

Tras el inicio del proceso voluntario de bancarrota bajo el Capítulo 11 por parte de un importante exchange de criptomonedas y sus entidades afiliadas en noviembre de 2022, el ecosistema de Solana fue sometido a un intenso escrutinio y atravesó una etapa de incertidumbre. Este análisis examina de forma rigurosa el impacto real en la red de Solana, las operaciones de la fundación y el ecosistema en su conjunto.
La red de Solana mostró resiliencia durante el colapso del exchange. A lo largo de la declaración de bancarrota y los acontecimientos siguientes, la red no presentó incidencias relevantes de rendimiento ni de disponibilidad. Operó a su capacidad habitual, sin degradación en la calidad del servicio. Asimismo, la infraestructura de seguridad permaneció intacta, sin verse afectada por el colapso del exchange ni por la volatilidad del precio de SOL. Esta estabilidad proporcionó confianza tanto a usuarios como a desarrolladores, evidenciando la solidez e independencia de la infraestructura blockchain ante presiones externas del mercado.
La exposición directa en efectivo de la Solana Foundation frente al exchange fue limitada y controlable. Al 6 de noviembre de 2022, cuando el exchange bloqueó los retiros, la fundación mantenía aproximadamente 1 millón de dólares en efectivo o equivalentes en la plataforma, cifra inferior al 1 % de sus reservas totales. El impacto operativo resultó, por tanto, insignificante. Además, la fundación no tenía tokens SOL en custodia en el exchange, por lo que protegió sus activos nativos de eventuales riesgos.
Más allá del efectivo, la Solana Foundation mantenía diversos activos digitales derivados de sus relaciones con el exchange y sus entidades afiliadas. A fecha 14 de noviembre de 2022, estos activos seguían depositados en cuentas del exchange desde la congelación de retiros el 6 de noviembre. La exposición incluía aproximadamente 3,24 millones de acciones ordinarias del exchange, unos 3,43 millones de su token nativo y cerca de 134,54 millones de tokens SRM. Si bien la fundación no disponía de visibilidad sobre los balances actuales del exchange, estas posiciones representaban posibles pérdidas, dada la bancarrota y la incertidumbre sobre el valor futuro de dichos activos.
La colaboración de la Solana Foundation con el exchange y sus entidades afiliadas se inició en agosto de 2020, seis meses después del lanzamiento de Mainnet Beta. Entre agosto de 2020 y enero de 2021, la fundación realizó tres ventas principales de SOL a entidades de investigación afiliadas y al propio exchange. La primera, el 31 de agosto de 2020, consistió en 4 millones de SOL de disponibilidad inmediata. La segunda, el 11 de septiembre de 2020, comprendió 12 millones de SOL con desbloqueo lineal mensual de septiembre de 2021 a septiembre de 2027, permitiendo una liberación gradual en seis años. La tercera y mayor operación, el 7 de enero de 2021, supuso la venta de 34 524 833 SOL a entidades afiliadas, con desbloqueo mensual lineal de enero de 2022 a enero de 2028. Estos calendarios escalonados buscaron alinear incentivos y evitar la saturación del mercado con tokens.
Solana Labs, Inc., la empresa desarrolladora de Solana, también llevó a cabo transacciones independientes con el exchange y entidades vinculadas. El 17 de febrero de 2021, vendió 7,5 millones de SOL a una entidad de inversión afiliada, con desbloqueo íntegro previsto para el 1 de marzo de 2025. Posteriormente, el 17 de mayo de 2021, vendió otros 61 853 SOL a la misma entidad, con desbloqueo total el 17 de mayo de 2025. Esta última operación no se había liquidado al momento de la declaración de bancarrota. Tras el inicio del proceso el 11 de noviembre de 2022, la recuperación y cierre de dichas transacciones quedó pendiente del resultado del procedimiento bajo Capítulo 11.
Los tokens bloqueados constituyen un mecanismo de seguridad esencial en el ecosistema Solana. Se depositan en cuentas de staking bloqueadas y no pueden transferirse en la red hasta que finaliza el periodo de bloqueo. Este sistema impide la venta inmediata en el mercado y establece restricciones temporales para la movilidad de los tokens. Aunque no pueden transferirse on-chain, conservan flexibilidad: los titulares pueden delegarlos a validadores o fraccionarlos en cuentas de staking menores para optimizar el rendimiento. Sin embargo, los tokens originales siguen sujetos a las condiciones de bloqueo, garantizando la integridad de los calendarios de desbloqueo, independientemente de la actividad de staking.
Las soluciones de puente con custodia, que facilitan transferencias de activos envueltos a Solana, revelaron vulnerabilidades tras el colapso del exchange. A 10 de noviembre de 2022, la exposición total a activos envueltos en circulación mediante bridges custodios ascendía a aproximadamente 40 millones de dólares. El estado de los activos subyacentes de estos tokens envueltos seguía siendo desconocido a causa del procedimiento de bancarrota que afectaba a los bridges. Por el contrario, USDC y USDT en Solana no son activos envueltos, sino mintings nativos como SPL tokens, emitidos directamente por Circle y Tether, sin intermediación de custodios.
Serum, un relevante proyecto de finanzas descentralizadas de order book en Solana, afrontó desafíos que requirieron la respuesta de la comunidad. Tras el colapso del exchange y sus afiliadas, que ejercían una influencia significativa en la gobernanza de Serum, la comunidad desplegó una nueva versión verificada del protocolo con un nuevo program ID. Con esta medida, el control del protocolo se descentralizó y se alejó de entidades potencialmente comprometidas. Los esfuerzos comunitarios para estabilizar y restaurar la confianza en la plataforma continuaron, con la Solana Foundation supervisando de cerca los avances y respaldando iniciativas de recuperación del ecosistema.
El ecosistema DeFi de Solana, en su conjunto, demostró resiliencia gracias a la baja exposición al exchange de los principales protocolos. Según la Solana Foundation, la mayor parte de los proyectos DeFi destacados no tenían exposición o esta era muy limitada, lo que redujo el riesgo sistémico. Sin embargo, algunos proyectos pequeños o especializados mantenían vínculos con el exchange y trabajaban activamente para gestionar el impacto de la bancarrota y definir sus estrategias. Los resultados de estos proyectos expuestos seguían siendo inciertos, en un entorno DeFi (2022-2023) desafiante para todo el sector. Pese a las dificultades, el ecosistema Solana continuó evolucionando y apostando por la innovación, con proyectos comprometidos con el desarrollo de protocolos sostenibles.
La liquidez de mercado en Solana se sostuvo gracias a la diversidad de creadores de mercado. Varias firmas independientes proveyeron servicios de market making para aplicaciones DeFi en todo el ecosistema, garantizando la operatividad del trading pese al colapso del exchange. Esta pluralidad de actores fue determinante para mantener la continuidad: ningún fallo individual podía eliminar la liquidez de la plataforma.
La mecánica de staking de tokens en Solana puso de manifiesto la madurez de sus mecanismos de gobernanza y seguridad. Los tenedores de tokens pueden hacer staking o deshacerlo (unstake) con los validadores en cada cambio de época, que ocurre aproximadamente cada dos o tres días. En la Época 370, cerrada el jueves 10 de noviembre de 2022, unos 29 millones de SOL de unas 250 cuentas estaban programados para el unstaking, equivalente a cerca del 5,4 % del suministro total. Los antecedentes históricos confirman la capacidad de la red para gestionar estos volúmenes: en la Época 140 se desbloquearon más de 44 millones de SOL y en la Época 72, más de 30 millones, sin incidencias operativas.
Inicialmente, la programación de la Época 370 contemplaba el unstaking de 63 millones de SOL, incluidos 28,5 millones procedentes del Solana Foundation Delegation Program, consecuencia de un cambio en las condiciones del proveedor de data center. La fundación pospuso esta acción y preveía ejecutarla a corto plazo. Es clave recalcar que todos los tokens delegados en este programa siguen siendo propiedad de la Solana Foundation como activos de tesorería. Ninguna entidad externa puede hacer staking ni unstaking sin las claves criptográficas correspondientes, lo que asegura el control efectivo de la fundación sobre sus activos delegados.
La quiebra del exchange supuso un evento relevante para el sector de criptomonedas, pero su impacto operativo directo sobre la infraestructura principal de Solana fue limitado. La red funcionó sin degradación, la exposición de la fundación fue mínima respecto a sus reservas y la mayoría de grandes proyectos DeFi mantuvieron independencia frente al exchange. Aunque el ecosistema afrontó retos asociados a activos concretos, staking bloqueado y gobernanza de protocolos, ninguno de estos aspectos comprometió la seguridad ni la funcionalidad esencial de Solana. El episodio puso de relieve la importancia de la descentralización, la diversificación en market making y la necesidad de limitar la exposición sistémica a entidades individuales. Mientras avanzan los procedimientos concursales y la comunidad implementa iniciativas de recuperación, el ecosistema Solana sigue mostrando resiliencia y compromiso con el desarrollo de infraestructuras más sólidas y descentralizadas.
Sí. La masa concursal de FTX conserva una cantidad significativa de Solana, cerca de 5,29 millones de tokens SOL, que forman parte del procedimiento de bancarrota y del proceso de liquidación patrimonial.
FTX adquirió una cantidad relevante de tokens Solana a la Solana Foundation. Esta relación ha afectado negativamente la reputación y el precio de Solana, por el temor a que eventuales liquidaciones masivas puedan presionar el mercado.
FTX poseía aproximadamente 3,24 millones de acciones de la Solana Foundation. La fundación mantenía en FTX.com alrededor de 1 millón de dólares en equivalentes de efectivo, junto con 3,43 millones de tokens FTT y 134,54 millones de tokens SRM.
Es posible. Si Solana incrementa su adopción, mantiene un crecimiento sólido de desarrolladores y el sentimiento del mercado es favorable, la demanda de tokens SOL y la expansión de aplicaciones descentralizadas podrían impulsar una apreciación significativa de precio a medio y largo plazo.











