajustaban estos valores para maximizar la tasa de hash y minimizar el consumo eléctrico y el calor generado.
La minería en solitario de Ethereum rara vez era rentable si no se disponía de una gran infraestructura con cientos de GPU. Por ello, la mayoría de usuarios optaba por pools de minería: grupos que combinaban potencia de cálculo para incrementar las probabilidades de obtener recompensas. Pools como Ethermine o SparkPool repartían las recompensas proporcionalmente en función de la tasa de hash aportada por cada usuario.
Los pools garantizaban pagos regulares y reducían la incertidumbre respecto a la minería en solitario. En lugar de esperar semanas o meses para lograr una recompensa, los miembros de un pool recibían pagos menores pero constantes. Los pools normalmente cobraban una tarifa del 1-2 % de las ganancias y ofrecían esquemas de pago como Pay Per Share (PPS) o Pay Per Last N Shares (PPLNS), cada uno con diferentes perfiles de riesgo y beneficio.
Tras el cambio de Ethereum a Proof of Stake, los antiguos mineros de ETH disponen de varias opciones para seguir usando su hardware:
El hardware y el software empleados para ETH suelen funcionar con ETC y monedas similares con apenas modificaciones. ETC permite la minería tanto con GPU comunes como con algunos ASIC, de modo que la transición para exmineros de Ethereum resulta sencilla. Los programas más populares para minar ETC son PhoenixMiner y GMiner, que tienen interfaces y opciones muy similares a las de Ethereum.
La mayoría de monedas alternativas incluyen pools recomendados en sus webs oficiales. Para ETC, Ethermine y 2Miners son opciones de referencia, con buen historial y tarifas transparentes. El cambio suele implicar actualizar el archivo de configuración del minero con la nueva dirección de pool y los parámetros del algoritmo adecuado.
Ethereum Classic es la primera opción para muchos exmineros de ETH gracias a la similitud de algoritmos de minería (Etchash frente a Ethash), requisitos de hardware comparables y fuerte soporte en los principales exchanges. La red se ha mantenido estable y sigue procesando transacciones con fiabilidad.
Puedes operar ETC u otras monedas minables en los principales exchanges de criptomonedas, lo que facilita la liquidez y la gestión de tus recompensas. La similitud en los algoritmos permite cambiar de moneda sin curva de aprendizaje ni modificaciones relevantes de hardware.
Si quieres seguir minando y obteniendo recompensas, sigue estos pasos para minar Ethereum Classic (ETC) u otras altcoins similares:
Selecciona tu hardware: Para ETC, GPUs como la RTX 3070 o AMD RX 6600 XT ofrecen buen rendimiento y consumo razonable; ASIC como el Antminer E9 también son eficaces para tasas de hash más altas. Ten en cuenta el coste eléctrico y el presupuesto inicial al elegir el hardware.
Instala el software de minería: Descarga GMiner, PhoenixMiner u otra aplicación compatible con ETC desde fuentes oficiales. Configura el minero para la moneda y el pool adecuados editando el archivo de configuración o usando parámetros de línea de comandos. Descarga siempre desde fuentes fiables para evitar malware.
Únete a un pool de minería: Accede a un pool reputado (por ejemplo, Ethermine o 2Miners). Regístrate, obtén la dirección y puerto del pool y añádelos a la configuración del minero. Revisa sus tarifas y umbrales de pago antes de empezar.
Crea una billetera: Genera una billetera ETC para recibir tus recompensas. Puedes usar billeteras dedicadas como la oficial de Ethereum Classic o almacenar ETC en un exchange seguro. Haz copia de seguridad de tus claves privadas o frases de recuperación.
Comienza a minar: Inicia el minero, únete al pool y monitoriza tus estadísticas desde el panel del pool. Supervisa tu tasa de hash, shares aceptadas y estimaciones de ganancia. Muchos pools ofrecen estadísticas detalladas y apps móviles para monitorización en tiempo real.
💡 Consejo profesional: retira tu ETC minado regularmente a una billetera segura, o véndelo al instante en exchanges para disponer de liquidez rápida y reducir riesgos asociados a plataformas de intercambio.
Al minar ETC u otras altcoins, los mineros suelen elegir entre minería en solitario, pool o servicios de minería en la nube. Cada opción tiene ventajas y desventajas específicas.
Pools de minería: Permiten obtener recompensas predecibles al unir tu potencia de hash a la de otros usuarios. Pools como Ethermine y 2Miners gozan de gran confianza, estadísticas transparentes y sistemas de pago fiables. Aportan ingresos estables y reducen la variabilidad en las ganancias.
Minería en solitario: Solo es viable con hardware empresarial o si se asume el riesgo de buscar un gran premio, pero conlleva alta incertidumbre e ingresos irregulares. Los mineros en solitario pueden pasar largos periodos sin encontrar bloques, por lo que no resulta adecuado para la mayoría.
Minería en la nube: Servicios de terceros (como NiceHash, Genesis Mining) alquilan potencia de hash a cambio de una tarifa. Aunque son cómodos y no requieren equipo propio, muchos servicios resultan caros, tienen tarifas ocultas o incluso son estafas. Investiga siempre la reputación del proveedor, revisa el contrato y consulta opiniones antes de invertir.
| Aspecto | Minería en solitario | Pool de minería | Minería en la nube |
|---|---|---|---|
| Recompensas | Bajas/raras | Constantes/menores | Depende del contrato |
| Riesgo | Alto | Moderado | Alto/riesgo de estafa |
| Coste inicial | Alto | Moderado | Bajo/variable |
| Conocimiento técnico | Alto | Moderado | Bajo |
| Control | Total | Compartido | Mínimo |
La minería no garantiza beneficios. Es fundamental valorar varios factores:
Para calcular los beneficios potenciales de forma precisa:
La legalidad es otro punto clave: algunos países limitan la minería doméstica por temas energéticos, medioambientales o de política sobre criptomonedas. China, por ejemplo, ha prohibido la minería, mientras que otros países exigen licencias o normas fiscales. Consulta siempre la normativa local antes de invertir en minería.
💡 Consejo profesional: minar en zonas con electricidad barata mejora mucho el retorno de inversión. Países con energía hidroeléctrica o renovable suelen ofrecer las mejores condiciones, pero valora el riesgo legal y la estabilidad política antes de decidir.
Con la minería fuera de juego, el staking de Ethereum es la nueva vía para obtener recompensas periódicas en ETH. Así funciona el proceso en las principales plataformas:
Las plataformas de referencia apuestan por la facilidad de uso, la seguridad y la transparencia, así como por herramientas para maximizar los ingresos por staking. Las recompensas (APY) varían según la red, pero las tasas suelen ser del 3-5 %, y el interés se acumula a diario en productos flexibles, pudiendo retirar según reglas y condiciones de la plataforma.
Si fuiste minero de Ethereum, el staking puede ser desconocido, pero supone un paso lógico para sacar partido a tus ETH.
¿Por qué cambiar?: El staking implica menos riesgo, menos requisitos técnicos y ofrece recompensas constantes y predecibles. Es eficiente en energía: sin GPUs ruidosas, sin facturas eléctricas altas, sin mantenimiento de hardware. La entrada es mucho más accesible y puedes empezar con cualquier cantidad de ETH.
Reinvertir beneficios: Puedes vender tus equipos de minería en el mercado de segunda mano y usar el dinero para comprar más ETH y hacer staking en plataformas de confianza. Si tienes monedas de antiguas operaciones, conviértelas o transfiérelas a tu billetera de staking. Muchos exmineros han transformado con éxito sus beneficios mineros en carteras de staking.
Inicio rápido: Accede al panel Earn de una plataforma importante, deposita ETH y comienza a hacer staking con unos pocos clics, sin requisitos de hardware ni conocimientos técnicos. El proceso lleva minutos, frente a las horas o días de montar un rig de minería.
El staking no está exento de riesgos. Conviene conocer los siguientes aspectos:
Slashing: Los validadores que infringen las reglas pueden perder sus fondos en staking. Esto ocurre si los validadores permanecen offline mucho tiempo o intentan atacar la red. No obstante, es poco frecuente si utilizas una plataforma fiable con infraestructura profesional.
Riesgos de custodia: Hackeos, errores técnicos o caídas de la plataforma pueden poner los fondos en peligro. Por eso es clave elegir una plataforma con fuerte seguridad.
Las principales plataformas de criptomonedas priorizan la seguridad del usuario con seguros de custodia, prueba de reservas y altos estándares de protección. Los líderes del sector garantizan transparencia en todas las operaciones y mantienen tus activos asegurados frente a hackeos o problemas operativos mediante acuerdos con aseguradoras.
Buenas prácticas para staking seguro:
Consulta esta comparativa para elegir entre staking, minería de ETC u otros métodos. Se muestran inversión mínima, dificultad, rentabilidad estimada y nivel de riesgo.
| Opción | APY/ROI | Inversión mínima | Dificultad | Riesgos | Liquidez |
|---|---|---|---|---|---|
| Staking ETH (plataformas principales) | 3–5 % APY | Cualquiera (sin mínimo) | Muy baja | Bajo (asegurado, seguro) | Alta |
| Minería ETC (GPU) | Variable (1–4 % estimado) | ~500 $ (GPU y montaje) | Moderada | Alto (coste, legalidad) | Media |
| Minería Ravencoin | Variable | 400 $ o más | Moderada–alta | Alta | Media |
| Minería en la nube | Variable/baja | 100 $ o más (contrato) | Baja–moderada | Muy alta (riesgo de estafa) | Baja |
El staking de ETH en las principales plataformas es la forma más sencilla y segura de obtener rendimiento, con recompensas transparentes, infraestructura profesional y protección para tus activos. La facilidad de acceso y los bajos requisitos técnicos lo hacen ideal para cualquier perfil de inversor.
Minar Ethereum ya no es posible tras la adopción de Proof of Stake, pero las oportunidades de rentabilidad siguen siendo amplias y variadas. Los exmineros pueden minar monedas como Ethereum Classic y otras de Proof of Work, mientras los poseedores de ETH pueden hacer staking en plataformas seguras para obtener ingresos pasivos.
Puntos clave:
¿Quieres obtener ingresos con tus activos? Prueba el staking de ETH u opera Ethereum Classic en las principales plataformas de criptomonedas.
Descargo de responsabilidad sobre riesgos: El trading, la minería y el staking de criptomonedas implican riesgos. Investiga siempre por tu cuenta y utiliza solo capital que puedas permitirte perder. Activa la autenticación en dos pasos y sigue buenas prácticas de seguridad. Los resultados pasados no garantizan resultados futuros.
La minería de Ethereum consiste en que los mineros resuelven problemas matemáticos complejos para validar transacciones y crear nuevos bloques con el algoritmo Ethash. Los mineros que lo consiguen reciben recompensas en ETH como pago por su trabajo computacional y el consumo energético.
Para minar Ethereum se requiere principalmente una GPU de alto rendimiento (RTX 3060 o superior), una fuente de alimentación estable y un sistema de refrigeración eficiente. Los requisitos de CPU y placa base son mínimos; los componentes estándar suelen ser suficientes.
Elige un pool de minería fiable, descarga un software compatible, instálalo en tu equipo, configura la red con la IP del minero, activa el acceso remoto si es necesario y ajusta los parámetros de GPU/CPU para lograr el mejor rendimiento.
Los costes de minería dependen del precio de la electricidad y el rendimiento del hardware. Los beneficios netos mensuales suelen estar entre 8 000 y 12 000 $ tras descontar la electricidad, aunque varían según la eficiencia y la dificultad de la red en cada momento.
Los principales riesgos son la volatilidad del precio del hardware, los altos costes eléctricos, cambios de protocolo y ajustes de dificultad. Supervisa el consumo y el mantenimiento del equipo para optimizar la rentabilidad.
La minería en solitario la realiza un minero individual, obteniendo toda la recompensa pero con baja probabilidad de éxito. En un pool, varios mineros colaboran, comparten recompensas en función de su contribución y tienen más posibilidades de éxito.
La minería de Ethereum exige GPU con al menos 6 GB de VRAM, como la serie GTX 10 o superior. Es fundamental la alta eficiencia y el bajo consumo eléctrico para un buen rendimiento minero.
Calcula el ROI dividiendo el coste total del hardware y la electricidad entre los beneficios diarios. El ciclo depende del precio de la GPU, la tarifa eléctrica por kWh y el precio actual de ETH. Normalmente va de 6 a 18 meses, pero disminuye a medida que sube la dificultad y Ethereum pasa a proof of stake.











