


El interés por Pi Network ha aumentado de forma extraordinaria desde su lanzamiento, atrayendo tanto a expertos en criptomonedas como a nuevos usuarios interesados por su solución exclusiva de minado móvil como prioridad. Este enfoque representa un cambio de paradigma en la participación dentro de los ecosistemas de criptomonedas, eliminando las barreras tradicionales del hardware costoso y la necesidad de conocimientos técnicos avanzados. A medida que Pi Network avanza hacia el lanzamiento total de su mainnet, entender la relevancia de las fechas clave en su desarrollo se vuelve imprescindible para quienes quieran formar parte de este ecosistema o anticipar su impacto en el mercado de criptomonedas.
El concepto de "fecha de Pi Network" es central en cada hito y debate de la comunidad, sirviendo como referencia esencial para seguir la evolución del proyecto. Cada fecha relevante señala avances técnicos y refleja el compromiso del proyecto con la creación de un ecosistema de criptomonedas sostenible e inclusivo. Desde el lanzamiento inicial hasta los próximos hitos de la red, estas fechas ofrecen una guía clara para comprender el desarrollo estratégico y el potencial futuro de Pi Network.
Pi Network es un proyecto revolucionario de criptomonedas creado por doctores de Stanford, con el objetivo de democratizar la minería de moneda digital haciéndola accesible para cualquier persona desde su teléfono móvil. Este enfoque desafía radicalmente el modelo tradicional de minería, dominado por hardware especializado y grandes instituciones.
Al permitir la minería de Pi desde dispositivos móviles, Pi Network reduce drásticamente las barreras de entrada al mundo de las criptomonedas, abriendo la puerta a usuarios que antes no disponían de recursos ni conocimientos técnicos para adentrarse en la tecnología blockchain. A diferencia de criptomonedas como Bitcoin o Ethereum, que requieren ASIC costosos o tarjetas gráficas de alto rendimiento y consumen mucha electricidad, el mecanismo de consenso de Pi—el Stellar Consensus Protocol (SCP)—es especialmente ligero y eficiente energéticamente.
Gracias a este diseño eficiente, Pi Network resulta más sostenible medioambientalmente y responde a la creciente preocupación mundial por el impacto de la minería de criptomonedas en el planeta. El SCP garantiza seguridad y descentralización, permitiendo a los usuarios minar con un consumo mínimo de batería y datos, lo que lo hace accesible para usuarios de smartphone de cualquier contexto o región.
En esta fecha emblemática, Pi Network fue presentado al público, aprovechando el simbolismo del 14 de marzo—el Día Pi, en honor a la constante matemática π (3,14159...). Este lanzamiento fue estratégico y simbólico, creando una conexión directa entre el proyecto y la comunidad matemática, y subrayando el compromiso de Pi Network con la accesibilidad y la educación.
El lanzamiento en el Día Pi supuso el inicio de la minería de Pi para los primeros usuarios, invitados a formar parte de uno de los experimentos sociales más ambiciosos del sector. La fase inicial se basó en un sistema de invitaciones, lo que permitió un crecimiento orgánico y protegió la seguridad de la red. Los primeros participantes recibieron tasas de minería más altas, fomentando la construcción de comunidad y el boca a boca, elementos clave en la estrategia de expansión de Pi Network.
Durante 2020, Pi Network se centró en escalar su infraestructura, fortalecer la comunidad y realizar pruebas beta para mejorar la experiencia de minado móvil. Este periodo se caracterizó por una rápida adquisición de usuarios, gracias a la eficacia del sistema de invitaciones para construir una comunidad global activa.
Los usuarios podían invitar a otros y obtener mayores tasas de minería como recompensa por contribuir al crecimiento de la red. Este sistema de referidos generó fuertes efectos de red, reforzando el ecosistema con cada nuevo miembro. Al terminar el año, la base de usuarios de Pi había crecido exponencialmente, superando los cinco millones, lo que evidencia el atractivo del proyecto en diferentes perfiles y regiones.
En esta etapa, el equipo de desarrollo mejoró la interfaz de usuario, optimizó los algoritmos de minería y sentó la infraestructura esencial para el futuro despliegue de la blockchain. Las aportaciones de la comunidad influyeron decisivamente en el desarrollo, con actualizaciones y comunicación transparente que mantuvieron el compromiso y la confianza de los usuarios.
Antes de que una criptomoneda alcance plena descentralización y despliegue público, es imprescindible una fase robusta de testnet para identificar vulnerabilidades y optimizar el rendimiento. En diciembre de 2021, Pi Network abrió su testnet a ingenieros, desarrolladores y entusiastas, marcando el inicio de la transición del minado a la funcionalidad blockchain real.
La testnet permitió detectar errores, probar aplicaciones descentralizadas (dApps) y preparar el despliegue de la mainnet en un entorno seguro, sin impacto en los activos o el valor real de los usuarios. Esta fase fue decisiva, porque los desarrolladores empezaron a crear aplicaciones y servicios que pronto operarían en la mainnet, generando utilidad antes de que la moneda fuera totalmente negociable.
Durante este periodo, Pi Network presentó Pi Browser, un navegador especializado para interactuar con dApps y servicios basados en Pi. Este avance fue clave para crear un ecosistema propio donde Pi pudiera tener utilidad y valor incluso antes de su cotización en exchanges externos.
En 2022, la red entró en la fase de "mainnet cerrada", una etapa de transición donde la blockchain de Pi funcionaba como mainnet real, pero en un entorno limitado. Este hito marcó el paso de las pruebas a una blockchain activa con transacciones y valor reales.
En esta fase, las transacciones solo podían realizarse dentro del ecosistema Pi: los usuarios podían transferir Pi entre sí y comprar en aplicaciones compatibles, pero la transferencia externa a exchanges o conversión a otras divisas estaba restringida. Este diseño respondía a objetivos concretos en la hoja de ruta del proyecto.
La fase cerrada permitió la verificación KYC (Know Your Customer) de los usuarios, garantizando que cada cuenta correspondiera a una persona real y no a bots o duplicados. Este proceso fue esencial para proteger la integridad del modelo de distribución y evitar inflaciones artificiales de la base de usuarios. Además, esta etapa permitió fortalecer la seguridad, optimizar el rendimiento y asegurar el cumplimiento legal en distintas jurisdicciones antes de abrir la red a transacciones externas.
En este periodo, Pi Network también trabajó en alianzas con empresas y proveedores dispuestos a aceptar Pi como pago, generando utilidad real y demostrando el valor potencial de la moneda antes de su negociación externa.
El hito más esperado en el desarrollo de Pi Network es el lanzamiento de la mainnet abierta, que marcará la transición a una criptomoneda totalmente descentralizada y libre para transacciones externas. Aunque la fecha oficial se ha mantenido flexible, las actualizaciones constantes y el progreso del desarrollo señalan que el acceso público a la mainnet y la capacidad de operar fuera del ecosistema serán la próxima gran etapa.
La mainnet abierta permitirá listar Pi en exchanges, donde el mercado determinará su valor y los usuarios podrán intercambiar Pi por otras criptomonedas o monedas fiat. Este lanzamiento transformará el ecosistema de Pi, al pasar de una red cerrada y experimental a una criptomoneda operativa en el mercado global.
El equipo de desarrollo ha subrayado que la fecha de apertura depende de hitos como tasas suficientes de KYC, pruebas de seguridad, cumplimiento normativo y un desarrollo de ecosistema que asegure utilidad y valor real en el lanzamiento.
La estrategia de despliegue gradual y por fases diferencia a Pi Network de muchos proyectos blockchain que apuestan por lanzamientos rápidos y cotización inmediata en exchanges. Este enfoque prioriza la sostenibilidad y la comunidad a largo plazo frente a las ganancias especulativas, reflejando el compromiso del proyecto con la creación de valor duradero.
Al utilizar un sistema de minería por invitación, Pi construyó una comunidad activa y comprometida, con participantes que se sienten parte del éxito. En los últimos años, la base de usuarios ha superado los 47 millones de cuentas registradas, a través de hitos incrementales celebrados por la comunidad. Este crecimiento evidencia la proyección global del proyecto y la eficacia de su enfoque comunitario.
Uno de los puntos históricos más relevantes es el compromiso de Pi Network con la seguridad y la distribución justa. Cada fecha clave de prueba, actualización o hito comunitario se ha comunicado con transparencia, reforzando la confianza en el ecosistema. Esta transparencia ha sido crucial para mantener el compromiso durante el desarrollo prolongado y gestionar las expectativas sobre la apertura de la mainnet.
El inicio de la fase de mainnet cerrada fue fundamental para la credibilidad y sostenibilidad de Pi Network. En este periodo, el proyecto priorizó la verificación KYC, invitando a los usuarios a completar la autenticación y reducir la presencia de bots, duplicados o inflaciones artificiales. Este proceso, aunque largo, ha sido clave para que la distribución de Pi llegue a personas reales y no se concentre en cuentas automatizadas.
Este avance, sumado a mejoras tecnológicas, de seguridad y desarrollo del ecosistema, sentó las bases para un lanzamiento robusto cuando Pi abra su mainnet al entorno DeFi y blockchain global. La fase cerrada permitió operar bajo condiciones reales, mitigar vulnerabilidades y asegurar el cumplimiento regulatorio en diferentes jurisdicciones.
Además, la mainnet cerrada proporcionó datos relevantes sobre el comportamiento de los usuarios, patrones de transacción y rendimiento de la red, información que será decisiva en la optimización final antes de la apertura. Este enfoque prudente, basado en datos, confirma el compromiso del proyecto con una criptomoneda sostenible y no con un lanzamiento precipitado.
Cada hito importante ha impulsado el ecosistema ampliado de Pi Network, con hackatones, proyectos piloto y mayor actividad de desarrolladores. El proyecto promueve activamente la creación de aplicaciones y servicios de terceros en la plataforma Pi, generando un ecosistema diverso que aporta valor y utilidad práctica a la criptomoneda.
Esto ha propiciado el desarrollo de varias dApps en Pi, que ofrecen soluciones de pago, funciones sociales y utilidades para mostrar el potencial de Pi como medio de intercambio y reserva de valor. Hay mercados peer-to-peer para comprar y vender bienes con Pi, plataformas sociales que premian la creación de contenido y servicios donde profesionales cobran en Pi.
De cara a la mainnet abierta, se espera que nuevas alianzas y desarrollos se alineen con hitos futuros específicos. El equipo de desarrollo destaca que la madurez del ecosistema—por número y calidad de aplicaciones, empresas que aceptan Pi y casos prácticos—será clave para fijar la apertura. Así, Pi asegurará demanda y utilidad antes de ser libremente negociable, favoreciendo una mayor estabilidad de valor respecto a criptomonedas que se cotizan antes de tener aplicaciones reales.
Pi Network se ha diferenciado por su crecimiento metódico y centrado en la comunidad, marcado por fechas decisivas en su historia reciente. Desde el lanzamiento original el 14 de marzo de 2019 hasta la esperada apertura de la mainnet, cada "fecha de Pi Network" ha sido relevante para la credibilidad, adopción y estrategia del proyecto. Estos hitos representan avances técnicos y la evolución de la relación con su comunidad global.
Para usuarios e inversores, seguir estas fechas aporta más que historia: ofrece información valiosa sobre la filosofía, prioridades y transparencia del proyecto. La apuesta por la preparación exhaustiva antes que la rapidez de lanzamiento evidencia una visión de largo plazo que puede fortalecer la sostenibilidad y credibilidad de Pi Network en el competitivo entorno de las criptomonedas.
Con la mainnet abierta y la expansión del ecosistema en el horizonte, conviene estar atentos a los próximos anuncios oficiales de Pi Network. Tanto si eres nuevo en el sector como si buscas proyectos innovadores, seguir estos hitos y conocer su importancia puede posicionarte de forma ventajosa para la siguiente etapa de Pi Network. Su enfoque único de distribución, la comunidad global y el desarrollo del ecosistema auguran que las próximas fechas de Pi Network serán hitos clave en la evolución de la tecnología blockchain móvil y accesible.
Pi Network se lanzó en marzo de 2019, fundado por graduados de Stanford con el objetivo de permitir la minería gratuita desde una aplicación móvil. El proyecto atrajo una gran participación inicial gracias a la accesibilidad desde smartphones.
La mainnet de Pi Network se lanzó oficialmente el 20 de febrero de 2025 a las 8:00 (UTC). La red pasó de testnet cerrada a mainnet abierta, permitiendo operaciones externas. Fases clave: beta (2019-2021), testnet (2021-2023) y lanzamiento de mainnet (febrero de 2025).
Pi Network logró hitos importantes, como rondas de financiación relevantes, lanzamiento de funciones principales como la mainnet y la billetera móvil, y alcanzó millones de usuarios activos en todo el mundo, consolidándose como un actor destacado en el ecosistema de criptomonedas.
Pi Network lanzó su red abierta y token nativo en febrero de 2025. El proyecto ha completado hitos clave, pero se le critica por la falta de planes claros más allá de 2026 y de anuncios de nuevos desarrollos. No hay calendarios futuros oficiales publicados.
Pi Network se lanzó en 2019 con minería móvil accesible. En 2021 alcanzó los 10 millones de usuarios. En 2026 superó los 100 millones de usuarios en todo el mundo, convirtiéndose en una de las principales plataformas móviles de criptomonedas.











